Amazon compra Globalstar y dará un gran impulso a las funciones satelitales del iPhone y Apple Watch

Última actualización: 14 de abril de 2026
Autor: Isaac
  • Amazon adquiere Globalstar por unos 11.570 millones de dólares para reforzar su red satelital Amazon Leo.
  • Apple firma un acuerdo para mantener y ampliar las funciones satelitales de iPhone y Apple Watch a través de la infraestructura de Amazon.
  • El sistema directo al dispositivo (D2D) de Amazon Leo comenzará a desplegarse a partir de 2028 con miles de satélites en órbita baja.
  • La operación intensifica la competencia con Starlink y apunta a mejorar la conectividad y los servicios de emergencia en todo el mundo, también en Europa.

Amazon compra Globalstar e impulsa funciones satelitales

La compra de Globalstar por parte de Amazon marca un giro importante en el panorama de la conectividad satelital y, de rebote, en las funciones de emergencia y comunicaciones vía satélite que ya utilizan los iPhone y Apple Watch. Lo que hasta ahora era una colaboración discreta entre Apple y Globalstar pasa a un nuevo nivel bajo el paraguas de Amazon Leo, la futura gran constelación de satélites en órbita baja del gigante del comercio electrónico.

Más allá de las cifras millonarias y los tecnicismos, esta operación supone que las funciones satelitales de los dispositivos de Apple seguirán vivas y con recorrido de futuro, con la vista puesta en un despliegue global que abarque desde zonas rurales de España hasta áreas remotas en toda Europa. Y, de paso, coloca a Amazon de forma directa frente a Starlink en la carrera por el “internet desde el espacio”.

Una operación multimillonaria para controlar Globalstar

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Acuerdo entre Amazon y Globalstar para servicios satelitales

Amazon y Globalstar han firmado un acuerdo de fusión definitivo por el que la primera se quedará con el operador satelital, incluyendo sus satélites en órbita, su infraestructura en tierra y sus valiosas licencias de espectro móvil por satélite (MSS) con autorización a escala global.

La operación está valorada en torno a 11.570 millones de dólares, una cifra que distintos medios sitúan “casi” en los 11.600 millones según las variaciones de mercado. Los accionistas de Globalstar podrán elegir entre cobrar 90 dólares en efectivo por acción o recibir 0,3210 acciones de Amazon, aunque el pago en metálico se limita a un máximo del 40 % del total, con posibles ajustes a la baja de hasta 110 millones de dólares si no se cumplen determinados hitos operativos.

El cierre se espera para el año 2027, sujeto a la aprobación de los reguladores y al cumplimiento de objetivos técnicos ligados al satélite de reemplazo HIBLEO-4. La operación ya cuenta con el respaldo de accionistas que representan cerca del 58 % del poder de voto de Globalstar, un apoyo suficiente para encarrilar la transacción, aunque aún queda superar el habitual vía crucis burocrático y regulatorio.

En el sector, la compra se percibe como un atajo para que Amazon gane acceso inmediato a una red satelital operativa y a espectro con licencia, en lugar de tener que construirlo todo desde cero. Informes previos manejaban un rango de valoración de entre 9.000 y 10.000 millones de dólares, por lo que la cifra final encaja en la parte alta de las estimaciones.

Como es habitual en operaciones de este tamaño, Amazon ha advertido de riesgos potenciales: retrasos regulatorios, litigios, problemas técnicos en el despliegue, cambios macroeconómicos, conflictos geopolíticos o dificultades para alcanzar los hitos marcados. Es decir, el plan es ambicioso, pero no está exento de sobresaltos.

Amazon Leo: la gran apuesta por el satélite directo al dispositivo

Amazon Leo red satelital de órbita baja

El gran objetivo de Amazon con esta compra no es únicamente reforzar las funciones de emergencia en el iPhone, sino impulsar Amazon Leo como plataforma de conectividad satelital de nueva generación. Esta red se basará en miles de satélites en órbita terrestre baja (LEO) diseñados para ofrecer servicios de banda ancha y, a partir de 2028, conexión directa entre satélites y dispositivos móviles.

