- Configurar atajos, gestos, esquinas activas y Organizador visual acelera el uso de macOS y mejora mucho la multitarea.
- Dominar Dock, Launchpad, Spotlight y Finder permite gestionar aplicaciones y archivos con más orden y menos clics.
- Las apps nativas (Notas, Fotos, Mapas, Contraseñas, Recordatorios) cubren productividad diaria sin necesidad de tanto software extra.
- Automator, Terminal y funciones como portapapeles universal o webapps de Safari llevan el Mac a un nivel avanzado de personalización.

Si acabas de aterrizar en el mundo Mac o llevas un tiempo pero sientes que solo estás rascando la superficie, este artículo es para ti. macOS está lleno de funciones ocultas, atajos de teclado y ajustes avanzados que pueden marcar una diferencia brutal en cómo trabajas, estudias o simplemente disfrutas del ordenador.
A partir de todo lo que usan y recomiendan los usuarios más veteranos, vamos a repasar trucos de software para Mac que combinan productividad, personalización y pequeños “hacks” de Terminal. La idea es que puedas pasar de usar tu Mac “a medias” a sacarle jugo de verdad, tanto si vienes de Windows como si nunca habías tocado un ordenador de Apple.
Primeros pasos y ajustes básicos que deberías revisar
Antes de ponerte fino con trucos avanzados, merece la pena ajustar unas cuantas cosas básicas del sistema. Son detalles que se configuran una vez y luego te ahorran molestias todos los días.
Para empezar, es recomendable activar el clic derecho si usas trackpad: basta con ir a Ajustes del Sistema > Trackpad y marcar la opción de clic secundario con dos dedos. Con ese gesto tendrás siempre a mano los menús contextuales de macOS sin necesitar ratón externo.
Otro clásico que conviene revisar es la corrección automática del teclado (y atajos como poner arroba en Mac). Si ves que el Mac cambia palabras que no quieres, entra en Ajustes del Sistema > Teclado > Ortografía y desactiva o ajusta las sugerencias. Es la forma de evitar peleas constantes con el autocorrector cuando escribes en español de España, con tecnicismos o con nombres propios.
También es importante tener ojo con iCloud Drive, especialmente con la opción de sincronizar Escritorio y Documentos. Si la activas sin control, podrías llenar tu almacenamiento en la nube en cuestión de minutos si tienes muchos archivos ahí. En Mac recientes suele venir desactivada, pero entra en Ajustes del Sistema > iCloud > iCloud Drive y comprueba qué carpetas estás subiendo.
Por último, revisa qué aplicaciones se inician automáticamente al encender el Mac. Muchas apps intentan colarse en el arranque y eso lo ralentiza. Ve a Ajustes del Sistema > General > Ítems de inicio y desmarca todo lo que no quieras que se abra solo, especialmente utilidades que apenas usas.
Personaliza la apariencia de macOS a tu gusto
Una de las cosas más agradables del entorno Mac es lo fácil que es dejarlo con tu estilo. Entre modos claro/oscuro, colores, fondos y salvapantallas, puedes hacer que el sistema se adapte a ti y no al revés.
En Ajustes del Sistema encontrarás la sección Aspecto. Desde ahí puedes alternar entre modo claro y oscuro, e incluso elegir que cambie automáticamente según la hora del día. También puedes definir el color de resalte y el nivel de contraste de la interfaz, para que botones, menús y selecciones tengan el tono que más te cuadre.
Si quieres ir un paso más allá, entra en Pantallas (o «Pantalla» según versión). En macOS Sequoia puedes mostrar las resoluciones como lista y forzar más opciones de tamaño de escritorio. Esto viene de lujo si conectas monitores externos o si prefieres tener más espacio para ventanas aunque todo se vea un pelín más pequeño.
El tema de los fondos también influye un montón en la sensación de uso diario. Desde Fondo de pantalla puedes elegir imágenes estáticas, fondos dinámicos de Apple o tus propias fotos, y decidir si se aplica a todos los escritorios o solo a uno concreto. En la sección Salvapantallas podrás seleccionar animaciones, usar tus fotos, e incluso hacer que el salvapantallas también actúe como fondo, creando efectos bastante chulos al combinar escritorios virtuales.
Un detalle que mucha gente pasa por alto: puedes «tintar» ventanas y controles con el color del fondo de pantalla. Ese pequeño ajuste hace que todo el sistema se vea más coherente, sobre todo si usas wallpapers muy marcados en color.
