Apple prepara un MacBook de 12,9 pulgadas más asequible para competir en la gama de entrada

Última actualización: 24 de enero de 2026
Autor: Isaac
  • Apple trabaja en un MacBook de 12,9 pulgadas más asequible situado por debajo del MacBook Air
  • Usaría chips de la serie A, 8 GB de RAM y 256 GB de SSD para contener costes
  • El foco principal será el sector educativo y los usuarios básicos en Europa y otros mercados
  • La producción en masa y el lanzamiento se esperan para la segunda mitad de 2026

Portátil MacBook asequible de 12,9 pulgadas

Apple está ultimando una nueva estrategia para su gama de portátiles con el desarrollo de un MacBook de 12,9 pulgadas más asequible, pensado para colocarse por debajo del actual MacBook Air. La compañía quiere reforzar su posición en el segmento de entrada, un terreno donde hasta ahora dominan los Chromebooks y los portátiles Windows baratos, especialmente en colegios, institutos y universidades.

Este modelo de 12,9 pulgadas se concibe como un punto de acceso más económico al ecosistema macOS para estudiantes, familias y usuarios que realizan tareas básicas y que, por precio, no se plantean un Air o un Pro. La firma de Cupertino estaría dispuesta a ajustar márgenes y hacer concesiones técnicas para ganar volumen de ventas y aumentar su base de usuarios en Europa y el resto del mundo.

Un MacBook de 12,9 pulgadas para competir en la gama de entrada

Según diversas fuentes de la cadena de suministro, Apple lleva meses trabajando en una nueva línea de MacBook con pantalla de 12,9 pulgadas específicamente orientada a la gama de entrada. El objetivo es plantar cara a los portátiles de bajo coste con Windows y a los Chromebooks, que han logrado una presencia masiva en centros educativos europeos gracias a su precio reducido y a su facilidad de administración.

La elección de una pantalla de 12,9 pulgadas sitúa el equipo a medio camino entre el iPad Pro grande y el MacBook Air de 13 pulgadas, buscando un equilibrio razonable entre portabilidad y comodidad para trabajar. Este formato permitiría mantener un chasis compacto y ligero, pero con suficiente espacio en pantalla para ofimática, clases en remoto y navegación prolongada sin forzar tanto la vista.

El desarrollo de este modelo llega en un momento en el que el mercado mundial de portátiles encadena varios trimestres de desaceleración tras el pico de demanda provocado por la pandemia. Consultoras como TrendForce apuntan a una caída de los envíos y a una presión creciente por el coste de componentes clave como la memoria DRAM y el almacenamiento NAND, lo que obliga a los fabricantes a ajustar catálogos y márgenes.

Ante ese escenario, la compañía estaría dispuesta a sacrificar parte de sus tradicionales márgenes altos para ganar volumen y reforzar su ecosistema. Un MacBook más barato permitiría captar usuarios que hoy optan por un Chromebook o por un portátil económico con Windows, sobre todo en el ámbito educativo y entre quienes buscan un primer ordenador “serio” sin disparar el presupuesto.

Diseño, materiales y concesiones de hardware previstas

Todo apunta a que este nuevo modelo mantendrá la estética metálica minimalista característica de Apple, con una construcción de aspecto premium, pero con un enfoque más contenido para contener costes. Se habla de una estructura unibody de metal simplificada respecto a las líneas Air y Pro, con menos refinamientos en mecanizado y detalles, pero sin renunciar a la sensación de solidez.

En el interior, los recortes serían más evidentes. El equipo se situaría claramente por debajo del Air, por lo que se esperan concesiones en procesador, conectividad y elementos secundarios como la cámara web, el sistema de altavoces o el número de micrófonos integrados. La idea es mantener una experiencia macOS fluida para tareas diarias, pero sin las prestaciones pensadas para creadores y profesionales exigentes.

Otra vía de ahorro pasaría por la pantalla. Las filtraciones señalan que la pantalla de 12,9 pulgadas utilizaría un panel LCD estándar, prescindiendo de tecnologías más costosas como mini‑LED u OLED, reservadas para modelos de gama alta. Aun así, se espera una resolución suficiente y una reproducción del color acorde con lo que acostumbra Apple, aunque sin los niveles de brillo y contraste de los MacBook Pro.

En lo estético, se barajan dos estrategias: un catálogo restringido a colores clásicos como gris espacial y plateado, similar a otros productos de entrada de la marca, o un enfoque más vistoso, siguiendo la línea de iMac y algunos iPad, con tonos llamativos pensados para el público joven. La decisión marcaría también el posicionamiento visual del producto dentro del catálogo de portátiles.

