Transparencia en el seguimiento de apps en iPhone: guía completa y práctica

Última actualización: 13 de noviembre de 2025
Autor: Isaac
  • ATT exige permiso expreso para vincular datos entre apps y webs de terceros, bloqueando el IDFA si se deniega.
  • Se gestiona en Ajustes > Privacidad y seguridad > Rastreo, con control global y por app.
  • Hay excepciones (menores, cuentas y dispositivos gestionados, cuentas recientes) en las que no se puede activar.
  • iOS ofrece controles adicionales (fichas de privacidad, Informe de la App, cámara/micrófono, portapapeles) que refuerzan tu privacidad.

Transparencia en el seguimiento de apps en iPhone

Desde que Apple incorporó en iOS 14.5 su sistema para controlar el seguimiento publicitario, el iPhone te pide permiso antes de que una app pueda rastrear lo que haces en otras aplicaciones y webs. Esta función, conocida como Transparencia en el seguimiento de apps (ATT), te da el mando de tus datos y te ayuda a evitar que el iPhone te rastree y te permite decidir si quieres o no que te persigan anuncios personalizados basados en tu actividad fuera de la app.

Aunque el cambio se diseñó pensando en la privacidad, también ha movido los cimientos de la publicidad móvil y la analítica. Vamos a repasar con detalle cómo funciona, cómo activarlo o desactivarlo, en qué casos no se puede usar y qué excepciones existen, además de otros controles de iOS que conviene conocer para blindar tu información.

Qué es Transparencia en el seguimiento de apps (ATT) y por qué importa

ATT obliga a que cada aplicación te pregunte si consientes que vincule información sobre ti o tu dispositivo con datos obtenidos por terceros en otras apps, webs u otras propiedades. Ese enlace de datos se usa normalmente para publicidad dirigida y medición de campañas, o para compartir información con operadores o brókers de datos.

Cuando aceptas el seguimiento, la app puede, por ejemplo, acceder al identificador de publicidad del dispositivo (IDFA) y combinar datos como tu correo, identificadores o el ID de usuario con información de terceros para crear audiencias y medir resultados. Si rechazas, el IDFA pasa a ser una ristra de ceros y la app debe comportarse como si no tuviera permiso para rastrearte.

La propia solicitud de permiso aparece en un cuadro emergente nativo de iOS al abrir o usar por primera vez una app que quiera rastro de tu actividad fuera de ella. Las opciones son claras: “Permitir” o “Pedir a la app que no rastree”. Apple exige además que el desarrollador explique con sus palabras por qué solicita ese acceso.

Hay reglas estrictas: no se puede incentivar al usuario para que pulse “Permitir”, y Apple prohíbe expresamente el uso de técnicas de “huella digital” o señales del dispositivo (configuración del navegador, red, ubicación, etc.) para eludir el consentimiento. Incluso si un SDK de un tercero hace algo indebido, el responsable ante App Store es el desarrollador de la app.

Ajustes de privacidad en iPhone

Cómo funciona ATT en la práctica

En el día a día, ATT se traduce en que cada app que pretenda rastrearte fuera de su propio contexto debe pedirte permiso. Si das tu consentimiento, el desarrollador puede compartir datos con empresas de analítica o publicidad, o vincularlos con información de otras fuentes para segmentar y medir.

Ahora bien, si deniegas, la app no puede acceder al IDFA ni identificarte para uso publicitario cross-app. Esto implica que, por ejemplo, Instagram no pueda usar tu actividad en otras webs o apps para enseñarte anuncios hipersegmentados si tú has dicho que no.

Un matiz importante: si aceptas cookies o seguimiento en la web de una empresa y luego instalas su app en el iPhone, la app igualmente debe solicitar permiso mediante ATT. Los datos captados fuera de la app no habilitan el rastreo dentro de iOS sin tu consentimiento explícito a través del sistema de Apple.

Apple puntualiza que los desarrolladores deben ser transparentes y responsables de todo el código de su app, incluyendo SDKs ajenos. Si un SDK viola las normas (por ejemplo, hace fingerprinting), la app puede ser rechazada o retirada. Esto extiende el alcance a sistemas de inicio de sesión único (SSO): si el SSO conlleva seguimiento, la app tiene que mostrar el aviso de ATT y obtener permiso antes.

Cómo activar, desactivar y gestionar los permisos de rastreo

Puedes cambiar de opinión en cualquier momento. iOS centraliza todos los permisos de seguimiento en Ajustes, de modo que es fácil ver qué apps han pedido rastrearte y modificar tu decisión cuando quieras.

