- Apple avanza en un iPhone plegable tipo libro, conocido internamente como iPhone Fold
- El objetivo es una pantalla sin arruga visible gracias a nuevas tecnologías de panel y bisagra
- Su lanzamiento se baraja para otoño de 2026, coincidiendo con la familia iPhone 18
- El precio podría rondar los 2.000-2.400 dólares, colocándolo en la gama más alta del mercado
El posible iPhone plegable de Apple se ha convertido en uno de los dispositivos de los que más se habla en el sector tecnológico. Tras años de filtraciones y prototipos internos, distintas fuentes de la cadena de suministro apuntan a que el proyecto ya estaría en una fase bastante avanzada y que su estreno podría producirse en 2026.
Mientras en el mercado europeo y español ya es habitual encontrarse con móviles plegables de Samsung o Google, Apple ha preferido esperar y pulir la idea. Ahora, diversos informes coinciden en que la compañía de Cupertino quiere entrar en este segmento con un enfoque muy propio: un iPhone tipo libro sin arruga visible en la pantalla y con un marcado posicionamiento de gama muy alta.
Un iPhone plegable sin la temida arruga en la pantalla
Una de las prioridades de Apple sería lanzar un iPhone plegable sin la clásica marca en el centro del panel, ese pliegue que hoy sigue siendo visible en prácticamente todos los móviles de este tipo. Medios asiáticos como Economic Daily News y UDN, citando a proveedores, aseguran que la empresa lleva tiempo centrando sus esfuerzos en resolver exactamente este problema.
La pantalla interna estaría fabricada por Samsung Display, pero el diseño de la estructura, la selección de materiales y el proceso de ensamblaje serían responsabilidad directa de Apple. El objetivo es que, incluso tras miles de aperturas y cierres, no aparezca un surco permanente ni se note el pliegue al tocar el panel.
Para conseguirlo, se habría recurrido a varias soluciones técnicas. Por un lado, se habla de la integración de placas metálicas dentro del panel flexible para repartir mejor la tensión cuando el teléfono se dobla. Por otro, se menciona un sistema de microperforaciones con láser que crea diminutas estructuras internas invisibles a simple vista y que ayudan a controlar cómo se deforma la pantalla en cada movimiento. Esta selección de materiales es clave para lograr una superficie estable.
Empresas especializadas como Amphenol y Shin Zu Shing también aparecerían implicadas en el desarrollo de estos componentes críticos, con la misión de evitar que el panel termine marcándose por la zona del pliegue. Diversos informes apuntan a que, gracias a esta combinación de tecnologías, Apple habría logrado reducir la arruga hasta hacerla prácticamente imperceptible.
Según las filtraciones, el proyecto habría pasado ya de las pruebas internas de laboratorio a una fase de verificación cercana a la producción real. En las instalaciones de Foxconn, uno de los socios habituales de Apple, se habría destinado una línea de montaje casi en exclusiva para este modelo, lo que encaja con los planes de un lanzamiento comercial en un plazo relativamente corto.

La bisagra: metal líquido y diseño más delgado
Además de la pantalla, la otra pieza clave de este iPhone plegable sería su bisagra de nueva generación. UDN asegura que Apple está colaborando con varios proveedores para desarrollar un sistema que permita doblar el teléfono sin dejar marca y que, al mismo tiempo, sea resistente y lo más fino posible.
El componente protagonista en este apartado sería el llamado Liquid Metal, una aleación avanzada conocida por su elevada resistencia mecánica y capacidad para deformarse sin perder su forma original. Este material permitiría crear piezas más delgadas y robustas que las bisagras tradicionales, reduciendo el desgaste con el uso continuado y ofreciendo una apertura más suave.
Gracias a esta combinación de materiales y diseño, la intención de Apple es lograr un dispositivo plegable resistente pero con un grosor contenido, evitando ese efecto de “ladrillo” que todavía arrastran algunos modelos tipo libro del mercado. De esta forma, el iPhone plegable podría resultar más cómodo de llevar en el bolsillo y más familiar para los usuarios que vienen de un iPhone tradicional.
Los rumores también mencionan unas posibles dimensiones de pantalla cercanas a las 7,8 pulgadas en el panel interno y unos 5,5 pulgadas en la pantalla externa. Esta combinación permitiría utilizar el terminal cerrado como un móvil convencional y, al abrirlo, transformarlo en una especie de mini tablet, algo que podría resultar especialmente interesante para trabajo, ocio o consumo de contenidos en movilidad por parte de usuarios en España y el resto de Europa.
Nombre, calendario y relación con la familia iPhone 18
Diversas filtraciones de la cadena de suministro coinciden en que Apple planea usar la denominación comercial iPhone Fold. El nombre lleva años circulando en los medios especializados y encaja con la estrategia de la compañía de diferenciar claramente este modelo del resto de la gama.
Los informes más recientes apuntan a que el lanzamiento se situaría en torno a septiembre de 2026, siguiendo el patrón habitual de presentaciones de la marca. El dispositivo se presentaría junto a la familia iPhone 18, posiblemente en un evento centrado en la gama alta, dejando otros modelos más asequibles para más adelante.
