Noticias
Cargando...

56 años de talento y genialidad.

     Con el fallecimiento de Steve Jobs los seguidores de Apple nos quedamos un tanto huérfanos. Es inevitable pararse a pensar si en Apple serán capaces de mantener el ritmo de innovación que imprimía Steve con sus ideas.

     Aunque pareciese que Steve no empezó con buen pie nada más nacer, fue dado en adopción, no pudo haber tenido más suerte, fue criado en Silicon Walley. Todo un guiño hacia su futuro.

     Logró averiguar el paradero de su hermana biológica, resultó ser una famosa escritora: Mona Simpson. Mantenía una buena relación con su madre y hermana biológicas.

     En la universidad, en el único semestre que estuvo matriculado, pudo conocer a Chris Ann Brennan, con la que tuvo una hija (Lisa) a la que tardo años en reconocer como suya, después bautizó uno de sus productos con su nombre.

     Antes de casarse, ya multimillonario, vivía en una mansión sin amueblar, tirado en un colchón en el suelo. Era muy austero, no le importaba el dinero. Conoció a su mujer, Laurene, y estuvieron casados más de 20 años.

     Desde 2003 luchó contra una grave enfermedad. Un cáncer de páncreas. Desde el principio sabía que sería casi imposible salir adelante y superar la enfermedad. No se hundió. Trató de exprimir al máximo cada uno de los días que pudo aguantar. Todo un ejemplo. El resto, sanos de momento, deberíamos hacer lo mismo el resto de nuestros días.

     Puede gustarte la marca Apple o no. Pueden gustarte los productos Apple o no. Pero el talento y la humildad de Steve Jobs es indiscutible.


Fuente: iPhone Spanish
Compartir en Google Plus

Sobre iKer

Redactor en iPhoneWorld