- Apple se plantea incorporar modelos de IA externos, como Claude de Anthropic o ChatGPT de OpenAI, en Siri debido a dificultades técnicas en su desarrollo interno.
- Las negociaciones con ambas compañías buscan soluciones que funcionen sobre la infraestructura de nube privada de Apple, priorizando la privacidad del usuario.
- El lanzamiento del Siri potenciado con IA se retrasa a 2026, mientras que este otoño se implementarán mejoras limitadas en iOS 26, iPadOS 26 y macOS 26.
- Apple mantiene la intención de desarrollar su propio modelo a medio plazo, optando por una solución temporal híbrida para no perder posición frente a competidores como Google o Samsung.
Apple sigue afrontando importantes desafíos tecnológicos para llevar la inteligencia artificial avanzada a Siri, su popular asistente virtual. Los planes originales preveían lanzar en 2025 una versión de Siri impulsada por IA de última generación; sin embargo, complicaciones técnicas y retrasos internos han obligado a la compañía a posponer el estreno hasta 2026 o incluso más allá. Esta situación ha generado cierto enfado entre los clientes fieles y ha llevado a Apple a considerar nuevas vías para modernizar su asistente antes de perder aún más terreno frente a la competencia.
Durante la pasada WWDC de junio, la compañía de Cupertino fue especialmente cauta y no anunció ningún avance relevante respecto a Siri, dejando claro que el salto cualitativo prometido aún está lejos de materializarse. Frente al acelerado desarrollo de la inteligencia artificial que exhiben otras tecnológicas como Google, Microsoft o Samsung, Apple se ve ahora en la tesitura de explorar alianzas y recurrir a modelos de IA externos para cerrar la brecha.
El posible giro de Apple: Siri con IA de terceros

Según fuentes consultadas por Bloomberg y MacRumors, Apple está manteniendo conversaciones activas con OpenAI, responsable de ChatGPT, y Anthropic, creadores de Claude, para que sus modelos de lenguaje puedan ser utilizados como motor principal en la futura versión de Siri. Aunque la empresa californiana dispone de un proyecto propio denominado LLM Siri, el rendimiento obtenido hasta ahora no parece suficiente para responder a las expectativas de los usuarios ni para competir con los asistentes más avanzados de la industria.
Apple ha solicitado a ambas compañías que entrenen versiones adaptadas de sus sistemas de IA para ejecutarlas en la infraestructura de nube privada que la compañía opera –conocida como Private Cloud Compute–, lo que permitiría mantener un férreo control sobre la privacidad y la protección de los datos de los usuarios, uno de los activos clave del ecosistema de la marca.
En la actualidad, Apple ya utiliza ChatGPT de forma parcial en ciertas funciones inteligentes dentro de Apple Intelligence, pero una integración total de modelos ajenos en Siri supone un cambio de filosofía radical para la firma, acostumbrada a controlar cada aspecto de su hardware y software. Los motivos para este viraje serían principalmente el retraso acumulado en el desarrollo interno y la presión para ofrecer una alternativa competitiva sin más demoras significativas.
Preferencia por Anthropic y fricciones internas

Dentro de Apple, las pruebas realizadas con diferentes modelos de IA habrían arrojado resultados favorables para Claude, el sistema desarrollado por Anthropic. Craig Federighi, vicepresidente de software, y Mike Rockwell, jefe de Siri, consideran que Claude ofrece el mejor equilibrio entre capacidad, eficiencia y adaptación a la propia infraestructura de la compañía. Por ello, Anthropic se perfila como la opción preferente, aunque la negociación no está cerrada. La principal traba estaría en el precio: Anthropic habría solicitado un contrato valorado en varios miles de millones de dólares anuales, cantidad que Apple valora cuidadosamente antes de tomar una decisión final.
Esta estrategia ha generado tensiones dentro del equipo responsable de los Apple Foundation Models, la tecnología propia sobre la que hasta ahora se asentaban los avances en IA de la marca. Diversos ingenieros y desarrolladores han expresado su descontento por la posible externalización de parte del desarrollo, llegando algunos miembros clave a considerar su salida de la empresa. Este malestar también ha alimentado el interés de otras tecnológicas como Meta, por captar talento experimentado que podría abandonar Apple.
A pesar de estas fricciones, la postura mayoritaria en la dirección parece apoyar una solución híbrida en la que, mientras se siguen perfeccionando los modelos internos a medio plazo, Siri se beneficiaría de la capacidad de los modelos más potentes ya existentes en el mercado.
Despliegue escalonado y situación frente a la competencia
La actualización más ambiciosa de Siri, impulsada por IA generativa, no llegará hasta previsiblemente el otoño de 2026 con iOS 27. Sin embargo, este otoño se prevé la llegada de mejoras personalizadas y nuevas funciones de IA en iOS 26, iPadOS 26 y macOS 26, en una versión menos avanzada y con disponibilidad limitada a ciertos países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. La estrategia busca mostrar avances mientras se trabaja en la transformación completa del asistente digital.
Apple sostiene que su apuesta por hospedar los modelos en servidores propios refuerza la privacidad respecto a otras alternativas y permite ofrecer a los usuarios control sobre su información, un aspecto que los diferencia de la competencia. Sin embargo, compañías como Samsung ya han tomado ventaja con Galaxy AI, que también recurre a alianzas estratégicas para integrar lo mejor de la inteligencia artificial, como Gemini de Google.
En un entorno tan competitivo, Apple busca no quedarse rezagada en la carrera tecnológica y por ello está dispuesta a adoptar soporte de las principales empresas en IA mientras madura su propia propuesta.
El futuro inmediato de Siri combina el desarrollo interno, la integración parcial de funciones de inteligencia artificial generativa y la posible incorporación de modelos como Claude o ChatGPT, que actuarían como motor principal del asistente. Si las negociaciones prosperan, Siri podría experimentar una de las mayores renovaciones de su historia, en un momento en el que la inteligencia artificial marca el ritmo de innovación en el sector.
