- Apple trabaja en una cámara frontal bajo pantalla con calidad equiparable a la tradicional.
- El iPhone 18 Pro apunta a estrenar Face ID bajo pantalla y una perforación mínima para la cámara.
- Para 2027 se prevé el primer iPhone con pantalla completa sin recortes gracias a cámara y Face ID ocultos.
- El iPhone plegable serviría de banco de pruebas con 24 MP bajo el panel interno y enfoque en ligereza.

Tras años conviviendo con el notch y con la Dynamic Island como solución de software, todo apunta a que Apple tiene a punto la tecnología que permitirá ocultar la cámara frontal bajo la pantalla sin trucos visuales. La idea es mantener la calidad fotográfica y de vídeo mientras se logra un frontal realmente limpio.
El objetivo es claro, pero el listón es alto: no sacrificar nitidez, color ni luminosidad en selfies y videollamadas. Por eso, los movimientos llegarían por fases, con pasos intermedios como Face ID integrado bajo el panel y, más adelante, la desaparición total de recortes.
El reto técnico de una cámara que “desaparece”
Enterrar un sensor detrás del panel nunca ha sido tan simple como “ponerlo y ya está”: hay que crear una zona de píxeles que se vuelva más transparente cuando la cámara se activa, dejando pasar suficiente luz hacia el sensor sin que se note en uso normal.
Los primeros intentos en Android dejaron imágenes con menos detalle y contraste por culpa de las capas de la pantalla. Apple, según se filtra, apuesta por un conjunto de seis lentes plásticas y óptica de “forma libre” para mejorar la transmisión de luz y reducir el efecto neblina característico de estas soluciones.
Ese módulo trabajaría codo con codo con el panel para minimizar reflejos internos y aliasing. Cuando el usuario abre la cámara, la zona específica del display modifica su comportamiento para dejar pasar más luz; cuando no, se camufla con el contenido como cualquier otra parte de la pantalla.
En paralelo, proveedores con experiencia en microperforación láser han contribuido a que los recortes sean más pequeños y precisos en la etapa de transición, mientras la cámara completamente invisible termina de madurar.

Hoja de ruta: Face ID en pantalla antes y salto total en 2027
La estrategia de despliegue no sería simultánea en toda la gama. Se espera que un modelo de la familia iPhone 18, previsiblemente el iPhone 18 Pro, estrene el reconocimiento facial debajo de la pantalla, acompañado de una perforación mínima para la cámara; la Dynamic Island se reduciría así a su mínima expresión.
El paso definitivo llegaría en 2027, cuando un modelo de aniversario apostaría por cámara frontal invisible y Face ID integrados bajo el panel, dejando una pantalla continua sin recortes. Esta hoja de ruta encaja con la ambición histórica de presentar un frontal “todo pantalla” sin concesiones.
En ese escenario encaja también el iPhone plegable, que serviría de “banco de pruebas” con una cámara de 24 megapíxeles bajo la pantalla interna. Para lograr un diseño más delgado, se baraja la renuncia a funciones como la estabilización óptica en ese módulo, priorizando la ligereza y el aprovechamiento del espacio.
El conjunto fotográfico del plegable contemplaría una cámara frontal tradicional en el exterior y dos sensores traseros de alto nivel, reservando la cámara bajo pantalla para el uso con el panel interno desplegado. Se comenta incluso la vuelta de Touch ID en el lateral para simplificar el desbloqueo cuando el formato o el ángulo de uso no favorezcan el reconocimiento facial.

De cara a España y Europa, la adopción de esta tecnología no debería alterar compatibilidades con redes o servicios, pero sí podría tener impacto en precios y disponibilidad, especialmente en el caso del plegable, que se perfila como un dispositivo por encima de los 2.000 euros. Como suele ocurrir, la llegada dependerá de que se cumplan los niveles de calidad y durabilidad exigidos por el fabricante.
Aunque el entusiasmo es comprensible, conviene mantener cierta cautela: incluso con óptica avanzada, una cámara bajo pantalla sigue mirando a través de un panel, y es razonable esperar diferencias respecto a una cámara frontal convencional o a la externa del propio plegable. El reto está en que esas diferencias sean lo bastante pequeñas como para no condicionar la experiencia diaria.
El plan de Apple pasa por reducir primero el impacto visual del frontal con Face ID en pantalla y una perforación mínima, y culminar después con una cámara frontal transparente al ojo en 2027. Si las piezas encajan, el iPhone que llegue ese año podría materializar, por fin, la idea de un frontal continuo sin islas ni muescas, manteniendo el nivel fotográfico que se espera en la gama.