- Presenta una reducción de volumen del 40% fabricado en titanio de grado aeroespacial.
- Incorpora la plataforma Health Radar para la monitorización preventiva de la presión arterial.
- Ofrece una autonomía extendida de hasta 9 días con estuche de carga portátil opcional.
- Llega al mercado español con seis acabados premium y precios desde los 429 euros.

La decisión de comprar un anillo inteligente suele basarse en una premisa muy sencilla: queremos medir nuestra salud sin necesidad de llevar otra pantalla encima. A diferencia de los relojes, estos dispositivos permiten monitorizar constantes como la frecuencia cardiaca o la calidad del sueño sin que sintamos que llevamos un ordenador pegado a la muñeca, algo que para muchos es una bendición a la hora de descansar.
Con el lanzamiento del nuevo Oura Ring 5, la compañía finlandesa ha querido dar un paso de gigante en lo que a discreción se refiere. El dispositivo se presenta con una sorprendente reducción de volumen del 40% respecto a su predecesor, logrando un diseño que apenas levanta 2,28 mm del dedo. Es un intento claro por convertir la tecnología en una pieza de joyería convencional que pase totalmente desapercibida mientras hace su trabajo en segundo plano.
Una joya de titanio que no pesa nada

Para conseguir este tamaño tan ajustado, el equipo de ingeniería ha tenido que rediseñar la arquitectura interna de arriba abajo. El anillo utiliza titanio de grado aeroespacial, un material que permite que el dispositivo pese entre 2 y 2,69 gramos dependiendo de la talla. La idea es que, una vez puesto, el usuario se olvide por completo de que lo lleva, incluso durante los entrenamientos más intensos o al dormir.
Además de ser extremadamente liviano, el acabado exterior cuenta con un recubrimiento especial reforzado mediante un proceso de deposición física de vapor para que los arañazos no sean un problema. Esto es vital en un objeto que está constantemente expuesto a rozaduras con llaves o pomos de puertas. Al final, se trata de que el dispositivo aguante carros y carretas sin perder ese aspecto elegante que lo caracteriza.
Sensores de perfil bajo y precisión mejorada

En el interior del anillo ya no encontramos los abultamientos de las versiones anteriores que a veces podían resultar algo molestos. Oura ha integrado sensores de perfil bajo que optimizan el contacto con la piel sin sacrificar la ergonomía. Estos componentes captan señales de pulso óptico que, según los expertos de la marca, son mucho más claras en el dedo que en la muñeca, lo que permite obtener datos más fiables en cualquier tono de piel.
La fiabilidad de las lecturas ha subido un escalón importante gracias a un sistema de doce vías de señal que analizan los datos biométricos en tiempo real. En comparación con el modelo anterior, este hardware ofrece un 12% más de exactitud en la variabilidad de la frecuencia cardiaca nocturna. Es una mejora que se agradece especialmente cuando salimos a correr o a montar en bici, situaciones donde el movimiento suele complicar la toma de constantes.
Health Radar y la IA al servicio de tu bienestar

Una de las funciones más comentadas de este nuevo modelo es el denominado Health Radar. No se limita a contar pasos, sino que utiliza inteligencia artificial para detectar patrones de presión arterial nocturna, algo fundamental para vigilar la salud cardiovascular a largo plazo. No pretende sustituir a un médico, ni mucho menos, pero sirve como un aviso temprano si el sistema cardiovascular no se relaja como debería durante el sueño.
La aplicación oficial también ha sumado herramientas para la salud metabólica, permitiendo por ejemplo un seguimiento específico de la medicación GLP-1. Los usuarios pueden cruzar los datos de sus dosis con su peso y niveles de estrés, obteniendo una visión global de cómo afecta el tratamiento a su cuerpo. Es una forma de dar carpetazo a las múltiples apps de registro para tenerlo todo bien organizado en un solo lugar.
Resistencia al agua y una batería envidiable

A pesar de haber encogido drásticamente su tamaño, la eficiencia energética no se ha visto comprometida. El Oura Ring 5 promete una autonomía de hasta 9 días con una sola carga, dependiendo siempre del tamaño del anillo y del uso intensivo que se le dé. Esto permite que el seguimiento de nuestra actividad sea ininterrumpido, eliminando la pereza de tener que cargarlo cada dos por tres.
Para los que siempre van de aquí para allá, la marca ha lanzado un estuche de carga portátil que es capaz de proporcionar cinco cargas completas extra. Por otro lado, el dispositivo mantiene su certificación IP68 y una resistencia al agua de hasta 100 metros. Esto significa que puedes nadar, ducharte o incluso bucear a poca profundidad sin miedo a que la tecnología sufra el más mínimo daño.

Disponibilidad y acabados para todos los gustos

En cuanto a la estética, el abanico es bastante generoso para que encaje con cualquier estilo personal. El anillo llega en seis acabados distintos: plata, negro, dorado, plata cepillada, oro rosa y el elegante negro mate. En España, el precio de partida se sitúa en los 429 euros para las versiones básicas, pudiendo escalar hasta los 529 euros si optamos por los tonos más premium de la colección.
Hay que tener presente que, para acceder a los análisis más profundos y a las recomendaciones personalizadas, es necesario mantener una suscripción mensual de 5,99 euros. Aunque para algunos esto pueda ser un punto negativo, la compañía asegura que es la manera de seguir evolucionando el software y añadiendo funciones de salud preventiva sin que el hardware se quede obsoleto a los pocos meses.
Esta quinta generación de Oura se consolida como un referente para quienes buscan un wearable potente pero que no dé la nota. Con una tecnología que se oculta bajo el titanio y un enfoque centrado en la salud proactiva, el anillo ya se puede reservar en nuestro país con envíos previstos para la primera semana de junio, demostrando que la tendencia de los dispositivos invisibles va totalmente por libre y ha llegado para quedarse.
