- Rosetta 2 seguirá activo hasta macOS 27 con funciones completas.
- macOS 28 limitará Rosetta 2 únicamente al soporte de juegos antiguos basados en Intel.
- macOS Tahoe será el último sistema para Macs Intel, aunque recibirán parches de seguridad tres años más.
- Los usuarios y desarrolladores deberán adaptarse a la desaparición progresiva del soporte Intel.
Apple ha aclarado recientemente el futuro de Rosetta 2 en macOS 28, una cuestión que ha generado bastante incertidumbre entre quienes siguen usando aplicaciones diseñadas originalmente para procesadores Intel. En plena transición hacia su propio silicio, la compañía ha decidido delimitar mucho más el soporte de este traductor de código, imprescindible para ejecutar software x86 en ordenadores con arquitectura ARM.
La información oficial indica que Rosetta 2 seguirá disponible como utilidad general hasta macOS 27. Esto significa que los usuarios de Mac con chips Apple podrán continuar utilizando aplicaciones de Intel sin restricción a través de esta herramienta hasta esa versión. Sin embargo, a partir de macOS 28, Apple solo mantendrá una modalidad limitada de Rosetta 2 dedicada exclusivamente a permitir el funcionamiento de ciertos videojuegos clásicos que dependen de tecnologías antiguas propias de x86.
Rosetta 2 en macOS 28: soporte enfocado únicamente en videojuegos
La propia Apple subraya que Rosetta fue creada como un puente temporal para facilitar la migración del ecosistema Mac desde los chips Intel a los Apple Silicon. Tras cumplir este propósito y tras varias versiones de macOS, el soporte general está a punto de finalizar. En macOS 28, la funcionalidad de Rosetta 2 se reducirá a su mínima expresión, enfocándose únicamente en conservar la compatibilidad con títulos de juegos antiguos que siguen siendo populares pero que no han recibido mantenimiento para arquitectura ARM.
Esto implica que el resto de aplicaciones de Intel dejarán de poder ejecutarse a través de Rosetta 2 en futuras versiones de macOS. Aquellos usuarios que dependan de programas profesionales o creativos que aún no cuenten con versión nativa tendrán que buscar alternativas o presionar a los desarrolladores para que ofrezcan soporte ARM.
Fin del soporte a Intel y modelos compatibles
En el mismo comunicado, Apple ha dejado claro que macOS Tahoe será la última versión compatible con Macs basados en Intel. Esto significa que estos equipos no podrán instalar nuevas versiones principales de macOS tras la llegada de Tahoe. Sin embargo, se mantendrán actualizaciones de seguridad durante tres años para proteger frente a amenazas y vulnerabilidades críticas.
Conviene destacar que macOS Tahoe solo admite una selección de modelos recientes con procesadores Intel, como el MacBook Pro de 16 pulgadas de 2019, el MacBook Pro de 13 pulgadas (2020, cuatro puertos Thunderbolt 3), el iMac de 27 pulgadas de 2020 y el Mac Pro de 2019. Los Mac anteriores a estos modelos dejarán pronto de recibir soporte oficial, acotando aún más el tiempo útil que les queda en el ecosistema Apple.
Qué deben hacer los usuarios y desarrolladores
Para quienes sigan utilizando aplicaciones antiguas o trabajen en entornos mixtos, la limitación de Rosetta 2 en macOS 28 supone un aviso de que deben planificar la migración a software nativo ARM. Es recomendable comprobar si las herramientas esenciales para el día a día ya están optimizadas para Apple Silicon o considerar alternativas. En el campo de los videojuegos, solo algunos títulos específicos podrán seguir utilizándose bajo el modo reducido de Rosetta 2.
Los desarrolladores, por su parte, deben tener presente que el ciclo de vida de las aplicaciones x86 en Mac está llegando a su fin, por lo que actualizar sus proyectos a arquitectura ARM se presenta como una prioridad para no dejar fuera a su comunidad de usuarios.
Este cambio en la hoja de ruta de Apple aclara el calendario para una transición completa hacia su propio silicio y limita el periodo de gracia para quienes aún dependen de Intel y Rosetta. El entorno Mac será en breve más cohesionado y optimizado, aunque requiere prepararse para dejar atrás parte del legado de software anterior.