- Filtraciones apuntan a un grave problema de durabilidad en la bisagra del iPhone Fold durante las pruebas de uso intensivo.
- El fallo en el mecanismo plegable podría provocar un retraso importante en el lanzamiento, previsto inicialmente para otoño.
- Aunque la bisagra genera dudas, Apple habría resuelto casi por completo el pliegue visible en la pantalla flexible.
- La compañía mantiene el proyecto vivo mientras evalúa ajustes técnicos y de calendario para su primer iPhone plegable.
El estreno del primer iPhone plegable de Apple, conocido extraoficialmente como iPhone Fold o iPhone Ultra, parecía bien encarrilado para este año, pero las últimas filtraciones apuntan a un serio revés técnico. Diversas fuentes coinciden en que la bisagra del dispositivo estaría mostrando un comportamiento preocupante en las pruebas internas de durabilidad.
Según estas informaciones, el mecanismo de apertura y cierre no estaría alcanzando los exigentes estándares de calidad que la compañía aplica a sus productos, lo que podría desencadenar un retraso considerable en el calendario previsto. Aunque el proyecto no estaría en peligro, sí se habla de un posible cambio de planes respecto a la fecha de presentación y lanzamiento.
Un fallo crítico en la bisagra del iPhone Fold

Las filtraciones procedentes de fuentes habituales del ecosistema Apple en Asia señalan que el problema se concentra en la fiabilidad a largo plazo de la bisagra. En los test de laboratorio, donde el teléfono se abre y se cierra miles de veces para simular años de uso real, el mecanismo empezaría a degradarse antes de lo esperado.
Lo que preocupa a los ingenieros es que, tras un elevado número de ciclos, la bisagra mostraría un desgaste superior al permitido por los criterios internos de la marca. Este desgaste prematuro comprometería tanto la sensación de solidez del dispositivo como la integridad de la pantalla flexible, que depende directamente de la calidad del eje plegable.
Mientras que otros fabricantes de móviles plegables han puesto en el mercado modelos con distintos grados de tolerancia al deterioro, Apple estaría siendo especialmente estricta con este componente. Algunas fuentes apuntan a que la empresa no quiere lanzar un iPhone Fold que, al cabo de un tiempo, pueda presentar holguras, ruidos o desajustes en la zona de la bisagra.
Los informes también indican que el teléfono habría superado otras pruebas con resultados razonables, pero el mecanismo central de plegado seguiría siendo el talón de Aquiles del proyecto. Hasta que la bisagra no demuestre aguantar años de uso intensivo sin fallos apreciables, el dispositivo no recibiría luz verde para su producción masiva.
El uso de nuevos materiales complica el desarrollo
Parte de la complejidad vendría del propio enfoque que Apple habría elegido para su primer plegable. Algunas filtraciones aseguran que la compañía está experimentando con una aleación avanzada conocida como “metal líquido” para fabricar la bisagra, un material muy resistente al desgaste y a la deformación.
Este tipo de aleaciones promete una duración superior frente a metales tradicionales, pero en el iPhone Fold se estarían aplicando a un conjunto mecánico extremadamente complejo, sometido a tensiones constantes. Esa combinación de innovación en materiales y diseño mecánico elevaría tanto las posibilidades de éxito como el riesgo de encontrar fallos inesperados en las pruebas.
Las fuentes consultadas señalan que, a pesar del potencial del material, el comportamiento real de la bisagra en condiciones extremas no estaría siendo tan sólido como esperaba la compañía. Ajustar tolerancias, refuerzos internos y lubricación en un componente de este tipo requiere múltiples iteraciones, lo que explicaría los actuales contratiempos.
En paralelo, los responsables de calidad estarían comparando el rendimiento del iPhone Fold con el de los principales plegables Android del mercado europeo, especialmente los de Samsung y Huawei, cuyos dispositivos ya han pasado por varias generaciones. La intención sería igualar o superar ese nivel de fiabilidad antes de dar el paso definitivo.
Riesgo de retrasos en la presentación y el lanzamiento
El calendario de Apple suele girar en torno a su evento de septiembre, una cita clave para el mercado europeo en la que presenta su nueva gama de iPhone. El plan oficioso pasaba por mostrar el iPhone Fold junto a los próximos modelos de gama alta, pero los problemas con la bisagra habrían puesto ese objetivo en duda.
Diversas filtraciones hablan de un posible retraso indefinido del proyecto plegable, aunque otros analistas consideran que aún es pronto para dar el calendario por perdido. Lo que sí parece claro es que la empresa no está dispuesta a sacrificar la fiabilidad del producto solo por llegar a tiempo a una fecha marcada en el calendario.