  1. Abre Ajustes y entra en Privacidad y seguridad. Entra en la sección Rastreo para ver la lista de apps que han solicitado permiso.

  2. Activa o desactiva individualmente el permiso para cada app. El conmutador refleja si permites o no el seguimiento a esa aplicación concreta.

Verás además una opción general llamada “Permitir que las apps soliciten rastrearte”. Si la apagas, no te volverán a aparecer avisos de seguimiento y cualquier app que intente pedir permiso será tratada como si hubieras elegido “Pedir a la app que no rastree”.

Desde ese mismo apartado, iOS ofrece atajos muy útiles: puedes exigir que todas las apps que en su día aprobaste dejen de rastrearte de golpe; o, si lo prefieres, permitir que solo las que ya tenían permiso sigan haciéndolo y bloquear nuevas solicitudes.

Mientras la opción global está desactivada, ninguna app que pida rastrearte puede acceder al IDFA. Si en algún momento cambian las condiciones de tu cuenta o dispositivo y vuelves a permitir que las apps soliciten rastrearte, la próxima vez que una app quiera hacerlo verás de nuevo el diálogo de autorización.

Cuándo no se puede activar “Permitir que las apps soliciten rastrearte”

Hay situaciones en las que el interruptor global para permitir solicitudes de rastreo aparece en gris y no se puede encender. Apple bloquea esta característica automáticamente en varios supuestos para proteger a determinados usuarios o cumplir políticas de gestión.

  • Si se trata de una cuenta infantil o el usuario es menor de 18 años según su año de nacimiento y ha iniciado sesión con su ID de Apple. Aquí ATT queda deshabilitado por diseño.

  • Si la cuenta de Apple está gestionada por una empresa o institución educativa. Las cuentas gestionadas siguen políticas más restrictivas.

  • Si el dispositivo está administrado y usa un perfil de configuración que limita el rastreo. Los perfiles MDM pueden imponer restricciones que afectan a ATT.

  • Si la cuenta de Apple se ha creado en los últimos tres días. Este margen de seguridad temporal impide activar las solicitudes hasta que pase ese periodo.

En todos esos casos, las apps no podrán acceder al IDFA y se comportarán como si el usuario hubiese denegado el permiso. Cuando el estado cambie y, si procede, actives la opción, volverán a mostrarse solicitudes de rastreo en la siguiente oportunidad.

Qué NO se considera seguimiento según Apple

No todo tratamiento de datos para publicidad o analítica cuenta como “seguimiento”. Apple detalla varias excepciones explícitas que conviene conocer para evitar confusiones.

En primer lugar, si el desarrollador muestra anuncios personalizados o mide campañas pero todo el procesamiento se realiza en el dispositivo y no sale información identificable al exterior, no aplica ATT. Es decir, la segmentación “on-device” sin compartir identificadores no se considera rastreo.

En segundo lugar, cuando la información se comparte con empresas de análisis para detección o prevención de fraude o por motivos de seguridad, tampoco se trata como seguimiento a efectos de ATT.

Por último, no se considera rastreo si el intercambio de información es con una agencia de informes de crédito y se limita a evaluar la solvencia en situaciones como la concesión de un préstamo.

Otras funciones de privacidad que complementan ATT en iOS y iPadOS

ATT es solo una pieza del puzzle. El ecosistema de Apple incluye un arsenal de controles que conviene revisar para entender el cuadro completo.

En Ajustes de privacidad y seguridad tienes acceso a permisos por categoría (ubicación, contactos, fotos, micrófono, cámara, etc.). Desde ahí puedes ver qué apps tienen acceso a cada tipo de dato y ajustar los permisos con un par de toques.

La app Contraseñas centraliza credenciales, códigos de verificación y alertas de seguridad. Está cifrada de extremo a extremo y sincroniza en todos tus dispositivos, facilitando un inicio de sesión seguro sin depender de gestores externos y apoyado en la seguridad de Touch ID.

El kit de configuración de accesorios permite enlazar dispositivos Bluetooth de forma sencilla a la vez que protege la información sobre equipos cercanos. Básicamente, emparejas accesorios con más seguridad y menos exposición de datos.

Las apps bloqueadas y ocultas son perfectas para proteger contenido sensible con Face ID, Touch ID o código. Su información no aparece en búsquedas, notificaciones ni otras zonas del sistema, y puedes ocultarlas en su propia carpeta de apps bloqueadas y ocultas.

