Los Samsung Galaxy ya pueden enviar archivos a iPhone mediante AirDrop

Última actualización: 28 de marzo de 2026
Autor: Isaac
  • Los Galaxy S26 estrenan compatibilidad entre Quick Share y AirDrop para enviar archivos a iPhone, iPad y Mac.
  • La función llega primero a Corea del Sur y se extiende a Europa, EE. UU. y otros mercados en los próximos días.
  • Es necesario activar manualmente la recepción en AirDrop y la opción de compartir con dispositivos Apple en Quick Share.
  • La interoperabilidad se apoya en el estándar Wi-Fi Aware y en la presión regulatoria europea sobre Apple.

Envío de archivos entre Samsung Galaxy y iPhone con AirDrop

Hasta hace nada, pasar una foto o un vídeo de un Galaxy a un iPhone era un pequeño suplicio: enviar por WhatsApp, subirlo a la nube o tirar de correo eran los trucos habituales para algo tan básico como compartir un archivo entre dos móviles. Con la llegada de la serie Galaxy S26, esa pared entre Android y iOS empieza, por fin, a resquebrajarse.

Samsung ha activado en sus nuevos buques insignia la compatibilidad entre Quick Share y AirDrop. Esto permite que un Galaxy S26 pueda mandar documentos, fotos o vídeos directamente a un iPhone, iPad o Mac sin aplicaciones intermedias ni cables, usando el mismo mecanismo que ya funcionaba entre dispositivos Apple.

Quick Share ahora es compatible con AirDrop
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Qué cambia con los Galaxy S26: AirDrop ya habla con Quick Share

La novedad llega como una actualización de software que comenzó a distribuirse el 23 de marzo en Corea del Sur para los Galaxy S26, S26+ y S26 Ultra. A partir de ahí, Samsung ha confirmado un despliegue progresivo hacia Europa, Estados Unidos, América Latina, Japón, Hong Kong, Taiwán y el sudeste asiático, aunque sin fijar fecha exacta para cada región.

En esta primera fase, la compatibilidad se limita a la familia Galaxy S26, pero la marca ya ha adelantado que Quick Share con soporte para AirDrop se extenderá a más dispositivos Galaxy más adelante. El movimiento es importante porque convierte a Samsung en el socio Android de mayor volumen con esta función, sumándose a lo que Google ya había hecho en sus Pixel.

En la práctica, el cambio significa que cuando un usuario de Galaxy S26 selecciona el botón de compartir un archivo y elige Quick Share, podrá ver en la lista de destinos un iPhone, iPad o Mac cercano con AirDrop activado, igual que si fuera otro dispositivo Android. El receptor en el ecosistema Apple ve la típica ventana emergente de AirDrop y acepta o rechaza el envío como siempre.

Más allá del titular llamativo, lo relevante es que se rompe uno de los muros que históricamente separaban ambos ecosistemas: la transferencia local, rápida y sin pérdida de calidad deja de ser terreno exclusivo dentro de cada “bando” y se convierte en un puente entre plataformas.

Quick Share compatible con AirDrop en Galaxy S26

Requisitos técnicos y pasos para usar AirDrop desde un Galaxy S26

Esta interoperabilidad no llega sola ni por arte de magia. Para que funcione, en el lado Android es necesario que el Galaxy tenga instalada la versión 13.8.51.30 de Quick Share (disponible en Galaxy Store) y unos Google Play Services 26.11 o superiores. Sin esa combinación, el móvil no mostrará la nueva opción de compartir con dispositivos Apple.

El proceso de activación tampoco es automático. En los Galaxy S26 hay que ir al panel rápido o a los ajustes, entrar en el apartado de “Dispositivos conectados” o “Servicios conectados” y luego en Quick Share. Dentro aparece una nueva opción, habitualmente llamada “Compartir con dispositivos Apple” o similar, que hay que activar manualmente para que el teléfono empiece a buscar equipos con AirDrop.

Desde ese momento, al compartir cualquier archivo con Quick Share, el usuario puede elegir enviar el contenido a un iPhone, iPad o Mac cercano que esté visible mediante AirDrop. La mecánica es muy parecida al envío entre dos dispositivos Galaxy: conexión directa, sin pasar por servidores externos, apoyándose en Bluetooth y Wi-Fi para establecer el enlace.

