Face ID bajo la pantalla en el iPhone 18 Pro: el gran cambio de diseño

Última actualización: 20 de diciembre de 2025
Autor: Isaac
  • Apple prepara integrar Face ID debajo de la pantalla en los iPhone 18 Pro y Pro Max.
  • El frontal apostaría por un único agujero para la cámara, probablemente desplazado a una esquina.
  • La llegada del chip A20 de 2 nm y nuevas cámaras con apertura variable reforzará el salto técnico.
  • Lanzamiento previsto para septiembre de 2026, con precios al alza en la gama Pro en Europa.

Face ID bajo la pantalla en iPhone futuro

Los próximos iPhone 18 Pro y Pro Max apuntan a convertirse en los modelos que cambien para siempre la forma en la que entendemos el frontal del iPhone. Diversas filtraciones de la cadena de suministro y de medios especializados coinciden en que Apple apostará por integrar Face ID directamente bajo la pantalla, un movimiento que lleva años preparando y que marcaría el adiós definitivo a los recortes visibles para los sensores biométricos.

Si se cumplen los plazos que manejan los proveedores asiáticos y los analistas, el estreno de esta tecnología llegaría en septiembre de 2026, manteniendo la keynote de otoño como cita clásica. La combinación de pantalla casi continua, nuevo sistema de cámara frontal y chip A20 de 2 nm sitúa al iPhone 18 Pro como uno de los lanzamientos más importantes de Apple desde el salto al notch con el iPhone X.

Un frontal casi todo pantalla: adiós a la Isla Dinámica tal y como la conocemos

Los informes más recientes apuntan a que Apple está terminando de pulir un sistema que oculta los sensores TrueDepth de Face ID bajo el panel OLED, dejando a la vista únicamente la lente de la cámara de selfies. El objetivo es acercarse a una superficie útil de pantalla cercana al 98 %, reduciendo al mínimo cualquier interrupción visual y ofreciendo una sensación de “todo pantalla” mucho más lograda que en las generaciones actuales.

Para conseguirlo, la compañía habría desarrollado un vidrio micro-transparente fusionado con el panel, capaz de dejar pasar la luz infrarroja sin deformaciones relevantes. Esta “ventana invisible” se coloca sobre la zona donde se esconden el proyector de puntos, el iluminador IR y el resto de componentes de Face ID, de manera que el usuario no ve ningún recorte, pero el sistema sigue funcionando con el mismo nivel de seguridad biométrica.

El trabajo de ingeniería no es menor: los equipos de Apple llevarían desde al menos 2023 investigando cómo optimizar el paso de luz a través de paneles OLED, reduciendo la pérdida de brillo y mejorando la precisión de los sensores. Algunas filtraciones hablan incluso de una disminución del grosor de los módulos de reconocimiento facial en alrededor de 0,1 mm, un ajuste que ayuda a que todo el conjunto pueda integrarse sin abombar la pantalla.

Mientras tanto, la velocidad y fiabilidad de Face ID seguirían siendo una prioridad. Las fuentes consultadas hablan de un sistema con tiempos de respuesta en torno a los 60 milisegundos y una tasa de error similar a la de los modelos actuales (del orden de uno entre un millón), conservando así los estándares de seguridad que Apple ha defendido desde 2017.

La cámara de selfies se iría a una esquina de la pantalla

El único elemento que seguiría siendo visible sería la cámara frontal, que de momento no puede ocultarse bajo el panel sin un impacto claro en la calidad de imagen. Aquí es donde entra en juego el cambio de diseño más llamativo: varios informes de The Information y de la cadena de suministro coinciden en que Apple estaría barajando mover esa cámara a la esquina superior izquierda de la pantalla mediante un pequeño agujero perforado.

Este enfoque recuerda a algunos móviles Android de años anteriores, pero con una implementación mucho más medida. Al liberar la parte central de la barra de estado, el sistema operativo gana espacio para notificaciones, iconos y elementos dinámicos sin que haya un recorte grande robando protagonismo al contenido. En la práctica, la sensación para el usuario europeo sería la de una pantalla más limpia y menos “interrumpida” en juegos, vídeos o navegación.

