- iOS 26 rompe la secuencia numérica y llega como un salto desde iOS 25, unificando nombres en todos los sistemas de Apple.
- El diseño Liquid Glass transforma la interfaz con transparencias y efectos realistas, marcando la mayor renovación en 12 años.
- La inteligencia artificial se integra de forma nativa y local, aunque aún queda por alcanzar a sus rivales en algunas funciones clave.
- La actualización será compatible solo con ciertos modelos y comienza su despliegue en fase beta, no recomendada para uso diario.

La llegada de iOS 26 marca un antes y un después en la trayectoria del sistema operativo de Apple. Este año, la compañía californiana ha decidido dar un giro inesperado, abandonando la tradicional numeración progresiva y saltando directamente desde iOS 18 a iOS 26. El movimiento busca unificar la nomenclatura y reflejar el año en curso, facilitando la identificación de cada versión.
El cambio no es solo cuestión de nombre: iOS 26 trae la mayor transformación estética y funcional en más de una década. Desde la conferencia WWDC 2025, Apple ha enfatizado una nueva visión visual, una experiencia digital más realista y personalizada, además de una integración más profunda de inteligencia artificial en sus dispositivos.
Liquid Glass: la revolución visual de iOS 26

El principal protagonista del salto desde iOS 25 es el nuevo lenguaje visual bautizado como Liquid Glass. Apple ha buscado que la interfaz del iPhone, iPad y otros dispositivos tenga una apariencia translúcida, con efectos de cristal y refracción que aportan mayor profundidad y dinamismo a cada rincón del sistema.
Este rediseño se inspira en visionOS, el sistema operativo de las Vision Pro, y requiere una atención al detalle que ha llevado incluso a crear maquetas físicas en 3D para estudiar el comportamiento realista de la luz y la distorsión en materiales virtuales. Como resultado, la interacción con iconos, widgets y fondos de pantalla resulta absolutamente innovadora: ahora cada elemento parece flotar sobre una superficie vítrea, reactiva y viva.
Entre las novedades clave en la interfaz y personalización se encuentran:
- Barras de navegación y controles flotantes en apps nativas como Cámara, Fotos, Safari o Apple Music, que priorizan el contenido y mejoran la inmersión.
- Pantallas de bloqueo y fondos dinámicos que incorporan efectos 3D capaces de responder al movimiento del dispositivo y adaptarse a la luz ambiental.
- Opciones avanzadas de personalización para iconos y widgets, permitiendo ajustes de transparencia y color más expresivos.
Esta primera versión beta ha generado algunas dudas respecto a la legibilidad en ciertos menús y notificaciones, especialmente en fondos claros. Apple ha reconocido estos aspectos y se espera que las próximas actualizaciones mejoren estos detalles.
Un salto en inteligencia artificial, pero con margen de mejora

Además del diseño, iOS 26 presenta una integración más avanzada de Apple Intelligence, la suite de IA desarrollada por Apple. Esta tecnología potencia tareas diarias y garantiza la privacidad, ya que el procesamiento se realiza de forma local en el dispositivo siempre que es posible.
Algunas funciones impulsadas por IA en iOS 26 son:
- Live Translation: traducción automática en tiempo real en texto y audio, accesible desde Mensajes, FaceTime o Teléfono.
- Visual Intelligence: capacidad de identificar elementos en pantalla, buscar información contextual o realizar acciones rápidas con comandos de voz o texto.
- Genmoji e Image Playground: herramientas creativas para generar emojis, imágenes y composiciones visuales personalizadas.
- Shortcuts potenciados: automatización de tareas más complejas y adaptadas a las necesidades del usuario.
- Filtro de llamadas inteligentes: Siri gestiona llamadas desconocidas, consulta al interlocutor y filtra el SPAM con mayor eficacia.
Si bien Apple ha dado pasos importantes en privacidad y procesamiento local, la integración de funciones específicas de iOS 26 y la mejora en la gestión de batería aún no iguala a la de sus principales rivales en Android. Algunas funciones avanzadas requieren interacción con servicios externos, y en la fase beta todavía existen carencias en traducción automática y generación de imágenes.
Compatibilidad, requisitos y llegada de iOS 26

Uno de los aspectos más comentados de este salto es la compatibilidad con dispositivos anteriores. No todos los modelos de iPhone podrán instalar iOS 26, y funciones como Apple Intelligence quedarán reservadas para los modelos más recientes, especialmente a partir del iPhone 15 Pro en adelante.
Para acceder a la beta de iOS 26, es necesario contar con perfil de desarrollador. Estas versiones están destinadas a que los profesionales optimicen sus aplicaciones y reporten errores antes del lanzamiento oficial, previsto para septiembre junto con la nueva generación de iPhone. No se recomienda su uso diario debido a posibles fallos y rendimiento inestable en versiones anteriores.
Los pasos para instalar la beta incluyen descargar el perfil correspondiente, instalarlo desde la app Archivos y acceder a Ajustes > Perfil descargado para finalizar. Desde Apple y medios especializados advierten que la beta no es apta para todos los usuarios, ya que puede presentar problemas de estabilidad y rendimiento.
Más allá del iPhone: unificación de experiencia en todo el ecosistema Apple

El salto a iOS 26 no se limita al iPhone. Apple ha decidido que todos sus sistemas —macOS 26, iPadOS 26, watchOS 26 y tvOS 26— adopten este nuevo lenguaje visual, con Liquid Glass como hilo conductor. Esta estrategia busca ofrecer una coherencia estética y funcional en todos los dispositivos.
En Mac, el rediseño mejora la productividad y facilita la coordinación entre dispositivos gracias a tecnologías como Continuidad y Spotlight. En iPad, se implementa un sistema de ventanas más flexible y una integración del app Archivos similar al Finder de macOS. En los Apple Watch, el asistente Workout Buddy aprovecha IA para ofrecer entrenamientos personalizados y motivadores.
Apple apuesta por una experiencia unificada que reduce las barreras entre dispositivos, preparando a sus usuarios para un futuro donde la realidad aumentada y la computación espacial tendrán mayor protagonismo.
El avance de Apple con iOS 26 implica una ruptura tanto en nomenclatura como en concepto. El salto numérico y el nuevo diseño representan el inicio de una era más flexible, conectada y basada en inteligencia artificial. Aunque todavía hay aspectos por mejorar en usabilidad y funcionalidades, la beta anticipa los próximos pasos de la compañía, que busca sorprender con su espectacularidad visual y capacidades inteligentes. La recepción por parte de los usuarios será clave para evaluar el éxito de este ambicioso cambio.