- Apple renueva las Personas espaciales en visionOS 26 para lograr avatares más naturales y menos "inquietantes"
- Las nuevas experiencias compartidas buscan reducir el aislamiento social al usar Vision Pro
- La Dual Knit Band redistribuye el peso del casco y mejora la comodidad en sesiones largas
- Estas mejoras llegan en un momento clave para la expansión de Vision Pro en Europa
Apple ha aprovechado el rodaje de casi dos años del Vision Pro para atacar de frente dos de sus críticas más repetidas: la sensación algo artificial de sus avatares y la incomodidad derivada del peso del casco. Con una combinación de cambios en visionOS 26 y nuevo hardware, la compañía ajusta la propuesta de su visor de realidad mixta justo cuando empieza a abrirse paso fuera de Estados Unidos, con especial interés en mercados como España y el resto de Europa.
Lejos de limitarse a pequeñas correcciones, estas novedades afectan a cómo se ve el usuario dentro de los entornos virtuales y cómo se siente físicamente al llevar el dispositivo. Por un lado, las Personas espaciales se han transformado en algo mucho más convincente; por otro, una nueva banda de punto doble llega para que las sesiones de trabajo, ocio o videollamadas largas no se hagan tan cuesta arriba.
Personas espaciales en visionOS 26: de avatares criticados a presencia más creíble
Con visionOS 26, Apple ha decidido graduar oficialmente las Personas y darles una vuelta de tuerca importante. La nueva iteración abandona la etiqueta de beta y apuesta por un aspecto mucho más natural: se han afinado texturas de piel y cabello, se ha trabajado mejor la iluminación del rostro y se han pulido los movimientos de ojos y expresiones faciales para que las conversaciones parezcan menos robóticas y más humanas.
Varios creadores de contenido tecnológicos han puesto a prueba estas mejoras en escenarios reales de comunicación. En una entrevista celebrada íntegramente a través de FaceTime dentro de visionOS 26, presentadores y portavoces de Apple mantuvieron la conversación utilizando sus Personas espaciales como si fueran la cámara principal. El resultado, según quienes lo han visto, muestra un salto notable respecto a las primeras versiones, con avatares que ya no distraen tanto y que permiten centrarse en el contenido de la charla.
También se han visto demostraciones más desenfadadas, como sesiones en las que varios usuarios se conectan con su M5 Vision Pro para compartir experiencias espaciales y pasar el rato jugando a juegos de mesa en entornos virtuales, incluyendo partidas de mahjong entre amigos que se encuentran físicamente en lugares distintos. Este tipo de usos deja ver el potencial social de la plataforma, algo relevante para hogares y oficinas europeas donde las reuniones híbridas y el ocio digital compartido están a la orden del día.
El cambio de rumbo es llamativo si se tiene en cuenta el escepticismo inicial. Lo que antes se veía como una curiosidad incómoda se percibe ahora, según muchas pruebas, como una herramienta más madura, con Personas más expresivas y menos inquietantes. Esto facilita que una videollamada de trabajo, una tutoría a distancia o una charla entre familiares en distintos países de la UE pueda alargarse sin que el avatar se convierta en el foco de atención por los motivos equivocados.
Hay, además, un objetivo de fondo que va más allá de lo visual: Apple intenta reducir la sensación de aislamiento social que pueden generar los cascos de realidad mixta. Si el usuario se siente solo dentro del visor, la experiencia acaba limitándose a momentos puntuales; si en cambio puede compartir espacios, reuniones y juegos con otros a través de Personas convincentes, el dispositivo encaja mejor en la vida diaria, tanto en el entorno doméstico como en el ámbito laboral europeo.
Nueva Dual Knit Band: más equilibrado por fuera, menos cansancio por dentro
El otro frente que Apple tenía pendiente con Vision Pro era más físico que digital. Ya desde su lanzamiento, uno de los comentarios que más se repetía entre quienes probaban el casco era que su peso se hacía notar con claridad en el rostro, sobre todo en el puente de la nariz y la parte frontal de la cabeza, al cabo de un rato de uso continuo.
La compañía era consciente del problema y, desde el principio, incluyó dos tipos de bandas en la caja para repartir mejor la carga. Aun así, el mercado de accesorios de terceros se llenó rápidamente de correas alternativas, almohadillas y sistemas de sujeción que intentaban hacer más llevaderas las sesiones largas, una señal bastante clara de que había margen de mejora sin necesidad de rediseñar todo el casco.
En este contexto aparece la Dual Knit Band, una nueva banda de punto doble que Apple incorpora en los modelos recientes del Vision Pro y que también se vende por separado a través de la Apple Store oficial. El planteamiento no es sustituir el visor, sino ofrecer una solución más trabajada para quienes pasan muchas horas delante de pantallas virtuales, ya sea en tareas profesionales, educación en remoto o entretenimiento.
Curiosamente, sobre el papel, la Dual Knit Band añade algo de peso respecto a bandas anteriores. Sin embargo, ese extra no está ahí para complicar las cosas, sino para equilibrar mejor el conjunto y redistribuir la carga hacia la parte trasera de la cabeza. Con ello, se reduce la presión concentrada en la cara y se consigue que el visor se note menos opresivo en sesiones prolongadas, algo importante si se quiere usar el dispositivo varias veces al día.
Los primeros análisis especializados describen esta correa como un salto claro frente a la Solo Knit Band y la Dual Loop Band. Quienes la han probado destacan que se ajusta con más precisión, se coloca y se retira con menos esfuerzo y ofrece una sensación general más cuidada. El contrapeso integrado parece funcionar especialmente bien a la hora de aliviar el cansancio en el rostro, de modo que es posible encadenar videollamadas, trabajo en escritorios virtuales y contenido multimedia sin tener que quitarse el casco a media sesión por incomodidad.
Nadie duda de que un Vision Pro notablemente más ligero será uno de los objetivos prioritarios para las próximas generaciones del visor, algo que se seguirá con lupa en España y otros países europeos donde el dispositivo aspira a hacerse un hueco estable en empresas, estudios creativos y hogares. Mientras tanto, la Dual Knit Band actúa como una solución intermedia razonable: sin cambiar por completo la arquitectura del producto, permite que el uso cotidiano del casco resulte menos exigente para cuello y cara, lo que puede animar a más usuarios a integrarlo en su rutina diaria y no solo reservarlo para demostraciones puntuales.
Con estas dos decisiones —una actualización profunda de las Personas espaciales en visionOS 26 y la introducción de la banda de punto doble—, Apple refuerza los dos pilares que más condicionan la experiencia con Vision Pro: cómo te ven los demás y cómo te sientes llevándolo puesto. Quienes valoren su compra en España o en el resto de Europa se encontrarán con un visor algo más maduro que en su estreno, mejor preparado para el teletrabajo, las reuniones híbridas, el ocio compartido y las sesiones largas, sin perder de vista que aún queda camino por recorrer en ligereza, ergonomía y naturalidad de las interacciones.