- Optimización drástica del rendimiento con aperturas de apps un 30% más rápidas y transferencias de archivos hasta cinco veces más veloces.
- Integración de Siri AI con la tecnología de Gemini para ofrecer un asistente capaz de comprender el contexto personal y ver lo que ocurre en pantalla.
- Exclusión temporal de las funciones de inteligencia artificial avanzada en la Unión Europea debido a la Ley de Mercados Digitales (DMA).
- Nueva interfaz Liquid Glass y herramientas mejoradas de control parental y organización en Safari.

La conferencia anual para desarrolladores de este año ha arrancado con una fuerza inusitada, marcando un antes y un después en la trayectoria de la compañía. En un evento que se siente como el fin de una era por la despedida de Tim Cook y la bienvenida a John Ternus como próximo capitán del barco, el software ha sido el absoluto protagonista. Apple ha puesto sobre la mesa sus cartas para la próxima temporada, donde la convergencia entre el iPad y el ordenador personal parece estar más cerca que nunca gracias a iPadOS 27, un sistema que no busca reinventar la rueda pero sí hacer que esta gire mucho más rápido.
Aunque las filtraciones ya nos habían dado alguna pista, la realidad es que la propuesta de este año se siente sólida y muy enfocada a resolver las quejas históricas de los usuarios. No se trata solo de añadir colorines o iconos nuevos, sino de dotar a la tableta de una agilidad que, hasta ahora, se quedaba un poco a medias. Con la mirada puesta en una experiencia de uso mucho más fluida, el sistema operativo se ha refinado para que la multitarea no sea un suplicio y para que la inteligencia artificial, esa que ahora llaman Apple Intelligence, sea el núcleo que lo conecte todo de forma coherente.
Un rendimiento que vuela y una interfaz con estilo

Si algo nos ha dejado claro la keynote es que se han puesto las pilas con la optimización interna. Apple promete que esta versión es una auténtica bestia en cuanto a eficiencia, asegurando que la apertura de aplicaciones es ahora un 30% más veloz. Pero ojo, que la cosa no se queda ahí; el sistema de archivos ha recibido un chute de energía brutal, permitiendo que la transferencia de datos sea hasta cinco veces más rápida que en la versión anterior. Para los que usamos el iPad para trabajar y movemos documentos pesados de aquí para allá, esto es una bendición caída del cielo.
En el apartado visual, el nuevo estilo bautizado como Liquid Glass en la interfaz le da un toque muy moderno al escritorio. Ahora podemos ajustar la opacidad del cristal en la interfaz para que se adapte mejor a nuestros fondos de pantalla, lo que permite una personalización que antes era impensable. Además, se ha mejorado el gestor de tareas de la CPU para dar prioridad a lo que de verdad importa en cada momento, logrando que el salto entre apps sea instantáneo. Vaya, que se han currado un sistema que responde al milisegundo ante cualquier interacción del usuario, evitando esos micro-tirones que a veces sacaban de quicio.
Para rematar la jugada en productividad, el explorador de archivos ahora indexa el contenido nuevo casi al momento. Ya sea que te manden un correo con un PDF pesado o que guardes una ráfaga de fotos, el buscador lo encontrará en un periquete. Y si eres de los que tiene mil pestañas abiertas en Safari, la nueva función para organizar pestañas automáticamente por categorías te va a salvar la vida, porque pone orden en el caos sin que tengas que mover un dedo.
Siri AI: el asistente que por fin entiende lo que haces

