- WhatsApp prepara una nube propia como alternativa a Google Drive e iCloud para las copias de seguridad.
- Se plantea un plan gratuito de 2 GB y otro de pago de hasta 50 GB por un precio reducido.
- Las copias estarán protegidas con cifrado de extremo a extremo, passkeys y claves de hasta 64 dígitos.
- La función está en desarrollo y su despliegue en España y Europa será progresivo.
WhatsApp se prepara para uno de los cambios más profundos en la forma de guardar las copias de seguridad de los chats. La aplicación de mensajería, propiedad de Meta, está desarrollando una nube propia que funcionará como alternativa directa a Google Drive en Android y a iCloud en iPhone para almacenar los respaldos de conversaciones, fotos, vídeos y archivos.
Este movimiento llega en un contexto en el que muchos usuarios en España y el resto de Europa tienen casi completos los 15 GB gratuitos de Google, en buena parte por las copias de seguridad de WhatsApp y otros archivos. Con la futura nube integrada en la app, la idea es trasladar esos respaldos a servidores de WhatsApp, liberar espacio en Google Drive e iCloud y dar más control sobre dónde se guarda cada cosa.
Fin de la dependencia total de Google Drive e iCloud

Hasta ahora, el destino de las copias de seguridad de WhatsApp estaba ligado al sistema operativo y a los servicios en la nube de cada plataforma. En Android, lo habitual es que los chats se respalden en Google Drive; en iPhone, el almacenamiento se realiza en iCloud, compartiendo espacio con fotos, documentos y otros datos.
Durante varios años, un acuerdo entre Google y Meta permitió que las copias de seguridad de WhatsApp no ocuparan espacio en Google Drive. Ese trato especial, vigente desde 2018, dio bastante margen a millones de usuarios. Sin embargo, en 2024 la situación cambió y esos respaldos han vuelto a descontar de los 15 GB gratuitos, lo que ha disparado los avisos de almacenamiento casi lleno.
Ante ese escenario, los usuarios se han visto obligados a borrar archivos, eliminar copias antiguas o pagar por más espacio. Para evitar que la única salida sea pasar por caja o renunciar al historial de conversaciones, Meta está diseñando una alternativa: una nube propia integrada en WhatsApp, pensada específicamente para las copias de seguridad.
Según la información adelantada por el portal especializado WABetaInfo, las versiones en desarrollo ya muestran una opción para elegir el proveedor de almacenamiento de las copias: Google Drive o la nube de WhatsApp, al menos en Android. Esto permitirá mover los respaldos fuera de los servicios de Google o Apple sin dejar de tenerlos disponibles cuando haga falta restaurarlos.
En Europa, donde es habitual exprimir al máximo los planes gratuitos de almacenamiento, esta alternativa puede tener un impacto especial. Poder sacar las copias de seguridad de WhatsApp de Google Drive o iCloud y pasarlas a la infraestructura de Meta liberará espacio en esos servicios y reducirá la presión por ampliar capacidad.
Planes de almacenamiento: 2 GB gratis y opción de pago hasta 50 GB
Uno de los puntos clave de esta nueva función es el espacio de almacenamiento que ofrecerá la nube propia de WhatsApp. Las pruebas detectadas en versiones beta apuntan a un enfoque mixto: parte gratuita y parte de pago, orientado a diferentes perfiles de uso.
Por un lado, Meta estudia ofrecer un plan gratuito con 2 GB de almacenamiento específico para copias de seguridad en sus propios servidores. Ese espacio estaría separado del que proporcionan Google Drive o iCloud, por lo que funcionaría como un complemento adicional y no como un sustituto obligatorio de los servicios actuales.
De momento, no está del todo claro si esos 2 GB sin coste se aplicarán a todos los usuarios por igual o si se vincularán a servicios premium, como suscripciones tipo WhatsApp Plus. Algunas filtraciones apuntan a que el almacenamiento gratuito podría formar parte de un paquete más amplio, pero son detalles que todavía no se han confirmado.
Además del tramo gratuito, la compañía también trabaja en un plan de pago con hasta 50 GB de espacio en la nube de WhatsApp. Las primeras referencias sitúan el precio en torno a 0,99 dólares, aunque no se ha aclarado si se trataría de una cuota mensual, anual u otra modalidad. Como suele ocurrir, estas cifras podrían ajustarse antes del lanzamiento oficial.
