- Telegram funciona como una nube personal ilimitada, con Mensajes guardados, borradores sincronizados y gestión avanzada de archivos y caché.
- Ofrece amplias opciones de privacidad y seguridad: alias, bloqueo con PIN y huella, 2FA, autodestrucción de cuenta, chats secretos y mensajes efímeros.
- Permite personalizar a fondo la experiencia con temas, carpetas de chats, mensajes formateados, stickers propios, bots, minijuegos y automatizaciones con IFTTT.
- Grupos, supergrupos, canales y Telegraph convierten Telegram en una potente plataforma de difusión, aprendizaje y comunidad más allá de la mensajería básica.
Telegram se ha ganado a pulso la fama de ser mucho más que una simple app de mensajería. Actualizaciones constantes, funciones ocultas por todas partes y un nivel de personalización que deja a WhatsApp bastante atrás hacen que, bien usada, sea casi una navaja suiza digital.
El problema es que, con tantas opciones, es fácil que se te escapen muchas. En esta guía vas a encontrar todos los trucos de Telegram más útiles y potentes reunidos y explicados con calma: desde cómo usarla como nube personal, pasar tus chats desde WhatsApp, mejorar la privacidad, hasta sacarle partido a bots, juegos, canales, temas, notas de voz y mucho más.
Telegram como nube personal y centro de archivos
Una de las cosas más bestias de Telegram es que no tiene límite global de almacenamiento en la nube, solo restringe el tamaño de cada archivo (hasta 2 GB en las versiones actuales): perfecto para usarla como almacén de documentos, fotos y todo tipo de archivos.
Todo gira en torno a un chat especial llamado “Mensajes guardados”, que no es otra cosa que una conversación contigo mismo accesible desde el móvil, el ordenador o la web. Ahí puedes ir dejando enlaces, notas, fotos, audios, documentos o vídeos y se sincronizarán al instante en todos tus dispositivos.
Si alguna vez borras ese chat, no hay marcha atrás con lo que hubiera dentro: el contenido eliminado no se puede recuperar. Lo que sí puedes hacer es recrear de nuevo el chat buscando “Mensajes guardados” en la barra de búsqueda y volviendo a escribir algo para que aparezca otra vez en tu lista.
Además, los mensajes que dejas a medias también se sincronizan como borradores entre dispositivos. Empiezas a escribir en el móvil, y si abres el mismo chat en el PC verás el texto sin enviar, perfecto para continuar escribiendo en un teclado físico o usarlo como recordatorio sin necesidad de mandarlo.
Cuando guardas de todo ahí dentro, conviene tener a mano lo que más usas. Por eso puedes fijar mensajes importantes en la parte superior del chat de Mensajes guardados (y de cualquier conversación normal o grupo): seleccionas el mensaje y eliges la opción de fijar para tenerlo siempre a un toque.

Fotos, vídeos y multimedia: calidad, edición y trucos visuales
Por defecto, cuando mandas una foto como imagen, Telegram la comprime y la reduce a unos 720 píxeles de ancho, lo que va genial para fotos rápidas o capturas que quieras que ocupen poco peso. Esa compresión también la puedes aprovechar para redimensionar imágenes automáticamente si luego las vas a subir a una web o enviar por otro sitio.
Si lo que quieres es conservar al máximo la nitidez, el truco es enviarlas como archivo en lugar de como foto. En el chat eliges el clip de adjuntar y, en vez de Galería/Fotos, entras en “Archivo” y seleccionas la imagen; así se envía a resolución y tamaño originales sin compresión extra.
Antes de enviar una foto desde la galería, Telegram te ofrece un completo editor de imágenes integrado. Puedes ajustar brillo, exposición y contraste, aplicar desenfoques lineales o radiales, tocar el color, dibujar con pincel, añadir texto e incluso colocar máscaras que se ajustan automáticamente a las caras gracias al reconocimiento facial (gafas, sombreros, pelucas, etc.).
