Cambiar de móvil o tablet cuando tu modelo se ha quedado obsoleto

Última actualización: 1 de marzo de 2026
Autor: Isaac
  • Cuando un móvil o tablet entra en lista EOL deja de recibir parches de seguridad y se vuelve más vulnerable a ataques.
  • Antes de vender, donar o reutilizar un dispositivo es esencial borrar datos, quitar SIM/SD y hacer copia de seguridad.
  • Un equipo antiguo puede reciclarse de forma responsable o reutilizarse como cámara, GPS, consola, mando o lector.
  • Donar o vender el móvil y revisar la tarifa al cambiar de dispositivo ayuda a ahorrar y alarga el ciclo de vida tecnológica.

Cambiar de móvil o tablet modelos obsoletos

Seguro que más de una vez has abierto un cajón y te has encontrado con ese móvil o tablet antiguo que un día usabas a todas horas y ahora solo acumula polvo. Puede que aún encienda, que esté medio roto o que directamente se haya quedado sin soporte de actualizaciones.

La cuestión es que, entre modelos que pasan a estar obsoletos y dispositivos que se rompen o se cambian por capricho, cada vez tenemos más aparatos electrónicos olvidados en casa. Además del problema de espacio, suponen un riesgo de seguridad si siguen conectados y un problema medioambiental si acaben en la basura normal.

Cuándo un móvil o tablet se considera obsoleto y por qué es peligroso

Dispositivos móviles obsoletos

Un dispositivo no solo se vuelve viejo cuando va lento; se vuelve realmente problemático cuando el fabricante deja de actualizarlo y entra en lo que se conoce como lista EOL (End Of Life o fin de vida útil de soporte de software).

En el caso de Xiaomi, su Centro de Seguridad mantiene un catálogo de modelos que dejan de recibir nuevas versiones del sistema, parches de seguridad ni firmware de ningún tipo. A partir de ese momento, el teléfono o la tablet siguen encendiendo, pero se quedan congelados en una versión de software que ya no se corrige ni se mejora.

Esto implica que el dispositivo ya no recibirá parches contra virus, malware, exploits y vulnerabilidades que se descubran a partir de esa fecha. Aunque todo parezca ir bien, por dentro el sistema deja de estar protegido frente a nuevas formas de ataque y se convierte en un blanco fácil.

Cada vez que uses uno de estos dispositivos obsoletos para abrir WhatsApp, el correo, apps bancarias o para introducir contraseñas, estarás más expuesto que con un móvil al día. No hace falta que te ataquen «a propósito»: basta con entrar en una web comprometida o instalar una app maliciosa para que tus datos queden vendidos.

Por todo esto, si tu móvil o tablet está en lista EOL, es muy recomendable empezar a pensar en cambiar de dispositivo o, como mínimo, limitarlo a usos sin información sensible y siempre desconectado de tus cuentas principales.

Móviles y tablets Xiaomi y Redmi que han pasado a EOL

La lista de modelos EOL va cambiando con el tiempo, pero recientemente Xiaomi ha añadido toda la serie Mi 11, el Xiaomi 12 Pro Dimensity Edition y la familia de tablets Mi Pad 5, además de varios Redmi Note.

Modelos Xiaomi en fin de soporte

Todos estos equipos dejan de recibir HyperOS, MIUI o cualquier actualización de seguridad oficial del fabricante:

  • Mi 11 (cn)
  • Mi 11 (eea) – incluida la variante global, RU, TW, ID y TR
  • Mi 11 (global)
  • Xiaomi 12 Pro Dimensity (cn)
  • Xiaomi 11T (eea, id, ru, tw, tr, global)
  • Xiaomi Pad 5 Pro 12.4 (cn)
  • Xiaomi Pad 5 (in)
  • Xiaomi 11T Pro (eea, global, id, ru, jp, tw, tr, in)
  • Xiaomi 11 Lite 5G NE (eea, tr, ru, tw, global)
  • Xiaomi 11 Lite NE (in)
  • Mi 11 LE (cn)
  • XM-COURBET-SOTER-GLOBAL (global)
  • XM-VENUS (cn)
  • Xiaomi 11i (in)
  • Xiaomi 11i HyperCharge (in)
  • Mi 11 Ultra (cn)
  • Mi 11 Pro (cn)

Modelos Redmi afectados

Dentro de la familia Redmi, también hay modelos que se quedan sin actualizaciones y pasan a ser candidatos claros a cambio o a usos muy limitados:

  • Redmi Note 11 Pro+ 5G (ru, tw, tr, global)
  • Redmi Note 11 Pro (cn)
  • Redmi Note 11 Pro+ (cn)

Si tienes alguno de estos dispositivos como móvil principal, lo más sensato es que empieces a planificar su sustitución. Puedes seguir sacándoles partido, pero mejor dejarlos para tareas concretas y menos delicadas, como reproductor, GPS sin datos o consola retro.