Si el servicio llega a España y al resto de Europa, lo razonable es que los precios se adapten a euros y a la normativa local. La combinación de 2 GB gratuitos y un escalón superior de pago encaja bastante bien con el uso habitual de la app: quienes solo necesitan asegurar unas cuantas conversaciones importantes y algunos archivos pueden apañarse con el plan sin coste; quienes acumulan años de fotos, vídeos y documentos en grupos probablemente optarán por contratar más capacidad.
Más control sobre dónde se guardan los respaldos
Además del espacio, la novedad pasa por ofrecer al usuario un control más granular sobre el destino de sus copias de seguridad. En Android, la situación actual obliga prácticamente a usar Google Drive, compartiendo almacenamiento con el resto de servicios de la cuenta de Google.
Con la nueva nube, la aplicación permitiría elegir si se quiere seguir utilizando Google Drive o pasar a la nube de WhatsApp como proveedor principal para los respaldos. En las capturas filtradas se ve un menú en el que se puede seleccionar uno u otro servicio, algo que reduce la dependencia de soluciones externas.
Esta flexibilidad puede ser especialmente útil para quienes tienen ya al límite los 15 GB gratuitos de Google. Mover las copias de seguridad de WhatsApp a los servidores de Meta permitirá liberar espacio en Google Fotos, Gmail u otros servicios que comparten esa misma cuota, sin renunciar a proteger el historial de chats.
La coexistencia con iCloud en iPhone apunta a un escenario similar: aunque todavía no se conocen todos los detalles para iOS, la intención de Meta es que su nube propia sirva como alternativa real a iCloud para las copias de seguridad de la aplicación, sin obligar a abandonar completamente los servicios de Apple.
En cualquier caso, la idea general es que el usuario pueda combinar distintas nubes en función de sus necesidades, en lugar de depender de un único proveedor. Esto encaja con la tendencia a dar más protagonismo a la portabilidad de datos y a las alternativas dentro del ecosistema digital.
Seguridad reforzada: cifrado de extremo a extremo y claves de 64 dígitos
La otra gran pata de esta novedad es la seguridad. WhatsApp quiere que todas las copias almacenadas en su nube propia estén protegidas con cifrado de extremo a extremo obligatorio, de forma que solo el usuario pueda acceder al contenido de esos respaldos.
En la práctica, esto significa que ni Meta, ni Google, ni Apple ni otros intermediarios deberían poder leer los chats guardados, incluso aunque estén almacenados en servidores externos. El acceso se controla mediante una clave de cifrado gestionada por el propio usuario, lo que añade una capa adicional de privacidad.
Las opciones de protección que se están probando incluyen desde contraseñas tradicionales hasta claves de 64 dígitos para quienes quieran un nivel de seguridad especialmente alto. Esta última modalidad incrementa el blindaje, pero también exige más cuidado: si se pierde la clave, recuperar la copia de seguridad puede resultar muy complicado.
Además, Meta está impulsando la integración de passkeys como sistema de autenticación. Estas credenciales modernas reemplazan a las contraseñas clásicas apoyándose en el propio dispositivo: huella dactilar, reconocimiento facial o bloqueo de pantalla. De este modo, acceder a la copia resulta más cómodo en el día a día y, al mismo tiempo, más difícil para terceros no autorizados.
Las passkeys se almacenarían en el gestor de contraseñas del sistema, sincronizándose entre los dispositivos de confianza del usuario. Esto facilitaría la restauración de la copia al cambiar de móvil o al configurar un nuevo dispositivo, sin necesidad de recordar largas combinaciones de números y letras.
Qué supone para los usuarios en España y Europa
En mercados como España, donde WhatsApp es prácticamente el canal principal de comunicación cotidiana, cualquier cambio en la forma de gestionar las copias de seguridad tiene un impacto directo. La mayoría de usuarios acumula años de conversaciones, fotos y documentos que no siempre quiere perder al cambiar de teléfono.
Disponer de una nube propia para las copias puede aliviar la presión sobre los planes gratuitos de Google y iCloud. Muchos usuarios se encuentran con el almacenamiento al límite y se ven obligados a decidir qué borrar: correos antiguos, documentos, fotos o directamente las copias de los chats.
