- Controla el rastreo publicitario con el ajuste de Rastreo y decide qué apps pueden seguir tu actividad entre servicios.
- Gestiona los Servicios de localización: desactívalos por completo o ajusta permisos por app y la precisión de ubicación.
- Revisa los Servicios del sistema, borra Lugares importantes y limpia el historial de Mapas para reducir huella.
- Usa Buscar e iMessage para dejar de compartir tu ubicación con personas concretas y añade capas como VPN para la web.
Si te preocupa que el iPhone recopile datos sobre ti, lo primero es entender qué partes del sistema lo hacen y cómo controlarlas. En iOS conviven dos grandes ámbitos: por un lado, el rastreo entre apps y sitios web con fines publicitarios y, por otro, los servicios de localización que determinan dónde estás para que funcionen mapas, clima o Buscar. Ambos se pueden configurar a tu gusto, limitar o incluso desactivar por completo, sabiendo qué sacrificas a cambio.
Antes de seguir, ten en cuenta un matiz importante: cada app debe pedirte permiso para rastrearte o para conocer tu ubicación cuando lo necesite. Tú decides en cada momento y puedes cambiar de opinión después. Además, existe un ajuste maestro para impedir que ninguna app te solicite ese permiso de rastreo publicitario. Y, respecto a la ubicación, algunas aplicaciones no funcionarán bien si la desactivas (por ejemplo, Mapas), ya que iOS puede usar GPS, la red móvil, y también Wi‑Fi y Bluetooth para calcular tu posición con precisión.
Qué significa “que el iPhone te rastree” y cómo se controla
En iOS, “rastreo” suele referirse a cuando una aplicación intenta seguirte entre otras apps y páginas web para crear un perfil publicitario o compartir datos con empresas de analítica. Desde que Apple introdujo la Transparencia del Rastreo de Apps (ATT), cada app que quiera hacerlo debe mostrarte un aviso pidiendo permiso. Si lo concedes, podrá enlazar tu actividad entre servicios; si lo rechazas, no.
Este control vive en Ajustes, dentro de Privacidad y seguridad, en la sección Rastreo. Ahí puedes decidir si permites que las apps te soliciten permiso para rastrear. Si desactivas el interruptor general, ninguna podrá ni siquiera pedirlo. Y de forma individual, podrás cambiar app por app, por si cambias de opinión con el tiempo o ves que una app funciona mejor sin ese seguimiento.
Si te asaltan dudas, iOS muestra un enlace de “Más información” en la parte superior del panel de rastreo. Ahí Apple explica con detalle qué supone este permiso, para qué lo usan las apps y cómo impacta en la publicidad que ves.

Servicios de localización: activar, desactivar y ajustar
El otro gran bloque es la ubicación. Puedes apagarla por completo desde Ajustes > Privacidad y seguridad > Servicios de localización. Con el interruptor en gris, iOS y todas las apps dejarán de usar tu posición. Eso sí, perderás funciones clave: rutas y tráfico en Mapas, geovallas para automatizaciones, clima local, etiquetado de fotos, búsqueda “cerca de mí”, cambio automático de zona horaria, avisos de temporal y varias más.
Aunque ganes privacidad, conviene valorar los contras. Por ejemplo, Buscar mi iPhone es más útil con la ubicación activa para encontrar o borrar a distancia tu dispositivo en caso de pérdida o robo. Tampoco podrás usar con normalidad servicios de transporte, reparto a domicilio o navegación giro a giro si la localización está desactivada globalmente.
Por otra parte, desactivar la ubicación reduce cierto procesamiento en segundo plano, por lo que algunos usuarios notan mejoras en la batería y menos calentamiento en escenarios exigentes. En todo caso, lo más flexible suele ser un enfoque intermedio: mantener los servicios de localización activos, pero restringir app a app y recortar lo que usa el sistema.
Recuerda que, incluso con la localización desactivada, en casos de emergencia las autoridades pueden recibir información precisa para agilizar la respuesta. Es una excepción de seguridad que Apple documenta y que conviene tener presente.

Conceder o denegar la ubicación a cada app (y qué significa cada opción)
La primera vez que una app necesita tu posición, verás un aviso con varias posibilidades. Puedes elegir Permitir, No permitir o “Preguntar la próxima vez o al compartir”. Esta última te permitirá concretar más adelante si cedes acceso siempre, solo al usar la app o una vez. Si te equivocas, nada es definitivo: entra en Ajustes > Privacidad y seguridad > Servicios de localización y toca la app para cambiarlo.
