iOS 26.4 beta llega con la nueva Siri basada en IA

Última actualización: 11 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • La primera beta de iOS 26.4 con la nueva Siri se espera para la semana del 23 de febrero.
  • Siri estrenará capacidades contextuales, tareas encadenadas y un núcleo potenciado por modelos de lenguaje.
  • La versión final de iOS 26.4 apunta a finales de marzo o principios de abril, tras varias betas.
  • Apple apoyará parte de Siri en Gemini, ejecutado en su infraestructura para mantener la privacidad.

iOS 26.4 beta con nueva Siri

Tras casi dos años de promesas, retrasos y mucha paciencia por parte de los usuarios de iPhone, por fin hay una fecha en el calendario para empezar a probar la nueva generación de Siri. La llegada de la primera beta de iOS 26.4 se sitúa en la semana del 23 de febrero, un momento clave porque será cuando los desarrolladores puedan ver en acción las funciones de inteligencia artificial que Apple mostró en la WWDC 2024 y que hasta ahora solo habían quedado sobre el papel.

Este lanzamiento marca el inicio real de la integración de Apple Intelligence y los modelos de lenguaje avanzados en el asistente de voz. No lo hará todo de golpe, pero sí lo suficiente como para comprobar si Siri está a la altura de lo prometido: más contexto, más naturalidad y más capacidad para operar dentro y entre aplicaciones sin depender de comandos rígidos. Para usuarios de España y Europa, será además el primer termómetro serio de cómo encaja esta nueva Siri en el día a día.

Calendario: cuándo llega iOS 26.4 y quién podrá probar la nueva Siri

Las distintas fuentes que siguen de cerca los planes de Apple, entre ellas Mark Gurman desde Bloomberg, coinciden en que Apple planea liberar la primera beta de iOS 26.4 para desarrolladores en la semana del 23 de febrero. Este encaje temporal casa con el patrón de las versiones “.4” de iOS, que tradicionalmente se estrenan en beta a finales de enero o febrero y se hacen públicas entre marzo y abril.

La idea de Apple es que, pocos días después de la beta para desarrolladores, llegue la beta pública de iOS 26.4. De esta forma, no solo los desarrolladores registrados, sino también los usuarios más curiosos de España y el resto de Europa que se apunten al programa de betas de Apple podrán poner a prueba la nueva Siri sin tener que esperar al lanzamiento estable.

Si no hay nuevos contratiempos, la versión final y estable de iOS 26.4 se situaría hacia finales de marzo o principios de abril. Es el mismo marco temporal en el que Apple ha movido otras grandes actualizaciones de primavera. Esta ventana es clave: Apple necesita llegar a la WWDC de junio con esta deuda saldada para poder centrar la conferencia en iOS 27 y en la siguiente fase de Apple Intelligence, sin seguir arrastrando la promesa incumplida de una Siri renovada.

El margen de maniobra, por tanto, es reducido. Otra demora en la nueva Siri no solo complicaría la hoja de ruta interna, sino que reforzaría la sensación de que Apple ha perdido el ritmo en la carrera de la IA frente a rivales como Google o OpenAI. iOS 26.4 se convierte así en una actualización de primavera mucho más estratégica de lo que suele ser habitual.

Qué cambia con la nueva Siri en iOS 26.4

La gran protagonista de iOS 26.4 será una Siri profundamente revisada a nivel de inteligencia artificial. Apple ha pasado de un asistente basado en reconocimiento de voz y emparejamiento de comandos predefinidos a apoyarse en modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM), similares en concepto a los que impulsan servicios como ChatGPT o Gemini.

En esta primera fase, que empezará a desplegarse con la beta de iOS 26.4, Siri será capaz de entender la intención del usuario y no solo las palabras exactas. Eso implica que podrá analizar correos, mensajes, notas o páginas web como contenido estructurado, detectar qué se le está pidiendo y decidir por sí misma qué acciones realizar en el sistema y en las apps compatibles.

Apple admite que el enfoque será gradual. La nueva Siri de iOS 26.4 no llegará con todo el paquete de novedades activado desde el primer día, pero sí veremos los pilares básicos: comprensión del contexto personal, conciencia de lo que hay en pantalla y acciones en apps y entre apps. El objetivo es que dejar de oír respuestas tipo “no puedo ayudarte con eso” sea la norma y no la excepción.

