- El iPhone reúne funciones ocultas y personalización avanzada que ahorran tiempo y mejoran la experiencia diaria.
- Combinar ajustes del sistema con apps de productividad, mensajería y nube lo convierte en una potente herramienta de trabajo.
- Aplicaciones de ocio, salud, hábitos y pagos digitales hacen del iPhone un dispositivo clave para organizar toda la vida cotidiana.

Si llevas años con un iPhone, seguro que sientes que lo controlas de arriba abajo… hasta que alguien te enseña un truco y te quedas con cara de sorpresa. El móvil de Apple esconde funciones, atajos y usos imprescindibles que ahorran tiempo, mejoran tu productividad y hacen el día a día mucho más cómodo.
En este artículo vas a encontrar un repaso muy completo de usos, ajustes, apps clave y trucos ocultos para sacarle todo el jugo a tu iPhone: desde personalizar el Centro de control hasta leer WhatsApp sin dejar rastro, organizar tu trabajo, cuidar tus hábitos o convertir el móvil en una auténtica navaja suiza digital.
Personalizar iOS y dominar los trucos del día a día

Con iOS 18 y versiones recientes, el iPhone ha dado un salto grande en personalización. Uno de los cambios más potentes está en el Centro de control, que deja de ser un panel fijo para convertirse en algo casi a tu medida.
Ahora puedes crear varias “páginas” o secciones de Centro de control, cada una con accesos directos de diferentes tamaños. Es tan sencillo como desplegar el Centro de control desde la esquina superior derecha, mantener pulsado en una zona libre y pulsar en “Añadir un control”. A partir de ahí, decides qué controles van en cada sección y en qué orden los quieres.
La gracia está en que luego puedes deslizar de abajo a arriba dentro del propio Centro de control para cambiar de sección. Así puedes montar, por ejemplo, una página solo de domótica, otra de accesos rápidos a cámara, grabación de pantalla y notas, y otra con ajustes de accesibilidad o atajos que uses a diario.
Es tentador añadir controles sin parar, pero conviene tener un poco de cabeza: si llenas el Centro de control de secciones, pierde su función de acceso ultra rápido. Mejor concentrar lo que de verdad usas y dejar fuera lo accesorio.
Otra función muy infravalorada son las sustituciones de texto del teclado, perfectas para evitar escribir siempre lo mismo. Desde Ajustes > General > Teclados > Sustitución de texto puedes crear atajos de todo tipo: tu dirección completa, tu correo principal, la firma del trabajo, respuestas frecuentes…
La idea es que al escribir un atajo corto, el iPhone lo cambie por un texto largo. Para evitar que se dispare sin querer, es muy útil usar símbolos poco habituales, como corchetes o combinaciones raras. Por ejemplo, en vez de “direccion”, usar “” para que nunca se sustituya algo que escribas de forma normal.
A la hora de escribir, el teclado del iPhone también esconde otra joya: el “trackpad” oculto. Si mantienes pulsada la barra espaciadora, todo el teclado se convierte en una superficie táctil con la que puedes mover el cursor con precisión por el texto. Es ideal para corregir una palabra que se te ha colado dos líneas más arriba sin tener que ir pinchando a ciegas.
Si eres de los que les gusta tener la pantalla de inicio ordenada, te interesará saber que no hace falta mover los iconos uno a uno. Basta con entrar en el modo de edición (manteniendo pulsado en un hueco hasta que las apps empiecen a “temblar”), arrastrar una app y, sin soltarla, ir tocando con otro dedo más iconos. Se irán apilando en el mismo “montón” y podrás soltarlos todos a la vez en otra página. Eso sí, las carpetas no se pueden mover en grupo, solo las apps sueltas.
ChatGPT y Apple Intelligence: inteligencia artificial a un toque
En los modelos más recientes, como el iPhone 15 Pro y posteriores compatibles con Apple Intelligence, la integración con ChatGPT va un paso más allá. Ya no hace falta abrir la app ni entrar en la web: Siri puede delegar en ChatGPT cuando no tiene una respuesta clara o cuando tú se lo pides expresamente.
El funcionamiento es sencillo: cada vez que Siri vaya a consultar algo a la IA de OpenAI, te pedirá permiso, mostrando una confirmación en pantalla. Si quieres que todo sea más fluido, en Ajustes > Apple Intelligence y Siri > ChatGPT puedes activar “Usar ChatGPT” y desactivar “Confirmar peticiones a ChatGPT”. De este modo, el asistente hará uso de la IA de forma casi transparente cuando lo vea necesario.
