- Apple estaría probando un sistema de Face ID bajo la pantalla en los iPhone 18 Pro usando cristal micro-transparente
- La Dynamic Island se reduciría de forma notable, pero no desaparecería por completo en esta primera etapa
- La novedad llegaría primero a los modelos iPhone 18 Pro y plegable, dejando los modelos base para más adelante
- Los proveedores ya estarían adaptando la producción para fabricar paneles con ventanas micro-transparente para los sensores TrueDepth
El viejo objetivo del iPhone totalmente limpio por delante, sin notch ni islas visibles, parece dar un paso importante con la próxima generación Pro. Según varias filtraciones procedentes de la cadena de suministro asiática, Apple ya estaría probando un sistema de Face ID oculto bajo la pantalla en los futuros iPhone 18 Pro, apoyándose en un nuevo tipo de cristal especialmente diseñado para los sensores.
Estas informaciones, que citan al conocido filtrador chino Smart Pikachu en Weibo, apuntan a que la marca no va a lanzarse todavía a esconder la cámara frontal, pero sí pretende ocultar la mayor parte del sistema TrueDepth bajo el panel. El resultado sería una Dynamic Island bastante más pequeña, con más superficie útil de pantalla, pero manteniendo parte de la interacción a la que los usuarios se han acostumbrado desde su llegada con los iPhone 14 Pro.
Cómo funciona el cristal micro-transparente para Face ID

La pieza clave de este cambio estaría en un nuevo material que los informes describen como cristal micro-transparente empalmado. En lugar de colocar los sensores directamente bajo una zona de pantalla convencional, Apple integraría en el propio panel una pequeña “ventana” local, diseñada a escala microscópica para dejar pasar con precisión la luz infrarroja necesaria para Face ID.
En esa región del panel, mejorar la transmisión del infrarrojo se consigue modificando la estructura del vidrio y de las capas que forman la pantalla OLED. Para el usuario, esa área seguiría mostrando píxeles normales, sin agujeros visibles ni efecto de rejilla; para los sensores TrueDepth, en cambio, sería una zona especialmente permeable que les permitiría captar la información de profundidad sin distorsión.
El objetivo es que la velocidad y seguridad del reconocimiento facial se mantengan al nivel actual, evitando los problemas de nitidez y pérdida de luz que arrastran algunas implementaciones de cámara bajo la pantalla vistas en móviles Android. Este enfoque encaja con el estilo habitual de Apple, que suele retrasar la adopción de ciertas tecnologías hasta que la solución de calidad le convence.
Desde el lado de los proveedores, la filtración apunta a que se estarían acelerando los preparativos para producir estos paneles, una señal de que el proyecto habría pasado de la fase puramente experimental a pruebas más cercanas a la pre‑serie. La gran incógnita es si el rendimiento de fabricación (yield) será suficiente para abastecer millones de unidades sin disparar los costes.
Qué cambiará en la Dynamic Island de los iPhone 18 Pro

La gran duda entre analistas y filtradores gira en torno a cuánto se va a notar este cambio en el frontal del dispositivo. Los rumores de los últimos meses manejaban dos escenarios: un orificio diminuto para la cámara frontal, con la Dynamic Island prácticamente desaparecida, o una isla rediseñada y más compacta, que siga sirviendo como elemento de interfaz pero ya sin albergar todos los sensores a la vista.
Las últimas informaciones empujan más hacia esta segunda opción. Al trasladar el emisor de puntos y el sensor infrarrojo del sistema TrueDepth bajo el panel, la cámara de selfies sería la única pieza que debe continuar totalmente expuesta, ya que sigue necesitando una óptica limpia para mantener la calidad en fotos y videollamadas. Eso permite encoger el recorte actual en forma de píldora a algo mucho más discreto, pero sin renunciar del todo a la Dynamic Island.
Varios analistas de la industria de pantallas, como Ross Young, ya habían marcado en sus hojas de ruta que la primera generación de Face ID bajo panel llegaría justo en el ciclo correspondiente al iPhone 18. Lo que se dibuja ahora es una transición prudente: se ocultan la mayoría de sensores, se reduce la isla y se gana espacio en la barra de estado y en la reproducción de vídeo, pero Apple evita un salto demasiado brusco mientras termina de madurar la cámara completamente oculta para futuras generaciones.
Para los usuarios en Europa y España, el cambio no supondría ajustes en el uso diario del dispositivo: el desbloqueo facial seguiría funcionando de forma muy similar, pero con la sensación de un frontal más limpio y una pantalla más “inmersiva”. La experiencia de software de la Dynamic Island se mantendría, aunque visualmente ocupando menos terreno en la parte superior.
Modelos que estrenarían el Face ID bajo la pantalla