Antes de vender, donar o reutilizar: dejar el móvil o tablet «limpio» y seguro

Antes de decidir si vas a reciclar, regalar, vender o reconvertir tu viejo dispositivo, hay un paso que es intocable: proteger tu información borrándola correctamente. Los smartphones y tablets almacenan fotos, documentos, conversaciones, contraseñas y hasta datos bancarios.

Da igual que el móvil vaya a un familiar, a una ONG o a un desconocido de Wallapop: nunca deberías dejar datos personales dentro. Tampoco conviene reutilizar un aparato en casa sin haber hecho una buena limpieza de cuentas y archivos, sobre todo si lo vas a compartir.

Restaurar a estado de fábrica: borrado lógico completo

No basta con ir borrando fotos a mano o desinstalando apps. Para estar tranquilo, hay que restablecer el teléfono o la tablet a valores de fábrica, lo que elimina usuarios, apps, ajustes y archivos.

En Android, el proceso suele ser muy parecido (aunque la ruta exacta cambia un poco según la marca): Ajustes > Sistema o Administración general > Opciones de recuperación o Restablecer > Borrar todos los datos (restablecer estado de fábrica).

Ese borrado hace que el sistema elimine cuentas de Google u otras, aplicaciones instaladas, música, documentos, fotos en memoria interna y configuraciones. Es como si el dispositivo saliera de la caja, listo para un nuevo propietario o para otro uso en casa.

En iPhone o iPad, el procedimiento estándar es: entra en Ajustes > General > Transferir o restablecer iPhone/iPad > Borrar contenidos y ajustes. De esta forma se limpian también los datos de iCloud del dispositivo y se desactiva «Buscar mi iPhone» si sigues el asistente.

Este paso es especialmente importante si vas a vender, donar o entregar el móvil en un programa de recompra, pero también es buena idea hacerlo antes de dárselo a un menor o usarlo como cámara de vigilancia o GPS dedicado.

Sacar la SIM, la tarjeta SD y copiar tus datos importantes

Después del borrado lógico, toca acordarse del «físico»: retirar la tarjeta SIM y la microSD si tu dispositivo tiene ranuras para ellas.

La SIM no solo tiene tu número; en muchos casos también puede guardar contactos y otros datos asociados a la línea. Si has pasado a eSIM en tu nuevo terminal es fácil olvidarse de la SIM antigua, pero conviene sacarla sí o sí del viejo aparato.

Con la tarjeta SD hay que ir con aún más cuidado: muchas fotos y vídeos se guardan ahí y no en la memoria interna, así que un restablecimiento de fábrica no borra lo que haya en la SD. Si vas a entregar el móvil con la SD incluida, formatéala antes desde un ordenador o desde el propio dispositivo.

Cuando el móvil esté sin SIM, sin SD y con sus datos borrados, ya puedes plantearte qué hacer con ese smartphone o tablet viejo: reciclarlo, venderlo, donarlo o convertirlo en otra cosa.

Qué hacer con móviles o tablets que ya casi no funcionan

Hay dispositivos que ya están para el arrastre: pantalla reventada, batería que aguanta diez minutos, rendimiento desesperante o que directamente ni encienden. Aunque parezcan chatarra, todavía se pueden gestionar bien.

Reciclaje responsable de móviles y tablets obsoletos

Cuando el aparato está muerto o tan destrozado que no es práctico repararlo, la opción más sensata y ecológica es reciclarlo. No vale tirarlo al contenedor gris ni al amarillo: los móviles y tablets son residuos electrónicos (RAEE) que necesitan un tratamiento específico.

Dentro esconden metales valiosos como oro, plata y cobre, pero también elementos muy contaminantes, como litio, cobalto o plomo. Si acaban en un vertedero normal, pueden provocar problemas serios de contaminación de suelo y agua.

En España hay varias vías para deshacerte bien de ellos: puntos limpios municipales, tiendas de electrónica que aceptan aparatos viejos al comprar uno nuevo e incluso contenedores específicos para pequeños dispositivos en centros comerciales.