La gran estrella del espectáculo ha sido, sin duda, la renovada Siri AI. Se acabó eso de que el asistente te diga que no ha entendido lo que le pides; ahora, gracias a la integración con Gemini de Google, Siri es capaz de mantener conversaciones naturales, recordar hilos de chats anteriores y actuar con un contexto real. Lo más impresionante es lo que han llamado Visual Intelligence: Siri puede analizar lo que aparece en tu pantalla para ayudarte. Por ejemplo, si estás viendo una foto de una planta en redes sociales, puedes preguntarle qué cuidados necesita y te responderá en el acto.
Además, el asistente ahora tiene su propia aplicación dedicada, muy al estilo de lo que conocemos con otros modelos de lenguaje actuales, donde puedes ver todo el historial de tus consultas. Apple ha insistido mucho en que, a pesar de toda esta potencia de procesamiento, la privacidad sigue siendo la prioridad absoluta. Gran parte de estas tareas se ejecutan en el propio iPad y, cuando hace falta tirar de la nube, se hace de forma cifrada para que nadie, ni siquiera ellos, puedan meter las narices en tus datos personales.
Incluso el Apple Pencil ha ganado enteros con esta actualización. Ahora, las notas que escribas a mano pueden convertirse automáticamente en documentos estructurados con un nivel de precisión asombroso. Es capaz de interpretar bocetos y transformarlos en gráficos profesionales o de resumir páginas enteras de apuntes en unos pocos puntos clave. La verdad es que, para estudiantes o gente que toma muchas notas en reuniones, esta integración de la inteligencia artificial en el flujo de trabajo es un salto de gigante.
El jarro de agua fría: la situación en España y Europa
Pero claro, no todo podían ser flores. Para los que vivimos en España o en cualquier país de la Unión Europea, la presentación ha tenido un punto agridulce. Craig Federighi ha confirmado que, de momento, Siri AI no llegará a los iPad en territorio europeo debido a las exigencias de la Ley de Mercados Digitales (DMA). Al parecer, los reguladores europeos no están por la labor de aceptar las propuestas de privacidad de Apple, y la compañía se niega a abrir los datos de los usuarios a terceros asistentes sin las garantías que ellos consideran necesarias.
Es un auténtico fastidio, porque funciones como las herramientas de escritura integradas o la nueva app de Siri se quedarán bloqueadas en nuestras fronteras por ahora. No obstante, hay un pequeño rayo de esperanza: esta limitación no afecta a macOS, watchOS o visionOS, por lo que en otros dispositivos del ecosistema sí se podrá disfrutar de la inteligencia artificial. Apple dice que seguirá negociando con Bruselas, pero lo cierto es que no hay una fecha concreta para que podamos catar estas novedades en nuestros iPad aquí en casa.
A pesar de este lío legal, el resto de mejoras del sistema sí que estarán disponibles para todos. Esto incluye las nuevas herramientas de seguridad para menores, donde los padres podrán supervisar con quién hablan sus hijos por iMessage o qué sitios visitan en Safari con un control mucho más fino. Es un alivio ver que, aunque nos falte la parte más «futurista» de la IA, el sistema sigue ganando en robustez y en funciones prácticas para el día a día de las familias.
Disponibilidad y modelos que se quedan fuera
Como ocurre cada año, la llegada de una nueva versión significa que algunos dispositivos veteranos tienen que pasar a mejor vida. Apple ha decidido dejar fuera de la lista de compatibilidad a modelos que ya tienen sus años, como el iPad de 10,2 pulgadas de 2020 o el iPad mini de 2019. Es ley de vida tecnológica, aunque a los que aún tengan uno de esos les tocará quedarse en la versión anterior. Los que sí podrán actualizar son los modelos de iPad Pro de 2018 en adelante, los Air desde la cuarta generación y los mini desde la sexta.
El calendario de lanzamiento ya está marcado en rojo. La beta para desarrolladores se ha liberado hoy mismo, mientras que la primera beta pública llegará en el mes de julio para los más valientes que quieran probarla antes que nadie. El despliegue final para todo el mundo se espera para septiembre, coincidiendo seguramente con la llegada de los nuevos iPhone. Será entonces cuando veamos si la estabilidad y la velocidad prometidas son suficientes para contentar a una comunidad que, en Europa, se va a quedar con las ganas de probar a la Siri más lista.
En definitiva, nos encontramos ante una actualización que prioriza que el iPad funcione como la seda antes que llenarlo de funciones que luego no rinden. La apuesta por mejorar la velocidad de AirDrop en un 80% o de simplificar la multitarea con ventanas más flexibles demuestra que Apple sabe que su tableta es una herramienta de trabajo para muchos. Aunque en España nos toque lidiar con la ausencia temporal de la IA avanzada por los temas legales, iPadOS 27 se perfila como una versión de madurez necesaria para el ecosistema, puliendo esos detalles que hacen que usar un iPad sea una experiencia fluida, segura y, sobre todo, extremadamente rápida.




