- Apple prepara su primer iPhone plegable para la segunda mitad de 2026, como parte de la familia iPhone 18 de gama alta.
- Optaría por un formato tipo libro, más ancho y cercano a una tablet, con pantallas de alrededor de 5,3-5,5" externa y 7,6-7,8" interna.
- Se espera batería récord en un iPhone (en torno a 5.500 mAh), construcción en titanio y chip de 2 nm, con precio cerca o por encima de 2.000 €.
- Su lanzamiento ya está empujando a Samsung, Huawei, HONOR, OPPO y otros fabricantes a replantear sus propios plegables.
Tras años de rumores y prototipos internos, Apple está a las puertas de estrenar su primer iPhone plegable. El sector lleva tiempo moviéndose en esa dirección con propuestas de Samsung, Huawei u HONOR, pero la entrada de la compañía de Cupertino apunta a cambiar por completo las reglas del juego, especialmente en Europa y España, donde el iPhone sigue siendo uno de los móviles más deseados.
Las filtraciones de analistas, proveedores asiáticos y medios especializados coinciden en que este iPhone plegable se convertirá en el gran protagonista del catálogo de 2026, desplazando incluso al modelo base tradicional de la familia y concentrando la estrategia de Apple en la gama más alta.
Fecha de lanzamiento y cambios en la hoja de ruta del iPhone
Las fuentes más fiables sitúan el estreno del iPhone plegable en septiembre de 2026, enmarcado dentro de la futura gama iPhone 18. Apple habría decidido reorganizar su calendario: en lugar de los cuatro modelos habituales, ese año apostaría por tres dispositivos de gama alta, entre ellos el plegable.
Varios informes apuntan a que en 2026 solo veríamos iPhone 18 Pro, iPhone 18 Pro Max y el nuevo iPhone Fold. Los modelos más asequibles, como el iPhone 18 e incluso un posible iPhone 18e o nuevo iPhone Air, quedarían retrasados hasta 2027. Esto dejaría a quienes quieran renovar móvil a finales de 2026 con dos grandes caminos: un modelo Pro clásico o el salto al plegable.
En cuanto a fechas concretas, las filtraciones encajan con el calendario típico de Apple: presentación en la segunda semana de septiembre, apertura de reservas el viernes de esa misma semana y disponibilidad en tiendas europeas a los pocos días. No se descarta un ligero retraso a 2027 si Apple considerase que necesita más margen para pulir el diseño, pero ahora mismo la mayoría de fuentes coinciden en que el objetivo sigue siendo 2026 y que los materiales para arrancar la producción ya estarían listos en la cadena de suministro.
Esta reestructuración de la gama responde también a factores más de negocio que puramente técnicos. Con los costes de memoria DRAM y NAND al alza y una demanda fuerte de dispositivos de gama alta, Apple preferiría reservar su capacidad de producción para los modelos que dejan más margen, entre ellos el plegable.
Formato y diseño: un plegable tipo libro más ancho, cercano a una tablet
En el apartado de diseño, todo apunta a que Apple apostará en su primera generación por un formato tipo libro, descartando de momento la variante tipo «flip» estilo concha. Plegado se parecería a un iPhone de tamaño estándar, mientras que al abrirse ofrecería una experiencia cercana a la de un iPad mini.
Lo más llamativo es que el enfoque no sería el clásico formato casi cuadrado de muchos plegables actuales. Apple trabajaría con una relación de aspecto más ancha, pensada para parecerse a una tablet cuando está abierto. Se barajan tamaños de pantalla externa en torno a las 5,3-5,5 pulgadas y una pantalla interna de aproximadamente 7,6-7,8 pulgadas, con proporciones cercanas al 4:3 para mejorar la visualización de vídeo, series y contenido multimedia.
Este formato más ancho tiene una consecuencia clara para el uso diario: ver contenidos en streaming o trabajar con apps en modo multitarea se parecería más a hacerlo en una tablet que en un móvil alargado. Se reducirían las bandas negras típicas en películas y vídeos, y la interfaz de muchas aplicaciones podría adaptarse mejor a un espacio de pantalla más amplio.
En cuanto al grosor, las filtraciones sitúan el terminal en alrededor de 9 mm plegado y entre 4,5 y 4,8 mm desplegado. Para un plegable de tipo libro es una cifra muy ambiciosa, que obliga a una ingeniería interna compleja: reorganizar baterías, cámaras, antenas y placa base, y a la vez mantener la rigidez necesaria en la zona de la bisagra.
La construcción combinaría titanio en los marcos y zonas de mayor estrés con aluminio en áreas pensadas para disipar mejor el calor y reducir peso. La bisagra mezclaría titanio, acero inoxidable y aleaciones tipo «metal líquido» para resistir miles de aperturas y minimizar al máximo la marca del pliegue en la pantalla flexible.