Este desplazamiento tendría un impacto directo en la interfaz de iOS. La Isla Dinámica dejaría de tener sentido en su forma actual, al desaparecer la gran píldora central que mezcla hardware y software. Las fuentes hablan de que Apple ya estaría preparando cambios profundos en la forma de mostrar las alertas en tiempo real, apostando por modelos de notificación más discretos y laterales, que aprovechen el nuevo espacio central limpio.

También se espera una mejora en la propia cámara de selfies. Algunos reportes mencionan un salto de resolución hasta 24 megapíxeles en los modelos Pro, un incremento importante respecto a las generaciones previas que permitiría aprovechar mejor el nuevo diseño bajo pantalla con selfies más detallados y videollamadas de mayor calidad.

Cómo funciona el Face ID bajo la pantalla: vidrio especial y sensores invisibles

Más allá de lo puramente estético, la gran novedad está en la forma en la que los sensores de Face ID interactúan con la pantalla. Apple estaría empleando un panel con zonas microperforadas o nanoestructuradas que facilitan el paso de la luz infrarroja justo donde se encuentran los módulos de reconocimiento facial. Para el ojo humano, esa zona se ve como una parte más del panel; para los sensores, actúa como una “ventana” prácticamente transparente.

Este tipo de diseño exige materiales y procesos de fabricación muy avanzados. Los componentes tendrían que minimizar la obstrucción de la luz al menos en un 50 % respecto a intentos anteriores de la industria, al tiempo que mantienen la uniformidad de color y brillo del panel. Fuentes del sector señalan que Apple lleva tiempo colaborando con fabricantes especializados de vidrio y OLED para encontrar una solución que no comprometa la calidad de imagen ni la fiabilidad del sistema biométrico.

Paralelamente, se han ido puliendo los algoritmos de procesado de señal. El hecho de que la luz atraviese varias capas de material antes de llegar a los sensores implica ruido adicional y posibles distorsiones. El hardware dedicado del futuro chip A20 y las mejoras en el sistema TrueDepth permitirían compensar esos efectos, afinando el mapa 3D del rostro y la detección de vida biométrica para seguir desbloqueando el iPhone incluso en condiciones complicadas de iluminación.

En Europa, donde las normativas de privacidad son especialmente estrictas, este movimiento se interpretará con lupa. Apple insistirá previsiblemente en que todos los datos de Face ID se gestionan de forma local y cifrada en el dispositivo, sin subir el modelo de rostro a servidores externos, algo clave para cumplir con el RGPD y la protección de sus datos biométricos, y para tranquilizar a los usuarios más sensibles a la protección de sus datos biométricos.

El papel del chip A20 de 2 nm y el nuevo hardware interno

El salto al proceso de fabricación de 2 nanómetros de TSMC es otro de los pilares de esta generación. El chip A20, que sería exclusivo de los modelos iPhone 18 Pro y Pro Max, promete una fuerte mejora en eficiencia energética y rendimiento frente al A18, con estimaciones que hablan de reducciones de consumo de hasta un 30 % en determinados escenarios.

Esta ganancia de eficiencia no se quedaría solo en cifras de benchmark. Permitirá que el iPhone 18 Pro mantenga un diseño más delgado y, aun así, con mejor autonomía, algo especialmente relevante en el mercado europeo, donde muchos usuarios priorizan la duración de la batería frente a ampliar todavía más la potencia bruta. La nueva arquitectura WMCM (módulo multichip) que se baraja para parte del sistema también ayudaría a mejorar la gestión del calor bajo carga intensa.

De la mano de este procesador llegarían avances en otros componentes clave. Fuentes de la industria hablan de una batería con tecnología de apilamiento, que incrementaría la densidad energética en torno a un 30 %, y de un sistema de refrigeración más sofisticado, posiblemente basado en cámara de vapor mejorada o láminas avanzadas de grafeno. Todo ello pensado para que el terminal se mantenga fresco incluso cuando se ejecutan tareas de inteligencia artificial generativa o juegos exigentes.