Dock y Launchpad: controla tus aplicaciones
El Dock y el Launchpad son las dos grandes puertas de entrada a tus apps. Dominar cómo se comportan te ahorra clics, tiempo y también distracciones.
Empieza por poner orden en el Dock. Haz clic derecho sobre cualquier icono para mantenerlo anclado o eliminarlo, y arrastra aplicaciones para reordenarlas. Si no quieres ver una app ahí, simplemente arrástrala hacia fuera hasta que veas el icono de eliminar. Deja solo lo que usas de verdad a diario.
Desde Ajustes del Sistema > Escritorio y Dock podrás afinar a fondo: tamaño del Dock con un deslizador, si se amplifican los iconos al pasar el ratón, posición (inferior o laterales), y si quieres que se oculte automáticamente. También puedes desactivar la sección de «apps recientes y sugeridas» para que no te meta programas que no te interesan en medio de tu barra.
El Launchpad, que puedes abrir con la tecla F4, con el gesto correspondiente o desde el propio Dock, muestra todas las apps instaladas. Puedes organizarlo como si fuera el cajón de aplicaciones de un móvil: arrastrando iconos para cambiar su orden o creando carpetas soltando una app encima de otra. Es perfecto para clasificar por trabajo, ocio, juegos, etc.
Si eres de los que quieren rizar el rizo, desde Terminal hay comandos para personalizar todavía más el Dock: puedes mostrar solo las apps abiertas, añadir espacios vacíos para separar grupos de iconos, cambiar la velocidad de aparición cuando está oculto o activar transparencia en las apps minimizadas. Todo esto se hace con comandos «defaults write» sobre com.apple.dock y reiniciando el Dock con killall Dock.
Gestos Multi‑Touch, esquinas activas y Organizador visual
El trackpad del Mac no es un «ratón plano» sin más; es donde realmente se nota el diseño de Apple. Los gestos Multi‑Touch y las esquinas activas convierten la navegación por macOS en algo muy fluido.
En Ajustes del Sistema > Trackpad puedes ver y personalizar los gestos: tocar con un dedo para hacer clic, deslizar dos dedos para desplazarte, pellizcar para zoom, o usar tres/cuatro dedos para cambiar de escritorio, abrir Mission Control o mostrar el escritorio. Lo bueno es que el propio panel de ajustes incluye pequeños vídeos explicativos, así que puedes ir probando hasta quedarte con la combinación que más cómodo te resulte.
Las esquinas activas son otro bombazo de productividad. Dentro de Escritorio y Dock, abajo del todo, verás la opción Esquinas activas. Desde ahí puedes decidir qué pasa cuando llevas el puntero a cada una de las cuatro esquinas de la pantalla: mostrar escritorio, lanzar Launchpad, activar Mission Control, poner la pantalla en reposo o iniciar el Organizador visual, entre otras cosas.
El Organizador visual (Stage Manager) muestra la app que estás usando en el centro y el resto de ventanas como miniaturas en un lateral. Se accede desde el Centro de control, activando su interruptor, o añadiéndolo como icono independiente en la barra de menús. También puedes crear un atajo de teclado propio desde Ajustes del Sistema > Teclado > Funciones rápidas > Mission Control, asignando una combinación a «Organizador visual». Es ideal para mantener a raya la multitarea cuando trabajas con muchas apps a la vez.
Si combinas gestos, esquinas activas y Organizador visual, puedes moverte entre escritorios, ventanas y apps casi sin tocar el teclado. Cuesta un par de días acostumbrarse, pero luego da mucha pereza volver a un sistema sin estas opciones.
Spotlight, texto inteligente y sustitución de palabras
Spotlight es uno de los grandes secretos a voces de macOS. Con Command + Espacio se abre un buscador que sirve para casi todo, no solo para localizar archivos.
Desde esa barra puedes escribir el nombre de una aplicación para lanzarla al instante, buscar documentos, fotos, mensajes, contactos o incluso hacer búsquedas en Internet. Además, Spotlight funciona como calculadora, conversor de divisas y unidades: prueba a teclear cosas como “6 euros en dólares” o “25 * 13 / 4” y verás el resultado al momento sin abrir ninguna otra app.
Si no te gusta la cantidad de resultados que aparecen, ve a Ajustes del Sistema > Siri y Spotlight y desmarca categorías que no te interesen (por ejemplo, sugerencias de Siri o contenidos web). Cuanto más recortes, más rápido y más limpio será el resultado.
Un truco poco conocido: puedes mover la ventana de Spotlight. Ábrela, haz clic sobre el icono de la lupa y arrástrala a donde quieras de la pantalla. Así no tapa siempre lo mismo y puedes situarla donde te resulte más cómoda mientras trabajas.
