- Apple ya fabrica en masa los nuevos iPad Pro M5 con chip de 3 nm y mejoras en eficiencia.
- Samsung y LG comparten la producción de los paneles OLED para los dos tamaños disponibles.
- El diseño apenas cambia, salvo el logotipo de Apple reposicionado en horizontal para facilitar el uso con teclado.
- Se esperan biseles todavía más finos y lanzamiento previsto para octubre de este año.
Los próximos meses se presentan movidos para quienes esperan una actualización del iPad Pro de Apple. Según diversas fuentes y reportes, la compañía ya ha dado el pistoletazo de salida a la producción en masa del iPad Pro M5, apostando por una combinación de novedades técnicas y una evolución discreta en el diseño, consolidando las mejoras vistas en la generación anterior y avanzando especialmente en el apartado de la pantalla.
Con la llegada del chip M5, el nuevo iPad Pro promete un aumento notorio del rendimiento y la eficiencia energética. Todo apunta a que este procesador, fabricado por TSMC utilizando tecnología de 3 nanómetros, será el encargado de mover los nuevos modelos que previsiblemente verán la luz en octubre de este mismo año, siguiendo el calendario habitual de lanzamientos de Apple para su gama más profesional de tabletas.
Mejoras en los paneles OLED: producción coordinada de Samsung y LG

Una de las grandes bazas de los próximos iPad Pro M5 será la incorporación de paneles OLED todavía más avanzados. Por primera vez, tanto Samsung como LG compartirán la responsabilidad de fabricar estos paneles para ambos tamaños, 11 y 13 pulgadas. Hasta ahora, la distribución dependía del tamaño: Samsung se hacía cargo de los modelos pequeños y LG de los grandes, pero en esta generación ambos proveedores suministrarán para todas las variantes, lo que permite a Apple ganar margen de reacción ante posibles problemas y asegurar el suministro.
La apuesta por los paneles OLED no solo se consolida sino que se perfila como una tendencia que irá llegando progresivamente al resto de la familia iPad. Existen planes para que tanto iPad mini como iPad Air integren esta tecnología en los próximos años, concretamente en 2026 y 2027 respectivamente, democratizando una característica que antes era exclusiva de los modelos más caros.
Diseño continuista y pequeños cambios visuales

En lo que respecta al diseño, no se esperan grandes transformaciones. La línea delgada y ligera estrenada el año anterior se mantiene, priorizando la comodidad de uso y la portabilidad. Uno de los cambios más notables será la orientación del logotipo de Apple en la parte trasera de la tableta, que pasará a estar en disposición horizontal. Este ajuste responde a un uso cada vez más extendido del iPad Pro en modo apaisado, especialmente junto a teclados tipo Magic Keyboard, y busca una mayor coherencia visual cuando se emplea de esta forma.
Otro aspecto relevante será la reducción adicional de los biseles en torno a la pantalla, gracias a la integración de nuevas tecnologías como la compresión térmica (CoF) y controladores más modernos desarrollados por empresas como LG Innotek y LX Semicon. Estos avances permitirán ofrecer pantallas con mayor superficie útil sin incrementar las dimensiones totales del dispositivo, haciendo que la experiencia visual sea más inmersiva y atractiva para trabajo, ocio y creatividad.
El calendario apunta a octubre como el mes probable para el estreno del iPad Pro M5, siguiendo la tónica de Apple de espaciar las renovaciones importantes unos 16 a 18 meses. La última versión con chip M4 llegó en mayo del año anterior y, con la llegada de su sucesor, se confirma el ritmo ágil de lanzamientos en la línea Pro. Los usuarios podrán elegir entre versiones de 11 y 13 pulgadas, ambas equipadas con los nuevos paneles OLED y el chip M5, aunque no se esperan grandes diferencias externas respecto a los iPad Pro de la generación pasada fuera de los pequeños detalles comentados.
El desarrollo del iPad Pro M5 implica una evolución lógica dentro de la gama, centrada en mejorar el rendimiento, asegurar una cadena de suministro más robusta y perfeccionar aspectos como la eficiencia energética y el diseño. Las innovaciones en el panel y el chip serán especialmente atractivas para quienes priorizan la productividad y la creatividad en sus tareas diarias.