Todo lo que se sabe del primer iPhone plegable de Apple

Última actualización: 15 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Apple prepara su primer iPhone plegable tipo libro para septiembre de 2026 junto a la gama iPhone 18 Pro
  • Pantalla interior de 7,8 pulgadas casi sin pliegue visible y exterior de 5,5 pulgadas, ambas OLED LTPO a 120 Hz
  • Nuevo diseño de bisagra, cristal ultrafino reforzado y cambios en la posición de los botones físicos
  • Precio estimado cercano a los 2.000 euros y previsiones de ventas millonarias en Europa y resto del mundo

iPhone plegable Apple

Más de cinco años después de que los primeros móviles plegables llegasen a las tiendas, Apple parece lista para mover ficha con su propio iPhone plegable. Tras una larga etapa de prototipos, pruebas internas y rumores cruzados, las filtraciones empiezan a dibujar un plan bastante definido para su llegada al mercado europeo, con especial impacto en países como España, donde la gama alta de Apple sigue concentrando una parte muy relevante de las ventas.

La compañía no ha hecho ningún anuncio oficial, pero las fuentes habituales más fiables coinciden ya en calendario, diseño y especificaciones clave. Se habla de un dispositivo orientado a ser el buque insignia de una nueva categoría dentro del catálogo de iPhone, con un precio que se movería en torno a los 2.000 euros y unas previsiones internas que apuntan a decenas de millones de unidades vendidas en sus primeros meses, impulsando además todo el segmento de plegables en Europa.

Si Apple mantiene el patrón habitual de otras generaciones de iPhone, la mayoría de filtraciones sitúan el lanzamiento del iPhone plegable en septiembre de 2026. El dispositivo se integraría dentro de la familia de los iPhone 18 y compartiría escenario con los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max en el tradicional evento de otoño de Apple.

Medios con buen historial de aciertos como The Information, así como analistas de referencia como Mark Gurman o Ming-Chi Kuo, apuntan a que Apple habría reordenado su calendario de lanzamientos para dar protagonismo al plegable. El iPhone 18 “estándar” e incluso un posible sucesor del iPhone Air pasarían a la primavera de 2027, dejando el escenario de septiembre a los modelos Pro y al nuevo formato plegable.

Desde la cadena de suministro asiática se llegó a manejar la posibilidad de un retraso hasta 2027 para afinar aún más la durabilidad, pero los últimos informes señalan que los materiales ya estarían listos para arrancar la producción. Los planes internos contemplan una fase de fabricación que comenzaría entre junio y julio, lo que encaja con un lanzamiento comercial semanas después de la presentación.

Si Apple mantiene el patrón habitual de otras generaciones de iPhone, las fechas tentativas manejadas por los filtradores quedarían así para el mercado europeo:

  • Presentación: semana del 7 de septiembre de 2026.
  • Apertura de reservas: viernes 11 de septiembre.
  • Lanzamiento en tiendas: viernes 18 de septiembre.

Junto al nuevo plegable, se espera que los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max lleguen al mismo tiempo a países clave de la Unión Europea, incluida España, donde los ciclos de reservas y lanzamientos suelen coincidir con los de otros grandes mercados como Francia o Alemania.

Pantalla iPhone plegable

Formato y diseño: un iPhone plegable tipo libro

En un mercado donde ya conviven móviles plegables tipo libro, tipo concha y hasta trípticos, todo indica que el primer iPhone plegable apostará por el formato libro. Es decir, un terminal que cerrado tendrá unas dimensiones similares a las de un iPhone convencional, pero que al abrirse ofrecerá una experiencia cercana a la de una tablet compacta, en la línea del iPad mini.

Apple ha estado experimentando internamente con varios conceptos, incluido un prototipo con diseño de concha o “flip” parecido a los Galaxy Z Flip de Samsung o a los Motorola Razr. Sin embargo, las fuentes coinciden en que esa versión estilo clamshell no será la protagonista del debut, sino una posible segunda fase dentro de la hoja de ruta si el modelo tipo libro funciona bien en ventas.

El dispositivo que se espera para 2026 priorizará la productividad, la multitarea y el consumo de contenido en gran formato. Al desplegarlo, la pantalla interior alcanzaría las 7,8 pulgadas, tamaño muy cercano al de una tablet pequeña, mientras que en el exterior habría un panel secundario que permitiría usar el teléfono sin necesidad de abrirlo constantemente.