Las imágenes que uses como avatar no se pierden: cada vez que cambias la foto de perfil, Telegram guarda las anteriores en una especie de álbum que otros usuarios pueden revisar entrando en tu perfil. Desde ahí también puedes ir borrando las que ya no quieras que se vean, eliminándolas una a una desde el menú de tres puntos.
Además, Telegram permite convertir fácilmente tus vídeos en GIFs: grabas un vídeo desde el propio chat, entras en la pantalla de edición, y si desactivas el sonido se mandará como animación tipo GIF que se reproduce en bucle y se puede descargar como tal.
Personalización total: temas, tamaños y apariencia
El nivel de personalización de la interfaz es enorme: puedes cambiar desde el tamaño de la letra hasta el tema completo de la app. En los ajustes de chats tienes un deslizador con el que pasar de un tamaño de texto muy pequeño (alrededor de 12 puntos) hasta letras enormes, de unas 30, pensado para quienes quieren o necesitan verlo todo mucho más grande.
También puedes escoger entre distintos temas claros y oscuros, activar el modo oscuro permanente o usar el modo nocturno automático. Este último puede activarse según la hora del día o el brillo de la pantalla e incluso escoger variantes de oscuro más grises o más azulados para no deslumbrar por la noche.
Si no te convence ningún tema de los que vienen de serie, Telegram permite descargar temas de terceros desde canales especializados y aplicarlos con un toque, o incluso crear tu propio tema desde cero. En los ajustes de chats, tienes la opción de “Crear nuevo tema”: a partir de ahí, eliges colores para fondo, burbujas, botones y casi cada elemento visual de la aplicación.
En iOS, además, puedes modificar el icono de la app en la pantalla de inicio. Desde el apartado de Apariencia, en la sección de “Icono de la app”, eliges entre varias variantes de logotipo para darle otro aire al escritorio de tu iPhone o iPad.
Si eres de los que también disfruta cambiando el idioma de la interfaz, Telegram ofrece una buena colección de idiomas y permite activar un botón de traducir para mensajes en otros idiomas. En la sección de idioma de los ajustes puedes habilitar el botón “Mostrar botón de traducir” y elegir a partir de qué idioma quieres que aparezca esa opción en cada mensaje.
Privacidad y seguridad: control fino sobre tu cuenta
Uno de los puntos fuertes de Telegram son sus ajustes de privacidad. Desde el apartado “Privacidad y seguridad” puedes decidir quién ve tu última hora de conexión: todos, solo tus contactos o nadie. Además, puedes configurar excepciones para, por ejemplo, ocultarla a todo el mundo salvo a unas pocas personas, o al revés.
Igual de importante es la gestión del número de teléfono. Puedes asociar a tu cuenta un alias o nombre de usuario, que es el que compartirás para que te añadan sin necesidad de dar tu móvil real. En los ajustes defines ese alias y, en la sección de número de teléfono, eliges si quieres que sea visible para todos, solo contactos o nadie, y si otros pueden encontrarte buscándolo.
Para evitar cotillas con acceso físico a tu móvil, Telegram permite proteger la app con un código de bloqueo y huella dactilar. Dentro de Privacidad y seguridad, en “Código de bloqueo”, activas un PIN y, si quieres, el desbloqueo por huella. Incluso puedes decidir cuánto tiempo tarda la app en bloquearse sola y si muestra o no el contenido en la vista de multitarea.
Si quieres subir un peldaño más en seguridad, puedes activar la verificación en dos pasos. Eso añade una contraseña adicional que hay que introducir cada vez que entras en tu cuenta en un dispositivo nuevo. El proceso incluye marcar la contraseña dos veces, opcionalmente añadir una pista y un correo para recuperación, reduciendo el riesgo de robos de cuenta.
