- Un jurado de California fija que Apple debe abonar 634 millones de dólares a Masimo por infracción de patente.
- El fallo apunta a funciones del Apple Watch como el modo de entrenamiento y los avisos de frecuencia cardiaca.
- Hubo veto de importación en EE. UU. a Series 9 y Ultra 2; Apple revisó la función de SpO2 y la ITC evalúa si mantener la prohibición.
- Apple recurrirá y Masimo litiga contra la aprobación de Aduanas; en Europa no hay vetos equivalentes.
Un jurado federal en California ha determinado que Apple debe compensar a Masimo con 634 millones de dólares por vulnerar una patente vinculada a la medición de oxígeno en sangre en sus relojes inteligentes, similar a otro veredicto por patentes del Apple Watch.
La resolución se enmarca en una contienda legal, la batalla legal que lo explica, y que ya provocó restricciones a la importación de determinados Apple Watch en Estados Unidos, con ajustes de software para sortear los vetos.
Qué ha decidido el jurado y por qué
Según la decisión, características del Apple Watch como el modo de entrenamiento y las alertas de frecuencia cardiaca reproducían tecnologías que Masimo protege mediante patente relacionadas con la oximetría de pulso y con otras funciones del Apple Watch.
Apple ha adelantado que presentará apelación y sostiene que la única patente en litigio expiró en 2022 y se refería a una tecnología clínica de generaciones anteriores, además de recordar que buena parte de las otras patentes invocadas por Masimo fueron invalidadas en distintos foros.

La reacción de ambas compañías
Masimo ha valorado el veredicto como un respaldo a su estrategia de defender sus innovaciones y propiedad intelectual, insistiendo en que Apple incorporó personal clave y conocimientos sobre pulsioximetría para integrar esa capacidad en el reloj.
Desde Cupertino, la compañía subraya que discrepa con el fallo del jurado y que agotará las vías de recurso, lo que podría alargar los plazos del caso durante meses e incluso abrir la puerta a acuerdos o licencias si ambas partes lo consideran oportuno.
ITC, Aduanas y el veto a ciertos modelos en EE. UU.
El pulso judicial ya tuvo consecuencias comerciales: en 2023, la Comisión de Comercio Internacional de EE. UU. (ITC) avaló a Masimo y forzó un bloqueo de importaciones de los Apple Watch Series 9 y Ultra 2, al apreciar infracción de patentes.
Para cumplir con la medida, Apple retiró temporalmente la función de lectura de SpO2 y más tarde introdujo una implementación revisada que obtuvo la aprobación de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP). A raíz de ello, la ITC ha abierto un nuevo procedimiento para decidir si los modelos actualizados deben seguir o no sujetos al veto.
El frente regulatorio sigue activo: Masimo mantiene un pleito contra CBP por autorizar la importación de los relojes con la nueva solución, mientras que Apple ha recurrido la orden de prohibición de importación ante un tribunal federal de apelaciones.
Impacto en España y Europa
Las decisiones de la ITC afectan al mercado de Estados Unidos y no se aplican automáticamente en la Unión Europea. En España, la disponibilidad del Apple Watch y su soporte no deberían verse alterados por este veredicto en el corto plazo.
No obstante, si Apple decide uniformizar funciones a nivel global por razones técnicas o legales, podrían darse cambios de software en la lectura de oxígeno en sangre. Por ahora, no se ha anunciado una restricción equivalente en Europa.
Antecedentes y otras causas relacionadas
El enfrentamiento entre ambas firmas no se limita a esta patente: Masimo acusó a Apple de captación de empleados y de apropiación de secretos comerciales. Aquel juicio en California quedó anulado en 2023 al no alcanzarse un veredicto unánime.
En paralelo, Apple obtuvo en Delaware un fallo simbólico de 250 dólares por supuestas infracciones de dos patentes de diseño por parte de relojes de Masimo, un episodio menor frente a la disputa principal por tecnologías de salud.
Qué puede pasar ahora
En el corto plazo, Apple activará su recurso contra la indemnización de 634 millones y la ITC decidirá si los relojes con la implementación revisada quedan fuera del veto. Los tiempos, previsiblemente, se dilatarán.
La pugna seguirá condicionando cómo se integran las funciones de salud en los smartwatches y la posición competitiva de ambas empresas, con el foco en la oximetría de pulso y en dónde se traza la línea entre innovación propia y propiedad intelectual ajena.
Con el veredicto en California, los expedientes abiertos ante la ITC y los recursos en curso, el caso entra en una fase decisiva en la que se combinan decisiones judiciales, regulatorias y estratégicas, sin impactos inmediatos en España pero con potenciales efectos de alcance global.