Pantallas, cámaras y tecnología del panel
En el terreno de las pantallas, las filtraciones son bastante coincidentes: Apple montaría paneles OLED LTPO con tasa de refresco de 120 Hz tanto por fuera como por dentro. La pantalla exterior rondaría las 5,3-5,5 pulgadas, mientras que la interior estaría en la franja de 7,6-7,8 pulgadas, con esa relación 4:3 que tantos analistas vinculan ya directamente con la experiencia de un iPad.
Samsung sería el principal proveedor de estos paneles, utilizando su última generación de Ultra Thin Glass (UTG) más resistente. El objetivo sería reducir al mínimo el surco central del pliegue y ofrecer una sensación más cercana a una pantalla rígida, uno de los puntos donde los plegables actuales siguen dejando dudas entre muchos usuarios.
En la parte fotográfica, el iPhone Fold quedaría algo por detrás de los modelos Pro en algunos aspectos, pero mantendría un nivel de cámara alto. Se espera una cámara principal similar a la de la gama iPhone 18 Pro y una ultra gran angular como segundo sensor trasero. Las informaciones más consistentes apuntan a que el plegable no integraría teleobjetivo dedicado, reservando esa mejora para los Pro y Pro Max, que añadirían apertura variable en la cámara principal y un telefoto con apertura más amplia para mejorar las fotos nocturnas.
El iPhone plegable contaría además con una cámara en la pantalla exterior y otra ubicada bajo el panel interno, lo que permitiría videollamadas y selfies tanto en modo plegado como desplegado sin recurrir a módulos visibles. La pantalla externa tendría un orificio o sistema discreto para la cámara, mientras que la interna optaría por tecnología under-display para no interrumpir el área de visualización.
Otra decisión llamativa sería el sistema de autenticación biométrica. Diversas fuentes indican que Apple prescindiría de Face ID en este modelo y apostaría por Touch ID integrado en el botón lateral, siguiendo la línea de algunos iPad recientes. Esta elección simplificaría el diseño interno y evitaría recortes o notch en las pantallas plegables.
Batería, autonomía y procesador: el iPhone más potente y con más capacidad
Uno de los puntos que más ruido está generando es la autonomía. Según filtradores asiáticos, el iPhone plegable montaría la batería más grande vista nunca en un iPhone, con una capacidad que se mueve entre los 5.400 y los 5.800 mAh en función de la fuente, situándose muchas quinielas en torno a los 5.500 mAh.
Para ponerlo en contexto, superaría con claridad al actual iPhone de mayor batería, que ronda los 4.800 mAh, y se colocaría por delante de muchos plegables tipo libro de la competencia. Modelos como el Galaxy Z Fold 7 o el Pixel Fold se quedan por debajo de esa cifra, y aunque se espera que el Galaxy Z Fold 8 y los futuros Pixel plegables aumenten capacidad, el teléfono de Apple seguiría siendo uno de los más generosos en este aspecto.
Esta subida de capacidad sería posible gracias al uso de tecnología de baterías Silicon-Carbon, que permite empaquetar más energía en un volumen similar y resulta especialmente interesante en dispositivos donde el grosor es un factor crítico, como ocurre en un plegable.
En el corazón del dispositivo, se espera un chip de la serie A20 Pro fabricado en 2 nanómetros de la mano de TSMC. Sería el primer procesador de Apple en este nodo de fabricación, con mejoras en eficiencia energética y rendimiento que resultan clave para un terminal que debe mover dos pantallas de alta tasa de refresco y un sistema de cámaras avanzado sin comprometer la autonomía.
En memoria, los rumores hablan de al menos 12 GB de RAM, en línea con lo que se espera de los iPhone 18 Pro, y capacidades de almacenamiento que probablemente partirán de 256 GB en Europa, subiendo desde ahí a versiones superiores para quien use el plegable como sustituto real de móvil y tablet.

Precio estimado y posicionamiento en el mercado europeo
El apartado del precio es, como siempre, el más delicado. Con los datos que se manejan actualmente, todo apunta a que el iPhone plegable se moverá alrededor o por encima de los 2.000 euros en Europa para su configuración base. Algunas estimaciones en dólares hablan de una horquilla entre 1.800 y 2.500, que trasladada al mercado europeo y con impuestos lo sitúa claramente en la parte alta.
Si lo comparamos con rivales directos, el panorama encaja: el Galaxy Z Fold más reciente ronda los 2.200 euros en España según configuración, y varios plegables chinos de gama alta se sitúan entre los 1.000 y los 1.200 euros. El iPhone Fold apuntaría así a la parte superior del segmento, reforzando la imagen de dispositivo ultra premium.
Esta estrategia tiene implicaciones claras para el usuario medio en Europa. Quien se mueva en la franja de 800 a 1.000 euros de presupuesto no tendrá un iPhone completamente nuevo específico en 2026, y deberá optar por modelos de generaciones anteriores rebajados, financiar un Pro o plegable más caro, o valorar saltar a un terminal Android de gama alta o media-alta.
