- Apple prepara un MacBook barato con chip A18 Pro pensado como puerta de entrada al ecosistema macOS.
- Montaría una pantalla LCD de 12,9 pulgadas, chasis de aluminio tipo MacBook Air y 8 GB de RAM.
- El precio objetivo se sitúa entre 599 y 799 dólares, con lanzamiento previsto para la primera mitad de 2026.
- Apunta a estudiantes y usuarios domésticos en España y Europa, compitiendo con portátiles Windows y Chromebooks.
Apple lleva tiempo moviéndose casi siempre en la parte alta del mercado, pero las filtraciones coinciden en que el próximo gran paso será un MacBook barato con chip A18 Pro. La idea no es lanzar otro modelo profesional más, sino abrir una nueva puerta de entrada al ecosistema macOS con un portátil más asequible, apoyado en tecnología heredada del iPhone.
Distintas fuentes como Mark Gurman (Bloomberg), Ming-Chi Kuo y medios asiáticos especializados dibujan un producto muy concreto: un portátil de aluminio, compacto, con procesador de la serie A18 y un precio sensiblemente inferior al del MacBook Air actual. Todo ello orientado a estudiantes, usuarios domésticos y mercados donde el presupuesto manda, especialmente en Europa y España.
Un MacBook barato con chip A18 Pro como eje de una nueva gama de entrada
La pieza central de este proyecto sería un MacBook económico impulsado por el chip A18 Pro, el mismo SoC que utilizan los iPhone 16 Pro y 16 Pro Max. En lugar de recurrir a la familia M, Apple apostaría por un procesador pensado para móviles, pero con un rendimiento que en pruebas sintéticas se aproxima al Apple M1 en tareas de un solo núcleo.
El movimiento rompe con la línea seguida desde 2020, cuando la compañía migró todos sus Mac a la serie M de Apple Silicon. Este nuevo equipo sería el primer portátil en unos seis años que no usa un chip M, sino un procesador derivado directamente de los iPhone. La apuesta es clara: priorizar el coste y la eficiencia energética frente a la máxima potencia. La transición hacia nuevos modelos también queda reflejada en rumores sobre la próxima generación de MacBook con chips M.
En la práctica, el A18 Pro debería ofrecer fluidez suficiente para navegación intensiva, ofimática, videollamadas, consumo de vídeo en streaming y edición ligera de fotos o vídeo. No está pensado para producción audiovisual profesional ni cargas pesadas, pero cubre de sobra el uso típico de un portátil de entrada.
Apple ya ha seguido una estrategia parecida en otras gamas. Los iPhone 16e o el futuro iPhone 17e, así como los iPad más básicos, utilizan chips de generaciones anteriores o de la familia A para rebajar la barrera de entrada sin renunciar a la experiencia general del sistema. El MacBook barato con A18 Pro sería la traslación de esa filosofía al mundo de los ordenadores.

Pantalla de 12,9 pulgadas y chasis de aluminio tipo MacBook Air
Las filtraciones más consistentes hablan de una pantalla LCD de 12,9 pulgadas, ligeramente por debajo del tamaño del actual MacBook Air de 13,6 pulgadas. No se espera ni mini‑LED ni OLED para este modelo; la prioridad es contener costes con un panel tradicional, pero de calidad suficiente para el día a día.
En cuanto al diseño, varias fuentes apuntan a que Apple reutilizaría en gran medida el chasis del MacBook Air de 13 pulgadas. Esto implicaría un cuerpo delgado y ligero, con bordes planos y un acabado en aluminio muy similar al que ya conocemos, lo que permite ahorrar en desarrollo e industrialización sin dar una imagen de producto de segunda.
Un detalle importante es que, pese a su orientación económica, no se contemplaría el uso de plásticos en la carcasa. Gurman y otros filtradores coinciden en que la compañía ha desarrollado un nuevo proceso de fabricación de chasis de aluminio más rápido y barato que el utilizado en los MacBook Air y Pro actuales, precisamente para mantener la sensación de producto cuidado sin disparar el precio.
Este enfoque tiene sentido desde el punto de vista de marca: un MacBook de plástico en pleno 2026 podría interpretarse como la aparición de «Mac de primera y Mac de segunda». Al apostar por aluminio y un diseño reconocible, Apple intenta que la diferencia se vea más en el interior (chip, memoria, pantalla) que en el aspecto externo.
Colores y estética: un Mac menos sobrio y más personal
Uno de los elementos más comentados es la posible paleta de colores del nuevo MacBook barato con A18 Pro. Apple habría probado internamente tonos como amarillo claro, verde claro, azul, rosa, plata clásica y gris oscuro, una gama muy similar a la del iMac de colores.
