- En macOS puedes cambiar fácilmente el navegador y la app de correo predeterminados desde los ajustes del sistema o desde las propias aplicaciones.
- Safari sigue siendo la opción más optimizada para Mac, pero navegadores como Chrome, Firefox, Brave o Vivaldi ofrecen funciones y ecosistemas alternativos.
- La ubicación del ajuste de navegador predeterminado varía según la versión de macOS, por lo que es importante comprobar primero qué versión tienes instalada.
Usar siempre el mismo navegador puede ser cómodo, pero en cuanto pruebas alternativas como Chrome, Firefox, Brave, Vivaldi u Opera, es fácil que quieras cambiar. En macOS, el navegador por defecto es Safari, y aunque ofrece una gran integración y muy buenas funciones de privacidad y eficiencia, muchas personas prefieren otras opciones por rendimiento, extensiones o simplemente por costumbre.
Lo bueno es que en Mac el cambio es rápido, no tiene complicación y se puede revertir cuando quieras. Aun así, Apple ha ido moviendo este ajuste entre versiones de macOS (de Preferencias del Sistema a Ajustes o Configuración del sistema, de General a Escritorio y Dock), y si no lo tienes localizado puede resultar un poco lioso. En esta guía vas a ver todas las formas de cambiar el navegador predeterminado en Mac, qué tener en cuenta según la versión de macOS y cómo aprovechar algunos trucos extra para no casarte con un único navegador.
Qué significa cambiar el navegador predeterminado en Mac
Cuando hablamos de navegador predeterminado nos referimos al programa que se abre siempre que haces clic en un enlace desde cualquier app: Mail, Mensajes, Notas, documentos PDF, apps de mensajería, etc. Es decir, el navegador que macOS usa por omisión para abrir direcciones web sin preguntarte nada más.
Por defecto, ese papel lo desempeña Safari, el navegador de Apple. Es muy ligero, está muy bien optimizado para Mac, consume menos batería y ofrece un extra de protección de privacidad y seguimiento frente a otros navegadores. Sin embargo, hay usuarios que prefieren Chrome por su ecosistema de Google, Firefox por su enfoque en la privacidad, o navegadores como Brave, Vivaldi u Opera por sus funciones avanzadas.
En el momento en que cambias el navegador predeterminado, todo enlace que abras fuera del propio navegador irá a esa nueva aplicación. Eso incluye enlaces que te mandan por correo, URLs incrustadas en apps de mensajería, enlaces que aparecen en documentos y hasta algunos accesos directos desde otras aplicaciones. No tendrás que estar copiando y pegando direcciones para abrirlas en tu navegador favorito.
Ten en cuenta también que, si vuelves a cambiar de navegador predeterminado más adelante, macOS aplicará el nuevo ajuste al instante. Es un cambio reversible en cualquier momento y no afecta a tus datos de navegación ya guardados en otros navegadores: solo determina cuál se abre por defecto.
Antes de nada: comprueba tu versión de macOS
El ajuste del navegador predeterminado está en un sitio u otro según la versión de macOS que uses. Apple ha ido modificando el diseño de Preferencias del Sistema (ahora llamado Ajustes o Configuración del sistema), así que primero conviene saber exactamente qué versión de macOS tienes instalada.
Para verlo, haz clic en el icono de la manzana en la esquina superior izquierda y selecciona “Acerca de este Mac”. Se abrirá una ventana donde podrás ver el nombre de la versión (por ejemplo, macOS Sonoma, macOS Sequoia, Monterey, etc.) y el número de versión concreto. Este dato te ayudará a identificar si tu Mac utiliza el panel “Ajustes del sistema” con diseño nuevo o las antiguas “Preferencias del Sistema”.
En las versiones recientes como macOS Sonoma o macOS Sequoia, el panel de ajustes está rediseñado y ciertos controles se han movido a secciones como “Escritorio y Dock”. En versiones anteriores, todo esto se gestionaba desde el apartado “General” dentro de Preferencias del Sistema. Saber en cuál te encuentras te evitará dar vueltas sin necesidad.
Si tienes dudas porque el diseño no se parece a lo que ves descrito aquí, actualiza tu Mac desde el mismo menú de la manzana entrando en “Ajustes del sistema” o “Preferencias del Sistema” y luego en la sección de Actualización de software, o simplemente adapta los pasos a la terminología que veas en pantalla (en algunos equipos se muestra como “Configuración del sistema” en lugar de “Ajustes del sistema”).
