- La primera beta de iOS 26.3 ya está disponible para desarrolladores y se espera la versión final para finales de enero o principios de febrero.
- Estrena un sistema nativo para transferir datos entre iPhone y Android sin apps externas, impulsado por las reglas de la UE.
- Permite reenviar notificaciones del iPhone a relojes y wearables de terceros, función limitada de momento a la Unión Europea.
- Incluye nuevos fondos de pantalla de Tiempo en la pantalla de bloqueo y mejoras internas de rendimiento y estabilidad.

Apple ha empezado a desplegar la primera beta de iOS 26.3 apenas unos días después de la llegada oficial de iOS 26.2. No es una de esas versiones que cambian por completo la experiencia del iPhone, pero sí introduce ajustes que pueden marcar la diferencia en el día a día, sobre todo para quienes se plantean saltar a Android o usan relojes inteligentes que no son Apple Watch.
Aunque se trata de una versión de prueba pensada inicialmente para desarrolladores y usuarios avanzados, el contenido de esta beta deja bastante claro hacia dónde se dirige Apple: más interoperabilidad con Android, una apertura mayor hacia accesorios de terceros y pequeños cambios visuales y de rendimiento que irán llegando a todos los usuarios en Europa y el resto del mundo cuando se publique la versión estable, prevista para finales de enero o principios de febrero.
Un nuevo sistema para pasar de iPhone a Android sin aplicaciones extra

La gran novedad funcional de iOS 26.3 beta 1 es una herramienta integrada que permite migrar datos del iPhone a un móvil Android sin tener que recurrir a aplicaciones externas ni a cables. La idea es que el proceso sea tan sencillo como cuando se estrena un nuevo iPhone: se colocan los dos dispositivos cerca y el sistema guía al usuario paso a paso.
Desde los ajustes del iPhone, dentro de Ajustes > General > Transferir, aparece ahora la opción «Transferir a Android». Al entrar, se muestran las instrucciones para iniciar la copia de información: normalmente habrá que escanear un código QR que el propio móvil Android muestra en pantalla o introducir un código de emparejamiento para enlazar ambos teléfonos en la misma red Wi‑Fi, con el Bluetooth activado.
Una vez conectados, el asistente ofrece la posibilidad de mover una selección bastante amplia de contenidos: fotos, vídeos, mensajes, notas, contactos, aplicaciones compatibles, contraseñas, cuentas y el número de teléfono. Todo esto se gestiona directamente desde iOS, sin necesidad de descargar apps en ninguno de los dos dispositivos, algo que hasta ahora solía requerir herramientas como Move to iOS o soluciones de cada fabricante.
Sin embargo, el traspaso no es total. Por motivos de seguridad y privacidad, quedan excluidos los datos sensibles como la información de la app Salud, los dispositivos emparejados por Bluetooth y contenidos protegidos (por ejemplo, notas bloqueadas). Esos elementos permanecen únicamente en el iPhone, incluso aunque el usuario cambie a Android.
Esta nueva función se enmarca en un contexto muy claro: la presión regulatoria, especialmente en Europa, para que los grandes fabricantes reduzcan las barreras de salida de sus plataformas. El movimiento se complementa con la herramienta que Google ya ofrece en sentido contrario para ir de Android a iOS, de manera que el paso entre sistemas empieza a ser un camino de doble sentido mucho más cómodo para los usuarios europeos.
Reenvío de notificaciones a relojes y wearables de terceros en la UE
La otra gran novedad de la primera beta de iOS 26.3 tiene que ver con los relojes inteligentes. Hasta ahora, el Apple Watch tenía un claro trato preferente a la hora de gestionar avisos y alertas, pero con esta actualización Apple introduce el reenvío de notificaciones a dispositivos de terceros, una función muy demandada por quienes utilizan wearables con sistemas como Wear OS o HarmonyOS.
Esta opción aparece dentro de Ajustes > Notificaciones con un nuevo apartado dedicado al reenvío. Desde ahí se puede elegir un único dispositivo externo al que llegarán las notificaciones del iPhone. El usuario puede decidir qué apps pueden enviar avisos al reloj o pulsera conectada, de forma similar a como ya se hace con el Apple Watch.
Hay dos límites importantes. Por un lado, el sistema solo permite reenviar notificaciones a un dispositivo simultáneamente. Si se selecciona un reloj de un fabricante distinto, el Apple Watch deja de recibir avisos mientras esa opción esté activa. Por otro lado, se trata de una función restringida a la Unión Europea, en respuesta directa a la legislación comunitaria, en especial a la Ley de Mercados Digitales, que exige que las funciones básicas no estén reservadas únicamente a los accesorios oficiales.
