- Apple lanzará en 2026 un nuevo iPad de entrada (12.ª generación) y un iPad Air (8.ª generación) centrados en mejorar el procesador.
- El iPad básico pasará al chip A18 y el iPad Air adoptará el chip M4, abriendo la puerta a Apple Intelligence en más modelos.
- Se mantendrán los diseños actuales, con pantallas LCD y sin grandes cambios en hardware externo ni en prestaciones como la tasa de refresco.
- El foco de Apple está en ampliar el acceso a su plataforma de inteligencia artificial y en ofrecer mejor rendimiento sin disparar los precios.

Apple se prepara para mover ficha en el terreno de las tabletas con una renovación de su gama más accesible. Durante los primeros meses de 2026, la compañía tiene previsto introducir un nuevo iPad de entrada y un renovado iPad Air que, según las filtraciones más sólidas, apostarán por una mejora clara de rendimiento pero sin cambios llamativos en el exterior.
La estrategia, muy reconocible en la trayectoria reciente de la marca, pasa por reforzar el interior de los dispositivos y estirar al máximo la vida de los diseños actuales. El objetivo es ampliar el acceso a Apple Intelligence y mantener una gama de iPad bien escalonada en potencia y precio, evitando encarecerlos con rediseños completos o saltos de tecnología de pantalla que disparen los costes.
Nuevos iPad e iPad Air 2026: qué modelos llegan y en qué se diferencian

Las distintas informaciones procedentes de filtradores habituales y medios especializados coinciden en que Apple trabaja en dos lanzamientos clave para la primera mitad de 2026: el iPad de 12.ª generación y el iPad Air de 8.ª generación. Ambos modelos se situarán en el corazón de la gama, orientados a usuarios que buscan una tableta polivalente sin llegar a los precios de los iPad Pro.
En el caso del iPad de entrada, se espera que conserve la línea estrenada en 2022: chasis de aluminio, marcos simétricos y pantalla de unas 10,9 pulgadas con panel LCD a 60 Hz. El iPad Air seguiría la misma filosofía continuista, manteniendo sus versiones con pantalla de 11 y 13 pulgadas (aproximadamente 10,86 y 12,9 pulgadas reales) y su acabado ligero, pensado para un uso más intensivo en productividad y estudio.
A nivel visual, todo apunta a que no habrá cambios importantes en diseño ni en otros componentes externos: nada de marcos radicalmente más delgados, ni nuevas cámaras, ni modificaciones en botones o puertos. Tampoco se prevé el salto a OLED o MiniLED en estos modelos, una tecnología que Apple seguirá reservando a la gama Pro para contener el precio en el resto del catálogo.
Esto sitúa a los nuevos iPad e iPad Air como actualizaciones de transición: mismas dimensiones, misma filosofía de producto y un enfoque casi exclusivo en el rendimiento, la conectividad y las funciones basadas en inteligencia artificial.
iPad 12.ª generación: salto al chip A18 y acceso pleno a Apple Intelligence
El cambio más relevante para el modelo básico será la actualización de su corazón interno. Tras una generación en la que Apple se limitó a incorporar el chip A16 Bionic sin más novedades, el nuevo iPad de 12.ª generación dará el paso al chip A18, la misma familia de procesadores que montan los iPhone 16.
Esta mejora de silicio se traducirá en un aumento considerable del rendimiento en tareas del día a día (navegación, ofimática, juegos casuales o consumo de contenido), pero sobre todo en un cambio estratégico: por primera vez, el iPad de entrada será compatible con Apple Intelligence, la plataforma de inteligencia artificial generativa de la compañía.
Hasta ahora, quienes optaban por el modelo más económico se encontraban con una limitación clara: el chip A16 no daba soporte a muchas de las nuevas funciones de IA anunciadas en los últimos años. Con el A18 y una memoria que rondaría los 8 GB de RAM integrada, este escalón desaparece y el usuario podrá acceder a la nueva Siri, a herramientas avanzadas de redacción, resumen de contenido o edición asistida, así como a integraciones futuras fruto de acuerdos con otros proveedores de IA. Más detalles sobre la apuesta de Apple por la creatividad y la IA están en Apple Creator Studio.