La mayoría de los reportes coinciden en que los modelos de gama alta serían los primeros en recibir esta nueva tecnología. En concreto, se menciona repetidamente a los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max como principales candidatos, junto a un futuro iPhone plegable que también aprovecharía esta solución para maximizar el área útil de pantalla.
Los iPhone 18 estándar y variantes más asequibles quedarían previsiblemente para más adelante, manteniendo la Dynamic Island tradicional al menos una generación adicional. Algunas filtraciones sitúan esos modelos básicos ya entrado 2027, con un calendario separado respecto a los Pro, lo que daría a Apple margen para asegurar que los paneles micro‑transparentes funcionan de forma estable antes de extenderlos a toda la gama.
Este movimiento encaja con la estrategia habitual de la compañía: los modelos Pro sirven como escaparate tecnológico, y solo cuando la producción está madura las novedades de diseño y pantalla se generalizan al resto de la familia. Con el Face ID bajo el panel ocurriría algo similar a lo que ya vimos en su día con el propio sistema de reconocimiento facial o con la Dynamic Island.
En paralelo, las filtraciones también enlazan esta decisión con la ambiciosa hoja de ruta de iPhone para los próximos años, en la que iPhone Air, el futuro modelo plegable y un iPhone especial de 20 aniversario aparecen como lanzamientos clave. La llegada anticipada del Face ID oculto a los modelos 18 Pro podría restar sorpresa a ese iPhone con pantalla totalmente limpia, pero permitiría probar antes la tecnología en un entorno más controlado.
Retos técnicos y de producción del nuevo sistema TrueDepth
Ocultar un sistema tan complejo como Face ID no es solo una cuestión estética. Los sensores infrarrojos del conjunto TrueDepth necesitan ver a través del panel con enorme precisión, proyectando y leyendo un patrón de puntos en 3D sobre el rostro del usuario. Cualquier desviación provocada por el cristal o por la matriz de píxeles podría comprometer la seguridad o la velocidad del desbloqueo y la detección de vida biométrica.
La solución que se está probando, basada en una ventana local de vidrio integrada en la pila de la pantalla OLED, recuerda a técnicas como la microperforación o la nanoestructuración del vidrio para dejar pasar mejor determinadas longitudes de onda. En este caso, se trataría de favorecer explícitamente el paso de la luz infrarroja mientras la pantalla continúa mostrando una imagen normal en todo momento.
Al trasladar parte del hardware bajo el panel, Apple también tiene que gestionar aspectos como la durabilidad del cristal y la compatibilidad con los diferentes recubrimientos que se aplican a las pantallas destinadas al mercado europeo, incluidas las variantes con mayor resistencia a golpes o tratamientos específicos contra reflejos.
Desde el punto de vista de la fabricación, el gran escollo será la tasa de rendimiento en las fábricas de paneles. Producir millones de pantallas con una zona micro-transparente perfectamente alineada con los sensores y sin introducir defectos visibles para el usuario no es trivial. Si el yield es demasiado bajo, el coste por unidad se dispara y puede obligar a retrasar o limitar la disponibilidad, algo especialmente delicado en mercados grandes como el europeo.
Aun así, las filtraciones señalan que los socios de Apple en Asia ya se estarían preparando para este escenario, lo que indica que el proyecto de Face ID bajo pantalla en los iPhone 18 Pro estaría lo bastante maduro como para entrar en fases avanzadas de prueba. Falta por ver si todos estos prototipos superan las exigentes validaciones internas que la compañía aplica antes de aprobar un cambio de diseño de este calibre.
Si se cumplen los plazos que manejan los analistas, los usuarios en España y el resto de Europa podrían ver este nuevo frontal en la tradicional ventana de lanzamiento de septiembre, siempre con la salvedad de que, como ocurre con cualquier filtración, hasta que Apple no haga un anuncio oficial todo este escenario sigue siendo provisional.
Todo apunta a que la próxima gran evolución del iPhone no llegará de forma brusca, sino a través de estos pasos intermedios: primero esconder los sensores de Face ID bajo un cristal micro-transparente en los iPhone 18 Pro, reducir al mínimo la Dynamic Island y seguir afinando el diseño hasta que el frontal se convierta, por fin, en esa lámina de cristal casi sin interrupciones que la marca persigue desde hace años.

