- WhatsApp incorpora etiquetas de miembro para identificar mejor a cada persona dentro de los grupos.
- Llegan los stickers de texto, que permiten convertir frases en pegatinas personalizadas desde la propia app.
- Se añaden recordatorios de eventos en los chats grupales para no perder citas ni reuniones.
- Las novedades ya están llegando de forma progresiva a usuarios de Android e iOS en Europa.
WhatsApp ha arrancado el año con una tanda de cambios centrados en los grupos, el espacio donde se concentran buena parte de las conversaciones diarias entre familias, amigos, equipos de trabajo y comunidades. La aplicación de mensajería, propiedad de Meta, ha activado nuevas herramientas con la idea de que los chats grupales sean más claros, estén mejor organizados y resulten algo más fáciles de seguir, sobre todo cuando se juntan muchas personas.
La actualización introduce tres grandes funciones: las etiquetas de miembro para identificar mejor a cada participante, los stickers de texto creados directamente desde la búsqueda y los recordatorios de eventos dentro del propio grupo. Son cambios pensados para un uso cotidiano y muy extendido de la app, que en Europa y España es ya un canal básico para coordinar tareas, organizar reuniones o simplemente ponerse de acuerdo para una cena.
Etiquetas de miembro: quién es quién en cada chat de grupo
Una de las principales novedades son las etiquetas de miembro, un sistema que permite añadir una pequeña descripción a cada persona dentro de un grupo concreto. En la práctica, se trata de un texto extra que aparece junto al nombre del usuario en los mensajes, y que ayuda a entender qué papel tiene o cómo se le identifica dentro de ese chat.
Estas etiquetas son especialmente útiles en grupos grandes donde muchos participantes no se conocen de vista. Es el caso típico del grupo del colegio, la comunidad de vecinos o los chats de equipos deportivos. En lugar de ver solo un nombre o un número de teléfono, los demás miembros pueden leer algo como “mamá de Sofía”, “arquero”, “presidente comunidad” o “apartamento 3B”, lo que da contexto inmediato a cada mensaje sin necesidad de presentaciones constantes.
Un detalle importante es que las etiquetas son específicas para cada grupo. Eso significa que una misma persona puede mostrarse como “papá de Ana” en el chat de la clase, “coordinador del proyecto” en un grupo de trabajo y “portero del equipo” en el grupo de fútbol. No modifican el nombre de perfil de WhatsApp ni el contacto en la agenda, solo añaden información relevante dentro de ese espacio concreto.
Además, es cada usuario quien decide cómo quiere aparecer. La etiqueta se configura de manera individual, sin que los administradores tengan que asignarla. De este modo, se reduce el caos típico de los grupos numerosos, se evitan confusiones a la hora de dirigir mensajes a la persona adecuada y se mejora la lectura de las conversaciones sin hacer el chat más formal.
Para quienes gestionan grupos muy activos, esta función se suma a otras herramientas que WhatsApp ha ido añadiendo en los últimos años, como la posibilidad de enviar archivos de hasta 2 GB, compartir fotos y vídeos en alta resolución, además de opciones para liberar espacio como limpieza avanzada de chats o iniciar llamadas grupales con pantalla compartida.

Stickers de texto creados al momento desde la búsqueda
La segunda gran novedad llega en el terreno de la expresión. WhatsApp permite desde ahora crear stickers de texto directamente desde la propia aplicación, sin tener que recurrir a apps de terceros ni a editores externos. El objetivo es que cualquier palabra o frase pueda convertirse en una pegatina visual en cuestión de segundos.
El funcionamiento es sencillo: basta con ir a un chat, abrir la sección de búsqueda de stickers y escribir el texto que se quiere convertir en sticker. La aplicación genera automáticamente varias propuestas de diseño con ese mismo contenido, entre las que el usuario puede elegir la que más le encaje. En muchos casos se muestran hasta cinco estilos predefinidos con diferentes colores y formas.
Estos stickers de texto se pueden usar tanto en chats grupales como en conversaciones individuales, y tienen un punto práctico más allá del toque divertido. Frases cortas que se repiten mucho, como “ya voy”, “confirmado”, “llego tarde” o “reunión a las 18:00”, se pueden convertir en pegatinas que destacan más entre la marea de mensajes y se entienden de un vistazo.