Por parte de Apple también hay condiciones. Para que el Galaxy S26 vea el dispositivo de destino, AirDrop debe estar configurado en modo “Todos” o en el ajuste equivalente que permita recibir conexiones de cualquier equipo durante un periodo de tiempo. Si está limitado sólo a contactos o desactivado, el móvil de Samsung sencillamente no detectará al iPhone, iPad o Mac.

En las pruebas realizadas con documentos, imágenes, vídeos y archivos de distinto tamaño, el comportamiento ha sido estable: el envío se completa en cuestión de segundos y no requiere conexión a Internet, del mismo modo que cuando se usa AirDrop entre equipos Apple o Quick Share entre móviles Android.

Interoperabilidad AirDrop y Quick Share en Europa

La letra pequeña: limitaciones, fricciones y seguridad

Que un Galaxy S26 pueda “hablar” con AirDrop no significa que la experiencia sea idéntica a usar sólo dispositivos Apple. De entrada, no existe aún una detección automática de los propios equipos del usuario basada en la cuenta de Google, como sí ocurre en el ecosistema de Apple con el Apple ID. Eso obliga a abrir manualmente el iPhone, iPad o Mac y activar su visibilidad cuando queremos recibir algo del Galaxy.

Además, y al menos por ahora, la interoperabilidad se apoya en el modo de AirDrop abierto a “Todos durante 10 minutos”. Es decir, el usuario de iPhone tiene que cambiar temporalmente desde el cómodo “Sólo contactos” a un ajuste más permisivo si quiere recibir contenido desde Android, lo que introduce una pequeña molestia adicional respecto al uso habitual entre dispositivos Apple.

En sentido inverso, la situación también está en evolución. En los Pixel 10, la integración permite enviar y recibir archivos en ambas direcciones utilizando el mismo Quick Share, como si el iPhone fuese otro Android más. En el caso de los Galaxy S26, todo apunta a que la base tecnológica es la misma, pero Samsung no ha detallado todavía de forma tan explícita el comportamiento de la recepción desde Apple, así que cabe esperar que vaya puliéndose con futuras actualizaciones.

La cuestión de la seguridad tampoco se ha dejado al azar. Cuando Google introdujo esta función en los Pixel, encargó una auditoría independiente a la firma NetSPI para revisar el sistema. La revisión concluyó que la transferencia funcionaba punto a punto, sin filtraciones de datos ni pasos por servidores intermedios, y que respetaba el diseño de privacidad que ya tenía AirDrop en el entorno de Apple.

En el caso de Samsung, la compañía se apoya en esa misma arquitectura y en el hecho de que la conexión sigue basándose en estándares abiertos como Wi-Fi Aware, por lo que el salto no debería implicar una rebaja en la protección respecto a lo que ya existía dentro de cada ecosistema por separado.

Galaxy S26 enviando archivos a iPhone con AirDrop

Cómo hemos llegado hasta aquí: Google, la UE y la apertura de AirDrop

Esta compatibilidad no nace en los laboratorios de Samsung, sino en los de Google. En noviembre de 2025, la compañía estrenó en los Pixel 10 la integración entre Quick Share y AirDrop, aprovechando que Apple, presionada por la regulación europea, había tenido que abandonar en parte su protocolo propietario AWDL y adoptar el estándar Wi-Fi Aware para la comunicación cercana entre dispositivos.

A partir de iOS 26, Apple se vio obligada por la Ley de Mercados Digitales (DMA) de la Unión Europea a hacer más interoperable su sistema, abriendo la puerta técnica a que terceros pudieran comunicarse con AirDrop sin un acuerdo comercial directo. Google fue la primera en cruzar ese umbral y ahora socios como Samsung recogen el testigo y lo llevan a sus gamas más populares.