Otra de las grandes novedades llegará por la disposición de los botones. Según un informe basado en filtraciones del insider “Instant Digital”, Apple habría recolocado el clásico conjunto de botones físicos para dejar más espacio al complejo sistema de bisagras y al panel flexible. El control de volumen pasaría al borde superior, ligeramente hacia la derecha, recordando a lo que ya vemos en el iPad mini.

En el lateral derecho se encontraría el botón de encendido con Touch ID integrado, acompañado de un nuevo botón específico para la cámara. El lateral izquierdo quedaría prácticamente limpio, sin controles, lo que ayudaría a maximizar el espacio interno para otros componentes, especialmente para la batería.

Pantallas, bisagra y el adiós a la “arruga” visible

Una de las críticas más repetidas a los móviles plegables actuales es el pliegue visible en medio de la pantalla. Apple, consciente de que su entrada en esta categoría estará bajo una lupa muy exigente, lleva tiempo trabajando junto a Samsung Display para reducir al mínimo esa famosa “arruga”.

Filtraciones procedentes de medios próximos a la cadena de suministro, como The Elec, señalan que el diseño del panel sería uno de los responsables de los retrasos sufridos por el proyecto. El objetivo es lograr un pliegue casi imperceptible al tacto y a la vista, evitando la sensación de hendidura que se aprecia en algunos modelos actuales.

Los informes más recientes coinciden en que el iPhone plegable montará dos pantallas OLED LTPO con tasa de refresco de 120 Hz. La exterior alcanzaría unas 5,5 pulgadas, mientras que la interior se iría hasta las 7,8 pulgadas. Este conjunto permitiría una experiencia fluida tanto al usar el móvil cerrado como al abrirlo para tareas más exigentes, como dividir la pantalla o ver contenido en gran formato.

La bisagra es otro de los elementos clave. Apple estaría obcecada con evitar las microfisuras y ondulaciones que aparecen tras miles de ciclos de apertura y cierre. Para ello, el sistema mecánico se habría rediseñado para repartir la presión a lo largo de toda la superficie del panel, reduciendo los puntos de tensión críticos que suelen concentrarse en la zona central.

Para reforzar el conjunto, la compañía habría optado por un nuevo cristal ultrafino endurecido químicamente, capaz de resistir un número muy elevado de aperturas y cierres sin mostrar signos de desgaste prematuro. La experiencia de usuarios europeos con los primeros plegables de otras marcas, muchos de ellos con marcas visibles en la zona del pliegue a los pocos meses, parece haber pesado en las decisiones de diseño.

Diseño iPhone plegable

Potencia interna, materiales y batería en el iPhone plegable

Por dentro, el iPhone plegable no se quedaría corto. Las filtraciones apuntan a que estrenará el chip A20 Pro fabricado en 2 nanómetros junto a TSMC, un salto importante frente a los procesos actuales que debería traducirse en más rendimiento con menor consumo energético. Esta plataforma se combinaría con al menos 12 GB de memoria, siguiendo la línea marcada por los iPhone 17 Pro y los futuros iPhone 18 Pro.

En cuanto a materiales, hay cierto debate interno. Algunas fuentes hablan de aluminio, pero la experiencia de Apple con el iPhone Air y con las gamas Pro más recientes hace pensar que el titanio podría ser el gran protagonista en los marcos. Este material ofrece una mejor relación entre resistencia y peso, algo fundamental en un dispositivo cuyo mecanismo interno ya añade complejidad.

Una de las ventajas del diseño plegable es que permite reorganizar los componentes para dejar más hueco a la batería. Según los informes más recientes, Apple habría desplazado la placa base y otros módulos hacia un lado del dispositivo, reservando buena parte del volumen restante para la batería. El resultado sería el iPhone con mayor capacidad energética hasta la fecha, algo necesario para alimentar la gran pantalla interior de 7,8 pulgadas y el potente chip A20.

También se mencionan cambios relevantes en el módulo de cámaras, con un sistema de doble cámara trasera y mejoras específicas para el uso en modo desplegado. Aunque no hay tantos detalles como en el apartado de pantalla y bisagra, se espera que el modo plegable abra la puerta a nuevos enfoques creativos, por ejemplo, usar el propio móvil como trípode improvisado para fotos o videollamadas.

Precio previsto y comparación con otros plegables en Europa

La gran incógnita sigue siendo cuánto costará. Las fuentes de la industria coinciden en que el iPhone plegable se moverá en torno a los 2.000 euros en sus configuraciones de entrada, aunque el precio final en España dependerá de la combinación de memoria, impuestos y tipo de cambio en el momento del lanzamiento.

