- CXMT se consolida como el cuarto mayor fabricante mundial de chips DRAM, con un crecimiento de ingresos del 716% en un año.
- Apple, HP, Asus y Acer ya evalúan o utilizan sus chips en dispositivos, aunque con cautela por el contexto geopolítico.
- La compañía prioriza el suministro a Huawei y otras firmas chinas, lo que limita su disponibilidad para el mercado occidental.
- Sus memorias DDR5 alcanzan velocidades récord de más de 8800 MT/s, pese a las restricciones tecnológicas de Estados Unidos.

El mercado de la memoria RAM vive una auténtica revolución silenciosa. Durante más de dos décadas, Samsung, SK Hynix y Micron han controlado más del 90% de la producción mundial de chips DRAM, marcando los precios y el ritmo de la innovación. Sin embargo, un nuevo actor ha irrumpido con fuerza en escena: CXMT (ChangXin Memory Technologies), un fabricante chino que ya se ha convertido en el cuarto mayor productor de memoria del planeta y que está empezando a hacer tambalear el statu quo del sector.
La compañía, fundada hace apenas una década, ha protagonizado uno de los crecimientos más espectaculares de la industria de los semiconductores. Sus ingresos se han disparado un 716% en solo un año, y su salida a bolsa en el mercado STAR de Shanghái ha sido todo un éxito, llegando a superar en capitalización a gigantes como Intel. Pero su ascenso no solo se mide en números: sus chips de memoria ya están presentes en dispositivos de marcas occidentales y han logrado hazañas técnicas que desafían las limitaciones impuestas por las restricciones de exportación de Estados Unidos.
El auge de CXMT y su estrategia de expansión
El crecimiento de CXMT no es fruto de la casualidad. Detrás existe una estrategia de expansión respaldada por fuertes inversiones y por la apuesta decidida de China por reducir su dependencia tecnológica de otros países. La compañía ya opera varias fábricas de DRAM y continúa ampliando su capacidad de producción con nuevos proyectos que prometen duplicarla en los próximos años. Su objetivo declarado es capturar el 30% de la cuota de mercado mundial para 2030, una meta ambiciosa que, vista la trayectoria, no parece descabellada.
La firma asiática ha logrado además un hito técnico relevante: sus módulos de memoria DDR5 han roto la barrera de los 8800 MT/s en una plataforma AMD X870E, alcanzando velocidades de hasta 8817 MT/s en configuraciones de 48 GB. Este logro resulta especialmente llamativo si se tiene en cuenta que CXMT no tiene acceso a la litografía de ultravioleta extremo (EUV) que emplean sus competidores, debido a las restricciones de exportación impuestas por Washington. En su lugar, fabrica sus matrices en un nodo de 16 nm utilizando máquinas de ultravioleta profundo (DUV), una tecnología que, sobre el papel, se encuentra varias generaciones por detrás de los procesos más avanzados de SK Hynix o Samsung.
Ensambladores locales como Asgard, Gloway y KingBank ya utilizan sus matrices, mientras que marcas como Corsair y fabricantes de equipos como HP, Acer y Asus incorporan chips CXMT en sus dispositivos. La compañía también ha llamado la atención de Apple, que según informaciones del Wall Street Journal, ha mantenido conversaciones iniciales con CXMT para probar sus chips de memoria en iPhones y MacBooks, en un intento por mitigar la crisis de suministro de memoria RAM provocada por el auge de la inteligencia artificial.
La cautela de los fabricantes occidentales
A pesar del interés que despierta CXMT, las marcas occidentales se mueven con pies de plomo. HP, Asus y Acer han completado el proceso de homologación de los chips DRAM de CXMT a mediados de este mismo año y ya los integran en algunos de sus portátiles económicos, pero el volumen de estas compras sigue siendo extremadamente pequeño y su comercialización se limita a mercados fuera de las fronteras estadounidenses.
El motivo de esta cautela no es solo técnico, sino estratégico. Samsung, SK Hynix y Micron continúan controlando más del 90% de la cuota de mercado mundial de memoria, y en un contexto donde los proveedores tienen el poder absoluto, los fabricantes de PC no quieren arriesgar sus relaciones comerciales apostando por un competidor chino. Además, se suma un componente geopolítico: CXMT figura en una lista del Pentágono que la vincula con el ejército chino, lo que la convierte en un socio sensible para las firmas estadounidenses, a pesar de que la compañía china niega las acusaciones y no está en la lista negra.