Este rediseño interno convierte a Siri en una especie de capa de inteligencia sobre todo el sistema. En vez de limitarse a ejecutar órdenes de voz, puede interpretar por qué se hace una petición, encadenar pasos y mantener el hilo de la conversación durante varias interacciones, algo especialmente relevante en usos prolongados en el móvil.

Funciones concretas: contexto, pantalla y tareas encadenadas

Uno de los grandes avances que veremos en la beta de iOS 26.4 es la capacidad de usar el contexto personal almacenado en el dispositivo. Siri podrá buscar datos relevantes en apps como Mensajes, Mail, Calendario o Notas para ofrecer respuestas mucho más completas y prácticas.

Esto se traduce en situaciones muy concretas. Por ejemplo, será posible plantear algo tan abierto como: “¿A qué hora llega el vuelo de mi madre y cuándo debería salir para recogerla?” y que el asistente localice el vuelo en un correo o mensaje, consulte el calendario, tenga en cuenta el tráfico y devuelva una recomendación con hora de salida incluida. Todo ello sin que el usuario tenga que ir guiando el proceso paso a paso.

Otra pieza clave es la conciencia de lo que hay en pantalla. Siri podrá interpretar contenido que se ve en ese momento en el iPhone, como una dirección que nos acaban de enviar, una web abierta o un archivo en una app de terceros, para proponer acciones inmediatas. Un ejemplo típico sería decir “añade esta dirección al contacto de Marta” y que Siri entienda que se refiere al texto visible en la app de mensajes y modifique el contacto sin más indicaciones.

A esto se suma el salto en productividad mediante tareas encadenadas. La nueva Siri será capaz de ejecutar acciones de varios pasos dentro de las apps nativas de Apple y, progresivamente, también en aplicaciones de terceros que integren App Intents. Desde organizar una cita, enviar un correo de confirmación y crear un recordatorio, hasta generar una nota con información recopilada de diferentes mensajes, todo a partir de una sola instrucción de voz.

Apple también quiere que el asistente gane en fluidez y cercanía. Se espera una interacción más conversacional, con un tono menos robótico, capacidad para recordar partes de conversaciones anteriores y respuestas que tengan en cuenta el estado emocional que se desprende de la voz o de lo que se dice, por ejemplo cuando detecta cansancio o frustración.

La alianza con Google Gemini y la apuesta por la privacidad

Para poder dar este salto en capacidades, Apple ha cerrado una alianza multianual con Google para utilizar la tecnología de Gemini en aspectos concretos del asistente. No se trata de que Siri se convierta en un producto de Google, sino de aprovechar algunos de sus modelos para tareas de razonamiento avanzado, generación de texto o resúmenes complejos.

La clave es que Apple ha comprado el conocimiento del modelo, pero no la infraestructura. En lugar de enviar los datos del usuario directamente a los servidores de Google, la compañía de Cupertino ejecutará las cargas de Gemini dentro de su propia infraestructura de Private Cloud Compute. Es decir, en centros de datos gestionados por Apple y con controles diseñados para alinearse con su política de privacidad.

Esto implica que, cuando Siri necesite ayuda de un modelo externo más potente, el procesamiento seguirá realizándose en servidores bajo el paraguas de Apple, sin que la información personal acabe alojada en la nube de terceros. Es una forma de acortar plazos y ponerse al día en la carrera de la IA sin renunciar al discurso de privacidad que la marca lleva años defendiendo, algo muy sensible en territorios como la Unión Europea.

Según la información filtrada, el acuerdo se estructuraría de modo que Apple pague a Google por el uso de Gemini mientras continúa desarrollando sus propios modelos de gran tamaño para el futuro. En el corto plazo, esto permite acelerar la evolución de Siri; a medio y largo plazo, deja la puerta abierta a que Apple vaya sustituyendo partes externas por tecnología propia en la medida en que madure.

Para el usuario europeo, donde el Reglamento General de Protección de Datos y otras normativas son particularmente estrictas, este enfoque híbrido apunta a un equilibrio entre potencia y control de la información. Las decisiones finales sobre qué datos se procesan en el dispositivo, cuáles en la nube privada de Apple y en qué condiciones se usa Gemini serán determinantes para la percepción pública del nuevo asistente.