Para ponerlo en contexto, el Samsung Galaxy Z Fold7 más reciente parte de unos 2.219 euros en el mercado español. Otros plegables de gama alta de marcas como Huawei o Honor también se mueven por encima de los 1.800 euros. No parece probable que Apple rompa esta barrera a la baja, sobre todo teniendo en cuenta el coste añadido de los nuevos paneles, el mecanismo de bisagra y el uso de materiales como el titanio.

En cualquier caso, las filtraciones apuntan a que Apple confía en unas ventas muy sólidas incluso con precios por encima de los 2.000 euros. Parte de esa confianza vendría del tirón que tienen los iPhone en Europa y del hecho de que muchos usuarios que han esquivado los plegables actuales estarían esperando a ver la propuesta de Apple antes de tomar una decisión.

Fuentes de la cadena de suministro señalan que Samsung, proveedor exclusivo de los paneles OLED flexibles para este primer modelo, estaría valorando incrementar la producción de pantallas plegables previstas para el iPhone. Esta posible ampliación de capacidad se explica por las previsiones de demanda hasta, al menos, 2027, tanto de los propios Galaxy Fold como del nuevo dispositivo de Apple.

Producción, proveedores y resistencia a largo plazo

En el apartado de pantallas, Samsung Display será el gran socio de Apple en esta primera generación. Ni LG Display ni BOE, habituales en los modelos de iPhone tradicionales, formarían parte del suministro de paneles plegables en esta fase inicial, lo que deja buena parte del trabajo en manos del gigante coreano.

El movimiento de Samsung tiene cierta lógica estratégica: los plegables de la propia marca han experimentado un nuevo impulso tras el Galaxy Z Fold7, y el éxito de esos modelos habría animado a revisar al alza las previsiones tras años de expectativas más moderadas. El futuro iPhone plegable sería un cliente adicional de primer nivel para estas mismas líneas de producción.

La obsesión de Apple pasa por evitar que el dispositivo acumule problemas de durabilidad al poco tiempo de uso, algo que en Europa se sigue con especial atención debido a las garantías y a la facilidad para reclamar. De ahí que haya un énfasis especial en la resistencia de la bisagra, la calidad del cristal ultrafino y la distribución interna de fuerzas, con el objetivo de minimizar las microfisuras y las deformaciones visibles.

Al mismo tiempo, el rediseño interno permitiría aprovechar mejor el espacio para batería y refrigeración, lo que ayudaría a mantener el rendimiento del chip A20 Pro en tareas exigentes y durante sesiones largas de juego, vídeo o multitarea sin caídas bruscas de rendimiento.

La estrategia de Apple en el mercado de plegables

Todo este movimiento encaja con una visión a medio y largo plazo. Apple no parece ver los plegables como una moda pasajera, sino como una posible evolución estructural de su catálogo de iPhone. El modelo tipo libro que se presentaría junto a los iPhone 18 Pro sería solo el primer paso de una familia más amplia.

Las filtraciones apuntan a que, una vez consolidado este primer dispositivo, la compañía exploraría con más fuerza un segundo modelo plegable de tipo concha, más orientado a la portabilidad y al diseño compacto. Este hipotético “iPhone Flip” se dirigiría a quienes priorizan tamaño contenido y estilo, mientras que el plegable tipo libro se mantendría como opción centrada en productividad y pantalla grande.

Comercialmente, esta estrategia permitiría a Apple cubrir dos perfiles de usuario muy distintos dentro del segmento plegable, compitiendo tanto con la gama Galaxy Z Fold como con los Galaxy Z Flip y otros terminales similares. Eso sí, la filosofía de la compañía no pasa por lanzar todos los formatos de golpe, sino por entrar cuando la tecnología, los costes y la experiencia de uso estén lo bastante pulidos.

A la vista de los datos que se conocen hasta ahora, el primer iPhone plegable se perfila como uno de los lanzamientos más relevantes de Apple en la segunda mitad de la década. Si se cumplen las previsiones de resistencia del pliegue, autonomía ampliada, potencia del chip en 2 nm y la integración con el ecosistema de iOS, no solo supondrá un nuevo formato dentro del catálogo, sino también un impulso fuerte para que el mercado de plegables termine de asentarse en Europa y, muy probablemente, encare una nueva fase de crecimiento en la gama más alta.

iPhone plegable
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