- Google implementa un sistema de verificación por señal cifrada en dispositivos Android para detectar identidades suplantadas.
- Telefónica entrena su propia inteligencia artificial mediante voces reales de sus empleados para distinguir deepfakes sonoros.
- Las nuevas herramientas actuarán en tiempo real avisando al usuario si la voz que escucha ha sido generada artificialmente.
- Interpol estima que las pérdidas globales por fraudes de identidad superan ya los 400.000 millones de dólares.
Las estafas telefónicas se han vuelto un quebradero de cabeza constante para los usuarios en España. Ya no se trata solo de aguantar el bombardeo de ofertas comerciales a deshoras, sino de enfrentarse a criminales que utilizan la inteligencia artificial para clonar voces de seres queridos o jefes. Este avance tecnológico permite a los delincuentes realizar ataques de ciberestafas evolucionadas extremadamente convincentes con los que logran transferencias bancarias o el robo de datos sensibles sin que la víctima sospeche absolutamente nada hasta que es demasiado tarde.
Ante este panorama tan feo, las grandes corporaciones tecnológicas han decidido mover ficha para que no nos la den con queso. El objetivo es claro: crear un escudo digital que identifique en cuestión de segundos si la persona que nos habla al otro lado del terminal es de carne y hueso o si estamos ante un algoritmo diseñado para engañarnos. Tanto Google como Telefónica están liderando proyectos que prometen devolvernos la tranquilidad cada vez que suene nuestro smartphone.
El nuevo sistema de seguridad de Android contra el fraude
Google ha dado un paso de gigante al integrar una función denominada Detección de llamadas falsas directamente en la aplicación de Teléfono de Android. Este sistema, que se está desplegando de forma gradual, funciona de una manera bastante ingeniosa: cuando recibimos una llamada, los dispositivos realizan un intercambio de señales cifradas de forma invisible. Si el teléfono que llama no es capaz de enviar esa confirmación, el terminal del destinatario lanza una alerta inmediata advirtiendo de que algo huele mal y que podría tratarse de una suplantación.

Lo mejor de esta herramienta es que no requiere que el usuario haga nada complicado, ya que viene activada por defecto en dispositivos con Android 12 o versiones superiores. La idea es combatir el famoso fraude por spoofing, donde en pantalla aparece el nombre de un contacto de confianza, como «Mamá», pero la comunicación se ha canalizado mediante software de internet. Si el sistema detecta la anomalía, el móvil incluso se pondrá en contacto con el número real de tu familiar para verificar si realmente es él quien está intentando localizarte.
Telefónica y su entrenamiento con voces reales
En el ámbito nacional, Telefónica no se ha quedado de brazos cruzados y está desarrollando un estudio interno de lo más curioso. La multinacional española ha pedido a sus propios empleados que actúen como voluntarios para grabar diferentes locuciones y frases breves. Con esta base de datos tan variada, están entrenando a una inteligencia artificial capaz de detectar las sutiles diferencias rítmicas y tonales que existen entre el habla humana natural y los sintetizadores de voz más avanzados del mercado.
Este proyecto se integra dentro de una estrategia más amplia de la compañía para proteger a los clientes de Movistar y O2 en España. Aunque de momento es una fase de investigación, la intención es que este motor de detección sirva de barrera contra el spam y los fraudes que ya han causado pérdidas millonarias a nivel mundial. Al final, se trata de combatir el fuego con fuego: usar una IA defensiva que sea más lista y rápida que la IA malintencionada de los ciberdelincuentes.

Un escenario de amenazas globales
La urgencia de estas medidas se entiende mejor cuando miramos las cifras que manejan organismos como Interpol. El uso de software para falsear identidades ha escalado de tal forma que los métodos tradicionales de identificación ya no sirven para nada. Los estafadores ya no necesitan ser expertos informáticos, ya que existen herramientas online que facilitan estos ataques de ingeniería social de forma masiva, lo que obliga a las operadoras y fabricantes a ofrecer soluciones integradas en el propio sistema operativo del teléfono.
Resulta vital que los usuarios mantengamos siempre el software actualizado para poder disfrutar de estas capas de protección extra que están llegando. La llegada de estas funciones de seguridad supone un respiro importante, ya que el filtrado en tiempo real de las comunicaciones se perfila como la única solución efectiva para frenar una tendencia delictiva que no para de crecer. Contar con un asistente silencioso que vigile nuestras llamadas nos permite interactuar con la tecnología con un poco más de confianza y menos miedo a ser la próxima víctima de un timo digital.