- Un jurado de San Diego concluye que Apple infringió dos patentes de Taction relacionadas con la háptica del iPhone y el Apple Watch.
- La indemnización supera los 5.700 millones de dólares, pero no es firme porque Apple ha anunciado una apelación.
- El caso gira en torno al Taptic Engine y a las vibraciones de baja frecuencia que permiten notar clics o avisos al tacto.
- En España y Europa no hay cambios inmediatos: el proceso sigue abierto y el importe podría revisarse.
Un jurado federal de San Diego ha determinado que Apple deberá pagar más de 5.700 millones de dólares a Taction Technology por infringir patentes relacionadas con la respuesta háptica. El fallo se refiere al Taptic Engine, el mecanismo que genera vibraciones perceptibles en el iPhone y el Apple Watch.
La cantidad está entre las más altas vistas en un litigio de patentes en Estados Unidos, pero no es aún una sentencia firme>. Apple ha anunciado que apelará, así que en España y el resto de Europa no hay cambios inmediatos en las funciones de vibración de sus dispositivos.
Qué ha decidido el jurado y qué patentes están en juego
El jurado concluyó que Apple vulneró las patentes estadounidenses 10.659.885 y 10.820.117, vinculadas a transductores táctiles capaces de producir vibraciones de baja frecuencia. Esa tecnología permite que el usuario note un clic, un aviso o una respuesta física al interactuar con el dispositivo.
Los miembros del panel también consideraron que la infracción no fue deliberada, un matiz que puede influir en si el importe se revisa o se ajusta en fases posteriores. El caso abarca más de 50 productos, entre ellos varios modelos de iPhone y Apple Watch.
La demanda fue presentada por Taction Technology, una empresa de San Diego que trabaja con tecnología háptica para audio y videojuegos. Según su versión, Apple habría usado sus invenciones sin contar con la licencia correspondiente.
El Taptic Engine, una pieza invisible pero muy reconocible

El Taptic Engine es el componente que hace que el iPhone y el Apple Watch no solo suenen o muestren avisos, sino que transmitan sensaciones al tacto. Es lo que se nota al recibir una notificación en la muñeca, al girar la corona digital o al usar ciertos gestos del sistema.
Aunque no suele ser el protagonista de los anuncios, la háptica se ha convertido en una seña de identidad. Por eso el pleito no va solo de dinero: pone sobre la mesa si ese tipo de vibración puede considerarse propiedad intelectual licenciable y si cada motor táctil tendría que pagar por una tecnología concreta.
Un litigio largo y una apelación en el horizonte

La demanda se interpuso en 2021 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de California. En 2023, un juez federal de San Diego desestimó inicialmente la causa, pero el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal reactivó el proceso en 2025 al considerar que la decisión previa se había apoyado en un requisito no escrito.
El nuevo juicio comenzó el 14 de septiembre y un jurado de siete personas deliberó durante dos días antes de emitir su veredicto. Apple rechazó tanto la conclusión como la indemnización y sostuvo que su Taptic Engine es fundamentalmente diferente de la tecnología de Taction.
La compañía confirmó que recurrirá el fallo y que las pruebas presentadas por la demandante respaldarían esa diferencia. Por su parte, Lance Yang, abogado principal de Taction, celebró el resultado y recordó que la empresa había esperado más de cinco años para que el caso llegara a juicio.
Si el veredicto se confirma, será una de las mayores derrotas legales de Apple en materia de patentes en Estados Unidos. Aun así, lo habitual en estos procesos es que el juez revise la cifra, la recorte o la rehaga antes de que se ejecute un pago. La apelación puede alargar el conflicto durante años.
Para los usuarios de España y del resto de Europa, la consecuencia práctica hoy es limitada: las vibraciones del iPhone y del Apple Watch siguen funcionando igual mientras el proceso continúa. El interés real está en si la háptica acaba tratándose como una patente que haya que licenciar, algo que podría influir en futuros diseños, acuerdos entre fabricantes y costes de componentes. De momento, Apple mantiene su defensa y Taction celebra un veredicto que todavía tiene recorrido judicial.