La clave está en el modelo Direct-to-Device (D2D), que permite que un móvil, un reloj inteligente, un portátil o una tablet se comuniquen con un satélite sin necesidad de antenas terrestres o torres convencionales en medio. En la práctica, esto se traduce en poder enviar mensajes, hacer llamadas o acceder a ciertos servicios de datos incluso donde no hay cobertura de ninguna operadora tradicional.

Amazon ha explicado que su red Leo integrará la constelación actual de Globalstar con nuevos satélites más avanzados, junto con antenas gateway repartidas por todo el planeta y una infraestructura de fibra dedicada. Además, la compañía ya ha presentado productos como la Leo Aviation Antenna, pensada para dar internet de alta velocidad en aviones comerciales, con velocidades anunciadas de hasta 1 Gbps de descarga y 400 Mbps de subida.

En cuanto a la escala, la descripción corporativa de Amazon habla de una constelación inicial de más de 3.000 satélites en órbita baja, combinada con una gama de antenas propias (Leo Nano, Leo Pro, Leo Ultra) con las que pretende conectar a decenas o incluso cientos de millones de usuarios en todo el mundo. El sistema D2D que empezará a operar desde 2028 estará integrado sin cortes con las generaciones actuales y futuras de Amazon Leo, creando una red única para servicios fijos y móviles.

Desde la compañía, Panos Panay, vicepresidente sénior de Dispositivos y Servicios, lo resume en que hay “miles de millones de clientes que viven, viajan o trabajan fuera del alcance de las redes existentes”, y que Amazon Leo nace precisamente para cubrir esa brecha. La intención es colaborar con operadores móviles y otros socios para extender la conectividad a zonas rurales, áreas aisladas y entornos profesionales donde ahora mismo la cobertura es limitada o inexistente.

Qué cambia para Apple, el iPhone y el Apple Watch

Funciones satelitales en iPhone y Apple Watch

La otra pata clave de esta operación es el nuevo acuerdo entre Amazon y Apple. Hasta ahora, Apple se apoyaba en Globalstar para ofrecer servicios satelitales en el iPhone 14 y modelos posteriores, así como en el Apple Watch Ultra de última generación. Entre esas funciones destacan el SOS de emergencia vía satélite, la asistencia en carretera, la localización con Buscar y la posibilidad de enviar mensajes cuando no hay red móvil.

Con la compra de Globalstar, Amazon y Apple han cerrado un pacto específico para que Amazon Leo proporcione conectividad a estas funciones actuales y a las que puedan llegar en el futuro. En la práctica, esto garantiza que los iPhone y Apple Watch compatibles seguirán usando la constelación actual y las futuras constelaciones de satélites construidas para Globalstar, fabricadas por MDA Space, mientras se van integrando con la red Leo ampliada.

Apple, que llegaba a tener alrededor de un 20 % de participación en Globalstar, se veía en una posición delicada ante la posible compra por parte de un tercero. Finalmente, las negociaciones a tres bandas entre Amazon, Globalstar y Apple han desembocado en un acuerdo que, según ambas partes, permitirá acelerar la innovación en servicios satelitales para los dispositivos de la manzana.

Para los usuarios de iPhone y Apple Watch en Europa, el mensaje es relativamente tranquilizador: las funciones que ya existen se mantienen y deberían ganar capacidades con el tiempo. A medida que Amazon Leo despliegue su sistema D2D, es previsible que veamos mejoras en la velocidad de conexión, en la estabilidad del servicio y en la disponibilidad en más regiones, siempre pendiente de las autorizaciones regulatorias en cada país.

Impacto en Europa y en la competencia con Starlink

La apuesta de Amazon llega en un momento en el que la conectividad satelital se ha convertido en una prioridad estratégica para gobiernos y operadores europeos. La Unión Europea trabaja en sus propios proyectos para garantizar autonomía en comunicaciones desde el espacio, pero, mientras tanto, grandes actores privados como Starlink cuenta hoy con miles de satélites operativos y ahora Amazon Leo acapara gran parte de la atención.

