- Apple ha registrado una patente para un sensor de imagen en el iPhone con rango dinámico excepcional, cercano al del ojo humano.
- La tecnología propuesta utiliza una estructura de sensor de dos capas y técnicas avanzadas de reducción de ruido.
- El sistema podría llegar a conseguir una relación de contraste de 1.048.576:1 y hasta 20 pasos de exposición.
- No hay fecha confirmada para su lanzamiento, pero expertos apuntan a su posible implementación en futuros dispositivos como el iPhone 17 Pro o Apple Vision Pro.

La fotografía móvil podría experimentar un cambio radical en los próximos años si Apple desarrolla finalmente la tecnología que acaba de registrar en una nueva patente. Según la documentación oficial, la compañía ha presentado una propuesta de sensor de cámara para iPhone que se acerca notablemente al rango dinámico del ojo humano. Esta novedad permitiría capturar imágenes con un nivel de detalle y contraste nunca visto en smartphones, equiparando o incluso superando a cámaras de cine profesionales.
Los sensores móviles han avanzado mucho en los últimos años, pero todavía existe una brecha significativa respecto a la percepción visual humana, especialmente en áreas muy oscuras y muy iluminadas al mismo tiempo. La tecnología descrita por Apple en su patente propone superar estas limitaciones, abriendo un nuevo horizonte para la fotografía y el vídeo en dispositivos compactos.
Un sensor apilado: dos capas para revolucionar la imagen

La patente, reconocida bajo el título “Image Sensor With Stacked Pixel Having High Dynamic Range And Low Noise”, describe una estructura de sensor dividida en dos capas principales. La capa superior se dedicaría exclusivamente a captar la luz (sensor die), mientras que la inferior (logic die) se encargaría del procesado inmediato de la señal y la supresión del ruido, todo a nivel físico sin depender únicamente del software posterior.
Uno de los elementos más innovadores del diseño es la inclusión de la tecnología LOFIC (Condensador de Integración de Desbordamiento Lateral). Este sistema permite que cada píxel almacene distintas cantidades de luz dependiendo de la intensidad que recibe. De esta forma, el sensor puede mantener detalles tanto en sombras profundas como en zonas muy iluminadas, algo tradicionalmente complicado para los teléfonos actuales.
Además, la patente revela que cada píxel integraría su propio circuito de memoria para medir y compensar el ruido térmico en tiempo real. Esta gestión avanzada de la señal contribuiría a conseguir imágenes claras y limpias desde el mismo sensor, elevando la calidad muy por encima de lo habitual incluso en entornos difíciles.
Rendimiento al nivel del ojo humano y cámaras profesionales
Los datos recogidos en la patente apuntan a una capacidad de alcanzar hasta 20 pasos de rango dinámico (20 EV), cifra que sitúa este sensor al nivel de lo que el ojo humano puede distinguir en condiciones ideales. Para tener perspectiva, muchos smartphones actuales no superan los 13 pasos y, según los expertos, incluso la ARRI Alexa 35 (referencia en cine digital) ofrece valores similares.
El contraste máximo documentado sería de 1.048.576:1, lo que supone casi duplicar lo que suelen lograr los sensores más punteros en la actualidad. Todo esto, a la vez que se reduce el tamaño físico del sensor gracias a una arquitectura más compacta y eficiente que la de soluciones previas, incluidas las de Sony, que ya colaboran con Apple en la fabricación de componentes fotográficos.
Este avance supone un salto importante en vídeo móvil y captura HDR, además de potenciar aplicaciones en realidad aumentada y visores como el Apple Vision Pro. Si Apple consigue implementar esta tecnología, podría transformar las expectativas de los usuarios y de la industria en general.
Por ahora, la tecnología solo ha sido registrada como patente, por lo que no hay confirmación oficial de su incorporación en un modelo específico. Sin embargo, los analistas consideran que los primeros beneficiados podrían ser los iPhone 17 Pro y futuras generaciones de Apple Vision Pro, en línea con los plazos habituales de integración de nuevas tecnologías en la marca.
El hecho de que Apple haya trabajado durante años con sensores de Sony y ahora busque perfeccionar el sistema con una solución propia, refleja que la firma californiana busca consolidar su posición en la creación de contenidos. La tendencia de grabar lanzamientos y producciones profesionales con iPhone continúa creciendo, y este avance podría situar a la marca en una posición de liderazgo frente a otros fabricantes.
Tampoco hay que olvidar que el registro de una patente no implica su producción inmediata. Apple experimenta con muchas ideas que finalmente no se comercializan, pero la velocidad de innovación en el sector y la competencia en fotografía móvil podrían acelerar la llegada de esta tecnología al mercado.
El desarrollo de sensores que puedan igualar la percepción visual humana representa un reto técnico excepcional. Si esta patente se convierte en un producto final, podría suponer una de las mayores revoluciones en fotografía móvil de los últimos años.
Cada avance en este campo reafirma el compromiso de Apple por mejorar la calidad visual de sus dispositivos y por explorar el máximo potencial de las tecnologías de captura digital. La empresa parece decidida a superar los límites actuales en la fotografía en móviles y establecer nuevos estándares.