Apple perfila su primer iPhone plegable con pantalla similar a la de un iPad mini

Última actualización: 13 de marzo de 2026
Autor: Isaac
  • El futuro iPhone plegable montaría una pantalla interior de unas 8,3 pulgadas, cercana al tamaño del iPad mini.
  • Apple prepara cambios profundos en iOS para ofrecer multitarea avanzada y una interfaz inspirada en el iPad.
  • La compañía se centra en reducir la marca del pliegue, reforzar la bisagra y diferenciarse con un panel más ancho.
  • El dispositivo apuntaría a la gama más alta, con un precio cercano a los 2.000 dólares y enfoque en Europa.

Pantalla similar a la de un iPad mini

Los rumores sobre el primer iPhone plegable de Apple empiezan a dibujar con bastante claridad el tipo de dispositivo que la compañía tendría entre manos. Informes procedentes de Bloomberg y del periodista Mark Gurman apuntan a un modelo que apostaría por una pantalla interior de tamaño muy parecido a la de un iPad mini, con lo que se situaría a medio camino entre un móvil y una pequeña tablet.

Este enfoque obligaría a Apple a ir más allá de un simple cambio de formato. El proyecto implicaría retocar en profundidad iOS para aprovechar una diagonal mucho mayor que la de un iPhone convencional, redefinir la multitarea y afrontar los problemas habituales de los plegables, como la marca del pliegue y la durabilidad de la bisagra. Todo ello, previsiblemente, en la franja más alta de precio de la gama.

Una pantalla plegable del tamaño de un iPad mini

Panel plegable tipo iPad mini

Las filtraciones coinciden en que el corazón del dispositivo sería una pantalla interior plegable de alrededor de 8,3 pulgadas, prácticamente calcada a la diagonal del iPad mini actual. No se trataría solo de un panel grande, sino también de una relación de aspecto más ancha que la que ofrecen muchos plegables con formato tipo libro basados en Android.

Este formato más panorámico busca acercar el uso del teléfono a la experiencia de una tablet compacta. Al abrir el dispositivo, el usuario se encontraría con un lienzo pensado para consumir contenido en horizontal, con una anchura que recuerda mucho al iPad mini colocado en apaisado y deja atrás la sensación de “pantalla estrecha” de otros modelos plegables.

La idea es que la pantalla interior no solo sirva para ampliar lo que ya se ve en un iPhone al uso, sino para plantear un tipo de uso distinto. En esa línea, las fuentes señalan que Apple quiere que el panel interior sea cómodo tanto para ver vídeos y series como para aprovechar funciones de productividad, algo en lo que la firma ya tiene experiencia con sus iPad.

En el exterior, las informaciones apuntan a una pantalla secundaria de tamaño similar al de un iPhone relativamente compacto. De esta forma, el usuario podría utilizar el teléfono como un móvil normal cuando está cerrado y recurrir al panel grande cuando necesite más espacio, ya sea para trabajar, jugar o consumir contenido multimedia.

iOS adaptado: interfaz tipo iPad y multitarea mejorada

Para sacar partido a una superficie tan grande, Apple estaría trabajando en una revisión importante de iOS. Cuando el plegable esté totalmente desplegado, muchas aplicaciones pasarían a mostrar diseños muy parecidos a los del iPad, con vistas en columnas, barras laterales y elementos pensados para aprovechar el espacio adicional.

Una de las novedades clave sería la posibilidad de usar dos aplicaciones a la vez en pantalla dividida. Hasta ahora, los iPhone no permiten colocar dos apps lado a lado de forma nativa, mientras que en este plegable se espera que la pantalla interior reproduzca una sensación similar a la de una mini tablet orientada a la multitarea.

Las fuentes hablan también de la llegada de barras laterales de navegación en muchas de las apps propias de Apple, al estilo de lo que ya se ve en iPadOS. Este tipo de interfaz facilitaría arrastrar contenido entre aplicaciones, organizar archivos y mensajes o gestionar correos y documentos con más comodidad que en un móvil convencional.

Pese a estos cambios, el dispositivo continuaría ejecutando iOS y no iPadOS. Eso significa que no heredará todas las funciones avanzadas de multitarea presentes en los iPad más recientes, como la gestión de múltiples ventanas flotantes o la ejecución nativa de aplicaciones diseñadas exclusivamente para tablet. Aun así, la simple incorporación de dos apps simultáneas y diseños más amplios supondría un salto claro respecto a la experiencia actual en iPhone.

Apple, además, estaría animando a los desarrolladores a adaptar sus aplicaciones de iPhone a este nuevo formato plegable. La idea pasa por que las apps puedan mostrarse tanto en la pantalla exterior tradicional como en la interior tipo tablet, manteniendo la coherencia visual y aprovechando las ventajas del formato más ancho sin obligar a crear versiones específicas para iPad.