En paralelo, el sistema ofrece una función potentísima para los que escriben mucho: la sustitución de texto. En Ajustes del Sistema > Teclado > Sustituciones de texto puedes añadir abreviaturas que se expanden a textos largos. Por ejemplo, escribes «@@» y se cambia por tu correo completo, o «dircasa» y se sustituye por tu dirección postal. Para formularios, emails repetitivos o apuntes es una auténtica maravilla.
Centrarse: notificaciones, modos de concentración y widgets
Si no domas las notificaciones, cualquier ordenador se convierte en una feria. macOS tiene herramientas muy buenas para filtrar qué puede molestarte y cuándo.
En Ajustes del Sistema > Notificaciones puedes decidir el estilo global (banners, alertas, nada) y luego configurar cada app por separado. Escoge para cuáles quieres avisos visibles, cuáles solo en el Centro de notificaciones y cuáles se quedan completamente mudas. Dedicar 10 minutos a esto cambia radicalmente la sensación de agobio.
Los modos de concentración van un paso más allá. Desde la sección Concentración puedes crear perfiles (Trabajo, Juego, Estudio, Noche…) con reglas propias: qué personas pueden llamarte, qué apps tienen permiso para mandar notificaciones, horarios automáticos, etc. Incluso puedes sincronizar estos modos con iPhone o iPad usando la misma cuenta de iCloud, para que todo tu ecosistema se comporte igual.
El Centro de notificaciones, que aparece al pulsar la fecha/hora en la esquina superior derecha, también permite añadir widgets. Pulsa en «Editar widgets» y elige los que quieras: calendario, recordatorios, clima, notas, batería, atajos, y muchos más, incluidas algunas apps de tu iPhone. Es una forma rápida de tener información esencial sin abrir nada.
Atajos de teclado imprescindibles y gestión de ventanas
Los atajos y equivalentes son el idioma secreto del Mac (por ejemplo, equivalente de Ctrl+Alt+Supr en Mac). Cuantos más controles, menos dependes del ratón y más rápido fluye todo.
Algunos básicos que deberías interiorizar cuanto antes:
• Command + Q para salir completamente de una aplicación.
• Command + W para cerrar la ventana activa.
• Command + H para ocultar la app actual sin cerrarla.
• Command + Tab para saltar entre aplicaciones abiertas.
• Command + Opción + W (en Safari) para cerrar todas las pestañas menos la actual.
En el Finder, Command + A selecciona todos los elementos de una carpeta, y Command + Opción + A elimina la selección. Para vaciar la papelera sin confirmación puedes usar Command + Opción + Shift + Borrar, así evitas un clic extra cuando sabes que no necesitas revisar nada.
Para moverte rápido por páginas web, Command + flecha arriba o abajo te lleva al principio o final de la página al instante. En Finder, esa misma combinación con la flecha hacia arriba te sube una carpeta en la jerarquía, y con flecha hacia abajo abre el elemento seleccionado. Son pequeños gestos que ahorran un montón de desplazamientos y clics.
Para cambiar de escritorio (Spaces) sin tocar el trackpad, puedes usar Control + flecha izquierda/derecha. Y si quieres ver todos los escritorios y ventanas abiertas, Mayúscula + F3 o el gesto de Mission Control te muestran la vista general. Desde ahí también puedes añadir nuevos escritorios y asignar apps para que siempre se abran en uno concreto.
Capturas de pantalla: imágenes y vídeo, con formatos a tu gusto
macOS tiene uno de los sistemas de capturas más cómodos que hay. Con unas pocas combinaciones de teclas puedes hacer desde una simple imagen hasta una grabación en vídeo de la pantalla.
Los atajos principales son estos:
• Shift + Command + 3: captura toda la pantalla.
• Shift + Command + 4: captura una zona concreta que seleccionas arrastrando.
• Shift + Command + 4 y luego Espacio: captura una ventana o menú específico.
• Shift + Command + Control + 3/4: hace la captura pero la guarda solo en el portapapeles para pegarla con Command + V.
Si pulsas Shift + Command + 5 se abre la utilidad completa de capturas. Desde ahí puedes elegir capturar pantalla entera, ventana o selección, grabar en vídeo, mostrar el puntero, temporizador y, muy importante, definir dónde guardar las capturas. En el menú Opciones puedes elegir Escritorio, Documentos u «Otra ubicación» para tenerlo todo más ordenado.