Otro ajuste muy particular de Telegram es que puedes programar la autodestrucción completa de tu cuenta si pasa un tiempo sin que te conectes. En Privacidad y seguridad, en “Eliminar mi cuenta si estoy fuera”, defines un periodo entre un mes y un año. Si no abres Telegram durante ese plazo, se borra todo: mensajes, archivos e incluso tu alias.
Chats secretos, autodestrucción y mensajes efímeros
Los chats normales de Telegram están cifrados, pero no de extremo a extremo por defecto. Si quieres una capa extra de confidencialidad, puedes iniciar un chat secreto con cifrado extremo a extremo, sin copias en la nube, sin reenvío de mensajes y con protección extra frente a capturas de pantalla.
Para arrancar uno, abres un nuevo chat y eliges la opción de “Nuevo chat secreto”, seleccionando el contacto. Estas conversaciones son solo de uno a uno, no admiten grupos, y la otra persona tiene que estar conectada para que se inicie la sesión segura.
Dentro de estos chats especiales aparece el ajuste de autodestrucción de mensajes. Desde el menú del chat puedes marcar un temporizador que va desde un segundo hasta una semana. Una vez la otra persona vea el mensaje o abra la foto o archivo, empezará la cuenta atrás hasta que desaparece de ambos lados.
Fuera de los chats secretos también hay opciones efímeras. En cualquier conversación, incluida la normal, puedes activar la autoeliminación del historial para que los mensajes se borren a partir de un plazo concreto (por ejemplo, 24 horas o una semana), afectando a todos los participantes de ese chat.
También está la opción de enviar fotos que desaparecen en chats privados: al seleccionar una imagen, tocas el icono del cronómetro y eliges cuánto tiempo seguirá visible después de que el destinatario la abra. Pasado ese tiempo, se elimina del chat.
Organización y control de tus conversaciones
Cuando empiezas a tener una buena colección de chats, grupos y canales, conviene ordenar un poco el caos. Telegram permite crear carpetas de chats personalizadas para agrupar conversaciones de trabajo, familia, noticias, ocio o lo que te apetezca. Desde los ajustes (o con pulsación sobre la pestaña de Chats en iOS) puedes crear nuevas carpetas y decidir qué conversaciones entran en cada una.
Dentro de la lista de chats puedes fijar las conversaciones que más usas para que aparezcan siempre arriba, independientemente de cuándo se escribiera por última vez. Basta con mantener pulsado un chat y elegir la opción de fijar (o “Pin to top” en el escritorio), ideal para tu grupo principal o tu propio chat de Mensajes guardados.
También cuentas con la función de archivar conversaciones menos importantes. Esos chats se agrupan en una sección de “Conversaciones archivadas” y no molestan, aunque se ponen en blanco cuando hay mensajes nuevos. Lo curioso es que lo que archives en el móvil no tiene por qué aparecer archivado en el PC: el archivado puede variar según dispositivo.
Para no volverte loco buscando un mensaje antiguo, cualquier chat o grupo permite buscar por palabras clave y por fechas. Desde el menú del chat eliges “Buscar” y, además del término, tienes un icono de calendario para centrar la búsqueda en un día concreto o rango temporal.
Cuando hubo un mensaje clave que no quieres perder, puedes anclarlo dentro del grupo o canal. Lo seleccionas y eliges “Anclar”: se mostrará destacado y accesible tanto en la parte superior del chat como en la sección de mensajes anclados de las opciones del grupo.
Trucos de mensajería: formato, respuestas, reenvíos y más
Telegram da mucho juego también en lo que es escribir y contestar. Puedes formatear el texto con negrita, cursiva, tachado, subrayado y estilo monoespaciado. Lo más cómodo es seleccionar el fragmento y usar el menú contextual para aplicar el estilo. Si prefieres atajos tipo Markdown, tienes códigos como doble guion bajo para cursiva, triple acento para monoespaciado, etc.