Cambiar el navegador predeterminado en macOS Sonoma, Sequoia y versiones recientes
En las versiones más actuales de macOS (como Sonoma y Sequoia), Apple ha reunido muchos ajustes del sistema en un panel con diseño similar al del iPhone o el iPad. En este rediseño, la opción del navegador predeterminado está algo escondida, pero una vez la localizas el cambio es cosa de unos segundos.
Antes de cambiar nada, asegúrate de que ya has instalado el navegador que quieres usar. Es imprescindible que el navegador alternativo (Chrome, Firefox, Brave, Vivaldi, Opera, etc.) esté descargado, instalado y aparezca como aplicación en tu Mac. De lo contrario, no aparecerá en la lista de navegadores disponibles.
Una vez instalado, estos son los pasos a seguir en macOS Sonoma, Sequoia y similares:
- Haz clic en el icono de la manzana en la parte superior izquierda de la pantalla y selecciona “Ajustes del sistema” o “Configuración del sistema”, según el texto que aparezca en tu Mac.
- En la barra lateral izquierda, localiza y entra en el apartado “Escritorio y Dock”.
- En la parte derecha de la ventana, desplázate hacia abajo hasta encontrar el menú llamado “Navegador web predeterminado” o “Navegador web por omisión”.
- Haz clic en el menú desplegable y selecciona el navegador que quieras usar como predeterminado (Safari, Chrome, Firefox, Brave, Vivaldi, Opera u otro que tengas instalado).
En cuanto selecciones el nuevo navegador, el cambio se aplica al momento. A partir de ese punto, todos los enlaces que abras desde cualquier aplicación se lanzarán con el navegador que hayas elegido. No hace falta reiniciar, cerrar sesión ni tocar nada más.
Si más adelante decides volver a Safari o probar otra alternativa, solo tienes que repetir el mismo proceso y elegir otro programa en esa lista. El ajuste es completamente reversible y no borra el historial ni los datos del resto de navegadores; simplemente cambia cuál se usa por defecto.
Cambiar el navegador predeterminado en versiones anteriores de macOS (Preferencias del Sistema)
En equipos que aún utilizan el panel clásico de “Preferencias del Sistema” (por ejemplo, en macOS Monterey o versiones previas), la ruta para cambiar el navegador predeterminado es ligeramente distinta. El cambio se realiza desde la sección General, donde Apple concentraba antes los ajustes básicos del sistema.
Del mismo modo que en las versiones recientes, lo primero es tener instalado el navegador que quieres usar. Descarga el instalador desde la web oficial del navegador (Chrome, Firefox, Brave, Vivaldi, Opera o cualquier otro), abre el archivo .dmg y arrastra la app a la carpeta Aplicaciones. Una vez completada la instalación, ya puedes cambiar el navegador por defecto.
Los pasos concretos en estas versiones de macOS son:
- Haz clic en el icono de la manzana en la barra superior y selecciona “Preferencias del Sistema”.
- En la ventana que se abre, entra en el apartado “General”.
- Dentro de General, busca el menú desplegable llamado “Navegador web por omisión” o “Navegador predeterminado”.
- Haz clic sobre ese menú y elige el navegador que quieras establecer como predeterminado entre los que aparezcan en la lista.
Tras seleccionar el nuevo navegador, el sistema lo recordará automáticamente. Desde ese momento, cualquier enlace que abras desde una app de correo, mensajería o documentos se abrirá en el navegador elegido. Si en el futuro quieres cambiar otra vez, repite el proceso y selecciona otro navegador.
Si al desplegar la lista no aparece el navegador que acabas de instalar, revisa que hayas completado bien la instalación, que la aplicación esté en la carpeta de Aplicaciones y que se haya abierto al menos una vez. A veces macOS solo muestra en ese menú las apps que se han ejecutado y se han registrado como navegadores web.
Cómo cambiar el navegador por defecto al instalar Chrome, Firefox, Brave, Vivaldi u Opera
La mayoría de navegadores modernos intentan ponértelo aún más fácil y ofrecen la opción de convertirse en predeterminados directamente desde su propia interfaz. Es habitual que, en cuanto los abres por primera vez, aparezca una alerta o una barra en la parte superior preguntándote si quieres convertir ese navegador en el predeterminado.
