Cómo activar y exprimir el Centro de control de iOS en todas las apps

Última actualización: 24 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Activar el acceso al Centro de control desde apps permite usarlo en cualquier pantalla de iPhone y iPad.
  • Personalizar los controles incluye elegir funciones, apps asociadas y orden de iconos según tus necesidades.
  • El manejo de Wi‑Fi, Bluetooth y modo avión desde el Centro de control ofrece desconexión rápida sin perder servicios clave.
  • En Apple Watch, un gesto con breve pausa permite abrir Centro de control y notificaciones desde casi cualquier app.

Centro de control de iOS en todas las apps

Si usas un iPhone o iPad a diario, el Centro de control es una de las herramientas más rápidas para manejar el sistema: desde activar Wi‑Fi o Bluetooth hasta poner el modo avión, controlar la música o ajustar el brillo. Tenerlo bien configurado y disponible en cualquier momento puede ahorrarte muchos toques y paseos por la app de Ajustes.

El problema aparece cuando, al abrir ciertas aplicaciones, notas que no puedes desplegar el Centro de control con el gesto habitual o simplemente no tienes claro cómo personalizarlo para sacarle todo el jugo. En este artículo vas a aprender paso a paso cómo activar el Centro de control de iOS en todas las apps, cómo personalizar sus accesos directos y cómo aprovechar funciones relacionadas como el manejo de Wi‑Fi y Bluetooth desde esta zona, además de un truco muy útil en Apple Watch.

Qué es exactamente el Centro de control y por qué conviene tenerlo siempre activo

El Centro de control es ese panel que aparece al deslizar desde una esquina o desde la parte inferior de la pantalla y que te permite lanzar acciones rápidas sin entrar en Ajustes ni cambiar de aplicación. Aquí puedes encender y apagar conexiones, controlar la reproducción multimedia, activar el Modo ahorro de batería, usar la linterna, iniciar un temporizador y mucho más.

La gran ventaja es que, con unos cuantos retoques, puedes adaptar el Centro de control a tu forma de usar el iPhone o el iPad. No es lo mismo alguien que lo utiliza para domótica y HomeKit que quien lo quiere para accesos rápidos a la cámara, al escáner de QR o al modo Concentración.

Para que sea realmente útil en el día a día, lo ideal es que puedas abrir el Centro de control desde cualquier app que estés usando: redes sociales, juegos, navegador, correo, banca… Sin esa disponibilidad constante, pierdes buena parte de la agilidad que ofrece esta función.

En resumen, tener un Centro de control accesible siempre y bien configurado se traduce en más productividad, menos distracciones y menos tiempo perdido viajando por menús. La clave está en dos cosas: permitir el acceso desde aplicaciones y personalizar los controles que aparecen.

Cómo se abre el Centro de control según tu modelo de iPhone o iPad

Antes de tocar ajustes, conviene dejar claro el gesto correcto para abrir el Centro de control, porque no es el mismo en todos los dispositivos iOS y iPadOS. Cambia principalmente en función de si tu iPhone tiene Face ID o Touch ID.

En los iPhone con Face ID (los que no tienen botón de inicio físico), como los modelos con notch o Dynamic Island, debes deslizar el dedo desde la esquina superior derecha de la pantalla hacia abajo. Es el mismo gesto que usas para ver el nivel de batería o el icono de conexión, pero extendido hacia el centro.

Si tu dispositivo es un iPhone con botón Home (Touch ID) o un iPad sin los últimos cambios de interfaz, el gesto cambia: en ese caso tienes que deslizar hacia arriba desde el borde inferior de la pantalla. Es un movimiento que seguramente te resultará familiar si llevas años en iOS.

Si al probar estos gestos no se abre nada o solo ves notificaciones, es probable que la opción de acceso desde aplicaciones esté desactivada o que estés confundiendo el gesto del Centro de control con el del Centro de notificaciones (que se abre deslizando desde la parte central superior de la pantalla).

