- Creación de extensiones personalizadas en Safari mediante lenguaje natural sin necesidad de programación.
- Nueva función Notificarme para rastrear cambios de precios o stock en páginas web en segundo plano.
- Incorporación del gesto nativo pull-to-refresh para actualizar contenidos con el trackpad.
- Herramientas de edición fotográfica avanzadas para limpiar, reencuadrar y extender imágenes con inteligencia artificial.
Tras la resaca de la WWDC26, por fin empezamos a ver con claridad qué nos depara el nuevo macOS 27 Golden Gate para nuestros equipos. Aunque el despliegue de ciertas funciones de inteligencia artificial suele ser un quebradero de cabeza en territorio europeo, parece que Apple ha encontrado el modo de que los usuarios de España podamos hincarle el diente a herramientas que realmente nos ahorran tiempo en el día a día sin tantas trabas legales.
La sensación general con esta primera beta es que el sistema operativo está sorprendentemente pulido, centrándose en pequeños ajustes de productividad y una integración mucho más fluida entre lo que ya conocemos del iPhone y lo que esperamos de un ordenador de sobremesa o portátil. No se trata de un cambio radical que te obligue a reaprender todo, sino de una evolución lógica que apuesta por la comodidad y el uso de lenguaje natural para comunicarnos con nuestra máquina.

Safari y la revolución de las extensiones inteligentes
Uno de los puntos donde más pecho ha sacado la compañía de Cupertino es en su navegador. Safari ya no solo sirve para navegar, sino que ahora permite que cualquier usuario, sin tener ni idea de código, pueda crear sus propias extensiones simplemente explicando lo que necesita. Si quieres una herramienta que te oculte ciertos elementos de una web o que cuente las imágenes de un artículo, basta con pedirlo por escrito y el sistema se encarga de generarla al momento, lo que supone un cambio de paradigma total para personalizar nuestra navegación.
Además de esta capacidad creativa, se ha integrado la función denominada Notificarme, una utilidad que nos va a venir de perlas para no tener que estar refrescando una página constantemente. Imagina que estás esperando a que un producto baje de precio o que se reponga el stock en una tienda online; ahora es el propio navegador el que vigila esos cambios en segundo plano y te lanza un aviso en cuanto detecta una modificación relevante, permitiendo incluso configurar la frecuencia con la que quieres que se realice este rastreo.
Diseño y gestos que facilitan la vida
La convergencia entre dispositivos sigue su curso y lo vemos claramente en la incorporación del gesto pull-to-refresh en el trackpad. Algo que tenemos grabadísimo a fuego en nuestros dedos cuando usamos el iPhone ahora llega al Mac: basta con deslizar dos dedos hacia abajo para que la página de Safari, el correo o nuestro calendario se actualicen al instante. Es uno de esos detalles que, una vez los pruebas, te preguntas cómo es posible que no estuvieran disponibles antes en el sistema de escritorio.
En el apartado visual, el famoso Liquid Glass ha recibido un lavado de cara importante. Ahora tenemos un control mucho más preciso sobre la transparencia de las ventanas y los menús, permitiendo ajustar a través de una barra deslizante cuánto queremos que se vea del fondo de pantalla. Esto, sumado a unos menús laterales renovados y animaciones más fluidas en el Centro de Control, hace que el entorno de trabajo se sienta mucho más moderno y ligero a la vista, adaptándose perfectamente tanto al modo claro como al oscuro.
Inteligencia aplicada a la fotografía
La edición de imágenes también da un salto de gigante gracias a las nuevas herramientas de Image Playground que se integran directamente en la app de Fotos. Ya no hace falta ser un experto en retoque para limpiar una imagen; con la función de limpieza, podemos eliminar un brazo que se ha colado en un selfie o un objeto que molesta en el fondo y el sistema reconstruirá el hueco de forma automática. Es alucinante cómo la IA es capaz de interpretar la escena para que el resultado final parezca totalmente natural y sin cortes raros.
Otras dos funciones que darán mucho que hablar son el reencuadre y la extensión de fotos. Si te has quedado corto con el ángulo de una toma, la herramienta de extender imagen es capaz de generar partes del escenario que no estaban en la captura original, mientras que el reencuadre permite modificar la perspectiva como si hubieras movido la cámara unos centímetros después de haber hecho la foto. Son funciones pensadas para salvar esas fotos que casi eran perfectas pero que necesitaban un último retoque técnico para brillar.
El aterrizaje de estas funciones supone un soplo de aire fresco para quienes buscamos exprimir al máximo nuestro equipo sin complicaciones técnicas. macOS 27 Golden Gate logra que tareas como vigilar cambios en una web, crear herramientas a medida o corregir nuestras mejores fotos sean procesos naturales y accesibles, demostrando que la verdadera utilidad de la inteligencia artificial reside en los pequeños detalles que facilitan la jornada y mejoran la interacción visual con nuestro entorno de trabajo.