Los cargadores, cables y demás accesorios tampoco deberían ir a la basura normal, porque contienen plásticos y metales totalmente reciclables. En los puntos limpios o empresas especializadas se separan baterías, pantallas y placas para recuperar materiales que vuelven a la cadena productiva y reducen la extracción en minas.

Empresas como ILUNION Reciclados, por ejemplo, gestionan miles de toneladas de RAEE al año, recuperando una parte importante de los componentes y evitando que terminen contaminando el entorno.

Cómo reutilizar un móvil o tablet antiguo que todavía enciende

Si el móvil o la tablet siguen arrancando y se pueden conectar al WiFi, aunque ya no vayan finos para el día a día, todavía tienen pantalla, procesador, cámara, altavoces y conectividad. Eso es oro para reconvertirlos en otros dispositivos útiles.

La clave está en dedicar el aparato a una función concreta, instalar solo las apps imprescindibles para ese uso y evitar iniciar tus cuentas principales de Google, Apple o redes sociales, sobre todo si el modelo ya está sin parches de seguridad.

Cámara de vigilancia o vigilabebés casero

Hay aplicaciones específicas que convierten un teléfono viejo en una cámara IP de videovigilancia doméstica, tanto en Android como en iOS (por ejemplo, AlfredCamera, WardenCam, Camy o similares).

Su funcionamiento típico consiste en instalar la app en el móvil viejo y en el móvil principal, vincular ambas sesiones mediante un código QR o una cuenta, y colocar el dispositivo antiguo apuntando a la zona que quieras vigilar: la puerta de casa, una habitación concreta o incluso la cuna de un bebé.

Conviene conectarlo siempre a la corriente, porque el vídeo en streaming consume batería a lo bestia. Desde tu móvil actual podrás ver la imagen en directo, recibir alertas de movimiento e incluso hablar a través del altavoz del viejo terminal si la app lo permite.

Muchas de estas aplicaciones cuentan con funciones de vigila-bebés: aviso si el niño llora, detección de movimiento, posibilidad de reproducir música relajante o ruido blanco y avisos si la señal WiFi se pierde o la batería baja de cierto nivel.

GPS dedicado para el coche o la moto

Otra forma muy práctica de reciclar un móvil antiguo es usarlo como navegador GPS dedicado para el coche o la moto. Así evitas exponer tu smartphone principal al sol, al calor del salpicadero y al consumo intensivo de datos y batería.

Solo necesitas restaurar el teléfono, instalar una app de mapas como Google Maps, Waze o Here WeGo y descargar los mapas de tu zona para poder usarlos sin conexión. De esta manera, aunque no tengas tarifa de datos en ese móvil, seguirá guiándote perfectamente.

Lo ideal es colocarlo en un soporte seguro y, si la batería está ya tocada, dejarlo siempre conectado al cargador del mechero o a un USB del coche. Si quieres reducir distracciones, puedes poner el móvil en modo avión con el GPS activo y usar solo el mapa.

Algo parecido puedes hacer en viajes largos: usar el viejo dispositivo como centro multimedia o pantalla secundaria para los peques, con pelis o series descargadas, sin miedo a que se quede frito por el trote.

Reproductor multimedia, lector de libros y despertador de mesilla

Un móvil que aún reproduce bien audio y vídeo puede reconvertirse en reproductor de música, podcasts o audiolibros. Basta con dejar instaladas apps como Spotify, Apple Music, Pocket Casts o similares, y vaciar el resto.

También puedes usarlo como lector de libros electrónicos con aplicaciones tipo Kindle, Google Play Books o Aldiko. Ajusta el brillo, la fuente y el tamaño de letra para que te resulte cómodo y tendrás un «ebook» improvisado que te puedes llevar a cualquier parte.

Si lo colocas en una base en la mesilla, con una app de reloj y alarma algo más cuidada, se convierte en despertador inteligente permanente. Así puedes dejar tu móvil principal lejos de la cama por la noche, evitando la tentación de mirar redes sociales antes de dormir.

Muchas apps de alarma incluyen funciones de seguimiento del sueño, sonidos relajantes, bloqueos para obligarte a levantarte (resolver un puzzle, hacer una foto al baño, etc.) y recordatorios. Para todo eso, un móvil obsoleto es más que suficiente.