Entre los escenarios que se barajan figura la posibilidad de que Apple presente el dispositivo en septiembre, pero retrase su salida efectiva al mercado hasta que la bisagra cumpla con todos los requisitos de durabilidad. Esto permitiría mostrar la nueva categoría de producto sin comprometer la experiencia de los primeros compradores.
También se contempla que la compañía opte por desplazar completamente el lanzamiento comercial, dando varios meses adicionales al equipo de ingeniería para pulir el diseño. En ese caso, el iPhone Fold podría terminar llegando a las tiendas europeas más tarde de lo inicialmente previsto, con un stock limitado y un enfoque más prudente.
La pantalla plegable, un problema casi superado
En contraste con las dudas que genera la bisagra, las últimas filtraciones traen noticias más positivas en torno a la pantalla flexible. Fuentes cercanas a la cadena de suministro aseguran que Apple habría conseguido reducir de forma drástica el pliegue visible en el centro del panel.
Según estas informaciones, incluso tras un uso prolongado, la zona de la curva apenas mostraría marcas perceptibles a simple vista. El panel mantendría una superficie casi lisa, sin la arruga tan característica que todavía se aprecia en muchos móviles plegables actuales.
Este avance encajaría con la postura histórica de la marca, que habría rechazado en el pasado diseños de pantallas flexibles precisamente por la presencia de pliegues demasiado notorios. Alcanzar una superficie casi uniforme en la zona de plegado sería, por tanto, uno de los logros más destacados del proyecto.
Además, las filtraciones señalan que el iPhone Fold contaría con una pantalla interna de alrededor de 7,8 pulgadas, pensada para su uso en modo tablet, y un panel externo de aproximadamente 5,5 pulgadas para un uso más tradicional. El diseño general sería similar al formato tipo libro que ya se ha popularizado en otros fabricantes.
Qué se espera del iPhone Fold en el mercado europeo
En Europa, y especialmente en países como España, el interés por el primer iPhone plegable es elevado, aunque se trata de un producto orientado claramente a la gama más alta del mercado. Las filtraciones apuntan a que su precio podría superar con holgura los 2.000 euros, situándolo como un dispositivo de nicho para usuarios muy entusiastas o profesionales.
Se espera que el iPhone Fold incorpore hardware puntero, funciones avanzadas de inteligencia artificial y un sistema operativo adaptado a las particularidades de una pantalla flexible. La interfaz tendría que ajustarse de forma fluida entre el uso con el panel externo y el interno, lo que implicaría cambios profundos en iOS.
En cuanto al diseño, los rumores sugieren una estética cercana a los iPhone de gama Pro, con materiales de alta calidad y un acabado premium. La diferencia clave estaría en el formato plegable tipo libro, que permitiría abrir el dispositivo para disfrutar de un área de visualización mucho mayor sin renunciar a la portabilidad.
Para Europa, la estrategia de lanzamiento probablemente pasaría por una distribución limitada en los principales mercados durante los primeros meses, evaluando la respuesta del público antes de ampliar el stock. Esto encajaría con la producción más contenida que suelen tener los dispositivos de este tipo en sus primeras generaciones.
Un proyecto que sigue adelante pese a los tropiezos
A pesar de los problemas detectados en la bisagra, las fuentes consultadas coinciden en que Apple no habría abandonado el desarrollo de su primer iPhone plegable. Los trabajos continuarían centrados en refinar el mecanismo de apertura y en garantizar que la estructura soporta años de uso sin fallos graves.
Los filtradores apuntan a que estos contratiempos forman parte del proceso habitual de validación de un producto tan complejo. Antes de iniciar la fabricación en masa, la empresa somete a sus dispositivos a una batería de pruebas muy exigente, precisamente para detectar debilidades como la que ahora afecta al iPhone Fold.
Mientras tanto, la compañía mantiene en paralelo el desarrollo de sus próximos iPhone de gama alta, que llegarían igualmente en otoño, aunque con un planteamiento más continuista. El plegable, en cambio, se reserva el papel de gran novedad de catálogo, siempre y cuando supere a tiempo sus actuales dificultades.
Con todo, el panorama que dibujan las filtraciones es el de un dispositivo técnicamente muy avanzado, pero frenado por un componente tan crítico como su bisagra. Hasta que el mecanismo de plegado no demuestre estar a la altura de lo que los usuarios esperan de un iPhone, Apple preferiría seguir trabajando en segundo plano, aunque eso implique retrasar la llegada del iPhone Fold a España y al resto de Europa más de lo que muchos imaginaban.