La posibilidad de trasladar esos respaldos a los servidores de WhatsApp abre una salida intermedia: mantener el historial de conversaciones sin tener que contratar más espacio en Google o Apple. Para quienes utilizan la aplicación de forma intensiva en el día a día, esto puede suponer un cambio importante en la forma de gestionar su espacio en la nube.
Además, esta solución integrada puede simplificar procesos como el cambio de teléfono o el salto entre plataformas. La idea es que, al iniciar sesión en un nuevo dispositivo y verificar la identidad mediante huella, reconocimiento facial o passkey, el usuario pueda restaurar la copia directamente desde la nube de WhatsApp, sin depender de la integración concreta con Google Drive o iCloud.
Este enfoque encaja con otras funciones recientes de la app, como la transferencia de chats entre sistemas operativos o la posibilidad de usar varias cuentas en un mismo móvil. Todo apunta a que Meta persigue reducir las complicaciones cada vez que toca renovar teléfono o trabajar con más de un dispositivo a la vez.
Encaje con la privacidad y las normas europeas
Desde el punto de vista de la protección de datos, la propuesta de WhatsApp llega en un momento en el que Europa vigila de cerca la privacidad digital. El hecho de que el cifrado de extremo a extremo sea obligatorio para las copias alojadas en la nube de WhatsApp y que la clave de acceso quede en manos del usuario va en la línea de reforzar la seguridad.
Aun así, el debate sobre el papel de grandes compañías tecnológicas como Meta en el manejo de la información personal seguirá sobre la mesa. La promesa de que ni la empresa ni terceros podrán acceder al contenido de los respaldos se apoya precisamente en el modelo de cifrado y en la gestión local de las claves, un aspecto que previsiblemente será analizado con detalle por reguladores y expertos.
Para los usuarios finales, lo importante es que la app busca ofrecer un nivel de protección elevado sin obligar a entender todos los entresijos técnicos. Opciones como las passkeys o la integración con gestores de contraseñas pretenden simplificar el uso diario sin renunciar al blindaje de los datos.
En cualquier caso, la implementación definitiva deberá respetar la legislación europea en materia de privacidad y tratamiento de datos, algo que podría influir en la forma en la que se presenta y comercializa el servicio de almacenamiento en España y el resto de la UE.
Función aún en desarrollo y despliegue progresivo
Pese a que las filtraciones dibujan un panorama bastante claro, la nube propia de WhatsApp para copias de seguridad sigue todavía en fase de desarrollo. No está disponible de forma generalizada y, por ahora, lo que se conocen son detalles extraídos de versiones beta y capturas internas.
Lo habitual en estos casos es que Meta comience con pruebas limitadas entre usuarios beta, ajuste aspectos técnicos y, a partir de ahí, inicie un despliegue gradual por países y segmentos de usuarios. España y otros mercados europeos entrarían previsiblemente en alguna de esas fases, aunque sin una fecha concreta anunciada.
Hasta que llegue el lanzamiento final, pueden variar elementos relevantes como el tamaño del almacenamiento gratuito, las condiciones del plan de pago, la integración con posibles suscripciones premium (como WhatsApp Plus) o incluso la forma exacta en la que se mostrará la opción de nube propia dentro del menú de ajustes.
En las capturas adelantadas se aprecia que, al menos en Android, el usuario podrá escoger entre Google Drive y WhatsApp como proveedor de almacenamiento para la copia, con la posibilidad de cambiar de uno a otro. Esta flexibilidad permitirá adaptar el uso de la nube según las necesidades de cada momento, sin quedar atado a una única solución.
La intención de fondo es clara: construir una infraestructura nativa de copias de seguridad que reduzca la dependencia de servicios externos, refuerce la seguridad y ofrezca más control sin complicar demasiado la experiencia. Si la implementación se mantiene en la línea de lo que se está probando y el despliegue se realiza sin grandes sobresaltos, los usuarios en España y en Europa podrán contar con una alternativa real a Google Drive e iCloud para las copias de WhatsApp, ganando margen para gestionar su almacenamiento y manteniendo a la vez un nivel de protección elevado para sus conversaciones.