Procesadores de la serie A y configuración base

Uno de los cambios más relevantes frente a los Mac actuales sería la posible adopción de chips de la serie A en lugar de procesadores de la familia M. Varios informes apuntan a variantes de futuros procesadores como el A18 o similares, derivados de la arquitectura de iPhone y iPad, pero adaptados para funcionar en un portátil.

Este movimiento permitiría aprovechar un chip ya diseñado y producido a gran escala, reduciendo notablemente los costes de investigación, desarrollo y fabricación. Además, la eficiencia energética de la serie A está más que demostrada en móviles y tablets, por lo que la autonomía seguiría siendo un punto fuerte incluso en un modelo modesto.

En términos de uso, la máquina estaría enfocada a tareas cotidianas y educativas: navegación web, edición de documentos, uso de plataformas de aprendizaje online, videollamadas, gestión de correo y consumo de contenidos multimedia. No se plantea como un equipo para edición de vídeo pesada, trabajo 3D o desarrollo profesional, sino para cubrir el día a día de estudiantes y usuarios domésticos.

La configuración de entrada que más suena entre los analistas es de 8 GB de memoria unificada y 256 GB de SSD, un punto de partida que se considera razonable para el público objetivo al que se dirige. Apple podría ofrecer variantes con más almacenamiento, pero lo previsible es que mantenga pocas combinaciones para simplificar la fabricación y el posicionamiento de precios.

Puertos, conectividad y otras limitaciones técnicas

La conectividad física es otro de los apartados donde se esperan diferencias claras frente a las gamas superiores. Los informes coinciden en que el nuevo MacBook de 12,9 pulgadas llegaría con dos puertos USB‑C pero sin soporte para Thunderbolt, tecnología que seguiría reservada a las familias Air y Pro por su mayor coste y orientación profesional.

Esta decisión abarata el diseño de la placa y los componentes, partiendo de la idea de que el público objetivo no necesita tasas de transferencia extremas ni la conexión simultánea a varios monitores de alta resolución. Para estudiantes y usuarios domésticos, dos USB‑C permitirían cargar el equipo y conectar periféricos básicos mediante adaptadores económicos o hubs sencillos.

También se espera que la cámara frontal y el sistema de sonido sean más contenidos que en los modelos de gama alta. Se habla de una webcam adecuada para clases online y videollamadas frecuentes, pero sin las funciones avanzadas que se han visto en los últimos MacBook Pro. En audio, el planteamiento pasaría por un sistema estéreo correcto, priorizando claridad y volumen suficiente antes que tecnologías de sonido espacial más complejas.

En el terreno inalámbrico, lo lógico es que el equipo incorpore Wi‑Fi de última generación y Bluetooth actualizado, ya que estos componentes son fundamentales para la experiencia diaria y suponen un impacto menor en costes frente a otros elementos del hardware. La compatibilidad con redes escolares y universitarias europeas será un factor clave para su despliegue en el sector educativo.

Un movimiento centrado en el sector educativo

Buena parte del sentido de este proyecto está en la educación. Apple quiere recuperar parte del terreno perdido frente a los Chromebooks en centros escolares, donde el precio por dispositivo y la facilidad de gestión a gran escala han favorecido a Google y a los portátiles Windows económicos en la última década.

La compañía se apoya aquí en varias bazas. Por un lado, la integración del ecosistema Apple permite que iPhone, iPad y Mac compartan aplicaciones, archivos y servicios de manera fluida, algo que muchos estudiantes europeos ya conocen por el uso de dispositivos iOS. Por otro, la marca lleva años impulsando plataformas educativas y herramientas de productividad pensadas para aulas conectadas.

Un MacBook de 12,9 pulgadas más asequible podría convertirse en el primer ordenador Mac para una generación de alumnos, sirviendo como puerta de entrada a largo plazo. La empresa no se limita a vender hardware: cada nuevo usuario de macOS es un potencial suscriptor de iCloud, Apple Music, Apple TV+ o servicios de pago en App Store, además de un posible comprador futuro de iPhone, iPad o Apple Watch.

En Europa y, en particular, en países como España, donde se están impulsando programas de digitalización en colegios e institutos, un modelo con precio contenido le permitiría competir en licitaciones públicas y acuerdos con redes de centros privados. Si la compañía es capaz de ofrecer un coste total de propiedad razonable, incluyendo soporte, actualizaciones de software y durabilidad del dispositivo, podría ganar presencia en aulas donde hasta ahora predominan equipos más baratos.