No está claro cuántas de estas opciones llegarán al modelo final, pero la intención parece evidente: diferenciar este portátil de entrada tanto por estética como por precio. Frente a los tonos más sobrios de muchos ultrabooks Windows y Chromebooks educativos, un MacBook de colores llamativos puede resultar más atractivo para estudiantes y usuarios que buscan un dispositivo con algo de personalidad.
Es probable que la empresa acabe seleccionando cuatro o cinco colores y deje el resto en el laboratorio. La experiencia con el iMac sugiere que Apple suele recortar la paleta inicial de prototipos para quedarse solo con las variantes que mejor encajan con su imagen de marca y con la demanda prevista.
En cualquier caso, la combinación de cuerpo de aluminio y gama cromática variada es una forma de distanciarse de la sensación de portátil económico «genérico» y reforzar el valor percibido, algo que resulta clave cuando se compite con equipos Windows más baratos en especificaciones brutas.

A18 Pro, 8 GB de RAM y posible autonomía récord
Si el exterior recuerda a un MacBook Air, la gran diferencia estará en el interior. El protagonista será el chip Apple A18 Pro, un SoC procedente de la gama iPhone 16 que, según los benchmarks filtrados, se mueve en cifras muy cercanas al M1 en rendimiento de un solo núcleo y ofrece un comportamiento más que solvente en tareas cotidianas.
La configuración base apuntaría a 8 GB de RAM, en línea con otros modelos de entrada de Apple. Es una cantidad ajustada para multitarea intensiva o para usuarios muy exigentes, pero suficiente para navegación web con varias pestañas, suites ofimáticas, apps educativas y uso multimedia. Quien necesite algo más seguirá teniendo como referencia los Mac con chip M.
Usar un procesador de iPhone en un chasis de 13 pulgadas tiene una consecuencia directa: el consumo energético es notablemente menor que el de un chip M4 o M5 equivalente. Esto deja espacio para jugar con la batería. Algunas fuentes señalan que, al ocupar el A18 Pro menos volumen interno y generar menos calor, Apple podría montar una batería de mayor capacidad sin aumentar el grosor.
Como referencia, el actual MacBook Air de 13 pulgadas con chip M4 ronda las 18 horas de reproducción de vídeo y unas 15 horas de navegación web, según datos oficiales. Las estimaciones extraoficiales sugieren que el MacBook barato con A18 Pro podría sumar dos o tres horas adicionales en escenarios similares, lo que lo situaría entre los portátiles con mejor autonomía real de su segmento.
Esa eficiencia también se traduciría en un funcionamiento muy silencioso, con ventiladores poco o nada protagonistas y temperaturas más contenidas. Para estudiantes que pasan el día entre clases y bibliotecas, o profesionales móviles que trabajan en movilidad, ese combo de batería larga y ruido mínimo puede pesar tanto o más que tener la última cifra en potencia bruta.
Precio previsto: el MacBook más asequible en años
El apartado del precio es donde más bailan las cifras, pero todas las fuentes coinciden en que será el portátil Mac más barato de los últimos tiempos. Se han manejado distintos rangos: algunos informes hablan de entre 599 y 699 dólares para el modelo base, mientras que otros elevan la horquilla hasta 699-799 dólares o mencionan concretamente un objetivo de alrededor de 750 dólares. El precio previsto es clave para entender la estrategia comercial de Apple.
Aun tomando la parte alta de esas estimaciones, la diferencia con el MacBook Air de 13,6 pulgadas con chip M4 seguiría siendo considerable. En Estados Unidos, el Air parte de 999 dólares, mientras que en España el precio oficial ronda los 1.099 euros. Colocar un MacBook con chip A18 Pro por debajo de esa cifra, incluso tras los ajustes por impuestos y cambio de moneda, permitiría a Apple presumir de un portátil propio claramente más accesible.
Para el mercado europeo, y en particular para España, analistas del sector señalan que un precio final de partida podría situarse en torno a los 749-799 euros. No competiría con los portátiles Windows más baratos del supermercado, pero sí recortaría bastante la distancia con muchos ultrabooks de gama media y, sobre todo, con el propio MacBook Air.
Hay un matiz importante: Apple suele cobrar alrededor de 200 dólares adicionales por ampliar la memoria RAM en sus ordenadores. Si este MacBook barato ofrece configuraciones superiores de RAM o almacenamiento, esas variantes podrían acercarse peligrosamente al precio del Air M4, lo que obligaría a la marca a diferenciar muy bien cada modelo en mensajes y promociones.
