- Apple planea renovar la Digital Crown con sensores ópticos, eliminando el giro físico tradicional.
- La patente describe un sistema que interpreta gestos mediante luz y contacto, mejorando precisión y evitando desgaste mecánico.
- La nueva tecnología permitiría más espacio interno para otros componentes o batería en futuros Apple Watch.
- No afectará la seguridad biométrica y aportará una experiencia de uso más fluida y resistente.
Apple está trabajando discretamente en lo que podría ser el mayor cambio en la Digital Crown desde el lanzamiento del primer Apple Watch. Diversas fuentes apuntan a que la compañía de Cupertino está dejando atrás el mecanismo físico clásico de la corona, apostando ahora por una solución más moderna basada en sensores ópticos y una superficie táctil capaz de interpretar gestos minuciosos. Se trata de una evolución que, aunque sigue en fase de patente, podría transformar la forma en que interactuamos con el smartwatch de Apple.
La Digital Crown siempre ha sido una seña de identidad del Apple Watch, permitiendo desplazar menús, hacer zoom en aplicaciones y controlar el dispositivo de forma natural. Sin embargo, el desgaste con el uso prolongado y la limitación de espacio para otros componentes han motivado a Apple a replantear el diseño de este elemento clave. Ahora, la idea sería eliminar cualquier mecanismo giratorio interno y optar por un anillo que detecta el movimiento del dedo mediante luz reflejada y sensores, simulando los gestos de rotación sin necesidad de piezas móviles.
Un sistema óptico inteligente para interpretar cada gesto

Según la información recogida en la patente, Apple utilizaría fuentes de luz internas y superficies reflectantes en la propia corona. De este modo, los sensores pueden captar la dirección, la velocidad e incluso la presión del dedo sobre la corona, generando una respuesta inmediata en la pantalla. El dispositivo analiza imágenes tomadas en tiempo real del contacto con la piel, lo que permite detectar gestos como deslizamientos horizontales o verticales sin necesidad de pulsar ni girar ningún botón físico.
Este avance no solo mejoraría la sensibilidad y el tiempo de respuesta al interactuar con el reloj, sino que también ayudaría a hacer el dispositivo más duradero y resistente al desgaste, al eliminar posibles averías asociadas a mecanismos que requieren movimiento constante. Además, al no depender de componentes mecánicos, la corona óptica permitiría liberar un valioso espacio en el interior del reloj, que Apple podría utilizar para aumentar la batería, incluir más sensores o potenciar la conectividad.
¿Adiós a las piezas móviles y problemas comunes?

La Digital Crown actual, a pesar de su fiabilidad, puede llegar a desgastarse tras varios años de uso o bajo condiciones extremas. Al eliminar el giro físico, la nueva corona óptica evitaría fallos mecánicos y permitiría a los usuarios realizar las mismas acciones –como desplazarse por menús o ajustar el volumen– únicamente deslizándose por la superficie.
No obstante, Apple aclara que esta tecnología no emplea métodos biométricos como la lectura de huellas dactilares. Aunque se basa en el reconocimiento del contacto con la piel, su objetivo es registrar y reproducir gestos con mayor precisión y fluidez, no añadir una capa extra de seguridad. Esto evitaría posibles preocupaciones sobre privacidad o almacenamiento de datos sensibles, diferenciándose de sistemas como Touch ID.
La innovación en la Digital Crown abriría oportunidades para el diseño y la funcionalidad del Apple Watch, permitiendo dispositivos más delgados, ligeros y con una experiencia de usuario aún más intuitiva, además de reducir los riesgos de fallos mecánicos y optimizar el espacio interior.