Por ejemplo, cuando instalas Google Chrome en tu Mac, al abrirlo por primera vez verás una ventana o un aviso justo debajo de la barra de direcciones que indica que Chrome no es tu navegador predeterminado y te ofrece un botón para convertirlo en el navegador principal. Si aceptas, Chrome solicitará permiso a macOS y el sistema cambiará el ajuste automáticamente, sin que tengas que ir a Ajustes del sistema.
En Firefox pasa algo muy parecido. Tras la instalación, al arrancar el navegador suele aparecer un mensaje en la parte superior o en la ventana de bienvenida indicando que Firefox todavía no está configurado como navegador predeterminado y te ofrece un botón para establecerlo como principal. Al hacer clic, se aplica el cambio sobre la configuración de macOS.
Navegadores como Brave, Vivaldi u Opera también cuentan con notificaciones similares. Suelen mostrar un aviso del estilo “Este navegador no es el predeterminado” dentro de sus propios ajustes o en una pequeña barra al inicio, con un botón visible que permite definirlo como navegador por defecto con un solo clic. En algunos casos, puede que te redirijan a Ajustes del sistema para que confirmes el cambio.
Si desechas ese aviso inicial por error o porque no quieres decidirte aún, más adelante podrás entrar en los ajustes del propio navegador (por ejemplo, en Chrome, Firefox o Brave) y buscar la sección de configuración general donde suele aparecer una opción que indica si es o no el navegador predeterminado. Desde ahí, casi siempre hay un botón para solicitar al sistema que lo convierta en el principal.
Cambiar también la app de correo predeterminada en Mac
Además del navegador, en macOS puedes cambiar la aplicación de correo electrónico que se utiliza por defecto. Por norma general, la app Mail de Apple es la que viene configurada de serie, y suele ser la mejor opción si quieres integración total con el sistema, notificaciones nativas y sincronización con iCloud.
No obstante, hay muchos usuarios que dependen de otras aplicaciones, ya sea por trabajo o por preferencias personales: Outlook, Spark, Thunderbird u otros clientes de correo. En ese caso, es posible indicar que cuando hagas clic en una dirección de correo (un enlace mailto:, por ejemplo), sea esa app la que se abra por defecto y no la app Mail incluida en macOS.
Para cambiar la app de correo predeterminada, primero debes instalar la aplicación de correo que quieras usar como principal. Asegúrate de que está configurada con al menos una cuenta de correo activa, porque en muchos casos la app necesita estar operativa para aparecer como opción. Después, realiza estos pasos desde la propia app Mail:
- Abre la app Mail en tu Mac.
- Comprueba que tienes una cuenta de correo configurada y funcionando (puedes añadirla temporalmente y eliminarla más tarde si no la quieres usar).
- En la barra superior, despliega el menú Mail y selecciona “Ajustes” o “Preferencias”, según la versión de macOS.
- En la ventana que se abre, entra en la pestaña “General”.
- Localiza el menú desplegable “Aplicación de correo por omisión” o “App de correo predeterminada” y selecciona la app que quieras utilizar (Outlook, Spark, etc.).
Si tu app de correo no aparece en el listado, puedes hacer clic en la opción “Seleccionar…” dentro del mismo menú y elegirla manualmente desde el cuadro de diálogo que se abre, buscando la aplicación en la carpeta de Aplicaciones.
Ten en cuenta que, si lo que utilizas es correo web (por ejemplo, Gmail o Outlook.com) dentro de un navegador, el ajuste de Mail para “Aplicación de correo por omisión” te permite elegir un navegador, pero puede que no se abra automáticamente la bandeja de entrada de tu servicio web al hacer clic en una dirección de correo. Muchos servicios de webmail y algunos navegadores tienen su propio sistema para manejar enlaces mailto:, por lo que a veces tendrás que configurar también esa parte dentro del navegador o del servicio de correo.
Cambiar navegador y app de correo por defecto en iPhone y iPad
Aunque el foco de esta guía está en Mac, conviene recordar que en dispositivos iOS y iPadOS también es posible cambiar tanto el navegador como la aplicación de correo por defecto. Apple introdujo esta posibilidad inicialmente en iOS 14, y desde entonces puedes decirle al iPhone y al iPad que abran los enlaces en otro navegador distinto de Safari y que usen otra app de correo diferente a Mail.