En la práctica, esto abre la puerta a que usuarios de iPhone en España y el resto de Europa puedan aprovechar relojes de marcas como Samsung, Huawei u otras que hasta ahora recibían notificaciones de manera limitada o dependiente de soluciones específicas. No convierte al Apple Watch en un dispositivo compatible con Android, pero sí hace que el iPhone sea más flexible a la hora de convivir con wearables ajenos al ecosistema de la marca.
Apple ha insistido en que el acceso a las notificaciones implica manejar información potencialmente sensible, así que el sistema incluye controles para que sea el usuario quien decida qué aplicaciones pueden reenviar avisos. En cualquier caso, se trata de un cambio significativo respecto a la postura tradicional de la compañía con los accesorios de terceros.
Nuevos fondos de Tiempo y ajustes visuales en la pantalla de bloqueo
Más allá de las novedades relacionadas con Android y los wearables, iOS 26.3 incorpora un pequeño pero visible cambio en la pantalla de bloqueo del iPhone. La sección de fondos de pantalla se reorganiza y separa claramente los fondos meteorológicos de los astronómicos.
La categoría Tiempo pasa a tener su propio espacio en el menú de personalización de fondos, diferenciándose de Astronomía. Dentro de ella se incluyen tres diseños predeterminados que combinan diferentes estilos de tipografía para la hora con widgets ya colocados para mostrar información del clima. Son, en la práctica, plantillas listas para usar que enseñan al usuario cómo se puede sacar partido a este tipo de fondos dinámicos sin tener que configurar todos los elementos a mano.
Estos cambios no suponen una gran revolución estética, pero sí ayudan a que sea más sencillo personalizar la pantalla de bloqueo y entender de un vistazo qué opciones están relacionadas con el tiempo real y cuáles con vistas del planeta o del sistema solar. Además, encajan con la línea que Apple lleva tiempo siguiendo de dar más protagonismo a las experiencias dinámicas ligadas al clima y al contexto del usuario.
Junto a estas novedades visibles, como suele ocurrir en las versiones «.3», Apple aprovecha para retocar detalles internos del sistema: se han detectado ajustes en animaciones, pequeños cambios en la fluidez general, correcciones de errores heredados de iOS 26.1 y 26.2 y ligeras mejoras en la autonomía en algunos modelos, según los primeros comentarios de desarrolladores que ya han instalado esta beta.
Disponibilidad, calendario previsto y quién puede instalar la beta
La primera beta de iOS 26.3 se distribuye desde mediados de diciembre a través del Programa de Desarrolladores de Apple. En esta fase inicial solo pueden acceder quienes tengan una cuenta de desarrollador asociada a su Apple ID, aunque el registro básico es gratuito desde la página oficial de la compañía.
Para instalarla en un iPhone compatible hay que iniciar sesión en la web de desarrolladores, aceptar las condiciones del programa y, una vez hecho esto, entrar en Ajustes > General > Actualización de software en el propio teléfono. Dentro de la sección «Actualizaciones beta» se puede seleccionar la opción de beta de desarrollador de iOS 26 y, tras unos segundos, aparece iOS 26.3 beta 1 lista para descargar e instalar.
Apple suele lanzar varias iteraciones de prueba antes de la versión final: primero las betas para desarrolladores, después las betas públicas para cualquier usuario que se apunte al programa de software beta y, por último, la actualización estable para todos. En este caso, se espera que la beta pública llegue en cuestión de días o pocas semanas, siempre que no se detecten problemas graves en esta primera compilación.
En cuanto a fechas, todo apunta a que la versión definitiva de iOS 26.3 se publicará entre finales de enero y principios de febrero, siguiendo un calendario parecido al de iOS 26.2. La actualización será compatible con todos los modelos que ya soportan iOS 26, desde el iPhone 11 en adelante, incluidos los modelos más recientes del catálogo.
Conviene recordar que las betas, por muy avanzadas que estén, no dejan de ser versiones de prueba. Pueden aparecer fallos, incompatibilidades con apps bancarias o corporativas, consumos de batería irregulares o comportamientos inesperados. Por eso, lo más prudente para la mayoría de usuarios en España y Europa es esperar a la versión estable o, como mínimo, no instalar la beta en el iPhone que se use como dispositivo principal.
Un paso más hacia un iPhone más abierto, sobre todo en Europa
Aunque iOS 26.3 no compita en titulares con otras grandes actualizaciones recientes, lo que introduce es relevante: cambiar de iPhone a Android será más fácil, los relojes de terceros ganan presencia frente al Apple Watch y la pantalla de bloqueo recibe mejoras que, sin ser revolucionarias, refuerzan la personalización. Todo ello encaja en un contexto europeo en el que las normas obligan a Apple a relajar algunas de las barreras que históricamente han delimitado su ecosistema, abriendo la puerta a más interoperabilidad y dejando a los usuarios con algo más de margen para elegir cómo y con qué dispositivos utilizan su iPhone.