Estas son las opciones habituales que verás en iOS cuando configuras la ubicación por app: Nunca (la app no accede en ningún momento), Preguntar la próxima vez (te solicitará permiso cada vez que quiera usarla), Cuando se use la app (solo con la app abierta en primer plano) y Siempre (incluye segundo plano, útil para navegación o seguimiento de actividad).
Además, muchas apps permiten activar o desactivar la Ubicación precisa. Si la desactivas, la app recibe una zona aproximada y no tu posición exacta. Este ajuste fino es ideal para apps que no necesitan granularidad, como recomendaciones generales, y así recortas exposición sin romper su utilidad.
Recuerda que los iPhone e iPad con datos móviles y GPS pueden calcular la ubicación combinando satélites, torres de telefonía y señales de Wi‑Fi/Bluetooth. Si desactivas Wi‑Fi o Bluetooth, la precisión puede variar, pero iOS sigue pudiendo estimar tu ubicación con lo que tenga disponible.
Servicios del sistema que usan tu ubicación (y para qué sirven)
Más allá de las apps, iOS cuenta con procesos en segundo plano que emplean tu ubicación. Para verlos, ve a Ajustes > Privacidad y seguridad > Servicios de localización, desplázate abajo y toca Servicios del sistema. Ahí podrás activar o desactivar cada elemento según tus prioridades.
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Información de comercios de Apple Pay: muestra el nombre del establecimiento relacionado con un cargo según tu ubicación.
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Búsqueda de redes móviles: registra conexiones a torres de telefonía y envía datos agregados a Apple para mejorar la cobertura.
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Calibración de la brújula: ajusta el sensor magnético para orientarte mejor en Mapas y apps de navegación.
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Gestión de dispositivos: ayuda a configurar dispositivos y redes de forma remota y segura en determinados entornos.
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Llamadas de emergencia y SOS: comparte una ubicación precisa con los servicios de emergencia al usar SOS.
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Buscar (Buscar mi iPhone): permite localizar, bloquear o borrar tu iPhone de forma remota si se pierde.
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HomeKit: automatiza tareas del hogar en función de tu presencia o llegada a una ubicación.
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Alertas basadas en la ubicación: permite recibir avisos locales, como meteorología adversa o noticias de la zona.
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Sugerencias basadas en la ubicación: ofrece recomendaciones de eventos o lugares cercanos.
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Calibración del movimiento y distancia: mejora el conteo de pasos y el seguimiento de actividad física.
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Redes y conexión inalámbrica: optimiza cómo usa tu iPhone el Wi‑Fi para posicionamiento y rendimiento.
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Configuración de la zona horaria: ajusta automáticamente la hora local cuando viajas.
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Compartir mi ubicación: función que permite mostrar tu ubicación a contactos elegidos en tiempo real.
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Personalización del sistema: adapta ciertos comportamientos del sistema según el lugar en el que te encuentras.
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Lugares importantes: guarda los sitios que visitas con más frecuencia para ofrecer información relevante.
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Análisis del iPhone: envía a Apple datos de uso y diagnóstico, que pueden incluir ubicación en forma agregada.
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Rutas y tráfico: ayuda a Mapas a ofrecer mejores indicaciones en función del tráfico real de tu entorno.
¿Qué conviene dejar activo? Depende de tu equilibrio entre privacidad y comodidad. Si dudas con un elemento, suele ser preferible mantenerlo activado para conservar el comportamiento habitual del sistema. En cambio, si nunca usas HomeKit o no te interesan sugerencias locales, puedes desactivarlos sin miedo.
Lugares importantes: ver, borrar y desactivar este historial
Tu iPhone guarda un registro llamado Lugares importantes con sitios que frecuentas, fechas y número de visitas. Sirve para personalizar experiencias (rutas más rápidas, recuerdos en Fotos, etc.). Si te incomoda, puedes consultarlo, desactivarlo o borrar su historial.
Ruta: Ajustes > Privacidad y seguridad > Servicios de localización > Servicios del sistema > Lugares importantes. Desde ahí, desactiva el interruptor o toca para ver las ubicaciones y pulsar “Borrar historial”. Para confirmar, el sistema te pedirá el código, Touch ID o Face ID, ya que es un cambio sensible.
Si has iniciado sesión en iCloud, el borrado de Lugares importantes se extiende también a otros dispositivos enlazados con el mismo Apple ID. Así garantizas que no quede rastro del historial en tu ecosistema de Apple.
