- Filtraciones apuntan a que el iPhone plegable, o iPhone Ultra, superará los 2.000 dólares
- En Europa y España el precio podría situarse claramente por encima de los 2.000 euros
- El dispositivo se posicionaría por encima del iPhone 18 Pro Max y del Galaxy Z Fold
- Se espera anuncio en septiembre, con posible venta retrasada hacia finales de año
El futuro iPhone plegable de Apple todavía no es oficial, pero cada semana aparecen nuevos detalles que van dibujando cómo será el primer teléfono flexible de la compañía. Entre todas las filtraciones, la que más está dando que hablar es el precio, que ya se perfila como el más elevado que hayamos visto en un iPhone.
Las últimas informaciones procedentes de fuentes habituales en el entorno de Apple, como Mark Gurman (Bloomberg), señalan que el dispositivo superará con claridad los 2.000 dólares en Estados Unidos. Teniendo en cuenta la forma en la que Apple fija sus tarifas en Europa, todo indica que en España hablaríamos de una cifra bastante por encima de los 2.000 euros, acercándose o incluso superando la barrera de los 3.000 euros en algunas configuraciones.
Un precio filtrado que superaría los 2.000 dólares
Según las filtraciones más recientes, el iPhone plegable —que internamente se ha venido conociendo como iPhone Fold— se situará en un rango que “cruzará el umbral de los 2.000 dólares” en Estados Unidos. Las fuentes no coinciden al detallar si esa cantidad corresponderá al modelo base, previsiblemente con 256 GB de almacenamiento, o si será el precio de versiones superiores, pero el mensaje es claro: no será un dispositivo asequible.
Esa cifra encaja con lo que se venía rumoreando desde hace meses. El precio de los 2.000 dólares llevaba tiempo sobre la mesa y, a medida que se acerca la fecha de presentación, esas previsiones se han ido consolidando. Analistas como Mark Gurman refuerzan la idea de que será el iPhone más caro jamás lanzado por Apple, por encima incluso de las configuraciones máximas del iPhone 17 Pro Max o de los futuros iPhone 18 Pro Max.
Actualmente, el iPhone 17 Pro Max con la capacidad más alta (2 TB) cuesta en torno a 1.999 dólares en Estados Unidos y unos 2.469 euros en España. Si el iPhone plegable parte ya cerca o por encima de esos 2.000 dólares, todo apunta a que las versiones con más memoria podrían rondar o incluso superar los 2.799 dólares en EEUU, y acercarse a la horquilla de los 3.000 euros en el mercado español.
Algunas estimaciones se han aventurado a proyectar esta escalada también en Europa. Si tomamos como referencia la política habitual de la compañía, los modelos con 512 GB o 1 TB podrían rebasar con facilidad los 3.000 euros en nuestro país, algo inédito hasta ahora en un iPhone y que situaría al plegable en un segmento de precio prácticamente de producto de lujo.
En este contexto, la apuesta de Apple por el plegable se traduce en un posicionamiento claramente premium dentro del catálogo, muy por encima del ticket medio de un iPhone convencional. Más que sustituir a los modelos actuales, este dispositivo llegaría para ocupar la cúspide de la gama, dirigido a un público dispuesto a pagar un sobreprecio por el formato plegable y por el factor exclusividad.
De «iPhone Fold» a iPhone Ultra: el significado de la etiqueta Ultra
Otro de los puntos en los que coinciden varias filtraciones es el nombre comercial. Lo que hasta ahora se conocía como iPhone Fold pasaría a llamarse iPhone Ultra, alineándose con la nomenclatura que Apple ya utiliza en otros productos como el Apple Watch Ultra o algunos de sus chips de sobremesa.
Dentro de la compañía, la palabra Ultra se ha usado de forma consistente para designar a la opción más completa y, a la vez, más cara de la gama. El ejemplo más claro está en el Apple Watch Series frente al Apple Watch Ultra: en España, un Apple Watch Series 11 ronda los 449 euros, mientras que un Apple Watch Ultra 3 sube hasta los 899 euros, casi el doble. La etiqueta no solo implica más prestaciones, sino también un salto de precio muy marcado.