En el caso del navegador, hay dos aspectos importantes: por un lado, que Safari está muy integrado con el sistema y suele ofrecer la mejor combinación de rendimiento, consumo de batería y privacidad; por otro, que no todas las apps de navegador son compatibles con la función de “navegador por defecto”. Solo los navegadores que se han adaptado a esta característica pueden elegirse como predeterminados.
El proceso general para cambiar el navegador por defecto en iPhone o iPad es muy sencillo. Simplemente necesitas tener instalado el navegador compatible (Chrome, Firefox, Edge, Brave, etc.), abrir la app Ajustes y, dentro de ella, entrar en la sección propia de ese navegador para encontrar la opción que permite establecerlo como predeterminado.
Algo parecido ocurre con la aplicación de correo: puedes indicar que las direcciones de correo se abran en otro cliente compatible (como Outlook o Spark) en lugar de en la app Mail. Para ello, se sigue la misma lógica: instalar la app, ir a Ajustes, seleccionar la app en cuestión y buscar la opción que permite definirla como app de correo por defecto.
En macOS, como ya has visto, el procedimiento es distinto y se hace desde Ajustes del sistema o desde Mail. Aun así, es útil saber que todo el ecosistema de Apple permite esta personalización, de manera que puedas mantener el mismo navegador y la misma app de correo principal en todos tus dispositivos si así lo prefieres.
Safari frente a otros navegadores: qué tener en cuenta antes de cambiar
Muchos artículos y guías insisten en que Safari sigue siendo la opción más equilibrada para la mayoría de usuarios de Mac, y no les falta razón. Está optimizado al máximo para el hardware de Apple, consume menos recursos que muchos navegadores basados en Chromium y tiene funciones de privacidad y protección de seguimiento muy avanzadas sin necesidad de instalar extensiones.
Sin embargo, hay escenarios en los que compensa cambiar el navegador predeterminado. Si utilizas intensamente los servicios de Google, es probable que te sientas más cómodo en Chrome; si valoras la privacidad por encima de todo y te gusta poder configurar todo a tu gusto, Firefox es una excelente alternativa. Brave ofrece bloqueo de rastreadores y anuncios de serie, Vivaldi destaca por su capacidad de personalización y Opera incluye funciones integradas como VPN, mensajería en la barra lateral y más.
Lo importante es que el navegador que elijas sea compatible con el sistema de valores predeterminados de macOS y ofrezca las funciones que necesitas en tu día a día. Puedes probar varios durante un tiempo y quedarte con el que mejor se adapte a tu flujo de trabajo, sabiendo que siempre puedes volver a Safari o cambiar de nuevo en cuestión de segundos.
Además, recuerda que el hecho de cambiar el navegador predeterminado no te obliga a usar solo ese. Puedes seguir abriendo Safari o cualquier otro navegador cuando quieras. El ajuste de predeterminado solo determina qué navegador se abrirá automáticamente cuando pulses en un enlace desde otra app, nada más.
En caso de que tengas necesidades muy específicas (por ejemplo, usar un navegador para el trabajo y otro para uso personal), puedes incluso combinar este ajuste con soluciones de terceros que te permitan decidir en cada momento con qué navegador abrir cada enlace, sin necesidad de cambiar constantemente el valor predeterminado en los ajustes del sistema.
A la hora de elegir, también influye qué navegador utilizas en tu iPhone o iPad, sobre todo si te interesa sincronizar marcadores, contraseñas y pestañas abiertas. Muchos usuarios optan por unificar la elección en todos sus dispositivos para que la experiencia sea más homogénea, aunque no es en absoluto obligatorio.
Con todo esto en mente, puedes configurar tu Mac para que se adapte de verdad a tus preferencias, teniendo claro que tanto el navegador como la app de correo predeterminada se pueden cambiar cuantas veces quieras y que macOS ofrece varias vías para hacerlo: desde Ajustes del sistema, desde Preferencias del Sistema en versiones antiguas o incluso desde el propio navegador o cliente de correo, si estos incluyen la opción.
Si sigues los pasos explicados y compruebas bien la versión de macOS que tienes, no deberías encontrar problemas para elegir tu navegador por defecto, ajustar la aplicación de correo a tu gusto y, en definitiva, adaptar tu Mac al uso real que haces de él en el día a día, sin quedarte atado a las opciones que vienen activadas de fábrica.