Configurar el Centro de control para usarlo en todas las aplicaciones

El primer paso para que el Centro de control aparezca siempre que lo necesites es activar una opción específica en Ajustes. Este ajuste es el que marca si se permite abrir el Centro de control desde dentro de cualquier app o solo desde la pantalla de inicio y la pantalla bloqueada.

Para comprobarlo y configurarlo correctamente, sigue esta ruta en tu iPhone o iPad: Ajustes > Centro de control. Una vez dentro, verás varias opciones relacionadas con el comportamiento y con los accesos directos disponibles.

Dentro de este menú, asegúrate de que la opción llamada algo similar a “Acceso desde apps” (el nombre exacto puede variar ligeramente según la versión de iOS) está activada. Si está desactivada, el sistema bloqueará el gesto del Centro de control mientras uses aplicaciones.

Al activar “Acceso desde apps”, consigues que el gesto de deslizar para abrir el Centro de control funcione igual estés donde estés: jugando, navegando, viendo un vídeo o consultando tus redes sociales. Es justo lo que necesitas para que la función acompañe tu uso real del dispositivo.

Ten presente que, en algunas pantallas concretas (por ejemplo, ciertas apps a pantalla completa, juegos o reproductores de vídeo), puede cuesta un poco más hacer el gesto sin que se confunda con un desplazamiento. Si te pasa, prueba a empezar el deslizamiento desde muy al borde de la pantalla.

Personalizar los controles disponibles en el Centro de control

Una vez que te aseguras de que puedes abrir el Centro de control en todas las apps, el siguiente paso es elegir qué accesos directos quieres tener a mano. Esto marca una diferencia enorme en la velocidad con la que realizas tareas cotidianas con tu iPhone o iPad.

Dentro de Ajustes > Centro de control encontrarás la zona de personalización de controles. En versiones recientes de iOS aparece como un listado con dos apartados: los controles que ya están incluidos y los que puedes añadir.

Para añadir nuevos botones, simplemente toca en el icono de suma junto a la función que quieras incorporar, como por ejemplo Linterna, Modo ahorro de batería, Grabación de pantalla, Acceso guiado, Cámara, Lupa o Accesos directos. Cada uno de ellos aparecerá al instante en el panel.

Si hay controles que no usas nunca, puedes retirarlos tocando el icono de menos que aparece junto a ellos. Esto permite limpiar el Centro de control de elementos que solo estorban y priorizar lo que realmente necesitas en tu día a día.

Además, tienes la opción de cambiar el orden de los iconos manteniendo pulsado el botón de las tres líneas y arrastrándolo a la posición que quieras. De esta forma, las funciones más usadas pueden quedar arriba o en zonas fáciles de alcanzar con una sola mano, algo muy útil en iPhone grandes.

El resultado de dedicar un par de minutos a esta personalización es que, a partir de entonces, vas a poder realizar muchas acciones en mucho menos tiempo que si tuvieras que entrar en Ajustes o navegar por varias apps para hacer lo mismo.

Gestión rápida de Wi‑Fi desde el Centro de control

Uno de los usos más frecuentes del Centro de control es el manejo de la conexión Wi‑Fi. El botón de Wi‑Fi que aparece en la parte superior del panel permite conectarte o desconectarte de la red actual de forma casi instantánea, sin tener que abrir Ajustes.

En el Centro de control, si tocas el icono de Wi‑Fi una vez, el dispositivo se desconecta de la red a la que está unido en ese momento. El botón cambia de aspecto para indicar que ya no estás conectado a esa red concreta, aunque la función Wi‑Fi sigue activa en segundo plano.

Para volver a conectarte a una red conocida desde el mismo sitio, solo tienes que tocar de nuevo el icono de Wi‑Fi. El sistema intentará enlazar de nuevo con la red que tenías o con otra red que tengas guardada según la prioridad configurada.

Si quieres ver el nombre exacto de la red Wi‑Fi a la que estás conectado en ese momento, basta con mantener pulsado el recuadro de conexiones del Centro de control (donde aparecen los iconos de Modo avión, Wi‑Fi, Bluetooth y Datos móviles). Al expandirse, mostrará más información detallada, incluyendo el nombre de la red.