Si se extrapola esa lógica al terreno del iPhone, la cosa se clarifica. Con un iPhone 17 que parte desde los 959 euros en España, una subida proporcional de tipo “Ultra” empujaría el precio teórico hacia una franja cercana a los 1.900-2.000 euros solo en el modelo de entrada. Es justo en este rango donde se sitúan las cifras filtradas para el plegable.
De confirmarse la denominación iPhone Ultra, el mensaje comercial sería evidente: estaríamos ante el iPhone más ambicioso y caro del catálogo, por encima de los próximos iPhone 18 Pro y 18 Pro Max no solo en especificaciones concretas, sino en la propia jerarquía de producto. La gama de smartphones de Apple quedaría, así, claramente escalonada con opciones “normales”, “Pro” y este nuevo escalón “Ultra”.
Esta estrategia de nombres también sirve para gestionar expectativas. Un iPhone que aspire a colocarse en torno a los 2.200 euros en Europa necesita un relato de producto muy diferenciado, y la denominación Ultra encaja con la idea de un dispositivo que no pretende llegar al gran público, sino a usuarios que buscan el máximo, sin mirar tanto el presupuesto.
Cómo podría traducirse el precio en España y en Europa
Más allá de la cifra bruta en dólares, la gran incógnita para los usuarios europeos es cuánto se trasladará ese precio al mercado local. Apple suele publicar sus precios en Estados Unidos sin impuestos, mientras que en Europa se muestran ya con el IVA y otros gravámenes incluidos, algo que complica las comparaciones directas.
Un ejemplo claro lo tenemos en el iPhone 17 Pro Max: el modelo base parte de unos 1.199 dólares en EEUU, pero sube hasta los 1.469 euros en España. La diferencia no se explica solo por el tipo de cambio, sino también por los impuestos, los aranceles, la logística y la propia estrategia de márgenes de Apple en cada región.
Si aplicamos esa misma lógica a un iPhone plegable cuyo precio se sitúe por encima de los 2.000 dólares, lo razonable es pensar que en España el coste final no se quedará en un simple “2.000 euros equivalentes”, sino que se moverá en una franja superior, posiblemente 2.199 o 2.259 euros como mínimo para el modelo de menor capacidad.
Esta proyección encaja con las cifras que algunos analistas manejan para la versión más básica del dispositivo. A partir de ahí, las configuraciones con más almacenamiento (por ejemplo, 512 GB o 1 TB) podrían escalar claramente por encima, llegando a posiciones de precio que rozan o traspasan los 3.000 euros en el mercado español, algo que, hasta ahora, solo se veía en ordenadores o en equipos muy específicos dentro del ecosistema Apple.
Conviene tener en cuenta además el contexto económico local. En España, el salario mínimo interprofesional ronda los 1.221 euros brutos al mes, lo que situaría el coste de este iPhone plegable cerca de dos nóminas completas para buena parte de la población. Es un dato que ayuda a dimensionar hasta qué punto estaríamos hablando de un producto dirigido a un nicho relativamente reducido.
Comparativa con otros iPhone y con los plegables Android
En términos de posicionamiento, el iPhone plegable se colocaría no solo por encima de los demás iPhone, sino también en la parte alta del segmento de teléfonos plegables premium. Si miramos al ecosistema Android, uno de sus principales rivales naturales sería el Galaxy Z Fold más reciente de Samsung, cuyo precio ronda los 1.850 euros en España.
Todo apunta a que Apple seguirá su estrategia habitual y no tratará de competir por la parte baja del precio. Lo más probable es que el iPhone Ultra llegue más caro que el rival de Samsung, apoyándose en el ecosistema de iOS, la integración con el resto de dispositivos de la marca y una propuesta de valor que buscará justificar ese sobreprecio ante su público objetivo.
