- Un empleado de Quintec, vinculada a MacOnline y al grupo ITEM, es investigado por administración desleal.
- El esquema habría consistido en reetiquetar productos de alto valor como artículos baratos para su envío.
- Se documenta un MacBook Pro valorado en $2.949.000 enviado como si fuera un cargador de $6.990.
- La compañía detectó irregularidades en despachos y revisó cámaras de seguridad, presentando una querella.

Una supuesta estafa millonaria vinculada a productos Apple ha sacudido al mercado chileno tras revelarse una maniobra que habría permitido sacar equipos de alto valor a través de envíos con etiquetas falseadas. La denuncia, ya presentada ante la justicia, apunta a un método tan sencillo como dañino para la cadena de distribución.
Según antecedentes difundidos por medios locales, el caso afecta a Quintec, distribuidor de Apple y operador de MacOnline en el país, perteneciente al grupo ITEM. El foco está puesto en su centro de distribución de Pudahuel, donde un trabajador con funciones logísticas habría aprovechado su posición para alterar procesos de despacho.
Qué se investiga
La querella se sustenta en una acusación por administración desleal contra un empleado que, de acuerdo con la empresa, habría actuado fuera de sus atribuciones y vulnerando los procedimientos internos de control. Su rol le daba acceso operativo a tareas clave en el área logística.
El mecanismo descrito consistía en cambiar la etiqueta de artículos de alto valor por la de productos de bajo coste, de modo que el sistema registrara el despacho como si se tratara de un accesorio barato. Así, un MacBook Pro avaluado en $2.949.000 terminó saliendo del almacén como si fuera un cargador de $6.990.
La misma práctica se habría replicado con iPhone 16 Pro, que fueron despachados bajo el rótulo de artículos mucho más económicos. El presunto desvío, al repetirse en varios casos, encendió las alarmas en los controles de inventario.
La compañía detectó irregularidades en los envíos y activó una revisión interna que incluyó el análisis de cámaras de seguridad. En esas grabaciones, afirman, se observó al trabajador realizando tareas que no correspondían a su cargo ni a los protocolos definidos para el picking y packing.
Con estos antecedentes, la empresa formalizó la denuncia, detallando que el investigado habría excedido sus funciones y aprovechado facultades de gestión para ejecutar la maniobra, con un perjuicio directo a ITEM y a su red de distribución.
Cómo operaba la maniobra, según la denuncia
Fuentes internas describen una operativa basada en la manipulación del etiquetado justo antes del despacho. Cambiando el código o la descripción del paquete, el sistema reflejaba un ítem barato en lugar del equipo real, facilitando la salida del producto sin que el valor verdadero saltara en los controles.
Este tipo de fraude aprovecha la brecha entre procesos físicos y sistemas: si el bulto y el rótulo coinciden para el escáner, el software valida el envío. Por eso, sin una verificación cruzada o auditorías periódicas, la detección puede tardar en producirse.
El caso del MacBook Pro con coste de casi tres millones de pesos, etiquetado como cargador de $6.990, se ha convertido en el ejemplo más gráfico del expediente. La reiteración del patrón con iPhone 16 Pro sugiere una modus operandi sostenido más que un hecho aislado.
La investigación interna habría identificado momentos y zonas del almacén donde se producía la alteración de etiquetas, así como accesos y tareas ajenas a la descripción del puesto del trabajador señalado.
Respuesta de la empresa y acciones legales
El grupo ITEM, propietario de Quintec y MacOnline, presentó una acción judicial señalando que el empleado actuó al margen de sus competencias, con un desempeño desleal y haciendo uso indebido de facultades de administración que debía resguardar.
La compañía enfatiza que su prioridad es delimitar responsabilidades y reforzar los mecanismos de control y trazabilidad en todos los puntos del proceso logístico para evitar que una situación similar se repita.
En paralelo, se espera que la justicia recabe evidencias documentales y audiovisuales que permitan establecer el alcance del perjuicio y si existieron terceros involucrados dentro o fuera de la organización.
Este incidente pone bajo la lupa la seguridad en la cadena de suministro de productos de alto valor, donde un simple desajuste en el rotulado puede generar pérdidas relevantes y distorsiones en el inventario.
Para los clientes, la compañía sostiene que el caso se circunscribe al ámbito interno y que no afectaría la validez de las compras ni garantías, aunque sí motiva un endurecimiento de controles en el despacho y recepción.
La investigación continuará con la recopilación de registros de sistema, auditorías de inventario y declaraciones de personal del centro de distribución de Pudahuel, con el fin de trazar una línea temporal clara de los hechos.
Lo que se conoce hasta ahora revela un patrón: desvío de equipos de alta gama mediante reetiquetado, detección por anomalías en despachos y cámaras, y una querella que busca delimitar responsabilidades y reparar el perjuicio.