En cualquier caso, el objetivo estratégico es claro: ofrecer por fin un MacBook por debajo de la barrera psicológica de los 1.000 euros en España (al menos en su precio oficial o en campañas puntuales), algo que muchos usuarios llevan tiempo reclamando y que hasta ahora solo se veía con ofertas muy concretas o en el canal educativo.

Posicionamiento: competir con Windows y Chromebooks en educación y gama de entrada
Más allá de las especificaciones, este MacBook barato con A18 Pro tiene un papel muy definido dentro del catálogo. Bloomberg describe el proyecto como la puerta de entrada al ecosistema Mac, enfocada sobre todo a competir con portátiles Windows de gama baja y Chromebooks, especialmente en el sector educativo.
Hasta ahora, el MacBook Air ejercía de modelo más asequible, pero seguía quedando por encima del presupuesto de muchos estudiantes, familias y pequeñas empresas. En España y otros países europeos, donde los Chromebooks y los portátiles económicos con Windows se han hecho fuertes en colegios e institutos, Apple apenas tenía respuesta en precio.
Este nuevo portátil llegaría para cubrir exactamente ese hueco. Su ficha técnica —pantalla en torno a 13 pulgadas, chip A18 Pro, 8 GB de RAM y buena autonomía— encaja de lleno con el uso típico en entornos educativos: plataformas web, videollamadas, documentos en la nube y aplicaciones poco exigentes.
Al mismo tiempo, se dirige a usuarios domésticos que hoy optan por portátiles baratos de otras marcas porque un Mac se les va de presupuesto. Personas que usan el ordenador para navegar, ver series, gestionar fotos y hacer compras online, y que quizás ya cuentan con un iPhone o un iPad, pero nunca han dado el salto a macOS.
Para Apple, la clave estará en equilibrar bien la ecuación: mantener la experiencia típica de un Mac —con macOS, integración con iCloud, Mensajes, FaceTime o AirDrop— y, a la vez, asumir recortes en potencia y memoria para mantener el precio bajo control. Si la compañía consigue que la sensación de uso diario sea cercana a la de un MacBook Air en tareas sencillas, este modelo podría convertirse en el «primer Mac» de muchos usuarios en España y Europa.
Fechas de lanzamiento y encaje en el calendario de Apple
El calendario ha ido evolucionando con el tiempo, pero las últimas informaciones de Bloomberg sitúan el estreno de este MacBook barato con chip A18 Pro en la primera mitad de 2026. Mark Gurman habla de un lanzamiento a comienzos de año o, como muy tarde, antes de final del primer semestre.
Se ha llegado a mencionar un evento de primavera en marzo como posible escaparate. En ese marco, el portátil compartiría protagonismo con nuevos MacBook Air y Pro equipados con chips de la serie M5, así como con otros productos como iPad renovados o monitores externos con mayor tasa de refresco.
Otras fuentes de la cadena de suministro aseguraban que la producción se iniciaría en el tercer trimestre de 2025, con la idea inicial de llegar a finales de ese año. Ese escenario parece haberse retrasado, pero encaja con un lanzamiento mundial escalonado a lo largo de 2026, incluyendo los principales mercados europeos.
Teniendo en cuenta cómo gestiona Apple sus anuncios, no sería extraño ver una presentación formal durante un evento en streaming y, poco después, la llegada del producto a la Apple Store online y a distribuidores autorizados en España y otros países de la Unión Europea. La compañía ha seguido esta fórmula con la mayoría de sus portátiles recientes.
En cualquier caso, todas las piezas apuntan a que el proyecto está ya en una fase avanzada. La filtración de detalles tan concretos —como la diagonal exacta de la pantalla, el tipo de chip y la paleta de colores probada— sugiere que Apple está afinando más el posicionamiento comercial que la parte técnica.
Con todo lo filtrado hasta ahora, el futuro MacBook barato con chip A18 Pro se perfila como un portátil compacto de 12,9 pulgadas, cuerpo de aluminio tipo Air, 8 GB de RAM y una autonomía muy competitiva, pensado para estudiantes, usuarios domésticos y quienes buscan su primer Mac sin asumir el coste de un modelo con chip M. Si Apple logra mantener una experiencia de uso sólida con macOS y colocar el precio por debajo del MacBook Air, este equipo puede convertirse en una opción interesante para muchos usuarios en España y Europa que hasta ahora miraban el mundo Mac desde la barrera por pura cuestión de presupuesto.