- Apple añadirá controles extra al Acceso total al disco de macOS y exigirá una acción más explícita del usuario.
- El permiso permite leer archivos, correo, mensajes, historial de navegación y copias de seguridad.
- La medida llega tras las dudas por Muse, el agente de Meta, y por una vulnerabilidad en ChatGPT para Mac.
- Apple no ha concretado fechas ni cambios técnicos ni si afectará a todas las aplicaciones.

Apple ha anunciado que va a meter mano en uno de los permisos más delicados de macOS: el Acceso total al disco. En la práctica, esta autorización deja que una aplicación consulte y use una buena parte de lo que hay guardado en el ordenador, desde documentos y correos hasta mensajes e historial de navegación. La compañía justifica el movimiento por el avance de los agentes de inteligencia artificial de escritorio, que cada vez hacen más tareas por su cuenta.
El cambio no consiste en retirar esa opción, pero sí en ponerle más barreras. Apple quiere que conceder ese nivel de acceso deje de ser un simple interruptor que se activa y se olvida, y pase a requerir una acción explícita del usuario. Por ahora no hay calendario ni detalles técnicos, así que la letra pequeña sigue pendiente.
Qué es el Acceso total al disco y por qué preocupa
El Acceso total al disco es un permiso que existe desde hace años en macOS. Nació para que utilidades de copia de seguridad, diagnóstico o mantenimiento pudieran saltarse los controles de privacidad habituales y leer el sistema sin tropezar con cada aviso. También lo han usado antivirus y herramientas de antimalware para Mac.
Apple sostiene que algunos desarrolladores están empleando este permiso de formas que pueden dejar al descubierto archivos, correo, mensajes e historial de navegación sin que el usuario entienda del todo lo que autoriza. En aplicaciones de comunicación, ese acceso puede afectar además a la privacidad de las personas con las que se habla.
La novedad es quién pide ahora ese permiso. Ya no son solo programas de respaldo: son agentes de IA que necesitan leer y escribir sobre datos locales para funcionar, y que en ocasiones actúan con mucha autonomía. Apple advierte de que, a medida que estos agentes sean más capaces y autónomos, los riesgos asociados a un acceso tan amplio crecerán de forma sustancial.
Controles adicionales: menos clic y más consentimiento

La compañía ha explicado que introducirá controles adicionales para que ese permiso solo pueda otorgarse mediante una acción muy explícita. Sin embargo, no ha precisado cuándo llegarán esos cambios, cómo será la interfaz ni qué criterios activarán las nuevas barreras. Tampoco ha respondido a las preguntas de medios como TechCrunch sobre el funcionamiento futuro de la función.
La idea no es eliminar el Acceso total al disco, sino dejar claro que sigue siendo una puerta muy amplia. Quien quiera concederlo podrá hacerlo, pero Apple quiere que el usuario sepa qué está permitiendo antes de dar el visto bueno. La empresa ha puesto el foco en el consentimiento informado.
Para los equipos administrados por empresas, macOS ya cuenta con mecanismos de gestión de permisos a través de MDM. El conocido como Privacy Preferences Policy Control permite a los departamentos de TI permitir o denegar accesos por aplicación. Si los nuevos controles se integran con esa vía, las organizaciones podrían limitar o revocar el Acceso total al disco de forma centralizada.
En el caso de España, la comprobación sigue una ruta conocida: Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad, y dentro de ella la lista de Acceso total al disco. Ahí se puede ver qué aplicaciones tienen ese permiso, con qué finalidad declarada y desde cuándo. Es un primer paso sencillo para saber si alguna herramienta tiene más acceso del necesario.
El caso Muse y la sombra de Meta

El anuncio de Apple llega después de que el periodista Jason Aten, de Inc., asegurara que Muse, el agente de Meta para Mac, conocía el contenido de sus mensajes privados sin que él hubiera dado un permiso explícito. La denuncia no ha sido confirmada por Apple y Meta la rechaza.
Meta defiende que el acceso es opcional. Su portavoz, Andy Stone, sostuvo que la app Mensajes solo puede leerse si el usuario activa dos cosas: el Acceso total al disco de macOS y un conector específico de Mensajes dentro de Muse. El CTO de Meta, David Singleton, ha insistido en una idea parecida: sin esos pasos, el agente no debería poder leer esas conversaciones.
Apple no ha mencionado a Meta por su nombre, pero su mensaje encaja con ese patrón. La compañía habla de desarrolladores que usan el permiso de maneras que podrían poner en riesgo a los usuarios. Expertos en seguridad de macOS, como Patrick Wardle, han recordado que una aplicación con Acceso total al disco puede leer archivos, historial de navegación, cookies y chats que no están protegidos por otros controles.
El episodio de Muse no es el único antecedente. Un informe de Wired señaló que una vulnerabilidad en la aplicación de ChatGPT para Mac podría haber permitido a atacantes acceder a datos sensibles. La información disponible no confirma que se produjera una filtración, pero sí refuerza la preocupación por el acceso de los asistentes a información personal.
En el mercado de agentes de escritorio, nombres como OpenClaw, Dots y el propio Muse suelen pedir a los usuarios que habiliten este permiso para poder operar sobre archivos, mensajes y otras áreas del sistema. Muse superó los 5 millones de descargas antes del incidente, lo que da una idea de la escala que ha alcanzado este tipo de herramientas.
Qué supone para usuarios y empresas en España

Para el usuario español, la clave está en revisar los permisos con calma. El RGPD obliga a que el consentimiento sea informado y a limitar los datos a lo necesario para cada finalidad, un principio que choca con la lógica de un agente que aspira a leerlo todo para acertar más. Si una aplicación no necesita ese nivel de acceso, lo razonable es no concedérselo.
En el ámbito profesional, conviene hacer inventario de los Mac que tengan Acceso total al disco activado. No basta con configurarlo una vez y olvidarse: renovar o retirar permisos debería formar parte de la rutina de seguridad. En flotas gestionadas, las herramientas MDM permiten aplicar políticas y reducir el margen de error humano.
Para los desarrolladores, el mensaje es claro. Si su producto depende de un agente que corre en Mac, pedir el permiso más amplio sin explicar por qué puede convertirse en un problema. Gana puntos quien ofrece consentimiento granular, por carpetas o tipos de dato, y quien muestra al usuario qué ha leído o modificado el agente. La transparencia deja de ser un adorno y pasa a ser parte del producto.
Lo que aún no se sabe es cuándo aterrizarán los cambios, si afectarán por igual a todas las apps y si Apple trasladará la misma exigencia al iPhone y al iPad. La compañía ha confirmado la intención, pero no el detalle. Esa falta de concreción deja a usuarios y desarrolladores en una espera con más preguntas que respuestas.
La película, por ahora, tiene una primera parte clara: Apple quiere que el acceso más amplio de macOS deje de ser una puerta que se abre sin pensar. El debate de fondo no es solo técnico, sino de confianza. Los agentes de IA pueden ser útiles, pero para que resulten aceptables necesitan límites comprensibles, permisos que se entiendan y la posibilidad real de decir que no sin romper el sistema.