Por defecto, macOS guarda las capturas como PNG. Si prefieres JPG u otro formato, puedes abrir Terminal y usar un comando como:
defaults write com.apple.screencapture type jpg; killall SystemUIServer.
Con eso, todas las capturas futuras se guardarán en JPG. Puedes sustituir «jpg» por «png», «pdf», etc., según lo que te venga mejor.
Un truco adicional: si trabajas haciendo tutoriales o documentación, es muy cómodo usar la variante con Control para pegar directamente las capturas en documentos, emails o apps de mensajería sin llenar el escritorio de archivos sueltos.
Finder, archivos, Vista Previa y firma de PDFs
Finder es el explorador de archivos de macOS, y con un par de costumbres se vuelve mucho más ágil. Lo primero es aprovechar la barra lateral de favoritos: arrastra las carpetas que más usas a la zona de Favoritos y tendrás acceso directo a ellas sin navegar cada vez.
Cuando tengas una lista de archivos, puedes previsualizarlos sin abrir ninguna app seleccionando uno y pulsando la barra espaciadora. Esto activa «Vista rápida» y te permite ver fotos, vídeos, documentos o PDFs de forma instantánea. Con muchos formatos incluso puedes reproducir o leer sin salir de esa vista.
Si abres un PDF o una imagen en la aplicación Vista Previa, tendrás una barra de herramientas con iconos de anotación. Desde ahí es posible subrayar, dibujar, añadir texto o incluso firmar documentos. En el botón de firma puedes crear tu rúbrica usando el trackpad, la cámara o un iPhone, y luego insertarla donde quieras. Es la manera más limpia de firmar contratos o formularios sin imprimir nada.
Para borrar archivos de forma más directa, recuerda que Option + Command + Borrar envía el elemento a la papelera sin pedir confirmación, mientras que el atajo largo de vaciarla elimina todo lo que hay dentro. Siempre que uses estos atajos, asegúrate de que no estás en una carpeta crítica ni has seleccionado algo por error.
Recordatorios, portapapeles universal y compartir entre dispositivos
Si estás metido en el ecosistema de Apple, macOS tiene varias funciones que hacen que trabajar entre dispositivos sea muy natural. El portapapeles universal es una de las más útiles.
Siempre que tengas el Mac y tu iPhone o iPad cerca, e incluso puedas conectar tus AirPods al Macbook, con la misma cuenta de iCloud, Bluetooth y Wi‑Fi activados y Handoff encendido, puedes copiar algo en un dispositivo y pegarlo en otro. Funciona con texto, imágenes, archivos pequeños y enlaces. Solo tienes que copiar como siempre (Command + C) en uno y pegar (Command + V) en el otro pasado un segundo.
La app Recordatorios también se vuelve muy potente cuando usas iCloud. Puedes crear listas compartidas con otras personas y, dentro de ellas, asignar tareas concretas a cada usuario. Desde el Mac puedes hacerlo seleccionando un recordatorio, pulsando en el botón de información o en «Asignar recordatorio» y eligiendo la persona. Es perfecto para listas de la compra familiares, proyectos de grupo o tareas de equipo.
Además, puedes utilizar Recordatorios como un gestor de productividad GTD básico si no quieres depender de apps de terceros. Entre fechas, ubicaciones, listas y asignación de personas, cubre más necesidades de las que parece a primera vista.
Safari, lectura sin distracciones y webapps
Safari trae varios trucos muy bien pensados para navegar mejor y con menos ruido. Uno de ellos es el lector de páginas: cuando entras en un artículo, suele aparecer un icono en la barra de direcciones que, al pulsarlo, muestra la página solo con texto e imágenes relevantes, sin banners ni distracciones. También puedes probar navegadores alternativos como el nuevo navegador con IA.
En macOS 15 se ha añadido la posibilidad de eliminar bloques concretos de una web mientras navegas. Desde el menú correspondiente Safari identifica secciones de contenido y puedes ir ocultando las que te molesten. No cambia la web de forma permanente, pero durante esa sesión la verás mucho más limpia. Si necesitas privacidad, recuerda usar el modo incógnito.
Otra función potente es la creación de webapps. Si hay webs que usas como si fueran aplicaciones (por ejemplo, un gestor online, un chat web, etc.), puedes abrirlas en Safari, ir a Archivo > Añadir al Dock, y se creará un icono independiente. Al abrirlo, tendrás esa web en una ventana propia, sin todo el marco típico del navegador, casi como si fuera una app nativa.