Algo importante que hay que entender es que, cuando tocas el botón de Wi‑Fi en el Centro de control para desconectarte, no se está desactivando por completo la radio Wi‑Fi del iPhone. Eso significa que funciones como AirPlay y AirDrop siguen operativas y que el dispositivo podrá reconectarse automáticamente a redes conocidas si cambias de ubicación o reinicias.

Si lo que quieres es apagar el Wi‑Fi de verdad, de modo que no se use en absoluto hasta que lo vuelvas a encender, tienes que ir a la app de Ajustes y entrar en el apartado Wi‑Fi. Desde ahí puedes desconectar el interruptor principal de la conexión; cuando lo desactives, el icono del Centro de control quedará en gris indicando que no hay conexión.

Cuando más tarde quieras reactivar el Wi‑Fi, puedes hacerlo tanto desde Ajustes como directamente desde el Centro de control tocando el mismo icono. El sistema se encargará de volver a conectar con tus redes de confianza siempre que estén al alcance.

Esta diferencia entre desconectar de una red concreta y apagar por completo el Wi‑Fi es muy útil en situaciones como aeropuertos, hoteles o desplazamientos, donde necesitas mantener servicios como AirDrop o AirPlay funcionando pero no quieres quedarte enganchado a una red inestable.

Uso de Bluetooth y conexiones en modo avión desde el Centro de control

Algo parecido a lo que ocurre con el Wi‑Fi sucede con el Bluetooth. En el Centro de control encontrarás también el icono de Bluetooth dentro del bloque de conexiones, y su comportamiento está pensado para facilitar conexiones rápidas con accesorios sin tener que entrar en Ajustes cada vez.

Si tocas una vez el icono de Bluetooth, el sistema se desconecta de los accesorios actualmente enlazados (como auriculares, altavoces o relojes), pero no apaga completamente el Bluetooth. Esto hace que funciones como la conexión a accesorios cercanos, AirDrop o la localización con accesorios compatibles sigan disponibles.

Para apagar totalmente el Bluetooth (por ejemplo, si quieres ahorrar al máximo batería o evitar cualquier conexión), debes hacerlo desde Ajustes > Bluetooth, desactivando el interruptor principal. Al igual que con el Wi‑Fi, el icono del Centro de control cambiará para mostrar que la radio está realmente desactivada.

Cuando activas el Modo avión desde el Centro de control, el sistema suele desconectar de golpe redes móviles, Wi‑Fi y Bluetooth. Sin embargo, desde hace varias versiones de iOS, puedes volver a encender Wi‑Fi y Bluetooth manualmente aunque el modo avión siga activo.

Esto significa que, en pleno vuelo, puedes mantener el Modo avión activado y, al mismo tiempo, encender Wi‑Fi y Bluetooth desde el Centro de control si la aerolínea lo permite, por ejemplo, para conectarte a la red del avión o seguir usando tus auriculares inalámbricos.

Si necesitas más detalles concretos sobre cómo combinar estas opciones cuando estás viajando, puedes revisar dentro de Ajustes las secciones dedicadas a viajes o modo avión, donde Apple explica cómo ajustar las conexiones de forma segura según las normas de cada país o compañía aérea.

Añadir apps y ajustes útiles al Centro de control en las últimas versiones de iOS

Con las últimas versiones de iOS y iPadOS, Apple ha ido ampliando las posibilidades del Centro de control, permitiendo que añadas no solo funciones de sistema, sino también accesos a ciertas apps y herramientas. Esto es especialmente interesante en modelos recientes como el iPhone 15 Pro Max con iOS 18.x.

Si en algún momento has conseguido añadir tres o más aplicaciones al Centro de control y no recuerdas cómo lo hiciste, la explicación está casi seguro en la sección de personalización de controles de Ajustes. Ahí es donde se seleccionan todos los accesos, incluidos los que parecen aplicaciones.

Algunos de los botones que se añaden actúan como atajos directos a apps completas. Por ejemplo, el control de Cámara, Casa, Grabación de pantalla o Notas puede abrir directamente la aplicación asociada o una función específica de la misma, como una nota nueva o una grabación.