Esto convierte a tu iPhone en un asistente creativo y de consulta permanente: puedes generar ideas de textos, pedir explicaciones rápidas, resumir información o planificar un viaje sin moverte de la pantalla de inicio ni abrir nada más.
Encontrar tu iPhone cuando se “pierde” en casa
Si eres de despistar el móvil por el sofá, la cama o cualquier rincón, el iPhone tiene dos recursos sencillos para encontrarlo. El primero es tirar de Siri y pedirle algo tipo “ayúdame a buscar el iPhone”. El dispositivo empezará a sonar aunque esté en silencio, lo que te sirve para localizarlo siguiendo el ruido.
La segunda opción es perfecta si tienes un Apple Watch en la muñeca. Desde su Centro de control puedes pulsar el icono del iPhone y mantenerlo pulsado para que el móvil, además de emitir un sonido, active el flash. Esto es especialmente útil si está escondido bajo una manta o en una habitación sin mucha luz.
Leer mensajes de WhatsApp (y más) sin dejar rastro
Muchas apps de mensajería como WhatsApp o Telegram permiten previsualizar conversaciones con una pulsación prolongada. En el caso de WhatsApp, basta con ir a la pestaña de chats, dejar el dedo encima de una conversación y esperar a que se abra una ventana flotante. También puedes aprender a convertir notas de voz de WhatsApp en texto.
En esa vista previa podrás leer los últimos mensajes sin que salte el temido doble check azul, siempre que no entres del todo en el chat. Luego, solo tienes que tocar fuera de la ventana para cerrarla. Esta misma pulsación larga sirve también en otras apps para ver correos, enlaces o archivos sin necesidad de abrirlos del todo.
Ganarle la batalla a las notificaciones y las molestias
Una de las cosas más pesadas del ecosistema de apps son las ventanas emergentes pidiendo que valores la aplicación en la App Store. Por suerte, Apple permite desactivar de un plumazo esas solicitudes constantes.
Si entras en Ajustes > Apps > App Store, encontrarás la opción “Valoraciones dentro de la app”. Al desactivarla, las aplicaciones dejan de mostrarte esos mensajes para puntuar y escribir reseñas, evitando interrupciones justo cuando estás concentrado en otra cosa.
Compartir el Wi‑Fi sin decir una sola contraseña
Dar la clave del Wi‑Fi ya no tiene por qué ser un drama de números y letras imposibles. El iPhone ofrece varias fórmulas rápidas y seguras para compartirla, sobre todo si usas la app Contraseñas de Apple.
La forma más automática funciona cuando la otra persona también tiene un dispositivo Apple. Si esa persona pulsa tu red Wi‑Fi desde su iPhone o iPad mientras tú estás conectado a ella, en tu móvil aparecerá una ventana emergente preguntando si quieres compartir la contraseña. Con un toque, el otro dispositivo se conectará sin ver nunca la clave.
Desde la app Contraseñas también puedes generar un código QR de la red Wi‑Fi. Basta con entrar en el registro de esa red, elegir la opción de mostrar el código QR y dejar que la otra persona lo escanee con la cámara. Es perfecto cuando hay varias personas conectándose a la vez.
Otra opción es compartir la contraseña mediante el propio sistema de compartir de iOS: puedes enviar la clave por Mensajes, WhatsApp, AirDrop u otras apps directamente desde la sección de Wi‑Fi de Contraseñas. De nuevo, sin necesidad de dictar nada en voz alta.
Medir objetos y usar el iPhone como nivel
La app Medidas, que muchos pasan por alto o han borrado alguna vez, convierte tu móvil en una herramienta muy apañada. Con su modo principal puedes medir distancias, muebles o espacios usando solo la cámara. Funciona mejor en modelos Pro con sensor LiDAR, pero en general es bastante precisa en todos.
El proceso es fácil: abres Medidas, mueves un poco el iPhone para que el sistema se calibre y colocas el punto que aparece en pantalla en uno de los extremos del objeto. Pulsas en el símbolo +, desplazas la cámara hasta el otro extremo y vuelves a tocar +. El resultado: la longitud o altura en pantalla, lista para guardar o compartir.
Dentro de la misma app hay una pestaña de Nivel, que transforma el iPhone en un nivel de burbuja digital. Es tremendamente útil para colgar cuadros o estanterías rectos, y suele clavar la precisión en prácticamente cualquier modelo.
Usos imprescindibles para productividad y trabajo
Más allá de los trucos del sistema, el iPhone brilla como herramienta de productividad cuando se combina con ciertas aplicaciones. Muchas personas lo usan como centro de mando para organizar tareas, proyectos y citas, tanto personales como profesionales.