También dispones de un buscador automático de emojis: según vas escribiendo palabras, la app sugiere iconos relacionados, y si escribes “:palabra” te ofrece varias opciones de emoji asociadas para insertarlas al vuelo. Si quieres crear los tuyos, aprende a crear emojis personalizados. Además, hay emojis especiales (dado, diana, balón de fútbol o baloncesto) que se envían con animaciones y resultados aleatorios visibles para todos.
Cuando quieras ser muy claro sobre a qué mensaje respondes, sobre todo en grupos, puedes contestar citando un mensaje concreto. Pulsas sobre el mensaje, eliges “Responder” y tu contestación aparecerá acompañada de un recuadro con el texto original, así no hay confusiones.
El reenvío se puede afinar bastante: puedes reenviar mensajes a otros chats ocultando el remitente original, o incluso evitando mostrar la leyenda de reenviado. Antes de confirmar el envío, tocas la previsualización y configuras si quieres ocultar el autor y otros detalles.
Un detalle muy cómodo es que, al copiar texto de un mensaje, tienes la opción de seleccionar solo una parte concreta. Mantienes pulsado, sueltas, vuelves a pulsar y ajustas los cursores de selección para quedarte exactamente con el fragmento que necesitas, algo que WhatsApp, sin ir más lejos, no ofrece igual de fino.
Mensajes programados, silenciosos y recordatorios
Telegram permite hacer bastante más que darle a enviar y ya. Manteniendo pulsado el botón de envío, aparece la opción para programar el mensaje a una fecha y hora concretas. Muy útil para felicitaciones de cumpleaños, recordatorios a otra persona o mensajes profesionales que no quieres mandar a deshoras.
Desde ese mismo menú puedes enviar mensajes silenciosos, que llegan sin sonido ni vibración al destinatario, aunque este tenga las notificaciones activadas. Así no corres el riesgo de despertar a nadie o hacer ruido en un momento delicado: el mensaje estará ahí esperando cuando abra la conversación.
En el chat de Mensajes guardados, el sistema de programación se vuelve especialmente útil para crear recordatorios personales. Escribes lo que quieres recordar, mantienes pulsado el botón de envío y eliges “Crear un recordatorio”: cuando llegue la hora elegida, Telegram te avisará. Todos esos recordatorios se gestionan desde un icono de carpeta con punto rojo que aparece en el cuadro de escritura.
Hay incluso una opción avanzada que permite programar el envío para cuando el destinatario se conecte. Escribes el mensaje, mantienes pulsado el botón de mandar y eliges “Enviar cuando se conecte”: el sistema lo retendrá y lo soltará justo en el momento en que esa persona entre en Telegram.
Si te arrepientes después de lo que has enviado, Telegram da bastante margen: puedes editar mensajes ya enviados durante un tiempo (señalando el mensaje y eligiendo editar) y también borrarlos para ambas partes, sin el límite de tiempo tan estricto de otras plataformas.
Notas de voz, videomensajes y llamadas
En el apartado de audio y vídeo, la aplicación también va sobrada. Además de las notas de voz, ofrece videomensajes en forma de burbuja, que son pequeños vídeos circulares grabados directamente desde el micrófono/cámara del chat. Cambiar entre nota de voz y vídeo es tan simple como tocar el icono del micrófono una vez.
En los ajustes de chat puedes activar la función de “Elevar para hablar”: con ella, basta con acercarte el móvil a la oreja para empezar a grabar una nota de voz, agilizando mucho el envío si vives a base de audios.
A nivel de llamadas, Telegram integra llamadas de voz gratuitas vía Internet, consumiendo datos o WiFi, pero no minutos de tu operadora. Y, por supuesto, también admite videollamadas en las que puedes alternar entre cámara frontal, trasera o compartir la pantalla del móvil, muy útil para ayudar a alguien a configurar algo o mostrar un proceso en directo.