Mando a distancia, ratón para el PC y centro de control del hogar

Algunos smartphones de hace unos años, especialmente de marcas como Xiaomi, Huawei o Samsung, incorporan emisor de infrarrojos (IR Blaster). Con eso, y una app adecuada, el móvil se convierte en un mando universal para la tele, el aire acondicionado o el equipo de música.

Si el dispositivo no tiene infrarrojos, muchas teles y dispositivos de streaming (Android TV, Fire TV, Roku, etc.) permiten usar el móvil como mando a distancia vía WiFi o Bluetooth usando sus apps oficiales.

Con apps como Remote Mouse, Mouse Kit o Unified Remote también puedes convertir el viejo smartphone en ratón y teclado inalámbricos para el ordenador, ideal para un apuro si se te estropea el ratón o si usas el PC desde el sofá conectado a la tele.

Y si en casa tienes varios dispositivos conectados (bombillas, altavoces, enchufes inteligentes…), puedes dejar la tablet o el móvil antiguo en el salón como centro de control permanente con Google Home, Alexa o la app de tu ecosistema. Así cualquiera puede encender luces, cambiar la música o lanzar contenido a la tele sin depender de tu móvil personal.

Consola retro, juegos en la nube y «coche de pruebas»

Los móviles de hace tres o cuatro años suelen tener potencia de sobra para correr emuladores de consolas clásicas de 8 y 16 bits. Instalando los emuladores adecuados (y usando copias legales de tus juegos) puedes convertirlos en una «Game Boy» moderna.

Si les conectas un mando Bluetooth o un mando tipo «clip» (Razer Kishi, GameSir, etc.), el resultado es una consola portátil perfecta para viajes o para que los niños jueguen sin tocar tu móvil principal.

Incluso puedes destinar un móvil viejo exclusivamente a jugar en la nube con servicios de streaming de videojuegos. En este caso es buena idea desinstalar todo lo que sobre, activar el modo avión con WiFi y usar un mando por cable para reducir la latencia.

Otra utilidad muy interesante es usar el móvil como dash cam en el coche o la bici, fijándolo con un soporte y grabando la carretera durante los trayectos. Eso sí, hay que respetar la normativa de tráfico, no manipular el teléfono en marcha y colocarlo de forma que no obstaculice la visión.

Por último, un móvil viejo es el candidato ideal para convertirse en tu «conejillo de indias» tecnológico: probar ROMs personalizadas, rootear, aprender a abrirlo y cambiarle la batería o la pantalla, o incluso desmontarlo entero y hacer una composición decorativa con sus piezas.

Donar o vender tu viejo móvil o tablet: darle vida a otros y recuperar dinero

Si el dispositivo aún funciona medio bien, hay dos opciones claras: darlo a alguien que lo necesite o sacarle algo de dinero para ajustar el presupuesto de tu próximo terminal.

Donar el dispositivo a proyectos solidarios

Para muchas personas, un móvil «lento» para ti es la única forma de comunicarse, estudiar o buscar trabajo que se pueden permitir. Diversas organizaciones y campañas recogen smartphones para reciclarlos o reacondicionarlos.

ONGs como Amnistía Internacional, Intermón Oxfam, Cruz Roja o iniciativas como Llamada Solidaria suelen organizar campañas para recoger móviles: a veces los venden para financiar proyectos, otras los preparan y los entregan a personas vulnerables.

También hay programas específicos que entregan teléfonos a mujeres víctimas de violencia de género como dispositivo de emergencia, con una línea nueva y segura. En otros casos, los móviles se usan en escuelas o proyectos educativos como pequeñas tablets para acceder a contenidos online vía WiFi.

En todos estos casos, acuérdate de hacer borrado de fábrica y una limpieza externa mínimamente decente. Entregar un dispositivo digno forma parte del gesto solidario.

Plataformas y opciones para vender tu móvil usado

Si tu teléfono o tablet aún tiene salida en el mercado de segunda mano, puedes recuperar parte de la inversión y usar ese dinero para abaratar el siguiente modelo.

Entre particulares, las plataformas más habituales son Wallapop, Milanuncios, Vinted, foros especializados o incluso redes sociales. Suele ser donde más dinero puedes sacar, pero tendrás que hacer fotos, escribir una buena descripción, responder mensajes, regatear y encargarte de envíos o quedadas.

Otra posibilidad es acudir a empresas de recompra o tiendas de segunda mano (Zonzoo, Compramos tu móvil, Cash Converters, etc.). Te tasan el dispositivo online o en tienda, lo revisan y te hacen una oferta. El precio será más bajo, pero te olvidas de la parte pesada de la venta.