Una forma muy eficiente de trabajar es revisar cada noche las tareas del día siguiente y por la mañana echar otro vistazo antes de arrancar. Apps como Todoist o Griply se utilizan para gestionar listas de tareas y proyectos, permitiendo crear recordatorios, etiquetas, prioridades y sincronizarlo todo con el Mac u otros dispositivos.
Para el calendario, alternativas como Fantastical hacen que las citas, reuniones y eventos estén siempre claros y accesibles, con vistas cómodas y recordatorios bien configurados. Y cuando hay proyectos más grandes, herramientas como Notion permiten centralizar documentos, notas, bases de datos y planes de trabajo en un solo sitio.
En el uso profesional más intenso, también cobra protagonismo el correo. Apps como Spark se convierten en verdaderos centros neurálgicos para gestionar bandejas llenas de notas de prensa, invitaciones y correos importantes. Sus bandejas inteligentes, recordatorios y clasificación ayudan a que no se convierta todo en un caos.
Para empresas y equipos, es común tener instalado Outlook como gestor de correo corporativo, junto con Microsoft Teams o herramientas similares para reuniones y mensajería interna. Combinando esto con apps de gestión de proyectos, el iPhone pasa de ser solo un móvil a ser un puesto de trabajo portátil.
En este escenario encaja muy bien el uso de ChatGPT como “mano derecha digital”. La app oficial permite organizar ideas para artículos, preparar guiones de vídeos, resolver dudas técnicas rápidas o incluso esbozar viajes y agendas. Todo ello sin necesidad de abrir el portátil, perfecto para cuando estás en movimiento.
Notas, documentos y almacenamiento en la nube
Si sueles trabajar con textos, el iPhone también puede ser un buen complemento para redactar, revisar o corregir documentos. Pages, el procesador de textos de Apple, está totalmente integrado con iCloud, de forma que puedes empezar algo en el Mac, retocarlo desde el iPhone y seguir luego en el iPad sin perder nada.
Para tareas más sencillas, las notas rápidas se benefician mucho de apps como Notion o incluso de la propia app Notas de iOS. La clave está en que todo se sincroniza entre dispositivos y puedes capturar ideas al vuelo en cualquier momento, sin tener que esperar a sentarte delante del ordenador.
En cuanto a ficheros y material pesado, servicios como WeTransfer o Mega facilitan muchísimo el día a día; si necesitas liberar espacio en iPhone, estos servicios y algunos ajustes del sistema te lo ponen fácil. WeTransfer permite enviar archivos grandes por correo sin registrarse, ideal para mandar vídeos, informes o recursos a clientes y compañeros sin complicaciones.
Mega, por su parte, ofrece hasta 50 GB gratuitos de almacenamiento en la nube, integrándose bien con el iPhone. Desde su app puedes subir documentos, sincronizar fotos y acceder rápido a todo lo que tienes guardado, tanto si es material personal como de trabajo.
Apps imprescindibles para ocio, redes y estilo de vida
Por mucha productividad que busquemos, el iPhone también es una máquina perfecta para desconectar, entretenerse y cuidar el día a día. Las redes sociales como X (Twitter), Instagram o Threads se han convertido en el refugio habitual cuando apetece hacer scroll sin pensar demasiado.
Para esos ratos muertos o noches de sofá, YouTube sigue siendo una de las apps estrella para ver vídeos, charlas, directos y contenido de todo tipo. Y si tienes suscripción a servicios como Netflix, el iPhone es un mini cine portátil para series y películas en el transporte público o en la cama.
Si te gusta comer fuera, Foursquare puede convertirse en tu aliado. Activas la geolocalización y la app te muestra bares y restaurantes cercanos con opiniones y valoraciones de otros usuarios, ayudándote a elegir mejor donde ir de tapas o a cenar.
Para quienes disfrutan leyendo artículos largos pero no siempre tienen tiempo en el momento, Pocket es otra joya. Permite guardar cualquier texto, noticia o post para leerlo más tarde incluso sin conexión, ideal para recopilar lecturas para un viaje o para el fin de semana.
En el terreno de los pagos entre amigos, apps como Twyp solucionan las típicas cuentas de cenas o regalos conjuntos. Puedes enviar y recibir dinero al instante entre usuarios, sin importar el banco, con operaciones seguras verificadas por PIN. Adiós al “ya te pago luego” eterno.
Para moverte en coche, Waze va más allá del simple GPS mostrando estado del tráfico en tiempo real, accidentes, controles o radares gracias a los avisos de otros usuarios. Es especialmente útil en ciudades grandes o cuando viajas por zonas que no conoces bien.
