- Apple diseñó un módulo de cámara especial para filmar escenas reales en monoplazas de F1 usando componentes del iPhone 15 Pro.
- El sistema cumplió con las exigencias de la competición, integrando sensor, chip, batería y filtro ND en un cuerpo idéntico al de una cámara de retransmisión estándar.
- La cámara grababa en formato ProRes LOG y era controlada desde un iPad conectado por USB-C, permitiendo ajustes profesionales en tiempo real.
- Las innovaciones surgidas del proyecto impulsaron funciones avanzadas para cineastas en el iPhone 15 Pro, como grabación en formato Log y soporte ACES.

Dar vida a la velocidad y a la emoción desde el punto de vista del piloto no es tarea sencilla en el mundo del cine. La nueva película de Fórmula 1 protagonizada por Brad Pitt, una superproducción internacional que también cuenta con Lewis Hamilton como productor y asesor, se propuso precisamente ese reto: lograr imágenes nunca vistas desde dentro de un monoplaza de F1 a más de 300 kilómetros por hora.
Pero, ¿cómo se puede plasmar esa perspectiva única cuando resulta imposible instalar una cámara cinematográfica tradicional en un coche de Fórmula 1 debido a las restricciones de espacio, peso y aerodinámica? Las cámaras incorporadas de fábrica en estos vehículos, pensadas para retransmisiones en directo, están lejos de alcanzar los estándares de calidad exigidos por la industria del cine. En este escenario, Apple se lanzó a la piscina y diseñó una solución sin precedentes: un módulo de cámara desarrollado a partir de componentes internos del iPhone, pero completamente adaptado a los requisitos extremos de la F1.
Una cámara “camuflada” con ADN de iPhone

El reto era doble: por un lado, la cámara debía pasar desapercibida y no alterar en absoluto el comportamiento del coche; por otro, su rendimiento tenía que estar a la altura de una superproducción cinematográfica. El equipo de ingenieros de Apple creó un módulo con la misma forma, peso y sistema de fijación que la cámara reglamentaria de la F1, para evitar cualquier desequilibrio aerodinámico. Sin embargo, su interior era pura tecnología iPhone: sensor de 48 megapíxeles, chip de la serie A (probablemente el A17 Pro), batería interna de iPhone y un filtro de densidad neutra sobre el objetivo para un control preciso de la exposición a plena luz del día.
El resultado es una cámara que no se comercializará, diseñada exclusivamente para este largometraje, y que se integró en varios monoplazas reales durante las temporadas 2023 y 2024. El dispositivo fue sometido a pruebas de resistencia para soportar golpes, vibraciones y temperaturas extremas, superando incluso los exigentes estándares de la F1. Apple presentó oficialmente este sistema único en el marco de la WWDC 2025, mostrando al mundo su capacidad para adaptar la tecnología del iPhone a terrenos insospechados.
Control profesional y calidad de cine en tiempo real

La innovación también se extendió al apartado del control de la cámara. Debido a que las normas de la F1 prohíben la transmisión inalámbrica de señales desde los coches, Apple diseñó una aplicación personalizada para iPad que permitía conectar el módulo de cámara por USB-C. A través de esta app exclusiva, los cineastas podían ajustar parámetros como velocidad de obturación, balance de blancos, exposición y velocidad de fotogramas, además de iniciar y parar la grabación con total precisión, algo vital en un entorno tan exigente donde cada detalle cuenta.
Todas las grabaciones se realizaban en formato ProRes LOG, generando imágenes con bajo contraste y apariencia “plana”. Esto, lejos de ser un inconveniente, otorga a los editores libertad total para ajustar el color, la luminosidad y el rango dinámico en postproducción, logrando una integración perfecta con escenas rodadas con cámaras tradicionales. La cámara funcionaba sobre una versión de iOS con firmware diseñado específicamente para este proyecto, lo que permitía sacar el máximo partido a los componentes del iPhone adaptados a la F1.
Mucho más que un experimento: legado tecnológico para todos
El trabajo conjunto del equipo de cine con Apple no solo sirvió para superar los retos de la película; también fue la base para nuevas funciones avanzadas que han llegado al iPhone 15 Pro. La posibilidad de grabar en codificación LOG y la compatibilidad con los flujos de trabajo de color basados en el estándar ACES (usado en la industria de Hollywood) son capacidades perfeccionadas en la pista y ahora al alcance de cineastas y creadores de contenido con un iPhone.
Lo más curioso es que muchas de estas innovaciones surgieron de la necesidad de lograr la máxima calidad posible en el rodaje de las escenas de F1, pero han acabado mejorando los dispositivos que cualquiera puede llevar en el bolsillo. La película no solo aporta acción y realismo en pantalla, sino que deja un legado tecnológico beneficioso para millones de usuarios y creadores en todo el mundo.
Apple ha unido cine, innovación técnica y la búsqueda de nuevas experiencias para los espectadores, llevando la filmación a velocidades extremas a otro nivel. Saber que esas impresionantes imágenes que pronto veremos en cines se grabaron con el corazón de un iPhone revela el potencial real de la tecnología móvil en manos de los grandes creadores.