Los reacondicionadores como Back Market y similares permiten que les vendas tu móvil para que lo reparen y lo revendan con garantía, fomentando la economía circular. Muchas marcas, además, tienen programas oficiales de «Entrega y estrena» o Trade-In, en los que entregas tu viejo terminal y recibes un descuento.

En todos los casos, la tasación dependerá del estado real del aparato: rasguños, golpes, batería, pantalla, originalidad de piezas, etc. Los grados tipo «Grado A» hacen referencia a terminales casi impecables y, cuanto peor esté, menos te pagarán.

Aprovechar el cambio de móvil para mejorar también la tarifa

Muchas veces nos aferramos a un móvil antiguo porque nos parece caro estrenar uno nuevo, pero luego estamos pagando de más por la tarifa de móvil o de fibra. Aprovechar el cambio de dispositivo para revisar también tu operador puede ser una jugada inteligente.

Al cambiar de compañía y hacer una portabilidad, las operadoras suelen ofrecer mejores precios y a veces promociones adicionales. Aunque cada marca tiene sus propias ofertas, la idea general es la misma: ahorrar mes a mes y tener margen para comprar el móvil libre que te interese.

Si optas por un terminal libre y una tarifa sin permanencia en móvil, mantienes total libertad para cambiar de operador cuando te interese, sin atarte a financiaciones complicadas ni a contratos de años.

Además, con un móvil nuevo es buena idea buscar una tarifa que te permita aprovechar redes más modernas como el 5G, que muchos modelos antiguos no soportan, y valorar el uso de eSIM para simplificar futuros cambios entre dispositivos.

Hoy en día el proceso de portabilidad y activación de eSIM es bastante sencillo: descargas un perfil, escaneas un código QR y listo. El antiguo móvil se convierte en secundario o se recicla, y el nuevo asume tu número y tus líneas de datos sin complicaciones.

Downgrade y ROMs en móviles obsoletos: cuándo tiene sentido y riesgos

En algunos casos, al actualizar a una versión nueva de Android, aparecen fallos de estabilidad, consumo de batería elevado, apps que dejan de funcionar o errores con la conexión. En esa situación hay usuarios que se plantean volver a una versión anterior del sistema (downgrade).

Hacer downgrade implica instalar manualmente una ROM antigua o distinta a la que lleva el móvil. Esto puede solucionar problemas de rendimiento, compatibilidad con apps clave o errores de batería, pero también supone asumir riesgos importantes.

Entre esos riesgos están la posible inestabilidad del sistema, incompatibilidad con ciertas apps modernas, fallos de seguridad, pérdida de funciones nuevas y, en el peor de los casos, que el móvil quede «brick» (inutilizable) si algo sale mal durante el flasheo.

No todas las marcas permiten volver a versiones anteriores con facilidad, y muchas bloquean el bootloader o dejan de ofrecer ROM oficiales antiguas. A veces un simple restablecimiento de fábrica en la versión actual resuelve casi todos los problemas sin necesidad de complicarse.

Otra alternativa al downgrade es recurrir a ROMs personalizadas mantenidas por la comunidad, que en ocasiones corrigen fallos, prolongan la vida útil de móviles sin soporte oficial y añaden opciones extra. Eso sí, también requieren cierto nivel técnico y asumir que no tienes el respaldo directo del fabricante.

Si no lo ves claro o no tienes experiencia, lo más prudente es dejar estas operaciones en manos de un servicio técnico o de alguien que ya lo haya hecho con tu mismo modelo. Un error en el proceso puede dejarte sin móvil cuando precisamente lo que querías era alargarle la vida.

Entre móviles y tablets que pasan a estar sin actualizaciones, dispositivos que se rompen y modelos que cambiamos por puro capricho, la clave está en no dejarlos tirados en un cajón ni tirarlos a la basura común: bien reciclados, vendidos, donados o reconvertidos en cámara, GPS, consola, mando o centro de control, tus viejos aparatos todavía pueden ser útiles o convertirse en materiales valiosos, y mientras tanto tú puedes aprovechar para estrenar dispositivo y tarifa con la tranquilidad de haber hecho las cosas bien.

Apple actualiza los iPhone 5S, 6, 6S, 7, 8 y X
Artículo relacionado:
Apple actualiza los iPhone 5S, 6, 6S, 7, 8 y X con nuevos parches de seguridad