La compartición de pantalla se activa desde la videollamada, pulsando en el icono de vídeo y eligiendo la opción de pantalla del teléfono, autorizando la grabación para que el otro vea exactamente lo que pasa en tu móvil.
Además, durante las videollamadas y la reproducción de vídeos de YouTube mandados en el chat, puedes usar una especie de modo “Picture in Picture” propio: el vídeo se abre en ventana flotante para seguir viendo el contenido mientras charlas o te mueves por otros chats dentro de Telegram.
Ubicación en tiempo real, QR y contactos cercanos
Para quedar con alguien o hacer seguimiento de un viaje, puedes compartir tu ubicación de varias formas. En el menú de adjuntar, la opción “Ubicación” permite enviar tu posición actual o tu ubicación en tiempo real durante un intervalo (15 minutos, 1 hora, 8 horas…), de manera que el otro vea en el mapa cómo te vas moviendo.
Si quieres facilitar que otros te añadan sin andar deletreando tu alias, Telegram genera códigos QR para tu usuario. Desde tu perfil, tocas el icono del código y podrás mostrarlo en pantalla o compartirlo como imagen con diferentes estilos visuales para que cualquiera te añada al escanearlo.
El mismo sistema de QR sirve también para grupos y canales, incluso aunque tú no seas el administrador. Desde la info del grupo, puedes mostrar o compartir el QR que apunta al enlace de invitación correspondiente.
La sección “Personas cerca” en el menú lateral te permite descubrir usuarios y grupos cercanos geográficamente. Si te haces visible, otros también podrán encontrarte para iniciar chats o unirse a grupos locales de tu zona.
Y cada vez que activas un chat con alguien, al entrar en su perfil verás un apartado que muestra los grupos que tenéis en común, lo que ayuda a entender de dónde conoces a esa persona o qué intereses compartís según las comunidades a las que ambos pertenecéis.
Grupos, supergrupos, canales y Telegraph
Telegram brilla especialmente cuando hablamos de comunicación masiva. Por un lado tienes los grupos y supergrupos, que pueden llegar a albergar a decenas de miles de personas y donde los nuevos miembros pueden ver el historial completo si el administrador así lo define.
Los administradores pueden nombrar otros admins con permisos limitados (borrar mensajes, moderar usuarios, fijar mensajes, etc.), personalizar enlaces públicos de invitación y configurar normas de participación bastante detalladas. En grupos grandes, las encuestas integradas son perfectas para votar decisiones rápidas.
Por otro lado están los canales de difusión, que funcionan como una especie de lista de correo moderna: solo los administradores publican y el resto de usuarios simplemente reciben el contenido. Al crear uno, eliges si es público o privado, pones nombre, descripción y configuras el enlace permanente.
Para publicar textos largos con formato más elaborado, Pavel Durov y compañía lanzaron Telegraph, una mini plataforma de microblogging anónima donde redactas artículos (con títulos, encabezados, fotos, etc.) que luego compartes en Telegram con vistas instantáneas que cargan al momento. No necesitas registrarte: mientras tu navegador mantenga la sesión, podrás editar tus posts.
Si quieres descubrir contenido interesante, el buscador general de Telegram te muestra canales populares relacionados con los términos que escribes. Puedes buscar por temas (tecnología, recetas, deporte…) y verás canales y grupos públicos listos para unirte, además de los típicos contactos.
Bots, minijuegos, automatización y extras
Los bots son uno de los mayores diferenciales de Telegram frente a su competencia. Son pequeños programas que, al interactuar con ellos desde un chat o incluso de forma “inline” escribiendo su nombre dentro de otra conversación, realizan tareas automáticas: traducciones, encuestas, recordatorios, descargas, juegos, etc.
Hay bots para casi todo: buscar vídeos en YouTube (@youtube), consultar Wikipedia (@wiki), traducir textos con Yandex (@ytranslatebot), hacer cálculos rápidos (@calcubot), sacar artículos científicos (@SciHubBot), encontrar GIFs (@gif), crear listas de notas (@dotobot), compartir información de películas (@imdb), descargar música o el audio de vídeos, aprender inglés (@AndyRobot) o incluso modificar el estilo de las fuentes (@FancyCharsBot).