Por último, Safari permite crear perfiles distintos: trabajo, personal, estudios, etc. Cada perfil tiene sus propios marcadores, historial, extensiones y cookies. Desde el menú Safari > Crear perfil puedes configurar varios entornos y cambiar entre ellos según lo que estés haciendo, manteniendo separada tu vida personal y profesional.
Apps nativas que dan mucho más de sí: Notas, Fotos, Mapas y Contraseñas
macOS viene cargado de aplicaciones propias que, bien usadas, evitan instalar mil programas externos. Notas, Fotos, Mapas y la nueva app de Contraseñas son cuatro ejemplos claros.
En Notas ahora puedes hacer operaciones matemáticas que se resuelven al escribir el símbolo igual (=). Añades una expresión tipo «23*7+15=» y la propia app te sugiere el resultado. Además, tienes resaltados de color, secciones plegables y la opción de grabar notas de audio dentro de cada nota, lo que la convierte casi en un mini gestor de proyectos.
La app Fotos ha ganado una sección de Colecciones, donde agrupa imágenes por días, viajes, personas, mascotas o recuerdos especiales. También tiene un apartado de «Más ítems» con herramientas para detectar fotos duplicadas, capturas de tickets, imágenes de texto manuscrito y demás. Y si te gusta el toque geográfico, el modo Mapa te muestra un globo o mapa mundial con las fotos repartidas por donde las hiciste.
Desde la propia ficha de una foto puedes cambiar metadatos como fecha, hora o ubicación. Esto viene genial para imágenes antiguas escaneadas, fotos tomadas con cámaras sin GPS o álbumes que quieras ordenar cronológicamente aunque los originales no lo permitan.
Mapas, por su parte, ha incorporado mapas topográficos y rutas de senderismo, muy útiles si te gusta hacer escapadas a la montaña. No es solo para ir en coche: también te sugiere caminos y perfiles de relieve para planear rutas a pie.
La app Contraseñas de macOS 15 da forma de aplicación independiente al gestor de claves de Apple. Ahí tienes contraseñas de webs, redes Wi‑Fi, passkeys, códigos de verificación en dos pasos y alertas de seguridad. Puedes crear grupos compartidos con otra persona, enviar claves concretas por AirDrop y todo se sincroniza vía iCloud. Para muchos usuarios, esto hace innecesario instalar gestores de contraseñas de terceros.
Automatizar tareas, Terminal y pequeños “hacks” curiosos
Si te apetece ir un poco más allá, macOS también te permite automatizar cosas y hacer ajustes avanzados. Automator y la Terminal son tus aliados para estas aventuras.
Un ejemplo práctico: mover automáticamente todos los archivos de Descargas a una carpeta de iCloud. Abres Automator, creas una «Acción de carpeta», eliges la carpeta Descargas como origen y añades una acción para trasladar los elementos a iCloud Drive. Así mantienes Descargas más limpia y tus cosas importantes se guardan en la nube sin pensar. Si algún día quieres desactivar la automatización, puedes borrar el flujo desde la carpeta ~/Library/Workflows/Applications/Folder Actions/.
En Terminal, además de los comandos para el Dock o las capturas, tienes trucos curiosos como hacer que el Mac hable. Con say «Hola, esto es una prueba» el sistema pronuncia el texto con una voz por defecto; con say -v «Alex» «Mensaje» eliges voces concretas, y con say -o salida.aiff «Texto» generas un archivo de audio con la locución.
Si te va lo lúdico, también puedes instalar un Tetris de Terminal usando Homebrew con brew install samtay/tui/tetris y luego ejecutando tetris. No es que te vaya a cambiar la vida, pero es uno de esos guiños frikis que hacen gracia tener a mano cuando te tomas un descanso.
Por último, para quienes buscan un escritorio completamente limpio, existe un comando para ocultar todos los iconos del escritorio:
defaults write com.apple.finder CreateDesktop -bool false && killall Finder.
Cuando quieras volver a verlos, cambias «false» por «true». Muchos usuarios combinan esto con un atajo de teclado personalizado, de manera que pueden alternar entre un escritorio «zen» y el modo normal en segundos.
Todo este arsenal de trucos, ajustes y funciones ocultas está ahí para que adaptes el Mac a tu forma de trabajar y no al revés. Si empiezas por los básicos (Dock, atajos, Spotlight, capturas), sigues con gestos, Organizador visual y modos de concentración, y poco a poco te animas con Recordatorios, webapps, Contraseñas o Automatizaciones, tu Mac pasa de ser “un portátil más” a una herramienta afinada a tu gusto, capaz de acompañarte durante años rindiendo al máximo.