Posicionamiento en precio y hueco dentro del catálogo

Aunque Apple no ha dado cifras oficiales, la mayoría de analistas coincide en que el nuevo MacBook se situará por debajo del MacBook Air en el escalón más bajo de la gama. De esta forma, la marca configuraría una línea más clara: este modelo para uso básico y educación, el Air como opción intermedia para quienes necesitan más rendimiento y autonomía, y los Pro para perfiles profesionales y creativos.

En la práctica, esta nueva máquina vendría a rellenar un vacío que hoy se cubre con modelos antiguos de Air vendidos con descuento, sustituyéndolos por un producto concebido desde cero para ser económico. Es una estrategia parecida a la que ya se aplica en la familia iPad, donde el modelo básico convive con los iPad Air y Pro, cada uno dirigido a un perfil distinto.

El rango de precios más probable se movería en la franja donde actualmente compiten los portátiles Windows de gama media y los Chromebooks “premium”, pero sin alcanzar el coste de un Air actual. El objetivo es llegar a familias y estudiantes que hoy se decantan por un portátil de marca conocida, pero que descartan un Mac por la diferencia de precio frente a alternativas con Windows o ChromeOS.

Esta diferenciación también serviría para proteger la imagen del MacBook Air como equipo equilibrado entre portabilidad y potencia, reduciendo el riesgo de canibalización. Las diferencias en procesador, tipo de pantalla, cantidad de puertos y prestaciones extra ayudarían a justificar los distintos escalones de precio para el consumidor final.

Contexto del mercado de portátiles y ventaja competitiva de Apple

La llegada de un modelo de estas características se produce en un entorno en el que el mercado de PC y portátiles vive una competencia intensa, con fabricantes como Lenovo, HP, Dell o ASUS afinando configuraciones y precios para retener cuota. Al mismo tiempo, se está viviendo una transición hacia equipos más centrados en la inteligencia artificial y hacia segmentos especializados como el gaming, mientras el segmento básico sufre una fuerte presión en márgenes.

Los fabricantes tradicionales se enfrentan además a la volatilidad de los precios de componentes clave, lo que hace más complicado seguir bajando precios sin comprometer demasiado la calidad. En este terreno, Apple parte con cierta ventaja gracias a su integración vertical: diseña sus propios procesadores, negocia grandes volúmenes de componentes y controla buena parte de la cadena de producción.

Mientras otros dependen de proveedores externos para CPU, GPU y otros elementos críticos, la compañía puede ajustar de forma conjunta hardware y software para exprimir al máximo chips relativamente modestos. Eso abre la puerta a un MacBook más económico que, aun así, ofrezca una experiencia de uso competitiva frente a muchos portátiles baratos con Windows o ChromeOS.

Si el proyecto se materializa en los términos que maneja la industria, Apple podría ganar presencia en un segmento en el que hasta ahora apenas participaba, aprovechando además las dificultades de sus rivales para seguir recortando precios en un contexto de costes crecientes y demanda irregular.

Calendario de producción y fecha de lanzamiento estimada

Las filtraciones procedentes de la cadena de suministro apuntan a un plan relativamente definido: la producción en masa del MacBook de 12,9 pulgadas asequible arrancaría a lo largo de la primera mitad de 2026 o, como muy tarde, al inicio de la segunda. A partir de ahí, la compañía podría organizar el anuncio oficial y el despliegue comercial.

El momento más probable para su presentación sería la segunda mitad de 2026, coincidiendo con alguna de las citas habituales de Apple. De esta manera, el dispositivo podría aprovechar la temporada de “vuelta al cole” en el hemisferio norte y la campaña de Navidad, dos periodos especialmente fuertes para la venta de portátiles en Europa y en mercados como España.

Siguiendo la estrategia habitual de la compañía, el lanzamiento se produciría primero en los mercados clave de la firma, como Estados Unidos y buena parte de Europa occidental, para después extenderse a otros países a medida que la producción y los acuerdos de distribución lo permitan. La prioridad inicial estaría, previsiblemente, en aquellos territorios con mayor peso del sector educativo digitalizado.

Si se cumplen los plazos manejados por la industria, el nuevo MacBook de 12,9 pulgadas supondrá un cambio relevante en la forma en que Apple se posiciona en el mercado de portátiles: un equipo más sencillo y accesible, con ciertas renuncias técnicas frente a sus hermanos mayores, pero diseñado para abrir la puerta del ecosistema macOS a muchos usuarios que hasta ahora quedaban fuera por precio, con especial foco en colegios, universidades y hogares europeos que buscan un portátil fiable sin necesidad de prestaciones profesionales.

MacBook económico con chip de iPhone en 2026
Artículo relacionado:
El MacBook barato de Apple con chip de iPhone toma forma