En este sentido, algunas voces de la industria señalan que Apple podría estar reorganizando su calendario de lanzamientos, priorizando primero los modelos de gama alta —incluido el plegable— y dejando variantes más económicas y versiones alternativas para 2027. Este ajuste respondería tanto a limitaciones en la capacidad de producción como a la complejidad de los nuevos chips y sistemas de empaquetado.
El procesador que llevarían los iPhone de 2026, conocido extraoficialmente como A20, se fabricaría con tecnología de 2 nanómetros. Este salto implicaría una mejora notable de rendimiento y eficiencia, pero también desafíos logísticos, ya que la producción inicial sería limitada. Por ello, la estrategia pasaría por potenciar primero los modelos que Apple quiere situar como escaparate tecnológico, entre ellos el iPhone plegable.
Desde el punto de vista del usuario europeo, esta hoja de ruta significaría que el iPhone Fold se colocaría como una especie de buque insignia experimental, destinado tanto a los fans más fieles de la marca como a quienes buscan el dispositivo más avanzado posible dentro del ecosistema Apple, aunque ello suponga asumir un coste más elevado que el de un iPhone convencional.
Precio estimado y posicionamiento en el mercado europeo
El apartado del precio es uno de los que más titulares está generando. Diferentes analistas de firmas como Fubon Research y voces habituales como Ming-Chi Kuo sitúan el coste del iPhone plegable de Apple en una franja muy alta, que iría desde los 1.800-2.000 dólares hasta unos 2.400 dólares en sus configuraciones superiores.
Algunos cálculos concretos hablan de un posible precio de lanzamiento en torno a 2.399 dólares, lo que convertiría a este modelo en el iPhone más caro hasta la fecha. La cifra se justificaría, según estos informes, por el alto coste de los paneles flexibles, la bisagra de metal líquido y el uso de componentes ultraligeros para compensar el peso añadido por el propio mecanismo plegable.
En el contexto europeo, y especialmente en países como España, este posicionamiento situaría al iPhone Fold claramente por encima del precio de otros plegables consolidados, como la gama Galaxy Z Fold de Samsung o propuestas de Google, que se mueven generalmente por debajo de los 2.000 dólares en su lanzamiento. Con impuestos y cambios de moneda, es de esperar que el precio en euros sea todavía más elevado, lo que limitaría su alcance a un público muy concreto.
Pese a ello, las previsiones de ventas que manejan algunos analistas no son negativas. Fubon Research, por ejemplo, estima que Apple podría vender en torno a 5,4 millones de unidades del iPhone plegable solo en 2026, con un total acumulado de hasta 15 millones a lo largo de todo su ciclo de vida. La marca aspiraría así a convertir este modelo en un producto de nicho con buen margen de beneficio en un momento en el que el mercado global de smartphones se encuentra en ligera contracción.
Las estimaciones para 2026 apuntan a una caída de la demanda mundial de teléfonos inteligentes de alrededor del 4%, hasta los 1.200 millones de unidades. Los envíos de iPhone también podrían descender en una proporción similar, lo que refuerza la idea de que Apple busca en el plegable una especie de revulsivo comercial capaz de generar interés mediático y compensar la desaceleración general de la industria.
Un plegable para abrir una nueva etapa en el ecosistema Apple
Más allá de los números, el iPhone plegable se perfila como una pieza estratégica en la hoja de ruta de Apple. La compañía no solo se enfrentará al reto de un hardware mucho más complejo; también tendrá que convencer a un público que, al menos en Europa, todavía observa los móviles plegables con cierta cautela, en parte por su durabilidad y en parte por el elevado coste.
Desde un punto de vista práctico, la pantalla interior de gran tamaño abriría la puerta a nuevas formas de usar el iPhone en tareas como la edición de vídeo, aplicaciones de mapas, multitarea avanzada o videojuegos. Para quienes ya utilizan el teléfono como herramienta principal de trabajo y ocio, poder alternar entre un formato compacto y uno tipo tablet podría resultar especialmente atractivo.
Al mismo tiempo, la compañía mantiene el foco en su familia tradicional. Los informes sobre la serie iPhone 18 hablan de cambios relevantes, como la posible incorporación de una lente de apertura variable en los modelos más modernos, lo que apunta a un salto de calidad en fotografía y vídeo. El iPhone plegable se integraría dentro de este contexto como un hermano mayor más experimental, destinado a marcar el camino de futuras generaciones.
La gran incógnita será cómo responderá el usuario medio europeo ante un dispositivo tan caro y tan diferente a lo que ha visto hasta ahora en la gama iPhone. Para los seguidores más fieles, el desembolso puede ser asumible si el producto cumple con las promesas de pantalla sin arruga, diseño cuidado y una experiencia de uso realmente diferenciada. Para quienes vienen de Android o valoran sobre todo la relación calidad-precio, la oferta de plegables de marcas como Samsung podría seguir resultando más razonable.
Si se cumplen los plazos que manejan los analistas, el próximo par de años será clave para comprobar si el iPhone Fold logra convertirse en el nuevo referente de los móviles plegables o si se queda como un producto muy exclusivo dentro del catálogo. Lo que parece claro, por la información que va saliendo, es que Apple está apostando fuerte por eliminar los principales puntos débiles de esta categoría y entrar en ella con un dispositivo que busca destacar tanto por ingeniería como por imagen de marca.