En cuanto a memoria, se especula con que los iPhone 18 Pro podrían dar el salto definitivo a 12 GB de RAM, cifra cada vez más habitual en la gama alta Android y que facilitaría mover modelos de IA directamente en el dispositivo. No es un dato cerrado, especialmente por la volatilidad de los precios de memoria, pero encajaría con la intención de Apple de reforzar su apuesta por funciones de IA locales y seguras.

Nueva cámara con apertura variable y otras mejoras fotográficas

Junto con la revolución en el frontal, los modelos Pro de 2026 también traerían cambios importantes en la parte trasera. Una de las grandes novedades sería la incorporación de una apertura variable en la lente principal, un sistema mecánico que ajusta físicamente la entrada de luz en lugar de depender solo de algoritmos de procesado.

Las filtraciones apuntan a que esta apertura podría moverse en un rango aproximado entre f/1.4 y f/4.0, lo que permitiría capturar fotos más luminosas de noche y, al mismo tiempo, tener mayor profundidad de campo cuando se desee. El usuario podría así jugar más con el desenfoque natural del fondo sin fiarlo todo al modo retrato por software, acercando la experiencia a la de una cámara dedicada.

Proveedores como Sunny Optical o LG Innotek ya estarían trabajando en estos módulos avanzados, que requieren componentes muy precisos y duraderos. Para el mercado europeo, donde la fotografía de viaje y de paisaje es un argumento de compra importante, esta característica puede convertirse en uno de los reclamos clave de los iPhone 18 Pro.

Además de la apertura variable, se esperan mejoras en fotografía nocturna, macro y vídeo gracias a la combinación de nuevos sensores, ópticas revisadas y el mayor rendimiento del A20. La cámara frontal, ya mencionada, también vería incrementada su resolución, lo que debería traducirse en videollamadas de mayor nitidez en plataformas muy usadas en España y el resto de Europa, como WhatsApp, FaceTime o Teams.

Producción, calendario y precios previstos en España y Europa

En lo referente a tiempos, la hoja de ruta que manejan las fuentes de la industria señala a otoño de 2026 como momento elegido para lanzar los iPhone 18 Pro. Apple seguiría así su ciclo habitual, con una presentación mundial en septiembre y disponibilidad escalonada en las principales regiones, entre ellas España y el resto de la Unión Europea, pocas semanas después.

Los proveedores de paneles y sensores biométricos estarían ya preparando la producción en masa de los nuevos módulos bajo pantalla, con pruebas intensivas que incluyen el uso de sensores externos para validar el comportamiento del sistema antes de integrarlo en el diseño final. El volumen inicial de envíos para la serie iPhone 18 se situaría entre 2 y 5 millones de unidades, con los modelos Pro representando alrededor del 40 % de ese total en los primeros compases.

En materia de precios, la combinación de pantallas con tecnología de sensores ocultos, chip de 2 nm y nuevas baterías apunta a un posible incremento en la gama alta. Si tomamos como referencia los precios de lanzamiento actuales en Estados Unidos, los analistas calculan que el iPhone 18 Pro podría arrancar en torno a los 999 dólares, lo que se traduciría en aproximadamente 1.219 euros en España tras impuestos, siempre sujetándose al tipo de cambio y a la fiscalidad vigente.

El modelo Pro Max se movería previsiblemente por encima de los 1.199 dólares, que podrían convertirse en unos 1.469 euros en territorio español y europeo. No sería una sorpresa ver ligeros ajustes al alza frente a los modelos actuales, teniendo en cuenta el coste de estrenar tanto paneles avanzados como el nuevo proceso de 2 nm en plena escalada de precios de componentes.

El iPhone 18 Pro se perfila como el dispositivo que dará el paso intermedio necesario hacia un iPhone completamente sin recortes visibles: Face ID oculto bajo la pantalla, cámara frontal reducida y desplazada, frontal casi continuo y un hardware pensado para aguantar varios años de actualizaciones exigentes. Si se cumplen los plazos y las expectativas de rendimiento, 2026 podría ser el año en el que el iPhone que muchos usuarios llevan tiempo imaginando empiece a hacerse realidad en los escaparates europeos.

Face ID debajo de pantalla en el iPhone 18 Pro-1
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