- Apple aplaza el lanzamiento del MacBook Pro con chip M5 hasta 2026.
- La próxima generación mantendrá el diseño actual y traerá mejoras internas, sin pantallas OLED ni rediseño importante.
- El modelo M4 sigue siendo el MacBook Pro de referencia durante 2025.
- La estrategia busca sincronizar lanzamientos y añadir valor al ciclo de renovación.
Apple vuelve a cambiar los planes para su gama profesional. En los últimos meses, la compañía ha decidido posponer la llegada de los MacBook Pro con chip M5 en favor de una estrategia de lanzamientos más pausada y alineada con otros productos clave del ecosistema. Este movimiento implica que, por ahora, el MacBook Pro M4 será el modelo más avanzado disponible, y la renovación con el M5 no llegará hasta, como pronto, la primavera de 2026.
La decisión, confirmada por filtraciones y expertos como Mark Gurman (Bloomberg), responde a una intención de sincronizar la presentación de hardware y software, asegurando novedades más sólidas para los usuarios y dejando atrás el ritmo de actualizaciones anuales que venía caracterizando a los MacBook Pro desde la llegada de Apple Silicon.
Lanzamiento del MacBook Pro M5: nueva fecha y expectativas
Según fuentes fiables del sector y múltiples medios, los planes actuales de Apple sitúan el lanzamiento del MacBook Pro M5 entre enero y abril de 2026. Estos nuevos modelos de 14 y 16 pulgadas utilizarán los chips M5, M5 Pro y M5 Max, con previsiones de un incremento en rendimiento de hasta el 25% sobre la generación anterior. Se espera que incorporen la segunda generación del proceso de 3 nm de TSMC y mejoras en la eficiencia energética.
En cuanto al diseño externo, no habrá cambios destacados: el chasis presentado en 2021 se mantendrá, reservándose el esperado rediseño con pantalla OLED y otras innovaciones para la generación M6, que aún no tiene fecha concreta.
Entre las novedades rumoreadas para la línea M5 destacan la compatibilidad con Wi-Fi 7 y Thunderbolt 5, así como una batería optimizada para largas jornadas de uso. No está previsto, eso sí, que se incluyan funciones como pantalla táctil o módem 5G integrado, que podrían esperar a sucesivas generaciones.
¿Qué ocurre con el MacBook Pro M4?

Ante la ausencia de nuevos modelos Pro en 2025, el MacBook Pro M4 se mantiene como referencia para el sector profesional y creativo. Este modelo, disponible en versiones de 14 y 16 pulgadas, ofrece un rendimiento destacado gracias al chip M4 y a configuraciones que pueden llegar hasta 128 GB de memoria unificada en la variante Max.
La pantalla Mini-LED Liquid Retina XDR continúa siendo un punto fuerte, junto a la conectividad Thunderbolt 4, HDMI, lector de tarjetas SD y la autonomía, que sigue destacando por encima de la media. Además, la potencia de su CPU y GPU, sumada al rendimiento en tareas de inteligencia artificial y edición avanzada, hace que siga siendo una elección segura en el segmento premium.
Los precios parten en torno a los 1.599 dólares/euros según configuración, manteniendo el equilibrio entre prestaciones y coste, especialmente teniendo en cuenta el valor de reventa y la durabilidad que caracteriza a los equipos Mac de gama alta.
Razones del retraso y contexto en la hoja de ruta de Apple
El aplazamiento del MacBook Pro M5 no se produce de forma aislada. Apple busca alinear los lanzamientos de su familia Mac con el resto de productos, como iPhone, iPad y los nuevos monitores externos, para recuperar un ritmo de crecimiento sostenible tras el parón en la demanda global.
La estrategia pasa por espaciar los anuncios para aumentar el valor percibido y no saturar el mercado. Además, la compañía trabaja en novedades de software, como la actualización interna de macOS (nombre en clave «Tahoe»), que podría incluir nuevos sistemas de actualización remota para los Mac aún sellados, facilitando el despliegue de nuevas unidades perfectamente actualizadas desde fábrica.
En paralelo, Apple tiene en desarrollo otros productos que acompañarán la llegada del M5: desde monitores externos con mayor resolución hasta un rumoreado HomePod con pantalla y nuevas generaciones de iPhone e iPad, muchos de ellos ya planificados para la misma ventana temporal.
Los cambios en los planes de lanzamiento evidencian que, aunque habrá una pausa en la llegada de nuevas generaciones, Apple mantiene firme su compromiso con la innovación y la integración de hardware y software. Los usuarios pueden confiar en que los modelos actuales seguirán recibiendo soporte y actualizaciones, mientras que el futuro de la gama promete avances importantes en tecnología de pantalla, rendimiento y diseño exterior.