En paralelo, directivos de Google como Sameer Samat han insistido en que el objetivo es llevar esta posibilidad a la mayor cantidad de móviles Android posible, no sólo a los Pixel o a los últimos Galaxy. Según su planteamiento, en un contexto en el que la inteligencia artificial es capaz de resolver tareas muy complejas, resulta difícil justificar que aún no se pueda compartir una simple foto sin fricciones entre dos personas que están en la misma habitación.

Por el lado de Apple, la estrategia está siendo más bien silenciosa. La compañía no ha hecho declaraciones públicas ni ha anunciado oficialmente esta compatibilidad, pero tampoco ha dado pasos para bloquearla, algo que, en el actual entorno regulatorio europeo, podría acarrearle problemas legales adicionales.

La expansión hacia otras marcas parece cuestión de tiempo. Fabricantes como Oppo ya han comunicado su intención de activar la compatibilidad con AirDrop en sus teléfonos en plazos muy cortos, y en el sector se da por hecho que, en los próximos meses, buena parte de los Android de gama alta incorporarán algún tipo de puente directo con el ecosistema de Apple.

Impacto para los usuarios en España y en Europa

Para quienes usan un Galaxy en España o en otros países europeos, este cambio se va a notar especialmente en el día a día. Hasta ahora, el envío de archivos entre Android e iOS terminaba pasando por servicios como Telegram, WhatsApp, Google Drive o Dropbox, con la consiguiente pérdida de calidad en fotos y vídeos, además del engorro de subir y descargar contenido.

Con la nueva función en los Galaxy S26, un usuario puede compartir una presentación, un vídeo en alta resolución o un lote de fotos de un evento directamente al iPhone de un compañero, sin preocuparse por compresiones agresivas ni por la conexión de datos. Para entornos mixtos, como oficinas donde conviven portátiles Mac con móviles Android, esta interoperabilidad encaja especialmente bien.

En mercados donde el iPhone tiene un peso muy grande, como Estados Unidos, la jugada de Samsung es claramente estratégica, pero en Europa también tiene mucha relevancia. La región ha sido uno de los motores de esta apertura regulatoria, y sus usuarios son de los primeros en beneficiarse de la decisión de la Comisión Europea de exigir ecosistemas más permeables.

Además, este paso contribuye a reducir esa sensación de “islas” tecnológicas entre marcas. Aunque iOS y Android sigan siendo plataformas con filosofías distintas, cada vez se parecen más en lo que realmente importa al usuario medio: poder mezclar dispositivos sin que la experiencia se rompa cada dos por tres.

La interoperabilidad todavía no es perfecta, pero el hecho de que un Galaxy pueda “ver” a un iPhone como un destino natural para compartir archivos es un cambio de mentalidad importante, que relega soluciones improvisadas y pone el foco en que todo funcione de forma más natural.

Un paso más hacia un ecosistema móvil menos cerrado

Mirando a medio plazo, el movimiento de Samsung se enmarca en una tendencia clara hacia ecosistemas más abiertos y conectados. Los fabricantes son conscientes de que los usuarios conviven con múltiples pantallas y sistemas, y que mantener barreras artificiales en tareas tan básicas como el traslado de un archivo empieza a ser difícil de justificar.

La compatibilidad de Quick Share con AirDrop no elimina todas las diferencias entre Android e iOS, pero rebaja de forma notable una de las fricciones más visibles. Si a eso se suma que otras marcas Android se preparan para seguir el mismo camino, el escenario apunta a un futuro en el que la elección de móvil tenga menos que ver con con quién vas a poder compartir archivos.

Queda margen de mejora: falta una integración más transparente que no obligue a cambiar ajustes de visibilidad cada vez, y habrá que ver hasta qué punto Apple está dispuesta a facilitar el camino o, al menos, a no poner trabas. Pero, tal y como está planteado ahora, la balanza se inclina claramente a favor del usuario final, que gana opciones sin pagar un coste añadido ni renunciar a la seguridad.

Con la serie Galaxy S26 como punta de lanza, la conexión directa entre Quick Share y AirDrop se convierte en una de esas novedades que, sin ser especialmente vistosa, acaba cambiando la forma en la que usamos el móvil en el día a día, simplificando tareas que hasta ahora dependían de demasiados rodeos y dejando claro que la época de los ecosistemas completamente cerrados tiene los días contados.