Para los operadores y grandes distribuidores españoles, la jugada también es significativa. Desaparece del calendario el lanzamiento del modelo base, que tradicionalmente se utilizaba como reclamo en campañas de portabilidades y renovaciones masivas. En su lugar, la oferta se centrará en terminales por encima de los 1.300-1.400 euros, obligando a financiar a plazos cada vez más largos y asumiendo más riesgo si la situación económica se complica.
Desde la perspectiva de Apple, el razonamiento es directo: si los costes de componentes suben y la demanda de gama alta aguanta, tiene más sentido rellenar la línea de producción con los teléfonos que dejan mayor beneficio por unidad. El plegable encaja perfectamente en este enfoque, aunque a cambio aumente la distancia con buena parte del público potencial.
Cómo el iPhone plegable está impulsando cambios en Samsung, Huawei, HONOR y OPPO
Aunque el dispositivo aún no se ha presentado, el mero hecho de que Apple vaya a lanzar un iPhone plegable ya está moviendo ficha en la competencia. Marcas como Samsung, Huawei, HONOR u OPPO estarían ajustando formatos y estrategias para llegar a 2026 con propuestas que encajen mejor en el nuevo contexto.
Los rumores indican que Samsung prepara un Galaxy Z Fold de tipo «Wide», con un formato más amplio y una pantalla interna en torno a las 7,6 pulgadas y relación 3:4, muy alineada con lo que se espera del iPhone Fold. La idea sería ofrecer una experiencia de uso más cómoda en horizontal, reduciendo la sensación de «pantalla cuadrada» que algunos usuarios critican en los plegables actuales.
Huawei, por su parte, seguiría apostando fuerte por el mercado chino con nuevos formatos y colores, tratando de adelantarse a Apple en su propio territorio. Aunque sus problemas de acceso al mercado global y la obligación de usar HarmonyOS en lugar de Android limitan su expansión en Europa, el impacto directo sobre el público chino —clave también para las ventas del iPhone— es evidente.
En el caso de HONOR se habla de un próximo Magic V con formato más grande y proporciones cambiadas, que renunciaría a lanzar un modelo tipo concha para centrarse al 100% en un único plegable de libro. OPPO habría experimentado ya con formatos más cuadrados en sus Find N y, según filtraciones en China, podría volver a esa idea siguiendo de cerca el enfoque de Apple.
El hilo común es claro: la llegada del iPhone plegable actúa como catalizador para redefinir los factores de forma y tratar de llevar los plegables de un nicho de entusiastas a un público más amplio, justo la jugada en la que Apple parece más interesada que en ser simplemente la primera.
Estrategia de Apple: menos modelos, más gama alta y un plegable como escaparate
El lanzamiento del iPhone Fold no es solo una cuestión de diseño, sino un giro estratégico. Apple pasaría a centrar la campaña de 2026 en tres modelos ultra premium, colocando el plegable como el principal escaparate tecnológico de la marca. El mensaje implícito sería que el iPhone más importante del año es, por primera vez, también el más caro.
Este movimiento persigue blindar los márgenes en un contexto de costes crecientes y, al mismo tiempo, posicionar al iPhone plegable como referencia en la parte alta del mercado. Si la apuesta sale bien y el dispositivo vende cifras cercanas a los 8-11 millones de unidades en sus primeros meses, Apple consolidará una nueva familia de productos plegables sobre la que podría iterar en los años siguientes con distintos tamaños y formatos.
La otra cara de la moneda es el riesgo. Concentrar el calendario en los modelos más caros aumenta la dependencia de un segmento sensible a cualquier frenazo del consumo de lujo, abre hueco para que Android refuerce sus gamas medias y puede incomodar a operadores que necesitan ofertas más asequibles para captar clientes.
De cara a 2027, el papel del futuro iPhone 18 o iPhone 19 estándar (según cómo decida Apple nombrar sus gamas) será clave: tendrá que reconciliar a la marca con la base de usuarios que haya esperado un modelo menos elitista tras un año donde todo el foco se habrá puesto en el plegable y los Pro.
Lo que parece fuera de duda es que el iPhone Fold será algo más que un experimento. Su éxito o tropiezo marcará hasta qué punto los usuarios europeos y españoles están dispuestos a pagar un plus importante por tener en el bolsillo un dispositivo que aspira a ser a la vez móvil y pequeña tablet.
Con todo lo que se ha ido filtrando, el primer iPhone plegable apunta a llegar como un dispositivo de corte muy alto, precio igualmente elevado y un diseño pensado más para mejorar la experiencia real —especialmente en multimedia y productividad ligera— que para impresionar solo en la ficha técnica; si Apple logra equilibrar formato, autonomía, cámaras y un software bien adaptado, el salto a los plegables podría dejar de ser una curiosidad para unos pocos y convertirse, también en España y en el resto de Europa, en una alternativa seria para quien se plantea renovar su iPhone en los próximos años.