Comprobación de Seguridad concentra herramientas para personas en riesgo por violencia doméstica o de género. Permite revocar accesos concedidos, revisar quién los mantiene activos y desactivar rápido localización y contraseñas compartidas.

Aviso de Contenido Sensible desenfoca automáticamente fotos y vídeos potencialmente delicados (por ejemplo, desnudos) en Mensajes, AirDrop, videomensajes de FaceTime y pósters de contacto. Todo el procesamiento sucede en el dispositivo, por lo que ni Apple ni terceros ven el contenido.

Las fichas de privacidad del App Store resumen prácticas de datos declaradas por los desarrolladores. Ahí puedes ver, de un vistazo, si una app recoge ubicación, historial de navegación, contactos y para qué.

Transparencia en el seguimiento de apps, como ya hemos visto, exige permiso para rastrearte en apps y webs de terceros y te permite desactivar las solicitudes desde Ajustes. Tú eliges si una app puede seguirte más allá de su propio jardín.

El Informe de Privacidad de la App muestra, durante los últimos siete días, la frecuencia con la que las apps han accedido a tu ubicación, fotos, cámara, micrófono y contactos, además de los dominios con los que se han comunicado.

Los permisos del portapapeles controlan si una app puede pegar contenido de otras aplicaciones. iOS pide permiso antes de permitir ese acceso para evitar que una app curiosee tu portapapeles sin que te enteres.

Permisos y apps de terceros: cuando una app necesita tu ubicación, contactos, calendario o fotos, verás un aviso con una explicación para que decidas. Aunque aceptes una vez, siempre puedes revocarlo después en Ajustes.

Controles de cámara y micrófono: ninguna app accede sin tu consentimiento. iOS muestra un indicador cuando se usan la cámara o el micro, y el Centro de Control lista usos recientes. Además, el sistema evita que apps en segundo plano accedan a la cámara sin permiso.

Permiso para analizar la red local: si una app necesita detectar dispositivos en tu Wi‑Fi (por ejemplo, un televisor o una impresora), iOS solicitará autorización para explorar la red. También verás avisos cuando una app accede a tu portapapeles.

Información sobre datos y privacidad: cuando veas el icono informativo, podrás leer exactamente qué datos se comparten y con qué propósito antes de iniciar sesión o usar funciones nuevas.

Datos de ubicación: puedes permitir ubicación exacta o aproximada (área de unos 25 km²). Los servicios de localización no se activan por defecto; puedes habilitarlos al configurar el dispositivo o cuando te convenga.

Página de datos y privacidad: desde la cuenta de Apple, puedes solicitar una copia de tus datos, pedir correcciones o desactivar/eliminar tu cuenta con herramientas de autogestión.

Estadísticas y privacidad diferencial: si aceptas compartir analíticas, iOS e iPadOS envían datos agregados y no identificables que ayudan a Apple a mejorar el rendimiento o detectar fallos. Se usan técnicas como la privacidad diferencial en funciones como búsquedas de Notas, sugerencias de QuickType o análisis de dominios que causan problemas en Safari. Con tu permiso, el análisis de iCloud puede mejorar Siri y otras prestaciones sin asociar la información a tu identidad.

Publicidad de Apple: la plataforma publicitaria de Apple no te rastrea por otras empresas ni comparte tu información con terceros. Puede usar tu historial de búsquedas y descargas en App Store para anuncios de búsqueda relevantes, y en la app Bolsa los anuncios pueden basarse en los temas que sigues. No emplea datos de Apple Pay, Salud ni HomeKit para publicidad. Puedes desactivar “Anuncios personalizados” en Ajustes; verás la misma cantidad de anuncios, pero menos ajustados a tus intereses.

Además, Apple no muestra anuncios a menores de 13 años ni a usuarios con Cuenta de Apple gestionada. En la categoría Niños del App Store hay directrices estrictas que prohíben publicidad y analítica de terceros.

Efectos en usuarios y desarrolladores

Para los usuarios, ATT es una capa adicional de control que se suma a otros permisos del sistema. Quien prefiera privacidad máxima puede denegar todas las solicitudes o desactivar por completo que las apps pidan rastrearte. Quien valore ciertos anuncios personalizados, puede conceder permisos selectivamente.