Apple, por su parte, también se enfrenta a un dilema similar. La posible adopción de chips CXMT representaría un cambio significativo en su estrategia de suministro, tradicionalmente dependiente de Samsung y SK Hynix. Sin embargo, la creciente demanda de IA ha reducido la capacidad de estos proveedores para servir a todos sus clientes, lo que obliga a la compañía de Cupertino a explorar alternativas. Las pruebas se están realizando en varias líneas de productos, incluidos iPhones y MacBooks, y si dan resultados positivos, podrían abrir la puerta a otros fabricantes occidentales.
CXMT no es la opción barata y Huawei es su prioridad
Si alguien esperaba que la entrada de fabricantes chinos en la cadena global sirviera para abaratar los costes de los ordenadores, se equivoca. Fuentes internas de la industria confirman que los chips de DRAM de CXMT no son más baratos que los de Samsung. De hecho, el suministro es tan ajustado que los compradores ni siquiera pueden asegurar reservas más allá del trimestre actual.
Y es que, en lugar de volcarse en liderar el suministro global, CXMT está priorizando de forma directa a Huawei y a otros gigantes como Tencent y ByteDance para sus proyectos de IA. Es un blindaje a la industria nacional que responde a la soberanía tecnológica en la que China trabaja. Aunque, de forma paradójica, Huawei también ha sufrido los elevados precios impuestos por CXMT, lo que ha llevado a la firma de Shenzhen a aliarse con Swaysure para construir su propia megafábrica de DRAM y así lograr una mayor independencia.
Mientras tanto, la crisis de la memoria RAM continúa haciendo estragos en el mercado de consumo. Las tres grandes firmas han destinado hasta el 70% de su producción a las memorias HBM que los centros de datos de IA necesitan, dejando al segmento de consumo con dificultades para obtener suministro y unos precios muy altos. IDC proyecta que el mercado de ordenadores caerá más de un 11% como consecuencia de esta crisis, y aunque CXMT podría ser un balón de oxígeno, su estrategia de priorizar el mercado local limita su impacto en Occidente.
Los nuevos módulos de Lexar con chips CXMT
En este contexto, Lexar ha presentado oficialmente sus nuevos kits de memoria THOR II RGB DDR5 de segunda generación, que incluyen dos módulos de 16 GB para un total de 32 GB. Estos módulos, específicamente destinados al mercado chino, cuentan con un funcionamiento de 7200 MT/s y utilizan chips de memoria fabricados por un fabricante chino no identificado, probablemente CXMT.
Los kits vienen con un disipador de aluminio pulido con arena, que oculta la identidad de los chips DRAM utilizados. Son compatibles con perfiles XMP 3.0 y AMD EXPO, y se ofrecen con una latencia CAS 38-48-48-86 y un consumo de 1,4 voltios. Aunque no se ofrece un rango de overclocking oficial, estos chips DRAM se han dejado ver funcionando hasta a 8400 MT/s, y a 7600 MT/s concretamente en estos modelos de Lexar. La mala noticia es que no saldrán (al menos por el momento) del país asiático, y su precio está fijado en 3999 yuanes para el kit de 32 GB, lo que equivale aproximadamente a unos 514 euros.
La llegada de estos módulos demuestra que CXMT no solo está ganando cuota de mercado, sino que también está compitiendo en prestaciones con los gigantes establecidos. Sin embargo, su disponibilidad limitada al mercado chino y su estrategia de priorizar a las empresas nacionales plantean dudas sobre su impacto real en el mercado global a corto plazo.
Por último, cabe destacar que la industria de los semiconductores se enfrenta a un cuello de botella sin precedentes. La demanda de IA ha disparado la necesidad de memoria de alto ancho de banda, y los fabricantes tradicionales han centrado sus esfuerzos en este segmento más rentable, descuidando el mercado de consumo. En este escenario, CXMT emerge como un actor clave que podría reequilibrar el mercado, pero su estrategia de priorizar el suministro nacional y su cautela a hora de exportar limitan, por ahora, su impacto en Occidente. La pregunta que muchos se hacen es si este cuarto gigante logrará romper el oligopolio de la memoria RAM o si, por el contrario, acabará integrándose en un mercado que sigue dominado por los tres grandes.