Gracias a la integración con IFTTT, puedes ir un paso más allá y automatizar tareas entre servicios: que se te envíe un mensaje en Telegram cuando publiques una foto en cierta red social, recibir un aviso si hay un nuevo artículo en un feed, o guardar automáticamente archivos recibidos en un almacenamiento externo. Todo se gestiona con el bot @ifttt y las recetas que configures en la web de IFTTT.
El ocio tampoco falta: bots como @gamebot o @gamee ofrecen decenas de minijuegos en HTML5 que se ejecutan directamente dentro de Telegram, solos o con amigos, recuperando un poco el espíritu de los juegos del antiguo MSN Messenger pero muy mejorados.
Además, la app incluye un navegador interno para abrir enlaces sin salir de la aplicación y, si no te convence, puedes desactivarlo en los ajustes de chat para que siempre se usen tus navegadores por defecto. Los vídeos de YouTube incrustados se pueden ver en la propia app e incluso en ventana flotante mientras sigues escribiendo.
Stickers, GIFs, música y almacenamiento
Los stickers son otra de las señas de identidad de Telegram. Instalar nuevos packs es tan fácil como tocar un sticker que no tengas o pulsar en el enlace de un paquete y añadirlo. Con el tiempo, es fácil acabar con una colección interminable, por lo que desde Ajustes > Chats > “Stickers y máscaras” puedes organizar y eliminar los que ya no uses.
Si te apetece ir más allá, la propia plataforma te permite crear tus propios packs de stickers con la ayuda de un bot oficial. Editas imágenes PNG con fondo transparente, tamaño 512 x 512 píxeles y menos de 512 KB, hablas con el bot, subes cada imagen, le asignas un emoji representante y publicas el pack, que quedará accesible vía URL. En versiones recientes también puedes crear stickers más rápido a partir de fotos del móvil con recorte automático del fondo.
En cuanto a GIFs, además de poder enviarlos desde la galería, dispones de un buscador integrado basado en Giphy. Escribes @gif seguido de la palabra clave o pulsas el botón de GIF junto al cuadro de texto y eliges la animación que mejor encaje con lo que quieres expresar.
Telegram también se las apaña como reproductor de música improvisado. Enviándote a ti mismo archivos MP3, la app agrupa varios como si fueran una lista de reproducción, con controles de pausa, siguiente, anterior, repetición y reproducción aleatoria. No es un Spotify, pero para escuchar rápidamente pistas que tienes en el PC desde el móvil sin cables va de lujo.
Tanto contenido intercambiado tiene un impacto directo en la memoria de tu dispositivo. Desde Ajustes > Datos y almacenamiento > Uso de almacenamiento puedes ver cuánto espacio ocupa la caché de Telegram en tu móvil y vaciarla con la opción de borrar caché. Si necesitas hacer espacio para una actualización, mira liberar espacio para actualizar el iPhone. Los archivos seguirán en la nube; simplemente se vuelven a descargar si vuelves a abrirlos.
En esa misma sección tienes la barra de “Conservar multimedia”, donde defines el tiempo que se mantienen los archivos descargados en el dispositivo (tres días, una semana, un mes…). Pasado ese plazo, se eliminarán localmente de forma automática, ayudando a no llenar el almacenamiento interno sin darte cuenta.
Con todas estas posibilidades, queda claro que Telegram es mucho más potente de lo que parece a simple vista: nube personal, mensajería avanzada, privacidad granular, canales de información, juegos, bots, temas, reproductor de música y un largo etcétera que crece con cada actualización. Cuantas más de estas funciones integras en tu día a día, más sentido cobra usarla como centro de tu vida digital, tanto a nivel personal como profesional.