- La gama iPhone 18 Pro llegará con el chip A20 Pro de 2 nanómetros, módem propio y una Dynamic Island más compacta.
- La cámara del modelo Pro Max podría incluir una apertura variable con zoom óptico x6, una novedad que apunta a ser exclusiva del modelo grande.
- Los nuevos colores pasan por el cereza oscuro, azul claro, gris oscuro y plata, con un diseño trasero más uniforme.
- Los rumores indican una subida de precio de entre 100 y 200 dólares por el encarecimiento de la memoria RAM, lo que dejaría el iPhone 18 Pro en los 1.199 dólares.
En menos de un mes, Apple debería presentar sus nuevos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max, los próximos buques insignia de la compañía. Las filtraciones, que se han ido multiplicando en las últimas semanas, apuntan a una generación que mantendrá el diseño prácticamente intacto pero que introducirá mejoras muy relevantes en el interior. El salto más importante estará en la fotografía, el procesador y la eficiencia energética.
Esta nueva generación llega en un momento en el que el mercado de alta gama se está encareciendo por el aumento del coste de la memoria RAM, un factor que también afectará al precio final de los teléfonos de la manzana. En España, comprar el iPhone 17 Pro hoy supone desembolsar más de 1.300 euros, pero quienes esperen unos meses obtendrán, con casi total seguridad, un equipo con mejores capacidades técnicas y una subida considerable de coste.
Procesador A20 Pro de 2 nanómetros y módem C2

La gran revolución interna será el nuevo chip A20 Pro fabricado con tecnología de 2 nanómetros. Este procesador promete un salto en rendimiento de entre un 15% y un 20% y una mejora de eficiencia energética que podría llegar al 30%. Estas mejoras son especialmente relevantes para tareas como edición de vídeo, juegos exigentes o funciones avanzadas de inteligencia artificial, donde el teléfono mantiene las temperaturas y la fluidez.
Además, el chip vendrá acompañado por el módem C2, diseñado por la propia Apple, lo que permitiría despedirse de Qualcomm. Ese módem está optimizado para ofrecer una conexión 5G más estable y consumir menos energía, una ventaja que se nota en el uso diario y en la duración de la batería.
Una cámara con apertura variable (la gran noticia de la gama Pro Max)

El apartado fotográfico es el que más expectación genera. La apertura variable, que permite regular de manera física la cantidad de luz que alcanza al sensor, sería la gran novedad de este año. Es una tecnología que Apple llevaba tiempo queriendo implementar y que ya probó Samsung en sus Galaxy S9 y S10, aunque la retiró hace unos años. Ahora, según varias filtraciones sobre el iPhone 18 Pro, el iPhone 18 Pro Max la incorporará en exclusiva, con un sensor capaz de adaptarse a las condiciones de iluminación de forma similar a una cámara profesional.
Esa exclusividad, de confirmarse, volvería a marcar una diferencia notable entre los dos modelos Pro. El rumbo indica que el Pro Max tendría un zoom óptico de x6, mientras que el iPhone 18 Pro se quedaría en x5. Esta estrategia ya se utilizó con el iPhone 15 Pro y Pro Max, donde el teleobjetivo x3 y x5 separaban ambos equipos.
Pantalla y diseño: sin cambios bruscos pero con la Dynamic Island más pequeña

La estructura del teléfono no será de las que llama atención. El diseño se mantendrá muy parecido al del iPhone 17 Pro, con unas dimensiones de 6,3 y 6,9 pulgadas y una disposición de cámaras casi idéntica. La principal novedad visual será una Dynamic Island mucho más estrecha, ya que el hardware de Face ID queda en parte bajo la pantalla. Aunque algunos primeros rumores hablaban de una reducción drástica, las últimas filtraciones de diseño y precio del iPhone 18 Pro apuntan a un 35% menos de tamaño visible.
La pantalla que veremos serán paneles LTPO+ con mejor eficiencia, lo que, unido al nuevo chip, permitirá alargar la autonomía. La batería del Pro Max podría superar los 5.500 mAh, mientras que el modelo estándar no vería cambios importantes.
Una gama de colores con el cerezo como protagonista
Apple variará la paleta cromática respecto a la actual. El naranja cósmico del iPhone 17 Pro dejará paso a un tono cereza oscuro, muy similar al vino o al borgoña, que se espera que sea el color más llamativo de la nueva gama. A este se sumarán el azul claro, el gris oscuro y el plata, que completarán una oferta de cuatro acabados.
Los renders e información de filtraciones también hablan de un cambio en el acabado trasero, de manera que la parte trasera tenga un solo color en toda su superficie, eliminando el doble tono que se ve en los modelos actuales. Es una decisión que dará más coherencia visual al conjunto.
Precio y fecha de lanzamiento

En lo que respecta a la disponibilidad, todo apunta a que la presentación oficial tendrá lugar el 8 o 9 de septiembre de este mismo año, con la reserva abierta a partir del día 11 y la salida a las tiendas el 18 o 19. La llegada de los dos modelos Pro se producirá en las próximas semanas, y luego el iPhone 18 podría sufrir un retraso hasta la primavera de 2027, un cambio histórico.
Respecto al precio, el principal culpable es la crisis de los semiconductores. Los costes de la memoria DRAM han subido drásticamente, lo que hace que construir el iPhone 18 Pro sea más caro. La subida prevista está entre los 100 y los 200 dólares, aunque algunos análisis apuntan a que el precio de partida se quede en los 1.199 dólares en Estados Unidos. En España no hay precio oficial, pero todo indica que la subida se notará igual.
La filosofía de la empresa parece que ofrecerá una mejor experiencia de base, pero a un desembolso superior. El iPhone 18 Pro Max será, si todo se cumple, un teléfono con la mejor cámara y autonomía de la marca, pero a un precio que también será el más alto de su categoría.
La siguiente generación del iPhone Pro se planta como una renovación interna importante, pero con una evolución externa mínima. La decisión de los usuarios que dudan entre esperar o comprar el 17 Pro dependerá de cuánto valoren la cámara con apertura variable y el procesado eficiente. En cualquier caso, la propia escasez de memoria ha conseguido que incluso la decisión económica sea más compleja que en años anteriores.

