- Nueva Siri con opción de eliminar chats automáticamente en distintos plazos de tiempo
- WhatsApp introduce un modo incógnito con IA que borra mensajes al terminar la sesión
- Apple y Meta refuerzan la privacidad con controles más claros sobre el tiempo de almacenamiento de las conversaciones
- Los usuarios podrán ajustar cómo y cuándo se borran sus chats y consultas privadas
La posibilidad de eliminar chats automáticamente ha pasado de ser una función curiosa a convertirse en una pieza clave de la privacidad digital. Tanto asistentes de voz como servicios de mensajería están introduciendo nuevos controles para decidir cuánto tiempo se guardan las conversaciones y qué pasa con esos datos pasado un cierto periodo.
En las próximas semanas y meses, Apple y Meta darán pasos importantes en esta dirección con cambios relevantes en Siri y WhatsApp. Desde opciones para borrar conversaciones de forma periódica hasta modos de incógnito que hacen desaparecer los mensajes al terminar la sesión, los usuarios en España y el resto de Europa tendrán más herramientas para ajustar qué rastro dejan sus interacciones.
Nueva Siri: chats que se borran solos según el plazo elegido

Apple prepara un relanzamiento de Siri en la próxima Conferencia Mundial de Desarrolladores, donde la gestión de las conversaciones y la eliminación automática de chats tendrá un papel protagonista. La compañía trabaja en una versión renovada del asistente que funcionará como aplicación independiente y que, internamente, se apoyará en la tecnología de Google Gemini para ofrecer una experiencia tipo chatbot, similar a lo que ya se ve con otros modelos de inteligencia artificial.
Una de las funciones más llamativas que se baraja para esta nueva Siri es la opción de que el usuario decida durante cuánto tiempo se conservan las conversaciones con el asistente. Según la información adelantada por fuentes cercanas a Apple, será posible configurar que los chats se borren de forma automática a los 30 días, al cabo de un año o que se mantengan sin límite de tiempo, para quienes prefieran tener un historial completo y poder recuperar chats borrados.
Este planteamiento acerca el uso de Siri a lo que ya ofrecen algunas apps de mensajería, donde la gestión del historial se ha ido sofisticando con el paso del tiempo. La gran diferencia es que, en este caso, se trata de consultas a un asistente de inteligencia artificial, muchas veces relacionadas con datos personales, gustos, rutinas o información sensible que los usuarios no siempre quieren conservar indefinidamente.
Apple pretende apoyarse en estos controles de borrado automático para reforzar su discurso de empresa centrada en la privacidad. En Europa, donde el marco regulatorio es más exigente, permitir que el usuario ajuste con precisión cuánto se almacenan sus conversaciones con Siri encaja con las demandas de transparencia y minimización de datos que promueven el RGPD y otras normas comunitarias.
Al mismo tiempo, esta insistencia en la protección de la privacidad también podría servir, según algunos analistas, para justificar las posibles limitaciones de Siri frente a asistentes rivales. Al restringir el tiempo de retención y la reutilización de los datos de los usuarios, Apple se posiciona como una alternativa más prudente en materia de datos, incluso si eso implica renunciar a ciertas funciones avanzadas que dependen de historiales más amplios o de un entrenamiento más agresivo con las conversaciones de los usuarios.
El modo incógnito de WhatsApp: la IA que borra tus mensajes sola

Mientras Apple prepara su apuesta en el terreno de los asistentes, Meta mueve ficha en WhatsApp con un enfoque distinto, pero también ligado a la idea de eliminar chats automáticamente. La aplicación de mensajería está desplegando un nuevo modo incógnito asociado al chat de inteligencia artificial integrado en la plataforma, concebido como un espacio aislado para hacer preguntas y probar ideas sin dejar apenas rastro.
Este modo incógnito estará disponible dentro de la sección específica de la IA de Meta en WhatsApp y no afectará a las conversaciones habituales con otros contactos. Cuando el usuario lo activa, los mensajes que intercambia con el chatbot se gestionan de forma separada y, según explica la compañía, se eliminan automáticamente una vez termina la sesión o la interacción, de manera que no quedan almacenados para consultas posteriores.
La intención de Meta es ofrecer un entorno donde el usuario pueda tratar cuestiones más delicadas —desde temas personales hasta dudas profesionales— con un grado de privacidad superior. En la práctica, esto se traduce en que las conversaciones de incógnito no son revisadas por moderadores humanos ni accesibles para empleados de la compañía, lo que reduce el riesgo de que ese contenido pueda ser analizado manualmente o utilizado con otros fines distintos al propio servicio.
No obstante, el lanzamiento de este modo incógnito también suscita interrogantes. La empresa no detalla con total claridad hasta qué punto los mensajes de estas sesiones se emplearán o no para entrenar nuevos modelos de inteligencia artificial o para alimentar sistemas de segmentación publicitaria. Aunque, sobre el papel, la promesa es que ni WhatsApp ni Meta puedan leer esos mensajes, la experiencia con otras IAs del mercado ha demostrado que es importante leer la letra pequeña y comprobar cómo se procesan exactamente los datos.
Desde el punto de vista práctico, el despliegue de este modo de incógnito será gradual. Los usuarios podrán acceder a él tocando el botón de la IA situado en la parte inferior de la pantalla de WhatsApp y, una vez dentro del chat con el asistente, activando la opción específica de conversación privada en el menú superior. La aplicación mostrará claramente que el modo está activo y recordará sus principales ventajas, incluido el borrado automático de los mensajes al finalizar.
Para WhatsApp, el modo incógnito en el chat de IA supone un paso más allá de las funciones clásicas como los mensajes temporales o los textos que desaparecen tras ser leídos. Aquí, el foco no está tanto en la conversación entre dos personas, sino en la relación del usuario con un sistema de inteligencia artificial, que tiende a acumular grandes volúmenes de información para mejorar su rendimiento y a veces obliga a liberar espacio en WhatsApp. Hacer que esas interacciones no se almacenen de forma prolongada supone un gesto relevante orientado a quienes son más recelosos de compartir datos con algoritmos de gran escala.
En España y en el resto de la Unión Europea, donde la normativa obliga a las grandes tecnológicas a explicar con detalle qué datos recogen y durante cuánto tiempo los guardan, estas opciones de borrado automático pueden tener una buena acogida. Más allá de las ventajas legales, muchos usuarios valoran poder decidir si quieren mantener un historial extenso para recuperar información o, por el contrario, prefieren que sus conversaciones con asistentes y bots se vayan eliminando de manera periódica.
Al final, tanto la nueva Siri como el modo de incógnito de WhatsApp apuntan a un mismo objetivo: que las personas tengan más claro qué se registra, quién puede acceder a ello y cuánto tiempo permanece almacenado. Aunque cada plataforma aplique un enfoque distinto, el hilo conductor es evidente: ofrecer herramientas para que los chats no queden guardados por defecto para siempre, sino que se adapten mejor al nivel de privacidad que cada uno desea.
Todo apunta a que, en los próximos meses, hablar con un asistente de voz o con una IA integrada en nuestra app de mensajería será una experiencia más ajustada a nuestras preferencias de privacidad. Con opciones como la eliminación automática de conversaciones en Siri y el modo incógnito en WhatsApp, los usuarios ganan margen para decidir qué se conserva, qué se borra y durante cuánto tiempo, marcando un cambio de rumbo respecto a la era en la que casi todo se archivaba sin límite ni demasiadas explicaciones.