- Nueva funcionalidad 'Ask to Browse' que obliga a los menores a pedir permiso para entrar en cualquier web nueva.
- Supervisión de contactos que requiere aprobación parental antes de que el menor pueda hablar con desconocidos.
- Límites de tiempo configurables por categorías de apps basados en recomendaciones de expertos en salud infantil.
- Ampliación de los filtros de seguridad para detectar no solo desnudos, sino también contenido violento o sensible.

El debate sobre el uso de la tecnología en edades tempranas ha cogido una fuerza bárbara en el último año, especialmente en nuestro país. Con el Gobierno de España planteando medidas para restringir el acceso a redes sociales a los menores de 16 años, las grandes tecnológicas se han visto obligadas a mover ficha para ofrecer soluciones que convenzan a las familias. En este escenario, la compañía de Cupertino ha aprovechado su última conferencia de desarrolladores para presentar un lavado de cara profundo a sus herramientas de protección infantil, buscando que el propio sistema operativo sea el que ponga las cosas fáciles a los padres.
No se trata simplemente de prohibir por prohibir, sino de dar a los tutores una serie de palancas para que decidan qué es lo mejor para sus hijos en cada etapa. La idea que se maneja ahora es que el dispositivo no sea un agujero negro, sino un entorno donde se pueda gestionar el tiempo y los contactos de una forma mucho más natural y menos farragosa que antes. Con la llegada de las próximas actualizaciones este otoño, las familias europeas tendrán a su disposición un abanico de funciones que van mucho más allá de las restricciones básicas de toda la vida.
La cuenta infantil como piedra angular del sistema

Para que todo este tinglado funcione, el primer paso fundamental sigue siendo la creación de una cuenta específica para el menor. Este tipo de perfil es obligatorio para los chavales menores de 13 años y puede mantenerse hasta los 18, permitiendo que el sistema aplique automáticamente filtros de edad en la App Store y bloquee de serie el contenido para adultos. Ahora, el proceso de configuración se ha simplificado para que no sea un quebradero de cabeza y guíe a los padres paso a paso al estrenar un iPhone o un iPad.
Una vez que la cuenta está activa, el control no es estático, sino que permite elegir un paquete inicial de aplicaciones esenciales. A medida que el niño va creciendo, los padres pueden ir soltando cuerda de forma gradual. Lo interesante es que este sistema permite que la seguridad evolucione con el usuario, evitando que un adolescente de 15 años tenga las mismas restricciones que un crío de ocho, algo que hasta ahora era un poco frustrante para ambas partes.
Ask to Browse: adiós a la navegación sin supervisión

Una de las novedades que más va a dar que hablar es ‘Ask to Browse’. Si antes ya existía el permiso para comprar aplicaciones, ahora se traslada esa misma lógica a la navegación web. Básicamente, si un menor quiere entrar en una página que no ha visitado nunca, el sistema le obligará a enviar una solicitud de acceso que llegará directamente al dispositivo del padre o la madre. Hasta que el adulto no pulse el botón de aprobar en su propio móvil, la web permanecerá bloqueada en el Safari del niño.
Esta medida se complementa con una mejora importante en la detección de contenido sensible. Si bien ya existían filtros para evitar imágenes de desnudos, la nueva versión del sistema amplía esta protección al contenido violento o sangriento. Gracias a la inteligencia artificial integrada, el dispositivo es capaz de difuminar vídeos o fotos inapropiadas antes incluso de que el menor las vea, ya sea en la app de Mensajes, en FaceTime o en otras herramientas de comunicación, lanzando un aviso de seguridad al instante.
Control total sobre quién puede contactar con los menores

Saber con quién hablan nuestros hijos es otra de las grandes preocupaciones que quitan el sueño a muchas familias. Con las nuevas funciones, se podrá configurar el teléfono para que el menor necesite una autorización expresa antes de añadir un contacto nuevo a su agenda. Esto significa que, si alguien intenta contactar con el niño por primera vez o si el propio niño quiere escribir a un número desconocido, los padres recibirán un aviso para dar el visto bueno.
Es una barrera de seguridad muy efectiva para evitar el contacto con extraños en redes o apps de mensajería. Al final, se busca que el entorno de comunicación del chaval sea un círculo cerrado y verificado por los adultos de confianza. Lo bueno es que este control es multiplataforma, por lo que da igual si el menor está usando el iPad en el sofá o el iPhone de camino al instituto; las reglas del juego son las mismas y se gestionan cómodamente desde un único panel.
Tiempo de uso rediseñado y límites más inteligentes

La herramienta de Tiempo de Uso también ha pasado por el taller para hacerse mucho más intuitiva. Apple ha introducido las llamadas ‘Time Allowances’, que no son más que recomendaciones de tiempo máximo diario basadas en criterios de expertos en desarrollo infantil. Lo novedoso aquí es que los límites se pueden poner por categorías; por ejemplo, se puede dejar vía libre para aplicaciones educativas pero poner mano dura con los videojuegos o las redes sociales una vez superada la hora de uso.
Para que la cosa no sea tan rígida, el sistema permite crear horarios diferenciados según el día de la semana. No tiene mucho sentido aplicar el mismo rigor un martes de colegio que un sábado por la tarde, así que ahora es posible programar periodos de descanso específicos donde ciertas apps se bloquean para que el menor se centre en estudiar o dormir. Si el chaval necesita un poco más de margen para terminar un trabajo o un juego, puede pedir una prórroga que los padres concederán o denegarán con un solo toque desde su pantalla.
La apuesta por integrar estas herramientas de forma nativa busca simplificar la vida a los padres que no quieren depender de aplicaciones de terceros que a veces van a trompicones. Al controlar tanto el software como el hardware, la manzana ofrece una experiencia mucho más fluida y difícil de saltar para los niños más espabilados. Con estos cambios, la tecnología intenta ponerse del lado de la educación digital, ofreciendo recursos y guías prácticas para que las familias encuentren ese equilibrio tan necesario entre el ocio frente a la pantalla y la seguridad real en el mundo online.