En iOS recientes también puedes encontrar opciones relacionadas con Accesos directos (Shortcuts), lo que permite, con un solo toque, lanzar automatizaciones o flujos de trabajo personalizados que pueden abrir apps, cambiar ajustes, enviar mensajes predefinidos y mucho más.

Si quieres añadir más apps o funciones al Centro de control, entra de nuevo en Ajustes > Centro de control y desplázate por la lista de controles disponibles. Verás que algunos están etiquetados como funciones del sistema y otros como herramientas asociadas a aplicaciones. Activa todo lo que tenga sentido para ti.

Eso sí, aunque el sistema permite añadir bastantes accesos, conviene no pasarse. Si llenas el Centro de control de iconos, te costará más localizar lo que realmente necesitas en cada momento. Intenta dejar solo lo esencial y recolocar lo prioritario en la parte superior.

Acceder al Centro de control desde cualquier app en Apple Watch

En el iPhone y el iPad, el Centro de control y el Centro de notificaciones han estado disponibles desde prácticamente cualquier parte del sistema durante años. En cambio, en el Apple Watch esto fue llegando poco a poco y, hasta watchOS 5, no se podía acceder a estos centros desde cualquier app de reloj.

Cuando estás en la esfera (la pantalla que muestra la hora), el gesto es el de siempre: deslizar hacia arriba desde el borde inferior para abrir el Centro de control, o hacia abajo desde el borde superior para abrir el Centro de notificaciones. Es un movimiento muy similar al de iOS.

La diferencia viene cuando te encuentras dentro de una app en el reloj. Si intentas deslizar directamente, muchas veces el sistema interpreta que quieres hacer scroll dentro de la aplicación. Para evitarlo, hay que hacer un gesto intermedio ligeramente distinto que el habitual.

Lo que tienes que hacer es colocar el dedo en el borde inferior o superior de la pantalla (dependiendo de si quieres Centro de control o notificaciones), mantenerlo un instante hasta que veas asomar ligeramente el panel correspondiente y, solo entonces, deslizar hacia arriba o hacia abajo para desplegarlo por completo.

Ese pequeño “momento de espera” le indica al sistema que tu intención no es desplazarte por el contenido de la app, sino abrir uno de los dos centros. En cuanto te acostumbras al gesto, se vuelve casi automático y te permite acceder a ajustes clave del reloj desde cualquier app.

Hay que tener en cuenta, eso sí, que todavía existen dos pantallas concretas en las que no es posible abrir ni el Centro de control ni el de notificaciones: la vista con todas las aplicaciones (rejilla o lista) y el dock de apps recientes. En esas zonas, el gesto está desactivado y tendrás que salir a la esfera para usarlo.

Este truco, aunque sencillo, marca una gran diferencia si usas mucho el Apple Watch, porque te permite activar el modo silencio, comprobar conexiones o ver notificaciones sin salir de la app que estés usando, algo que antes resultaba bastante más incómodo.

Al final, tanto en iPhone y iPad como en Apple Watch, el enfoque de Apple con el Centro de control es el mismo: ofrecer un acceso rápido a las funciones que más utilizas, reducir el tiempo que pasas en menús y hacer que los gestos resulten lo más naturales posible, manteniendo al mismo tiempo cierto control sobre lo que se puede o no se puede hacer en determinadas pantallas.

Cuando termines de ajustar todas estas opciones y gestos en tus dispositivos, notarás que el Centro de control se convierte en una especie de “panel de mando personal” desde el que puedes gestionar conexiones, accesos directos, apps frecuentes y ajustes de un vistazo, sin importar qué aplicación tengas abierta en ese momento.

Una vez interiorizados los gestos y con los botones bien ordenados, el Centro de control pasa de ser un elemento más del sistema a una herramienta imprescindible que agiliza cualquier tarea cotidiana, desde conectar a una red Wi‑Fi concreta hasta activar un modo de concentración o controlar tu Apple Watch mientras usas otras apps.

Centro de Control iPhone Apple Watch-1
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