Starlink cuenta hoy con miles de satélites operativos y millones de usuarios repartidos por todo el mundo, incluidos países de la UE y zonas rurales de España donde la fibra aún no llega. Amazon, que ya tenía planes de lanzar unos 3.200 satélites antes de 2029, acelera su hoja de ruta con la compra de Globalstar y su experiencia en tecnología D2D, un terreno que se considera clave para el futuro de las telecomunicaciones.

Para el mercado europeo, la entrada en escena de una plataforma D2D potente como Amazon Leo puede aumentar la competencia en servicios de conectividad remota y en soluciones de respaldo ante emergencias. Tanto en entornos rurales como en infraestructuras críticas, disponer de un enlace satelital directo al dispositivo se ve como una forma de reducir la dependencia de redes terrestres que pueden fallar en incendios, inundaciones, olas de calor extremas o apagones.

Analistas del sector apuntan a que esta operación permitirá a Amazon recortar distancias respecto a Starlink e incluso adelantarse en aspectos como la eficiencia en el uso del espectro o la integración con dispositivos de consumo de grandes marcas, entre ellas Apple. El acuerdo con Cupertino refuerza la idea de Amazon como proveedor de infraestructura clave para terceros, no solo como competencia directa en internet doméstico.

En el plano regulatorio, Europa mantendrá bajo la lupa estas constelaciones por su impacto en el espacio, la gestión del espectro y la protección del cielo nocturno. Aun así, la presión por mejorar la cobertura en zonas rurales y reducir la brecha digital juega a favor de que se autoricen más proyectos de este tipo, siempre que cumplan con los requisitos técnicos y medioambientales fijados por las autoridades europeas y nacionales.

Qué se puede esperar en los próximos años

Hasta que se cierre formalmente la compra, la relación entre Apple y Globalstar seguirá funcionando como hasta ahora. Los usuarios no deberían notar cambios inmediatos en sus iPhone o Apple Watch más allá de las mejoras habituales que Apple añade con las nuevas versiones de iOS y watchOS.

A medio plazo, una vez que Amazon integre los activos de Globalstar, el objetivo es que la constelación actual funcione de forma conjunta con los satélites de Amazon Leo. Esta arquitectura unificada permitiría ofrecer desde servicios de internet fijo en zonas sin fibra hasta mensajería satelital directa en móviles, pasando por conexiones críticas para empresas, administraciones públicas o servicios de emergencia.

La promesa técnica es que el futuro sistema D2D de Amazon Leo haga un uso más eficiente del espectro que las plataformas anteriores, algo que, sobre el papel, se traduce en más velocidad, mejor rendimiento y capacidad para manejar un volumen mayor de dispositivos conectados al mismo tiempo. Todo ello, si los plazos se cumplen, empezará a verse a partir de 2028.

Desde Globalstar, su consejero delegado Paul Jacobs insiste en que las constelaciones en órbita baja son la forma más eficaz de conectar usuarios y dispositivos “en cualquier lugar y en cualquier momento”. Tras más de tres décadas de inversión en innovación, la integración con Amazon se ve como la manera de escalar esa visión a un nivel que, por tamaño y recursos, habría sido difícil de alcanzar en solitario.

Para el usuario de a pie, especialmente en países como España, donde todavía hay amplias áreas rurales con cobertura limitada, el gran beneficio potencial pasa por disponer de más opciones: desde contratar un servicio satelital doméstico que complemente o sustituya a la ADSL tradicional, hasta llevar un iPhone o Apple Watch con funciones satelitales más avanzadas para actividades de montaña, navegación o viajes al extranjero.

En conjunto, la compra de Globalstar por Amazon y el acuerdo con Apple redefinen el mapa de la conectividad satelital de consumo: consolidan a Amazon Leo como actor de primera línea, garantizan la continuidad y evolución de las funciones satelitales en iPhone y Apple Watch, y añaden presión competitiva en un mercado donde Starlink ya no estará tan solo en la carrera por llevar la cobertura móvil y los servicios de emergencia más allá de las redes terrestres tradicionales.