Para los desarrolladores y plataformas publicitarias, el cambio es profundo. Las tasas de aceptación suelen ser bajas y se complica la atribución entre apps, forzando a migrar parte de la medición a modelos en el dispositivo, agregación y técnicas de preservación de privacidad.

La polémica llegó pronto: algunas compañías lo celebraron, otras mostraron reticencias por el impacto en su negocio publicitario. Facebook fue una de las voces más críticas por el posible descenso en la eficacia de la segmentación, mientras que otros actores adoptaron el cambio e impulsaron soluciones respetuosas con la privacidad.

Apple recuerda que ATT no altera la experiencia básica del iPhone, pero sí cambia las “reglas del juego” para la publicidad de apps y la analítica, incentivando prácticas menos intrusivas. La compañía ha llegado a actualizar documentación recientemente (mediados de marzo de 2025) para aclarar requisitos y excepciones.

Debate y contexto regulatorio en Europa

En el terreno regulatorio, en Europa se han intensificado inspecciones y debates en países como Alemania e Italia sobre los efectos de las funciones anti‑tracking. En algún momento, Apple llegó a advertir de que podría verse “obligada” a deshabilitar funciones clave como ATT en la UE si las exigencias regulatorias así lo forzaran, e incluso a enfrentarse a una inminente multa en la UE, algo que, de producirse, perjudicaría a los consumidores europeos al restarles control.

También circulan opiniones encontradas sobre si las instituciones comunitarias están siendo demasiado duras con Apple o si, por el contrario, están protegiendo la competencia y la privacidad frente a intereses de la industria publicitaria. Más allá del ruido, lo importante para el usuario es que el iPhone hoy ofrece herramientas claras para decidir sobre su rastreo.

Guía rápida: activar iOS 14.5 o posterior y gestionar ATT

Aunque ya han pasado varias versiones desde iOS 14.5, merece la pena recordar el punto de partida. Para usar ATT necesitas iOS 14.5, iPadOS 14.5, tvOS 14.5 o posterior. La actualización se instala desde Ajustes > General > Actualización de software.

Una vez actualices, al abrir por primera vez una app que quiera rastrearte verás el aviso nativo. Si te equivocas al aceptar o denegar, no pasa nada: puedes corregirlo en Ajustes > Privacidad y seguridad > Rastreo, app por app.

Si prefieres no ver avisos, desactiva “Permitir que las apps soliciten rastrearte”. iOS interpretará automáticamente que no consientes el seguimiento y las apps no podrán acceder al identificador de publicidad.

Preguntas frecuentes y matices importantes

¿Puedo permitir el seguimiento solo a las apps que ya tenían permiso y bloquear las nuevas? Sí. Existe un ajuste para conservar permisos antiguos y vetar solicitudes futuras, muy útil si quieres congelar la situación actual.

¿Qué pasa si acepté el seguimiento en la web de una aerolínea pero lo deniego en su app? La app no puede usar ese consentimiento web para rastrearte dentro de iOS: necesita el permiso de ATT sí o sí.

¿Puede una app rastrearme sin pedir permiso si usa un SDK de terceros? No. El desarrollador es responsable de todo el código incluido en su app. Si ese SDK realiza prácticas prohibidas, la app puede ser rechazada o retirada.

¿Cuándo sabré si una app accede a cámara o micrófono? iOS muestra indicadores visuales. Además, el Centro de Control te dice si hubo uso reciente y puedes revocar permisos cuando quieras.

¿Puedo navegar con más privacidad sin dejar de recibir anuncios? Sí. ATT no elimina la publicidad, limita la personalización basada en rastreo cross‑app. Seguirás viendo anuncios, pero menos ajustados a tu perfil si deniegas.

¿Qué ocurre con menores o cuentas gestionadas? En esos casos, Apple desactiva las solicitudes de rastreo por defecto y las apps no pueden acceder al IDFA.

En conjunto, ATT y el resto de controles de iOS conforman una caja de herramientas potente para decidir qué compartes, con quién y para qué. Si te preocupa la privacidad, empieza revisando los permisos clave y ajusta el rastreo a tu gusto; si prefieres comodidad con cierta personalización, concede permisos con criterio a las apps en las que confíes.

El equilibrio entre monetización por publicidad y privacidad del usuario está evolucionando, y Apple empuja hacia soluciones con menos datos compartidos y más procesamiento en el dispositivo. Que tengas la última palabra sobre el seguimiento de tus apps es, hoy, una realidad en tu iPhone.

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