Comparado con la propia gama iPhone, este plegable se situaría por encima del iPhone 18 Pro Max, que ya de por sí será uno de los modelos más caros del catálogo. Mientras que los iPhone “clásicos” seguirán cubriendo un rango de precios relativamente amplio, desde opciones más accesibles hasta las versiones Pro, el iPhone Ultra quedaría como un escalón adicional destinado a quien quiere lo más exclusivo dentro del universo Apple.
Esta forma de estructurar la gama recuerda a lo que la compañía ha hecho con otros productos: está el Apple Watch “normal” y el Apple Watch Ultra; existen los chips M5 y los M5 Ultra; y, si se cumplen las filtraciones, pronto tendremos también una familia iPhone donde la etiqueta Ultra marque el techo tecnológico y económico.
En todo caso, las filtraciones señalan que el iPhone plegable no vendrá a sustituir a los modelos tradicionales, sino a complementarlos como una opción más dentro de la oferta de smartphones. Quien busque un iPhone a un precio más contenido seguirá encontrando alternativas, mientras que el plegable estará claramente enfocado a perfiles muy concretos.
Diseño plegable y primeras maquetas filtradas
Más allá del precio, las filtraciones también han dejado ver cómo podría ser el diseño del primer iPhone plegable. Las informaciones coinciden en que Apple apostaría por un formato de tipo “libro”, similar al Galaxy Z Fold, con una pantalla exterior más compacta y un panel interior flexible de mayor tamaño.
Se habla de una pantalla exterior en torno a las 5,3-5,5 pulgadas, pensada para el uso diario cuando el teléfono está cerrado, y de un panel interno que rondaría las 7,6-7,7 pulgadas con una relación de aspecto cercana al 4:3 al abrirse por completo. La idea sería combinar la experiencia de un móvil relativamente compacto con la de una pequeña tableta al desplegarlo.
Se habla de una pantalla exterior en torno a las 5,3-5,5 pulgadas, pensada para el uso diario cuando el teléfono está cerrado, y de un panel interno que rondaría las 7,6-7,7 pulgadas con una relación de aspecto cercana al 4:3 al abrirse por completo. La idea sería combinar la experiencia de un móvil relativamente compacto con la de una pequeña tableta al desplegarlo.
Las primeras maquetas físicas, impresas a partir de renders y compartidas en redes sociales por usuarios como Sonny Dickson, muestran un dispositivo que, al abrirse, se aproxima al tamaño de una pequeña tableta y mantiene un grosor comparable al de los iPhone 18 Pro cuando está plegado. Estas maquetas se han utilizado incluso para crear vídeos conceptuales mediante herramientas de diseño 3D y generación de imágenes por inteligencia artificial, alimentando aún más la expectación.
Uno de los puntos llamativos en estas maquetas es la posible integración del sistema de cámaras frontales y Face ID en la zona cercana al pliegue de la pantalla interna. Algunas fuentes señalan que Apple podría arriesgar con una solución que aproveche el propio pliegue para alojar sensores, algo que, sobre el papel, plantea dudas sobre su durabilidad y experiencia de uso, y que solo se despejarán cuando el producto sea oficial.
En la parte trasera, las filtraciones apuntan a un sistema de doble cámara, con un sensor principal de 48 megapíxeles acompañado por un ultra gran angular. En cuanto a materiales, se da casi por hecho que Apple apostará de nuevo por acabados de gama alta como el titanio, siguiendo la línea de sus últimos modelos Pro, para mantener la sensación de producto premium pese al mecanismo de bisagra.
A nivel de batería, algunos analistas como Ming-Chi Kuo han hablado de capacidades que se moverían entre los 5.400 y 5.800 mAh, cifras superiores a las de muchos iPhone actuales y lógicas en un dispositivo que debe alimentar dos pantallas y un mecanismo plegable más complejo. Todo ello, siempre que Apple consiga equilibrar peso, grosor y autonomía, algo que será clave para diferenciarse en un segmento donde cada detalle cuenta.