Mapas: cómo eliminar búsquedas y destinos recientes
La app Mapas guarda tus destinos recientes y tu historial de búsqueda. Si prefieres limpiarlo de vez en cuando, el proceso es sencillo y efectivo, y ayuda a que no aparezcan sugerencias de lugares que ya no necesitas.
Pasos: abre Mapas, toca la barra de búsqueda y desliza hacia arriba para ver la tarjeta de búsquedas. Localiza la entrada que quieras quitar, deslízala a la izquierda y pulsa Eliminar. Cuando borras una ubicación del historial de Mapas, desaparece de forma permanente de tu lista y, si usas el mismo Apple ID en varios dispositivos, se elimina en todos.
Compartir tu ubicación con personas: Buscar e iMessage
Compartir tu ubicación con familia o amigos es cómodo, pero está bien saber gestionarlo para que no sea un seguimiento permanente. En la app Buscar, toca Yo (abajo a la derecha) y desactiva “Compartir mi ubicación” si no quieres exponerte en tiempo real.
Si ya compartes con alguien y quieres dejar de hacerlo con esa persona concreta, ve a Personas dentro de Buscar, elige el contacto y toca “Dejar de compartir mi ubicación”. Nadie recibe una notificación al instante, pero si intentan verte, notarán que ya no está disponible.
En iMessage también puedes ajustar este comportamiento por conversación. Abre la app, entra al chat con ese contacto, toca su nombre arriba, pulsa el icono de información (la “i” dentro de un círculo) y elige Dejar de compartir ubicación. Así de fácil, y sin llamadas de atención.
Cuándo conviene apagar todo (y qué no puedes evitar)
Si sospechas que tu iPhone tiene spyware u otro software malicioso, considera desactivar los Servicios de localización temporalmente mientras solucionas el problema. Reducirás el potencial uso indebido de tu ubicación hasta completar el saneamiento del dispositivo.
Ahora bien, aunque apagues la localización, hay límites. Tu iPhone puede ser localizado en ciertos contextos mediante las redes a las que se conecta o registros de infraestructura, y en situaciones de emergencia, los servicios de respuesta pueden recibir tu posición precisa. La privacidad mejora al desactivar servicios, pero no existe el blindaje absoluto.
Si quieres un “reset” de permisos, puedes restablecer los ajustes de localización a valores de fábrica en Ajustes > General > Transferir o restablecer > Restablecer > “Restablecer ubicación y privacidad” (en versiones anteriores, Ajustes > General > Restablecer > Restablecer localización y privacidad). Tras hacerlo, las apps volverán a pedirte permiso como si fuera la primera vez.
Recuerda también las buenas prácticas cuando participas en foros o comentarios públicos: evita compartir datos personales y configura la privacidad de tus perfiles. Es un gesto simple que reduce la exposición, especialmente si comentas temas sensibles o en comunidades muy concurridas.
Privacidad web y redes: lo que la ubicación no cubre
Desactivar el rastreo entre apps y limitar la ubicación corta mucha recopilación de datos, pero no bloquea el resto de formas de seguimiento en Internet. Tu actividad online puede dejar huella a través de cookies, huella del navegador o la propia red. Aquí ayudan herramientas como navegadores con protección contra rastreadores, iCloud Private Relay y conexiones cifradas.
Si te preocupa que tu proveedor de Internet, redes Wi‑Fi públicas o anunciantes infieran cosas sobre ti, valora usar una VPN de confianza para cifrar tu tráfico. No es una varita mágica (no sustituye a configurar bien el iPhone), pero añade una capa para dificultar que terceros asocien tu actividad a ti, especialmente cuando te conectas fuera de casa.
Por último, revisa periódicamente los permisos de tus apps. A veces acumulamos software que ya no usamos. Quitar el acceso a la ubicación de esas apps, o desinstalarlas, reduce superficie de exposición y simplifica la gestión. Un repaso cada pocos meses marca la diferencia.
Controlar cómo, cuándo y para qué se usa tu ubicación y tu actividad entre apps en iPhone es más fácil de lo que parece. Entre el panel de Rastreo (para la parte publicitaria), los ajustes de Servicios de localización con sus permisos por aplicación, la gestión de Servicios del sistema, el historial de Lugares importantes y los atajos para dejar de compartir en Buscar o iMessage, tienes todo lo necesario para decidir el nivel de privacidad que quieres, entendiendo qué funciones pierdes y cuándo compensa mantenerlas activas.