En cuanto al resto de la ficha técnica, las filtraciones apuntan a un perfil continuista: pantalla LCD de 10,9 pulgadas a 60 Hz, sin ProMotion ni cambios de resolución destacables, cámaras similares a las de la generación previa y almacenamiento en líneas parecidas a las actuales. Es decir, el gran argumento de compra será el procesador, más que cualquier innovación en diseño o multimedia.
Este enfoque encaja con la realidad del mercado europeo y español, donde el iPad básico ha ganado peso como tablet familiar y para estudiantes, especialmente en campañas como la de Navidad, en las que se ha registrado un crecimiento interanual de ventas en torno al 6 % impulsado por este modelo.
iPad Air 8.ª generación: el M4 llega a la gama media
En paralelo, Apple prepara una renovación del iPad Air que tampoco pondrá el foco en el exterior. Todo indica que volveremos a ver dos tamaños, con pantallas LCD de 11 y 13 pulgadas, manteniendo la tecnología Liquid Retina (LED) para seguir jugando en una franja de precio más contenida que los Pro.
La gran novedad del iPad Air estará en su interior: el salto al chip M4. Este procesador, ya presente en otros productos de la compañía, incorpora un Neural Engine capaz de manejar decenas de billones de operaciones por segundo, lo que refuerza su papel como equipo preparado para cargas de trabajo más exigentes y para un uso intensivo de Apple Intelligence. El avance del Air con M4 frente a generaciones anteriores se explica en el análisis de la estrategia interna de Apple.
En la práctica, esto significa que el iPad Air se acercará aún más a la experiencia de los iPad Pro recientes en tareas como edición de vídeo, diseño 3D ligero, ilustración digital o multitarea avanzada, pero sin dar el salto a las tecnologías de pantalla y al precio de la gama más alta. La diferencia entre el Air con M3 y el Air con M4 no será radical en todos los escenarios, pero sí se notará en procesos que tiran de IA y en el margen de rendimiento a largo plazo.
Las filtraciones también mencionan la posible incorporación de un chip de red N1 y un módem C1X de diseño propio, que permitirían compatibilidad con Wi‑Fi 7 y Bluetooth 6. De confirmarse, esto daría al iPad Air una conectividad más rápida y estable, algo especialmente relevante para usos profesionales, educación a distancia o trabajo híbrido, muy habituales en Europa.
Pese a este empuje interno, todo apunta a que el diseño del iPad Air seguirá siendo el mismo que debutó en 2020: cuerpo delgado, bordes planos, lector de huellas en el botón de encendido y compatibilidad con accesorios como teclados y lápices de la propia Apple. La compañía prefiere consolidar esta base antes que introducir cambios estéticos mayores.
Apple Intelligence como eje de la nueva oleada de iPad
Más allá de las especificaciones puras, las fuentes coinciden en que el gran hilo conductor de esta renovación es la expansión de Apple Intelligence a más dispositivos. Tanto el A18 del iPad de entrada como el M4 del iPad Air están pensados para mover con soltura las nuevas funciones de IA y garantizar varios años de soporte de software.
La estrategia de Apple pasa por utilizar la inteligencia artificial no solo como elemento de marketing, sino como criterio para estructurar la gama. Hasta ahora, buena parte de las capacidades más avanzadas se quedaban en los iPad Pro y en los iPhone de última generación. Con la llegada de estos nuevos modelos, se abre la puerta a que un público mucho más amplio acceda a esas funciones sin tener que dar el salto a los productos más caros.
En el caso concreto de Europa y España, donde el iPad se ha consolidado como herramienta habitual en colegios, universidades y pequeñas empresas, esto puede suponer un cambio relevante. Un iPad básico con Apple Intelligence y el mismo chip que los iPhone recientes se convierte en una opción más atractiva para entornos educativos y para usuarios que quieren una tableta sencilla pero preparada para varios años.
Por otro lado, el iPad Air con M4 se posiciona como una solución de gama media-alta para quienes necesitan potencia adicional sin llegar al nivel (ni al precio) de un iPad Pro. Tareas como editar vídeo para redes sociales, gestionar varias aplicaciones de productividad en paralelo o trabajar con documentos pesados deberían ir más fluidas con este nuevo procesador.