Despliegue por fases y relación con iOS 27

Todo indica que iOS 26.4 será solo el primer tramo visible de una actualización mayor de Siri que se extenderá también a iOS 27. En esta versión de primavera veremos los elementos funcionales básicos: contexto personal, reconocimiento en pantalla, acciones avanzadas en apps y un nivel de conversación más natural, pero la experiencia completa irá madurando con el tiempo.

Fuentes cercanas al desarrollo señalan que la interfaz más radical, con un planteamiento de chatbot y otros cambios de diseño más profundos del asistente, quedarían reservados para iOS 27. Esto permitiría a Apple pulir primero el motor de inteligencia y la estabilidad en el día a día antes de apostar por un cambio visual más rompedor.

En paralelo, la compañía utilizará el ciclo de betas de iOS 26.4 para ir activando funciones de manera gradual. No todo estará disponible desde la primera compilación de prueba: algunas capacidades podrían llegar desactivadas por defecto o limitarse a regiones concretas mientras se ajusta el rendimiento, algo especialmente probable en el contexto regulatorio europeo.

La conferencia de desarrolladores WWDC de junio será el escenario donde Apple detalle cómo encajan todas estas piezas en el conjunto de Apple Intelligence. De ahí la importancia de llegar a esa cita con una Siri funcional en manos de una buena parte de usuarios, aunque sea en una primera iteración, y con margen suficiente para recoger feedback real de uso.

Este enfoque de despliegue por etapas es coherente con la magnitud del cambio: pasar de un asistente basado en reglas a uno impulsado por modelos de lenguaje obliga a revisar desde la arquitectura interna hasta la forma en la que se diseña cada interacción. Apostar por una actualización masiva de golpe sería, probablemente, más arriesgado.

Otras novedades de iOS 26.4: emojis y mejoras en apps

Aunque la estrella indiscutible de la actualización es Siri, iOS 26.4 también traerá pequeñas mejoras y añadidos en otras áreas del sistema. Entre ellos, la llegada de un nuevo lote de emojis asociados a Unicode 17.0, algo que se ha convertido casi en tradición en las versiones de primavera de iOS.

Entre los iconos previstos se encuentran, por ejemplo, nuevas opciones de expresiones y símbolos como un corazón de manzana, una nube de pelea o un cofre del tesoro. No son cambios que transformen el sistema, pero sí resultan muy visibles en el uso diario de apps de mensajería y redes sociales, donde estos detalles suelen tener bastante impacto.

Además, se espera que iOS 26.4 siente bases para una de las mayores revisiones recientes de la app Salud. Aunque parte de estos cambios podrían consolidarse más adelante, Apple estaría trabajando en una interfaz renovada, mejor acceso a datos, seguimiento de nutrición y calorías y contenidos de vídeo guiados sobre sueño, postura, bienestar mental o alimentación.

En esa misma línea, los planes pasan por incorporar un asistente de salud impulsado por IA capaz de sugerir rutinas de ejercicio, pautas de descanso o ajustes de hábitos en función de los datos recogidos por el iPhone y, en su caso, el Apple Watch. Muchas de estas funciones deberán adaptarse al marco normativo europeo, especialmente en lo referente a datos de salud, por lo que no sería extraño que su despliegue se escalone por países.

Más allá de estas novedades, iOS 26.4 seguirá el patrón habitual de las actualizaciones intermedias de Apple: mejoras de estabilidad, correcciones de errores y pequeños ajustes en el ecosistema que no siempre se anuncian en detalle, pero que suelen pulir el rendimiento general del sistema operativo.

En conjunto, todo lo que se sabe de iOS 26.4 dibuja una actualización de primavera bastante más ambiciosa de lo habitual: Siri estrena cerebro basado en IA, se refuerza la apuesta por la privacidad con la integración de Gemini bajo control de Apple, y se introducen novedades que afectan tanto a la forma de interactuar con el iPhone como a áreas tan sensibles como la salud digital. Si los plazos se cumplen y la beta que se espera para la semana del 23 de febrero responde a lo prometido, los usuarios de España y Europa estarán a pocas semanas de comprobar hasta qué punto esta nueva Siri es capaz de cambiar la relación diaria con su iPhone.

Notas en iOS 26.4
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