Otra ventaja es que los stickers recién creados se pueden guardar directamente en paquetes personales. En lugar de tener que enviarlos primero para que queden registrados, es posible organizarlos y tenerlos listos para usarlos en cualquier momento. Esto cuadra con la tendencia de los últimos años en la mensajería, donde emojis personalizados, GIF y stickers se han convertido en parte esencial de la comunicación diaria.
Sin ser una revolución, la función busca hacer más ágil la respuesta rápida y dar algo más de personalidad a los chats, aprovechando que, en Europa y en España, WhatsApp es ya una suerte de “plaza pública digital” donde se mezclan temas serios con conversaciones más ligeras.
Recordatorios de eventos dentro del propio grupo
La tercera pata de la actualización está centrada en la organización del tiempo. A partir de ahora, cuando se crea un evento dentro de un chat grupal, es posible configurar recordatorios personalizados para los participantes. De esta forma, la app envía avisos automáticos antes de que llegue la fecha o la hora fijadas.
Esta herramienta apunta directamente a uno de los problemas habituales en los grupos: los planes se pierden entre cientos de mensajes, y más de uno termina diciendo que no vio el aviso de la reunión, el partido o la videollamada. Con los recordatorios integrados, el evento se mantiene visible en WhatsApp y no hace falta recurrir siempre al calendario del móvil o a aplicaciones externas como Google Calendar.
La función resulta especialmente útil para organizar quedadas familiares, actividades escolares, entrenamientos, reuniones de trabajo o videollamadas. Los organizadores pueden decidir con cuánta antelación quieren que lleguen las alertas, reduciendo olvidos y malentendidos sobre horarios y fechas, algo muy habitual en grupos con muchas personas.
WhatsApp mantiene, además, su apuesta por la privacidad: los detalles del evento y los recordatorios siguen protegidos con cifrado de extremo a extremo, al igual que el resto de las conversaciones. De este modo, la información sobre fechas, enlaces o ubicaciones permanece solo entre los miembros del grupo.
Este paso encaja con la evolución de la aplicación, que ya no se usa únicamente para chatear, sino también como herramienta de coordinación diaria. Al integrar estos recordatorios dentro de los grupos, la plataforma intenta que todo se gestione sin tener que salir de la conversación.
Disponibilidad en Android y iOS y refuerzo de los grupos
Las nuevas funciones de etiquetas de miembro, stickers de texto y recordatorios de eventos se están desplegando de forma progresiva en la versión oficial de WhatsApp para Android y iOS, donde funciones como la traducción integrada ya se han activado. No todos los usuarios las verán al mismo tiempo, pero la compañía indica que irán llegando a todos en los próximos días, también en España y el resto de Europa.
Para comprobar si ya están activas, basta con revisar si la app está actualizada desde Google Play Store o la App Store. En muchos casos, las novedades aparecen sin más tras instalar la última versión disponible. Es posible que alguna de las herramientas tarde algo más que las demás en estar operativa, pero la compañía prevé que toda la base de usuarios las tenga a corto plazo.
Estas incorporaciones se suman a otras mejoras que WhatsApp ha ido introduciendo en los últimos años para reforzar el uso de los grupos como eje central de la experiencia. Entre ellas figuran el envío de documentos pesados de hasta 2 GB, la opción de compartir pantallas durante una llamada, los chats de audio más informales o el envío de fotos y vídeos en alta calidad, pensados para quienes intercambian archivos de trabajo o recuerdos personales.
En un contexto en el que la competencia con aplicaciones como Telegram o plataformas de comunidad tipo Discord es cada vez mayor, y mientras la compañía prepara interoperabilidad con Telegram y Signal, WhatsApp está apostando por pulir funciones muy concretas que resuelvan problemas cotidianos: saber quién habla en un grupo enorme, no perder un evento importante entre decenas de mensajes o poder responder de forma rápida y visual sin tener que escribir siempre lo mismo.
Con estas tres novedades, la aplicación refuerza su papel como herramienta básica de comunicación en España y en Europa, tanto para el día a día familiar como para el entorno laboral y educativo, ajustando los grupos a un uso cada vez más intenso y variado sin complicar en exceso la forma de usar la app.