La compañía mantiene así un catálogo escalonado: iPad de entrada para uso general y formación, iPad Air para usuarios que pisan el terreno profesional o creativo y, por encima, los Pro para quienes necesitan la máxima potencia y las últimas tecnologías de pantalla.
Diseño continuista y pocas sorpresas en hardware adicional
Una de las ideas que se repite en prácticamente todas las filtraciones es que 2026 será un año de transición para la gama iPad. Ni el nuevo iPad de entrada ni el iPad Air traerán consigo un rediseño profundo, y las mejoras se centrarán casi exclusivamente en el procesador y, en el caso del Air, en la conectividad.
Esto implica que, salvo sorpresa de última hora, no veremos cambios en la tecnología de pantalla: nada de OLED ni MiniLED para estos modelos, ni tampoco tasas de refresco de 120 Hz (ProMotion), una característica que muchos usuarios llevan tiempo reclamando en la gama media. Del mismo modo, no hay indicios claros de baterías significativamente más grandes o de una renovación de las cámaras que suponga un salto notable.
Apple parece priorizar la estabilidad en la línea de producción y el control de costes. Mantener los mismos chasis y buena parte de los componentes permite reducir complejidad logística, aprovechar mejor el stock y concentrar los recursos en el desarrollo de chips propios y en la evolución de iPadOS y Apple Intelligence.
Para el usuario, esto se traduce en una experiencia muy parecida en lo que se ve y se toca: el dispositivo seguirá recordando al modelo anterior en tamaño, peso y acabado. La diferencia real estará en cómo responde al abrir varias apps, ejecutar tareas pesadas o utilizar funciones de IA que no estaban disponibles en generaciones previas.
Esta línea conservadora puede dejar algo fríos a quienes esperaban un cambio estético importante o prestaciones rompedoras, pero encaja con la tendencia de la compañía en los últimos años de alargar los ciclos de diseño y centrarse en la durabilidad del software.
Calendario de lanzamiento y precio: un año cargado de novedades
En cuanto a fechas, las señales apuntan a que 2026 será un año especialmente movido para Apple en lanzamientos de hardware. Ya se han presentado productos como la segunda generación de AirTag y se esperan novedades como el iPhone 17e y nuevos MacBook Pro con chips M5 Pro y M5 Max, a lo que se suma la oleada de iPad, incluidos rumores sobre iPad Pro y Vision Pro.
Los informes más recientes sugieren que los nuevos iPad de entrada y iPad Air podrían anunciarse entre marzo y abril, aunque la ausencia de algunos registros habituales en organismos reguladores invita a la prudencia: podrían retrasarse algunas semanas en función de la planificación interna de Apple.
En materia de precios, por ahora no hay indicios firmes de subidas generalizadas respecto a las tarifas actuales, al menos en la zona euro. No obstante, la compañía suele ajustar los precios por región en función de factores como el tipo de cambio, los costes logísticos o la fiscalidad local, por lo que habrá que esperar al anuncio oficial para ver cómo quedan las cifras exactas en España.
La intención aparente es mantener el iPad de entrada como opción relativamente asequible dentro del ecosistema Apple, pese al salto al A18 y a la compatibilidad con Apple Intelligence. El iPad Air, por su parte, seguiría ocupando la franja de precio intermedia, por debajo de los Pro pero con suficiente margen como para justificar el M4, la conectividad avanzada y la compatibilidad con accesorios profesionales.
Quienes estén pensando en renovar tablet en Europa tendrán que valorar si estas mejoras internas compensan la ausencia de cambios externos. Para muchos usuarios que vienen de chips más antiguos o de dispositivos sin soporte de IA, el salto puede resultar atractivo; para los que ya tienen un iPad reciente, quizá sea más sensato esperar a una generación con novedades más visibles.
Si se observa el conjunto, la jugada de Apple con los nuevos iPad y iPad Air apunta a reforzar la base de su catálogo y extender la inteligencia artificial a un público más amplio sin romper la baraja en diseño ni en precios. No parece el año de los grandes fuegos artificiales en la gama, pero sí un momento clave para quienes buscan un modelo preparado para varios años de actualizaciones, con mejor rendimiento y acceso a las últimas funciones de software, especialmente en mercados como el español y el europeo donde la relación entre precio, potencia y longevidad del dispositivo pesa cada vez más en la decisión de compra.