Salud, hábitos y modos de concentración
El iPhone también puede ser un gran aliado para cuidar tu salud y tus rutinas. Apps como HabitMinder se centran en ayudarte a construir y mantener hábitos saludables: desde controlar el sueño y los pasos hasta recordar que hagas ejercicio, hidratarte más o parar un momento a respirar.
Esta aplicación, además, se complementa muy bien con el Apple Watch, que registra actividad, envía avisos y sincroniza todos esos datos de tu día a día. Puedes programar momentos de relax, pequeñas pausas para respiraciones profundas o microdescansos mentales a lo largo de la jornada.
A nivel de concentración, los Modos de concentración de iOS permiten crear perfiles como “Trabajo” o “Personal” que ocultan aplicaciones y notificaciones que distraen. Hay quien, por ejemplo, configura un modo de trabajo que quita todas las redes sociales de la pantalla de inicio y solo deja visibles correo, gestor de tareas, calendario y apps de comunicación interna.
Combinando ese modo con widgets específicos, como un widget de Griply o de Todoist en la pantalla principal, tienes siempre delante las tareas y proyectos del día, evitando caer en la tentación de abrir otras apps “por costumbre”.
Cámara, edición de fotos y memoria en la nube
Para muchos usuarios, la cámara es uno de los grandes motivos para seguir en el iPhone. Es el dispositivo que siempre va encima, así que se convierte en la herramienta principal para hacer fotos y vídeos de familia, amigos, viajes o entrenamientos.
La app Fotos de Apple llega más que de sobra para la mayoría. Puedes tirar de la corrección automática y, a partir de ahí, retocar exposición, contraste, color o recortes hasta dejar la imagen a tu gusto sin complicarte demasiado. Además, todo queda perfectamente organizado por álbumes, fechas y personas.
Si te gusta ir un paso más allá, apps como Darkroom ofrecen herramientas avanzadas de edición de fotos y vídeo con un flujo muy cómodo en iOS, mientras que Halide permite hacer fotos con más control manual, exprimir el sensor del iPhone y ganar ese plus de nitidez que se agradece luego en trabajos más serios o artículos técnicos.
Para guardar y organizar todo ese material, Google Fotos es otra aplicación clave. Te permite tener miles de fotos y vídeos accesibles desde cualquier dispositivo, con un buscador muy potente capaz de encontrar imágenes por lugares, objetos o personas. Es especialmente útil para quienes generan mucho contenido visual en su día a día.
Mensajería, comunicación y apps que no pueden faltar
La mensajería es seguramente el uso número uno del iPhone para la mayoría de la gente. Mantener el contacto con familia, amigos y compañeros pasa por WhatsApp, Mensajes de Apple y Telegram, que se reparten casi todo el pastel.
WhatsApp suele ser la app reina, seguida de Mensajes para quienes están más metidos en el ecosistema de Apple, y Telegram como herramienta versátil para grupos, canales y envío de archivos sin compresión. Telegram, en concreto, funciona casi como una navaja suiza: sirve igual para hablar con contactos, coordinar trabajo que para mandarte archivos a ti mismo entre el iPhone y el Mac.
A partir de ahí, Instagram también se usa para mensajes más informales ligados al contenido que ves en la propia red. Y en un plano más profesional, muchas empresas tiran de clientes o apps específicas para que los clientes revisen proyectos o estados de pedidos desde el móvil, sumando aún más usos al iPhone.
Pagos, cartera y gestión del dinero desde el iPhone
La app Cartera (Wallet) convierte el móvil en un sustituto muy serio de la cartera física. Desde ahí puedes guardar tarjetas de crédito y débito, tarjetas de transporte, entradas de espectáculos y mucho más.
Al añadir una tarjeta bancaria compatible, podrás pagar con Apple Pay en tiendas físicas acercando el iPhone al datáfono, así como pagar en webs y apps de forma segura sin tener que reescribir los números de la tarjeta cada vez. También es posible enviar y recibir dinero de familiares y amistades a través de los servicios compatibles que tengas activos.
Para empezar, solo hay que abrir la app Cartera, tocar en el botón de añadir en la parte superior y seguir las instrucciones que aparecen en pantalla para registrar la primera tarjeta. A partir de ese momento, llevarás tu banco en el bolsillo sin cargar con tantas tarjetas físicas.
El iPhone deja de ser “solo un teléfono” para convertirse en un centro de operaciones donde se mezcla productividad, comunicación, ocio, salud, pagos y un buen puñado de trucos escondidos. Aprovechando funciones como el Centro de control personalizado, las sustituciones de texto, la integración con ChatGPT, las apps de tareas y notas, la cámara y las herramientas de nube y mensajería, es fácil que tu móvil pase a ser impensable en tu día a día por todo lo que te soluciona sin que casi te des cuenta.