- Apple ha incluido el iPhone X en su lista de productos obsoletos, lo que implica el fin del soporte técnico oficial y de las reparaciones con piezas originales.
- El dispositivo, lanzado en 2017, deja de recibir actualizaciones de seguridad y su última versión de iOS es la 16.7.16.
- Los usuarios que aún lo usen podrán seguir utilizándolo, pero deberán recurrir a talleres independientes para cualquier avería.
- El iPhone X marcó un antes y un después en el diseño de Apple, introduciendo Face ID, la pantalla OLED y la eliminación del botón Home.
La lista de dispositivos que Apple considera obsoletos ha sumado un nuevo e icónico miembro: el iPhone X. Este modelo, que en su día supuso una auténtica revolución para la compañía de Cupertino, ha pasado oficialmente a la categoría de producto retirado, lo que implica que ya no recibirá soporte técnico oficial ni podrá ser reparado en las Apple Store o en los centros autorizados con piezas originales.
La decisión, que se ha conocido a través de la página de soporte de Apple, afecta también al MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018, pero es el iPhone X el que acapara toda la atención por su significado histórico. Presentando en noviembre de 2017 para conmemorar el décimo aniversario del iPhone, este terminal marcó el inicio de una nueva era en el diseño de los móviles de la manzana, con la eliminación del botón Home, la llegada de Face ID y una pantalla OLED de borde a borde que definió la estética de los modelos posteriores.
¿Qué significa que un producto sea obsoleto?

Apple clasifica sus productos en dos categorías cuando dejan de venderse: vintage (antiguo) y obsoleto. Un dispositivo entra en la primera cuando han pasado entre cinco y siete años desde su última distribución, y en la segunda cuando supera los siete años. El iPhone X dejó de comercializarse en septiembre de 2018, por lo que ahora ha alcanzado el umbral que lo convierte en obsoleto.
En la práctica, esto significa que Apple y sus proveedores de servicio autorizados dejan de ofrecer reparaciones y recambios para el dispositivo, sin importar si hay stock de piezas o no. La única excepción es la batería, que puede sustituirse hasta diez años después de la última venta, pero solo si hay disponibilidad y en ciertos mercados. Para cualquier otra avería, como una pantalla rota o un fallo en la cámara, los usuarios tendrán que acudir a talleres independientes que utilicen componentes compatibles o de segunda mano.
El iPhone X: un hito en la historia de Apple
No se puede hablar del iPhone X sin recordar su impacto. Fue el primer iPhone con pantalla OLED, un panel de 5,8 pulgadas que ocupaba prácticamente todo el frontal, con una muesca superior (el famoso notch) que albergaba los sensores de Face ID. Este sistema de reconocimiento facial sustituyó al Touch ID y se convirtió en la forma principal de desbloqueo, un estándar que Apple mantiene hoy en día.
Además, el iPhone X introdujo la navegación por gestos, eliminando el botón físico de inicio que había acompañado al iPhone desde sus orígenes. El diseño de cristal y acero inoxidable, junto con el procesador A11 Bionic, lo convirtieron en un dispositivo premium que marcó la pauta para las generaciones siguientes. Su legado es innegable, y aunque ahora sea técnicamente obsoleto, su influencia sigue presente en los iPhone actuales.
Software y seguridad: el fin de las actualizaciones
En el apartado del software, el iPhone X se quedó en iOS 16, siendo la versión 16.7.16 la última que ha recibido. Aunque Apple ha publicado algunos parches de seguridad puntuales para esta versión, el dispositivo ya no recibirá actualizaciones periódicas ni nuevas funciones. Esto supone un riesgo creciente, ya que las aplicaciones y los servicios online irán exigiendo versiones más recientes del sistema operativo con el paso del tiempo.
Los usuarios que sigan utilizando un iPhone X como su teléfono principal deberán ser conscientes de que, tarde o temprano, algunas apps dejarán de ser compatibles. Las aplicaciones bancarias, de mensajería o redes sociales suelen actualizar sus requisitos mínimos, y es probable que en un futuro próximo no funcionen correctamente en iOS 16. Por eso, es recomendable ir planificando un cambio de dispositivo si se depende del móvil para tareas importantes.
¿Qué hacer si todavía tienes un iPhone X?

La buena noticia es que el iPhone X no dejará de funcionar de inmediato. Podrás seguir llamando, navegando por internet, haciendo fotos y usando las aplicaciones que ya tengas instaladas. El problema llegará cuando necesites una reparación o cuando una app deje de actualizarse. Si tu iPhone X está en buen estado y no dependes de él para operaciones sensibles, puedes alargar su vida un tiempo más, pero conviene tener un plan de respaldo.
Para quienes quieran seguir usándolo, es aconsejable mantenerlo actualizado con los últimos parches de seguridad disponibles, preparar tu iPhone para venderlo si decides renovarlo, hacer copias de seguridad frecuentes y evitar instalar aplicaciones que requieran permisos excesivos. También es buena idea buscar un taller de confianza que pueda reparar el dispositivo con piezas compatibles, aunque la calidad de estas puede variar.
En cualquier caso, la entrada del iPhone X en la lista de obsoletos es un recordatorio de que ningún dispositivo dura para siempre. Apple ha confirmado que el ciclo de vida de este modelo ha llegado a su fin, pero su huella en la industria permanecerá. El iPhone X fue el punto de partida de una nueva era y, aunque ya no reciba soporte, siempre será recordado como uno de los teléfonos más influyentes de la marca.
La decisión de Apple también afecta al MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018, que ha pasado a la misma categoría. Este portátil, conocido por su teclado mariposa y el chip T2, ya no podrá repararse oficialmente. Sin embargo, el foco mediático está en el iPhone X, que ha conseguido mantenerse relevante casi una década después de su lanzamiento. Para los nostálgicos, este es el cierre definitivo de una etapa, pero también la oportunidad de mirar hacia el futuro, con la posible llegada de un iPhone de aniversario que podría volver a sorprender al mundo.