Rumores sobre lanzamiento: septiembre en el punto de mira
En lo que respecta al calendario, las previsiones han ido cambiando con el tiempo. Durante los últimos años se han barajado fechas tan dispares como 2025, 2026 o incluso 2027 para la llegada del iPhone plegable, pero las filtraciones más recientes coinciden en acotar el anuncio oficial en torno al mes de septiembre.
La idea sería que Apple presente el iPhone Ultra en la keynote habitual en la que suele revelar los nuevos iPhone de cada generación, en este caso los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max. De este modo, el plegable compartiría escenario con el resto de la gama, reforzando su rol como tope de gama dentro de la familia. Eso sí, presentación no es lo mismo que disponibilidad inmediata.
Este margen adicional permitiría a la compañía ajustar la producción, acumular stock suficiente y pulir detalles de hardware y software antes de que el dispositivo llegue al público general. También encajaría con el objetivo de aprovechar las campañas de compras de fin de año, un periodo clave para un producto de alto valor y fuerte componente aspiracional como este.
Mientras tanto, se espera que los iPhone 18 “no plegables” sigan su propio ritmo. Los rumores hablan de que el iPhone 18 y una nueva línea iPhone Air podrían retrasarse hasta 2027, compartiendo protagonismo con un posible iPhone 18e. Esto subrayaría todavía más el papel del iPhone Ultra como pieza central del lanzamiento de septiembre, al menos en cuanto a atención mediática.
Un iPhone para muy pocos bolsillos
Con todos estos elementos sobre la mesa, la sensación general es que el iPhone plegable se situará en un territorio de precio poco explorado incluso para Apple. Que un smartphone se acerque, o supere, los 2.000-3.000 euros en Europa supone entrar de lleno en un segmento en el que ya no se compite solo con otros móviles, sino también con portátiles, tabletas de gama alta y otros dispositivos de electrónica de consumo.
La compañía, no obstante, parece decidida a mantener su enfoque: el plegable no llegaría para sustituir a los modelos existentes, sino para ampliar la parte alta del catálogo. Quien no necesite un formato plegable seguirá teniendo a su alcance iPhone más económicos, desde gamas anteriores hasta las versiones estándar de cada generación, mientras que el iPhone Ultra quedará reservado para quienes prioricen el diseño, la innovación y el ecosistema por encima del precio.
Queda por ver cómo reaccionará el mercado europeo, y en particular países como España, donde la diferencia entre los precios en dólares y en euros se nota especialmente por los impuestos y la situación económica. Con un coste que puede superar varias veces el salario medio mensual de muchos usuarios, es probable que estemos ante un dispositivo que veamos más en escaparates, análisis y escaparates online que en el día a día de la mayoría.
Aun así, el interés que generan las maquetas, los vídeos conceptuales y las filtraciones de precio y diseño demuestran que el primer iPhone plegable se ha convertido ya en uno de los lanzamientos más esperados desde el iPhone X. Si las previsiones se cumplen y lo conocemos en septiembre, el impacto mediático está prácticamente asegurado, aunque luego solo un grupo relativamente reducido acabe sacando la tarjeta para hacerse con él.
Con toda la información disponible hasta ahora, el retrato que se dibuja es el de un iPhone plegable bautizado como iPhone Ultra, con formato tipo libro y pantalla interior cercana a las 7,7 pulgadas, que se presentaría alrededor de septiembre y se pondría a la venta probablemente hacia finales de año, con un precio que en Estados Unidos rebasaría los 2.000 dólares y que en España podría arrancar claramente por encima de los 2.000 euros, quedando muy por encima del resto de iPhone y de buena parte de los plegables Android, y consolidándose como una opción pensada para un perfil de usuario muy concreto dentro del ecosistema de Apple.

