- Apple reconoce fallos de conexión en algunos iPhone 18 Pro Max con AT&T en Estados Unidos.
- Los equipos que ya han perdido servicio necesitan reemplazo de hardware, no solo actualizar iOS.
- iOS 27.0.1 y los ajustes del operador sirven para prevenir nuevos casos.
- Fuera de Estados Unidos los modelos usan módem C2, lo que limita el alcance conocido en España y Europa.
Apple ha confirmado que ciertos iPhone 18 Pro Max usados con AT&T pueden sufrir una pérdida de conectividad celular. El fallo impide hacer llamadas, enviar mensajes o navegar con datos móviles y, en algunos casos, deja el teléfono mostrando el aviso «SOS». La compañía describe el episodio como limitado a un número reducido de usuarios.
La respuesta oficial combina iOS 27.0.1 y una actualización de los ajustes del operador. Esas medidas buscan evitar que aparezcan nuevos casos, pero no devuelven la conexión a los equipos que ya se han quedado sin servicio. En España y el resto de Europa, los modelos comercializados fuera de Estados Unidos emplean el módem C2 de Apple, mientras que la incidencia conocida se vincula a unidades estadounidenses con AT&T.
Apple reconoce el alcance y la vía de reemplazo
La incidencia afecta a terminales que no completan llamadas, mensajes o conexiones de datos. AT&T avisó a parte de sus clientes de que algunos iPhone 18 Pro Max podían quedarse sin servicio y recomendó instalar cuanto antes la versión iOS 27.0.1. Los relatos de usuarios también mencionan interrupciones momentáneas y periodos prolongados sin cobertura.
Cuando el equipo ya ha perdido la conexión, el software no repara el problema. Apple sostiene que esos dispositivos necesitan un reemplazo de hardware y dirige a los propietarios al soporte técnico, a una Apple Store o a AT&T para tramitar la sustitución. La compañía habla de un número reducido y no de una incidencia generalizada.
Tras la actualización, algunos afectados siguieron sin servicio, algo que encaja con la explicación de Apple: el parche es preventivo, no curativo. El operador estadounidense pidió la instalación inmediata porque el fallo podía alcanzar llamadas de emergencia, además de comunicaciones habituales. Esa advertencia elevó la relevancia del caso.
Apple habla de un número pequeño de usuarios y no hay evidencia de un fallo generalizado en toda la gama. La incidencia está asociada específicamente a AT&T y a determinados iPhone 18 Pro Max vendidos en Estados Unidos. Por ahora, no se ha confirmado que el problema se extienda a otros mercados.
Actualizaciones preventivas: qué hacen y qué no
iOS 27.0.1 y los nuevos ajustes del operador están pensados para frenar la aparición de más casos. La configuración del operador puede descargarse de forma automática durante un periodo de hasta 14 días y también puede revisarse desde los ajustes del teléfono. Para el sistema operativo, la ruta habitual es Ajustes > General > Actualización de software.
La actualización no está diseñada para recuperar dispositivos que ya han perdido la señal. Si el teléfono muestra «SOS» o no permite usar la línea, Apple recomienda contactar con su soporte o con AT&T. En los casos persistentes, la solución pasa por cambiar el equipo, no por reinstalar software.
Varios usuarios indicaron que las llamadas y los mensajes seguían fallando después de actualizar, y que los datos móviles resultaban inutilizables. También se describieron pérdidas de cobertura intermitentes o duraderas y equipos que permanecían en estado SOS. La causa concreta no ha sido identificada públicamente.
El iPhone 18 Pro Max estadounidense incorpora un módem Qualcomm, mientras que las versiones de otros mercados usan el módem C2 de Apple, según la información disponible. Que la causa no se haya atribuido oficialmente a Qualcomm no significa que el asunto esté cerrado. Apple no ha concretado qué componente origina la pérdida de servicio.
Qué implica para España y Europa

La incidencia conocida se concentra en Estados Unidos y en la red de AT&T. Los iPhone 18 Pro Max comercializados fuera de ese país utilizan el módem C2 de Apple, un detalle que reduce, al menos de entrada, el riesgo de una campaña global de sustituciones. En España y Europa, las noticias disponibles no apuntan a un fallo generalizado en estos terminales.
Si un usuario europeo ve el aviso «SOS» o pierde la conexión, conviene revisar primero el software y comprobar que la línea esté activa. También es útil verificar si el operador ha publicado algún ajuste específico y descartar incidencias de red. Si el problema persiste, lo razonable es acudir al soporte de Apple o al operador para un diagnóstico.
En el caso estadounidense, los equipos ya dañados pasan por sustitución. Apple intenta contener el episodio reemplazando las unidades afectadas y protegiendo al resto con actualizaciones. El alcance sigue siendo reducido y circunscrito a AT&T, según la información disponible.
La situación se sigue de cerca porque afecta a un modelo de gama alta y a un operador concreto, no a toda la familia iPhone 18. Fuera de Estados Unidos, el foco está en la prevención y en comprobar que las versiones de iOS y los ajustes del operador estén al día. La compañía no ha anunciado, por ahora, medidas extraordinarias para el mercado europeo.