Menos pliegue visible y una bisagra más resistente

Uno de los dolores de cabeza habituales en los teléfonos plegables es la marca que deja el pliegue en el centro del panel flexible. De acuerdo con los reportes, Apple habría destinado parte importante del desarrollo a una nueva tecnología de visualización flexible que reduzca al máximo esa hendidura que se hace visible con el paso de los ciclos de apertura y cierre.

Las expectativas son realistas: no se espera que el pliegue desaparezca por completo, pero sí que resulte menos evidente que en muchos modelos actuales. Si el resultado final logra que la arruga central se note menos al tacto y a la vista, podría convertirse en un argumento de venta frente a otros fabricantes, que aún luchan por disimularla del todo.

En paralelo, el equipo de ingeniería se habría centrado en la durabilidad del sistema de bisagra. El objetivo consiste en aumentar el número de aperturas y cierres que soporta el dispositivo antes de que aparezcan fallos, un aspecto que pesa mucho en la decisión de compra de quienes dudan entre un móvil tradicional y un plegable.

Los avances de Apple en este campo apuntarían a un mecanismo más robusto, pensado para aguantar años de uso intensivo. Si estas mejoras se confirman, el futuro iPhone plegable se colocaría en una buena posición en un mercado europeo donde la fiabilidad a largo plazo y la garantía oficial siguen siendo factores clave a la hora de gastar una cantidad elevada de dinero en un smartphone.

Diseño, Touch ID lateral y cámaras perforadas

Más allá de la pantalla, las filtraciones dibujan un dispositivo con cambios relevantes en el diseño respecto a los iPhone actuales. Uno de los más comentados sería el regreso del sensor de huellas dactilares Touch ID, integrado en el botón lateral. El grosor del panel frontal plegable complicaría la instalación del conjunto completo de sensores necesarios para Face ID, por lo que Apple se inclinaría por una solución más clásica, aunque probada y rápida.

La pantalla exterior incorporaría una cámara frontal perforada, acompañada de un sistema tipo Dynamic Island ajustado a este nuevo diseño. En la parte trasera, los primeros informes hablan de una configuración de doble cámara, suficiente para cubrir las necesidades más habituales sin disparar aún más el precio ni el peso del dispositivo.

En cuanto a la cámara interior de la pantalla plegable, Apple habría barajado la posibilidad de ocultarla bajo el panel (tecnología UDC), pero finalmente se habría decantado por una perforación visible. Las soluciones bajo pantalla todavía suelen ofrecer una calidad de imagen inferior, algo que la compañía preferiría evitar en un producto de gama tan alta, aunque suponga renunciar a un acabado totalmente limpio cuando el panel está encendido.

Posicionamiento en precio y encaje en el mercado europeo

Las estimaciones de diferentes analistas sitúan el precio del primer iPhone plegable en torno a los 2.000 dólares. Llevado al contexto europeo, estaríamos hablando de unas cifras muy próximas o incluso superiores a los 1.900 euros en España, en línea con modelos como el Samsung Galaxy Z Fold de última generación o los foldables avanzados de Google.

Bloomberg señala que esta cantidad colocaría al terminal en la parte más alta de la gama de Apple y de sus rivales. La compañía intentaría justificar el desembolso con una combinación de pantalla interior tipo tablet, nuevas funciones de productividad y el ecosistema iOS, dirigida sobre todo a usuarios que hoy utilizan plegables Android o a quienes buscan un equipo que pueda funcionar de móvil principal y dispositivo para trabajo ligero.

En mercados como el español, donde el precio es un factor sensible pero existe una base de usuarios fieles a Apple, el dispositivo podría ocupar un nicho similar al de los iPhone Pro Max o incluso por encima, enfocado a entusiastas de la tecnología, profesionales que utilizan el móvil para trabajar y personas que ya combinan iPhone e iPad y valoran unificar parte de esos usos en un único aparato.

La estrategia encajaría con el patrón habitual de la marca: llegar tarde a una categoría ya asentada —en este caso, los plegables, donde Samsung lleva años marcando el ritmo—, pero hacerlo con un producto muy pulido en diseño, software y experiencia general, incluso aunque eso suponga arrancar con precios especialmente altos.

Con todo lo filtrado hasta ahora, el futuro iPhone plegable se perfila como un dispositivo que mezcla la portabilidad de un iPhone con una pantalla interior casi calcada a la de un iPad mini, una interfaz adaptada a la multitarea y un esfuerzo notable en reducir el pliegue y mejorar la bisagra. Si las previsiones de precio se cumplen y Apple consigue trasladar a este formato la solidez de su ecosistema, el modelo podría convertirse en una pieza clave de su catálogo en Europa para quienes buscan un móvil que también haga de pequeña tablet sin renunciar a iOS.

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